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Miércoles de silencio, 2 días antes de ser crucificado: La Escritura calla...

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Sabemos lo que sucedió el sábado antes del viernes que Cristo fuese crucificado: Jesús fue ungido por María, hermana de Marta y Lazaro, en Betania (Juan 12:1-8). Sabemos lo que sucedió el día siguiente, domingo: nuestro Señor, montado sobre un asno, entró cabalgando a Jerusalén, cumpliendo así la Escritura (Juan 12:12-19; Zacarías 9:9).

Sabemos lo que pasó después el lunes: Nuestro Señor, con justa furia, limpió el templo de los mercaderes de la fe que habían reducido el culto a DIOS en un vil medio de lucro (Mr. 11:15–19).

Y sabemos lo que pasó ayer martes: Nuestro Señor enfrentó al liderazgo judío en un acto desafiante de condena pública, delatando la hipocresía y falsa piedad de ellos (Mateo 23:13–39).

Pero ahora, es el cuarto día de la semana, la media de la semana, día miércoles, y la Escritura se queda en silencio. No sabemos dónde está Jesús, con quién está y qué está haciendo.

En menos de 48 horas, será traicionado por uno de sus más íntimos discípulos (el encargado de manejar su dinero), será abandonado por el resto y hasta negado por su más fiel amigo ... públicamente avergonzado, abofeteado, flagelado y tener que sufrir la mas cruel y tortuosa muerte como un vil espectáculo ante toda la nación israelita. ¡Dónde esta nuestro Señor ahora! ¡Cómo se está preparando para esta hora! ... No lo sabemos, la Escritura calla.

¡Qué horrendo son esos momentos cuando pareciera que los mismos cielos han callado! ... el juicio definitivo del séptimo sello: "Cuando el Cordero abrió el séptimo sello, hubo silencio en el cielo como por media hora" (Apocalipsis 8:1).

Ningún ser, ni en el cielo, ni en la tierra, ni en el Sheol, habitación de los muertos, fue hallado alguien digno de desatar el justo juicio de DIOS. Pero Él, hijo de DIOS—hijo del Hombre, concebido por el Espíritu—nacido de la virgen, fue hallado irreprensible, puro, inmaculado y sin pecado, ciertamente digno. Y Él no solo desataría los sellos, pero sobre Sí mismo y Su cuerpo, dirigiría el terrible juicio del Padre, no por Su propio bien, sino por nuestro bien. Como el profeta lo anticipó 7 siglos antes:

– "Mas Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él, y por Sus heridas hemos sido sanados" (Isaías 53:5).

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Sí, calla mi amado Señor, bien te mereces este día de quietud ... en silencio prepara tu mente y tu cuerpo para la carga que estás a punto de asumir; pues ningún hijo ordinario de Eva, ni aún los santos ángeles que ministran ante la presencia del Padre, podrían jamás cargarla. Tú, y solo Tú, eres digno.

– "VIVERE TOTA VITA DISCENDUM EST ET, QUOD MAGIS FORTASSE MIRABERIS, TOTA VITA DISCENDUM EST MORI ... Debemos aprender a vivir toda la vida, y, lo que quizás más te sorprenda, debemos aprender a morir toda la vida" (Lucio Anneo Séneca).

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Martes de juicio, 3 días antes de ser crucificado: Jesús condena públicamente la hipocresía del liderazgo judío.

* En Mateo 23:13–39 (paralelo en Lucas 11:37–54).

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Nuestro Señor, habiendo madrugado con Sus apóstoles, se dirige hacia Jerusalén desde Betania (donde pernoctó todas las noches de esta semana); una vez en la ciudad, se dirigió hacia el Templo, y mientras enseñaba a la multitud, los principales sacerdotes, escribas y los ancianos (fariseos) vinieron a Él (Mr. 11:27).

Después de relatarles la parábola de los labradores malvados y de ser interrogado por ellos, con justa furia, Jesús condena públicamente la hipocresía del clero judío. En lo que es, con creces, las palabras más incendiarias de Jesús (Mateo 23), escuchamos los 8 ayes pronunciados sobre ellos:

– Primer Ay:

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres, pues ni vosotros entráis, ni dejáis entrar a los que están entrando" (v. 13).

– Segundo Ay:

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque devoráis las casas de las viudas, y como por pretexto hacéis largas oraciones; por eso recibiréis mayor condenación" (v. 14).

– Tercer Ay:

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque recorréis el mar y la tierra para hacer un prosélito, y cuando llega a serlo, lo hacéis hijo del infierno dos veces más que vosotros" (v. 15).

– Cuarto Ay:

"¡Ay de vosotros, guías ciegos!, que decís: «No es nada el que alguno jure por el templo; pero el que jura por el oro del templo, contrae obligación»" (v. 16).

– Quinto Ay:

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque pagáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino, y habéis descuidado los preceptos de más peso de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad; y estas son las cosas que debíais haber hecho, sin descuidar aquellas" (v. 23).

– Sexto Ay:

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque limpiáis el exterior del vaso y del plato, pero por dentro están llenos de robo y de desenfreno" (v. 25).

– Septimo Ay: 

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera lucen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia" (v. 27).

– Octavo Ay:

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos, y decís: «Si nosotros hubiéramos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en derramar la sangre de los profetas». Así que dais testimonio en contra de vosotros mismos, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. Llenad, pues, la medida de la culpa de vuestros padres. ¡Serpientes! ¡Camada de víboras! ¿Cómo escaparéis del juicio del infierno?" (vv. 29-33).

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Este no era el tipo de Mesías que Israel esperaba, sin embargo, era el Mesías profetizado por la ley y los profetas: "Con el bieldo en Su mano, destruirá Su era" (Jeremías 15:7). Aunque desde la eternidad, la crucifixión de Cristo ya estaba sellada, con este acto desafiante, nuestro Señor selló Su muerte ante Su propio pueblo.

Con dolor, ira y tristeza, ese martes al acercarse la noche, cuando nuestro Señor regresaba a Betania con Sus apóstoles, desde el monte de los Olivos, viendo hacia la ciudad santa, se lamentó y proclamó:

– "¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que son enviados a ella! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste! He aquí, vuestra casa se os deja desierta. Porque os digo que desde ahora en adelante no me veréis más hasta que digáis: «Bendito el que viene en el nombre del SEÑOR»" (Mateo 37-39).

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¡¡¡Ven Israel, y reconoce a Tu Rey y Señor conmigo!!! Entonces, reinará la paz en el mundo y recuperarás tu gloria. Entienda quien pueda ...

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Lunes Santo, 4 días antes de ser crucificado: Jesús limpia el Templo.

* En Mateo 21:12–17 (paralelos en Mr. 11:15–19 y Lc. 19:45–48).

– "¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? ¡Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones!" (Mr. 11:17).

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Solo ayer, domingo, Jesús había entrado triunfalmente por la puerta este de Jerusalén, montado sobre un asno, ante una multitud enloquecida que lo aclamaba como "Hijo de David", "Rey de Israel", "el Profeta del que habló Moisés", mientras tendían sus mantos en el camino para que pasara y con palmas y ramos de árboles lo alababan, "¡Hosanna, Hosanna, bendito el que viene en el nombre de HaShem!"

¿Qué esperaban las multitudes? Indudablemente: que Jesús armará a sus hombres, asaltará el pretorio de Poncio Pilato, expulsará las guarniciones romanas, y con este acto desafiante declarará a Israel una nación soberana independiente y, posteriormente, por medio de la conquista militar, convirtiera la nación judía en cabeza de todas las naciones de la tierra.

Pero en cambio, ¿Qué hizo Jesús el Cristo?

No se dirigió al palacio de Pilato, sino al "palacio" y orgullo del estado judío, el Templo construido por Herodes el Grande, y desafiando tanto a las autoridades romanas como judías, violentamente expulsó del atrio a todos los cambistas, mercaderes y estafadores que habían convertido el culto de DIOS en un medio lucrativo para enriquecerse. Pero Jesús hizo mucho más que esto ese lunes sombrío... 

Temprano en la mañana, en camino a la ciudad desde Betania (dónde se estaba hospedando), nuestro Señor había maldecido una higuera, pues aunque tenía un aspecto verdoso, al acercarse, se halló que no tenía fruto. "¡Nunca jamás nazca de ti fruto!" (Mt. 21:19), le ordenó Cristo a la higuera. Temprano a la mañana siguiente, el apóstol Pedro volvería a ver esa misma higuera en camino a la ciudad de nuevo, y al notarlo se acercaría a nuestro Señor asombrado a decirle "¡Rabí, mira! ¡La higuera que maldijiste, se ha secado!" (Mr. 11:21).

Sabemos lo que pasó 50 años después... El ejército romano, dirigido por el futuro emperador Tito, con Tiberio Julio Alejandro como su segundo al mando (siendo él mismo de ascendencia judía), sitió y arrasó la ciudad de Jerusalén, así terminando la obra de limpieza que nuestro Señor Jesús inició 5 décadas antes, así, cumpliéndose Sus palabras, cuando dijo:

– "¿Veis todo esto? En verdad os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada" (Mt. 24:2).

Nuestro Señor, con la autoridad de Su boca, había desechado las viejas formas de adoración del pacto antiguo y con Su Muerte y su Resurrección el 1° día de la Nueva Semana, había edificado un Templo mucho mejor y eterno: el de Su propio cuerpo, es decir, Su Iglesia en todas las naciones de la tierra. Las viejas formas de adoración basadas en trueques e indulgencias monetarias, no más válidas, sino ahora, como Cristo le había dicho a la samaritana:

– "Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre ... Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad" (Juan 4:21, 23).

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¡Él ha conquistado, no con la espada de César, sino por medio de una cruz ensangrentada, a todas las naciones de la Tierra! ¡Hosanna, Hosanna, al Hijo de David, el Rey soberano de toda la Tierra!

Entienda quien pueda...


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Aún conservo algunas costumbres de soltero, como esa de llegar a casa, entrar a mi cuarto y prender la televisión, en esas circunstancias suelo ver fragmentos de películas en forma intermitente, entre las idas al baño y las visitas al closet, si el tema vale la pena puede ser que le ponga atención completa y dependiendo de lo avanzado de la trama es que decido terminarla de ver o no, en este caso fue precisamente el tema quien me atrapó pues aunque de ciencia ficción, planteaba el descubrimiento en una excavación arqueológica en Jerusalén, de un cuerpo que supuestamente podía ser el de Jesucristo, ¿se imaginan que tal cosa sucediese?, significaría que Cristo no resucitó; el derrumbe del cristianismo pues desaparecería el personaje central, la piedra angular sobre la cual está fundado el cristianismo.

Al parecer el guión del film y su intención estaban orientados para mostrar la miseria humana, el cómo cada quien defiende su “kiosco”, sus interés y posiciones, pasando la verdad a ser algo secundario, curiosamente venía a replantear lo acaecido el día de la resurrección de Jesús, cuando los sacerdotes judíos afirmaban que no había resucitado, que mas bien sus discípulos habían robado su cadáver, pese a la gran piedra que se puso para sellar la tumba y la guardia armada de vigilancia, conseguir los restos mortales habría constituido prueba fehaciente que Jesús era un impostor. Pese a ser un tema fantasioso no estaba lejos de la realidad actual tras 20 siglos de la resurrección, aún hoy no han cesado los intentos por destruir su figura, constituyen hechos recientes la publicación de noticias sobre la posibilidad de haber conseguido una tumba que decían “puede ser la de Cristo”, o el bochinche buscado con la película del Código Da Vinci, todos intentos infructuosos y malintencionados por destruir a la figura más importante de la historia del mundo, la de quien cambió la cronología del mundo en un antes y después de El.

Entre los diálogos, me llamó la atención una frase de un personaje que buscaba hacerse del cuerpo; un político radical que deseaba borrar a Cristo del camino pues “Cristo no tiene cabida en la política”, tal declaración, para mi es resumen definitorio y perfecto de nuestra realidad actual: Cristo no tiene lugar en casi ninguna actividad mundana, pues “estorba, es aburrido, corta nota”, etc, etc, ¿y como no lo va a ser?, si entre ladrones, corruptos, homosexuales, criminales, difamadores, pendencieros, iracundos, prepotentes, injustos, lascivos, aduladores, hechiceros, borrachos, herejes, envidiosos y libertinos, en esos ambientes la palabra de Jesucristo es “aguafiestas”.

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (1 Juan 2: 15-17)

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De los que me diste no perdí ninguno

Juan 18:9

Esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho: “De los que me diste ninguno se perdió.”

Hay porciones en la Biblia que las leemos en muchas ocasiones y no prestamos atención a la lectura, en realidad no sé cuantas veces había leído el capitulo dieciocho de Juan, pero en esta oportunidad encontré una palabra que tocó mi corazón y Dios me dijo que lo compartiera a todos los lideres de todas las congregaciones.

Entiéndase como líder todo aquel que los demás le siguen, no solamente por delegación pastoral, sino más bien, por delegación de lo alto.

Puede haber líderes sin delegación pastoral y lideres con delegación pastoral pero no Divina…

Los lideres de Dios tenemos una responsabilidad tan grande sobre nuestro hombros, debemos de compartir a los mas jóvenes en la fe de las maravillas que la biblia nos enseña, además de tener que rendir cuentas por las almas que ven en nosotros un liderazgo y quieren ser y hacer lo que nosotros somos y hacemos.

Jesús mismo en los primeros capítulos del mismo evangelio dijo estas palabras: “Y ésta es la voluntad del que me envió: que yo no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite en el día final.” (Juan 6:36) otra versión del mismo pasaje dice: “Y la voluntad de mi Padre, que me envió, es que yo no pierda a ninguno de los que él me ha confiado, sino que en el día último los resucite a todos para vida eterna”.

El sabía que su padre le había encomendado cada una de las almas que había discipulado y en el camino no debía de perder ninguna, al contrario, debía de procurar que todos pudieran conocer al padre y al hijo, posteriormente (hechos de los apóstoles) conocerían el poder del Espíritu Santo.

Muchos de nosotros pensamos que ser lideres es sencillo y no meditamos en que debemos de ser cuidadosos de las almas que Dios te ha dado en tus manos, debes de estar en constante oración para que los demás (así como tú) sean fortalecidos y no retrocedan, debes de visitarlos constantemente para saber como están, debes de prepararles palabra viva y eficaz a través de tu preparación espiritual antes de compartir de la biblia, debes de interesarte por sus vidas como si se tratara de la tuya misma…

En muchas ocasiones hemos bromeado con algunos hermanos de la congregación que al delegarnos un ministerio dentro de la iglesia, espéranos no citar lo que Pablo decía: “he acabado la obra” pero en el sentido que literalmente nos la acabamos, nos delegan un ministerio de diez hermanos y al finalizar de nuestra delegación el ministerio se queda con dos o tres hermanos, ¡en serio! ¡Eso ha ocurrido en muchas oportunidades en las congregaciones!

El problema radica en que los líderes no nos preocupamos del estado de nuestras ovejas y en lugar de cuidarlas las dejamos descarriladas y perdidas a medio camino…

Líder no permitas que al llegar ante el Gran Trono Blanco de Dios te sea demandada una vida que dejaste perder de tu ministerio, que puedas alegarle que tú la buscaste y la llamaste a recapacitar de sus caminos, que hiciste hasta lo imposible por hacer entrar en razón a esta ovejita hasta que por ella misma desistió.

Hay un versículo que dice “sé diligente en conocer el estado de tus ovejas” por ende, es un mandato de Dios cuidar de su pueblo.

Sobre el tema, Dante Gebel hace una referencia tomando de base la película “Rescatando al Soldado Ryan” El Capitán Millar y su pelotón van en misión al frente de batalla, donde deben ubicar a Ryan -único sobreviviente de 4 hermanos que participaron en la contienda-, la consigna es rescatar si o si al chico soldado. Así es como se comporta un verdadero líder en las congregaciones, rescatando almas de las garras del enemigo y la única opción es lo rescatamos si o si y no hay otra premisa. Así continua y sé diligente con el ministerio que Dios ha encomendado en tus manos.

Recuerda que tú y yo somos los ojos, los oídos, las manos, los pies de Jesucristo en este mundo, somos llamados a cuidar de su rebaño.

Tomado de: Devocional Diario.com
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En el Espíritu de Dios hay vida. En él no hay preocupaciones; problemas tal vez existirán pero en él no son manifiestos. El Espíritu de Dios es el vivificador, y en su presencia está el gozo. En el Espíritu de Dios se despierta a la vida, y se sacia la sed del sediento.

En el Espíritu de Dios hay poder de sobra para realizar la obra. Fuera de él, toda obra se convertirá en un pesar. En el Espíritu de Dios no hay heridas, tal vez seas atacado pero no guardas rencor. En el Espíritu de Dios no existen cargas, sino nuevos retos que conquistar. En el Espíritu de Dios no hay temor, sino valor que te inunda.

En el Espíritu de Dios se renueva tu entendimiento, para finalmente desprenderte del pasado. En el Espíritu de Dios se encuentra reposo y vida en abundancia, pero esto solo se consigue entregando aquello que tanto amó tu alma y la tuvo atada.

En el Espíritu de Dios no hay pesadez por las mañanas, sino una nueva oportunidad para ser mejor. En el Espíritu de Dios no tiene cabida la apatía, más solamente amor a la vida.

En el Espíritu de Dios no hay desanimo al escuchar noticias, sino fuego que arde por compartir la mejor noticia.

En el Espíritu de Dios no hay vacío y se encuentra propósito, fuera de él somos simplemente seres esperando su partida al Seol. En el Espíritu de Dios no hay sueño imposible, fuera de él tendremos una vida mediocre.

El Espíritu de Dios sana toda herida en el alma, sin importar qué es aquello que hemos padecido él nos restaurará. En el Espíritu de Dios hay vida, y vida en abundancia, solo hay que buscarle cómo busca agua el sediento.

El Señor tu Dios hoy dice: -Clama a mí como el sediento clama por agua, y te inundaré con mi Espíritu.

Juan 7:37 (NVI) - ¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba!

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Juan 3:16

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”


Dios solamente desea lo mejor para nuestras vidas. Él ha designado solamente veredas que a lo largo de nuestras vidas, nos beneficiarán. En ocasiones pareciera que Él está airado con nosotros por las situaciones que vivimos, pero no es así. Detrás de cada situación está la mano del Creador. Y aunque parezca que estamos recibiendo maldición, sin lugar a duda detrás de eso viene bendición. Pues, “La suma de tu palabra es verdad” Salmos 119:160

Aquella enfermedad de muerte, fue solamente un medio para llevarnos a los pies de nuestro Dios. Aquel trabajo que por mucho tiempo nos causó tanto disgusto, fue la herramienta que el Señor usó para hacernos excelentes. Aquella muerte de un ser querido, fue lo que Dios utilizó para salvar a toda su casa y reunirlos algún día en el cielo. Aquel miedo que carcomía nuestra alma, solo sirvió para medir que tan valientes somos. Aquella adicción que tantos años te aprisionó, es lo que hoy te hace valorar cada día.

No rechaces la bendición de nuestro Señor solo porque no viene envuelta cómo tú la esperabas. Cada bendición tiene dos caras, la siembra y la cosecha. Y no se puede tener la segunda sin la primera. En algunas ocasiones las bendiciones más grandes que tiene nuestro Dios para nuestras vidas, nos aterrorizarán. Nos harán dudar y temblar. Pero, solo enfrentándoles, tendremos esa bendición. Una vez que enfrentes eso que te atemoriza, le veras en su justo tamaño. Y dirás, ¿por qué no le enfrenté antes?

Cada vez que rechazas una bendición de Dios porque no te sientes preparado, le estás diciendo a Él mentiroso. Pues no se trata de ti, sino de Él. Además, recuerda esto: Él ya estuvo en tu futuro, y si lo ha dicho, Él lo hará.

¿Por qué conformarte con lo bueno?, cuando puedes tener lo mejor. Por qué conformarte con una vida a medio vivir, cuando puedes explotar tus dones al máximo.

El Señor no te puede obligar a ir en busca de lo mejor. Pero es lo menos que podemos hacer, siendo que Él ya nos ha dado lo mejor.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” Juan 3:16

Dios estuvo dispuesto a entregar a su más preciado tesoro para darnos salvación. Qué puede ser aquello que tengas que enfrentar más difícil que morir en una cruz y ser encarnecido. Jesús lo hizo, por ti y por mí para darnos nada menos que lo mejor: Vida Eterna.

Ahora dime, ¿Quieres recibir nada menos que lo mejor?

“Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame” Mateo 16:24

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¿Cambios superficiales o radicales?

Galatas 5: 16-17

“Por eso les digo: obedezcan al Espíritu de Dios, y así no desearan hacer lo malo. Porque los malos deseos están en contra de lo que quiere el Espíritu de Dios, y el Espíritu está en contra de los malos deseos. Por lo tanto ustedes no pueden hacer lo que se les antoje”

Cuando llegamos a los caminos del Señor pensamos que todo va a seguir siendo como lo era hasta ese momento; bueno en realidad si lo pensamos fríamente, si; todo puede continuar tal cual, pero ese instante en que le decimos a Dios toma mi vida, te la entrego por completo, El esta escuchando mi clamor, mi petición, quizás mi ruego. Porque cuando le pedimos eso, es porque estamos en unas circunstancias en las cuales no podemos mas, y sentimos que solo El nos puede ayudar. Ciertamente es así, El es el único que lo puede hacer. Pero nosotros tenemos que darle el paso o mejor dicho dejar que haga su obra en nosotros, y es a partir de allí en el que debemos aplicar el versículo inicial: Debemos obedecer al Espíritu. Y como lo hacemos? Y ¿Quién es el Espíritu? ¿Cómo sé que estoy haciendo las cosas del Espíritu? Preguntas importantísimas; El proceso de cambiar, porque de eso se trata, cambios en nuestras vidas.

“Ahora que estamos unidos a Cristo, somos una nueva creación. Dios ya no tiene en cuenta nuestra antigua manera de vivir, sino que nos ha hecho comenzar una vida nueva” (2 Corintios 5:17). En esta nueva etapa de nuestras vidas, entra un elemento de suma importancia que nos ayudará con estos cambios, ese elemento se llama La Biblia; ella será como la constitución que nos dirá cuales son nuestros deberes y derechos en el área espiritual, de esa forma podremos saber si estamos haciendo todo correctamente. Pero tampoco se trata de hacer las cosas como se dice en el argot de los estudiantes, al caletre, es decir; que las hago solo porque las dice en la biblia, tenemos que dejarnos guiar por El Espíritu, esa presencia maravillosa que se siente cuando estamos en una conexión directa con nuestro creador.

Los cambios tampoco van a surgir de un momento a otro, recordemos que es un proceso, y va poco a poco; y todas esas cosas que hacíamos en nuestra vida vieja ya nos las haremos, porque sencillamente ya no nacerán en nuestro corazón hacerlas. (Galatas 5:19-21). Tampoco se trata de convertirnos en religiosos, que hacemos todo por pura apariencia, recordemos que podremos engañar al mundo entero, pero a Dios que lo ve todo, a El no lo podemos engañar, El conoce nuestros corazones; “Todo el mundo conoce la conducta de los que obedecen a sus malos deseos: no son fieles en el matrimonio, tienen relaciones sexuales prohibidas, muchos vicios y malos pensamientos. Adoran a dioses falsos, practican la brujería y odian a los demás. Se pelean unos con otros, son celosos y se enojan por todo. Son egoístas, discuten y causan divisiones. Son envidiosos y hasta matan; se emborrachan y en sus fiestas hacen locuras y muchas cosas malas. Les advierto, como ya lo había hecho antes, que los que hacen esto no formarán parte del reino de Dios”“… Ustedes tratan de aparecer delante de los demás como personas muy honestas, pero Dios los conoce muy bien. Lo que la mayoría de la gente considera de mucho valor, para Dios no vale nada” (Lucas 16:15).

Amado Hermano en Cristo, lo único que debemos hacer para que el Espíritu nos guíe por el camino correcto es: Orar, leer la palabra y dejarnos llenar del amor de Dios, para que El en su infinita misericordia nos restaure por completo, disciplinándonos cada día y seamos cambiados radicalmente, para ocupar el lugar que Dios nos da como sus hijos amados y predilectos, además llenos de bendiciones en abundancia. “Si ahora ustedes están sufriendo, es porque Dios los ama y los corrige, como si fueran sus hijos. Porque no hay un padre que no corrija a sus hijos” (Hebreos 12:7).

“Pero aquellos que la aceptaron (la palabra) y creyeron en ella, llegaron a ser hijos de Dios” (Juan 1:12). Y no seamos cristianos Light, que todo lo hacemos superficialmente, pero cuando Dios nos pide hacer lo correcto sencillamente decimos no puedo, y nos quedamos estancados en nuestra vida espiritual, hacemos como los cangrejitos, es vez de ir para delante vamos para atrás.

Avancemos recordemos que “en Cristo todo lo podemos porque El nos fortalece” (Filipenses 4:13).

Autora: Yanixa Quijada
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo y Palabras de Esperanza
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Juan 14:6 (Reina-Valera 1995)

“Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.”

Por las buenas o por las malas, es una lección que todo Cristiano debe de aprender tarde que temprano. Por las buenas no hay desesperación, miedo ni quebranto…. pero por las malas, pasa todo lo contrario.

Todos nosotros antes de conocer al Señor, vivíamos a nuestra manera; y el “My way (a mi manera)” era intocable. Era impensable que alguien nos dijera como dirigir nuestras vidas, después de tanto tiempo cuidando de nosotros mismo, ¿Cómo le íbamos a entregar nuestra vida y nuestra voluntad a alguien más que no fuéramos nosotros? Pero dadas las circunstancias, y con tal de ser librados de la muerte, muchos aceptaron al Señor en su corazón…más no de todo corazón.

Una vez que Jesús les ha librado, y la humildad se ha olvidado, vuelven a tomar el control de sus vidas. ¿Y qué sucede?…. nada menos que otro quebranto. Pues Dios es tan celoso que por las buenas o por las malas, nos dará un final feliz.

En lo personal tuve que aprender esta lección por las malas, y no me enorgullece; más por la gracia y misericordia de Dios, finalmente me quedó claro. Me ha quedado claro y más que reafirmado en mi corazón, que su manera es soberana y perfecta. Y que “My way” es solamente la antesala del quebranto.

“My way” es fácil, pues no exige mucho. La manera de Dios no es fácil, pero da en abundancia.

“My way” es cobarde, pues no le gusta enfrentar sus temores. La manera de Dios es enfrentar nuestros temores. Pero una vez que lo hacemos, Él manifiesta su gloria.

“My way” busca el reconocimiento personal, más sin embargo nunca habrá suficiente para llenarle. La manera de Dios no busca reconocimiento personal. Pero solo prescindiendo de nosotros mismos, encontraremos plenitud.

“My way” cree saberlo todo y no necesita ayuda. Pero esta creencia lo lleva solo a la muerte. La manera de Dios es pedir consejo, que en ocasiones dolerá…pero solo así llegaremos a viejo.

La voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta. Más sin embargo, muchas veces lo olvidamos. Y al no mirar lo que queremos mirar, volvemos a “My way”; estorbándole a Dios para que realice su perfecta voluntad.

Te voy a hacer unas preguntas, y quiero que seas totalmente sincero conmigo.

¿Dios te salvó de la muerte? , ¿Dios redimió tu obscuro pasado?, ¿Dios te sanó? , ¿Dios te ha hecho bien? , ¿Dios te liberó de tu esclavitud? , ¿Dios fue la luz que ansiabas en las tinieblas?

Estoy seguro que respondiste positivamente a la mayoría de ellas. Ahora, por qué dudar de la manera de Dios, cuando solo te ha hecho bien. Al contrario de “My way” que solamente te ha traído pena y quebranto.

Querido hermano, mi invitación el día de hoy es a aceptar la manera de Dios en tu vida y morir al “My way”. En ocasiones la voluntad de Dios no pareciera lo que esperamos, no por eso significa que Dios no esté actuando, solamente que no lo está haciendo a nuestra manera. No te desesperes hermano/hermana, solo mantente en su voluntad, y recibirás más de lo que anhelaste.

Mantente obediente y no te salgas del camino, pues de una u otra manera Dios te dará el final que anhelas:

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis.” Jeremías 29:11 (Reina-Valera 1995)

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El infinito Amor del Señor

San Juan 3:16

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Imagina por un momento ahí donde estas esta escena: Tienes un hijo, al cual amas tanto que darías lo que fuera por verlo siempre feliz. En una circunstancia determinada de la vida, te toca decidir si salvar a tu hijo y ver la muerte de muchos o salvar la vida de muchos y perder la de tu único hijo. ¿Qué harías en ese momento?

En una situación semejante se encontró Dios, ya que dice la Biblia: “El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir” lo mas hermoso que ha creado Dios. El Ladrón es Satanás, y viene a hurtar, matar y destruir a la humanidad, con el único fin de llevárselos a pasar una eternidad en el infierno, lugar creado por Dios para Satanás y sus demonios, pero que lastimosamente esta destinado para todo aquel que no reconoce el sacrificio hecho por el unigénito hijo de Dios en la cruz del calvario.

En la actualidad, hombres y mujeres andan en la vida sin rumbo fijo, creen que como dice el refrán popular “La vida es una sola y hay que vivirla”, y si, en parte tienen razón, porque la vida en la tierra es una sola, aquí en la tierra es donde tenemos la oportunidad de conocer a Dios, aquí es donde tenemos la oportunidad de disfrutar del infinito amor de Dios y sus muchas misericordias, aquí es donde tenemos la oportunidad de ver su gloria manifestada en nuestras vidas e irradiar a otros con esa gracia que Dios ha depositado en nosotros para que a través de nuestro testimonio, la gente viendo un verdadero cambio en nuestras vidas, lleguen a Cristo y también le conozcan y decidan servirle.

Luego de nuestro peregrinar acá en la tierra, y de acuerdo a la vida que hayamos llevado, es cuando nos toca experimentar la vida que viene después de la muerte, y Dios como un Padre Justo, va a juzgar a todos y cada uno de sus hijos, es decir; los que vivieron conforme a las Santas Escrituras en la tierra (esto encierra Santidad, Obediencia, Fe, Sujeción, Integridad, Constancia, Esfuerzo, Valentía, Entrega, etc.) pasaran una eternidad con nuestro Amado Salvador y experimentaremos esa Gloria Postrera en nuestras vidas y los que hayan llevado una vida pecaminosa en total oposición a lo que dice La Biblia (esto encierra idolatría, chismes, contiendas, pasiones desenfrenadas, lujuria, borracheras, desobediencia, etc.) y no se detuvieron por un momento a pensar si lo que estaban haciendo era para bien o para mal (a pesar de que en algún momento alguien les dijo “Cristo Te Ama… Arrepiéntete de tus pecados”) lamentablemente pasarán una eternidad en el infierno.

El Amor de Dios en nuestras vidas lo podemos ver reflejado cada vez que tomamos agua, cada vez que podemos ingerir algún alimento, cada vez que alguien nos hace un gesto de cariño, cada vez que respiramos, ya ahí Dios nos esta demostrando lo mucho que nos ama y la infinita misericordia que El tiene para con cada uno de nosotros. Imagina que pasaría si nos cobraran por respirar tuviésemos que hacer largas colas para comprar un poco de oxigeno. ¿Qué pasaría?

Hoy en día hombres y mujeres de Dios, cumpliendo con esa gran comisión que es la de predicar el evangelio a toda criatura, salen a las calles a cumplir ese mandamiento que nos ha dejado nuestro amado Señor, y podemos darnos cuenta que la gente sencillamente no atiende la voz de Dios, cegados por Satanás no comprenden que hay una vida mas allá de la muerte, no aceptan que Dios quiere darles salvación y vida eterna, otros saben que Dios existe pero sencillamente no sienten el deseo de servirle, otros sin embargo, sensibles a la voz de Dios, atienden ese llamado y comienzan a experimentar ese inmenso amor con el cual Dios nos ama.

Tu que me lees y que aun no has reconocido el sacrificio que Jesucristo hizo en la cruz, permíteme decirte que la puerta del arca aun esta abierta, la mano misericordiosa de Dios aun sigue extendida para todo aquel que desee buscarle, reconocerle y servirle, no esperes mas, da ese paso de Fe y deja que tu vida sea verdaderamente llena por el Espíritu Santo de Dios, el mejor regalo que Dios nos ha podido hacer.

Dice la Biblia, “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman.” Amas a Dios, entonces no esperes mas, acéptalo como Señor y Salvador de tu vida, y no te arrepentirás.

Recuerda:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.” (San Juan 3:16,17)

Autor: Kenny Quijada
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo y Devocional Diario.com
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Dios no se ausenta bajo ninguna circunstancia, así y todo hemos escuchado a más de uno preguntarse “¿Dónde está Dios para que me pase esto a mi?”, cual reproche de “¿Dónde te has metido que no me ayudas?”. Él no abandona, él no es injusto, él es nuestro Padre, “¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le da una piedra? ¿O si pescado, en lugar de pescado le da una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?” (Lucas 11: 11).

El hombre vive “echándole la culpa a otros, personas o cosas” para justificar sus errores o desgracias. Algunos apelan a la suerte, al destino, a la pareja, al vecino, al mal tiempo, en fin … ¡a lo que tenga más a mano!, pero… ¿echarle la culpa a Dios?

En el nivel terrenal no les damos a hijos desobedientes, descariñados, mala conducta y faltos de respeto, lo que pidan. Los que sí lo hacen son aquellos que ceden para “sacárselos de encima” en forma irresponsable. Esta relación debe ser bidireccional, Dios es siempre bueno, tal “buen padre” merece un “buen hijo”, en nuestra vida terrenal sabemos cómo serlo, ¿por qué no con Dios?

A Dios no lo podemos engañar: “Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia, antes bien, todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuentas” (Hebreos 4:13).

“Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo y andad en todo camino que os mande para que os vaya bien” (Jeremías 7: 23).

Jesucristo prometió: “De cierto, os digo, que todo cuanto pidieréis al Padre en mi nombre, os lo dará” (Juan 16: 23).

“Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5:29).

Dios nunca desaparece, sólo hay oportunidades para que nuestro mal comportamiento nos aleje de él, es como el sol en los días nublados que pese a estar presente, las nubes no permiten verlo. Esas “nubes” son nuestras malas acciones. Esto es válido tanto para los individuos como para los pueblos. Hay muchos angustiados por la situación del país, pero soslayan lo que aquí pasa: adoración al Dios dinero, idolatría a hombres, brujería, santería, paleros y cuanto acto de ocultismo se haya imaginado. “No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás ante ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos” (Exodo 20: 5-6). “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos, entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” (2 Crónicas 7:14).

Autor: Helmut Schatte
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo y Diario El Tiempo
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Cambiar un hábito arraigado resulta tarea titánica, así dejar un vicio, adelgazar, eliminar una muletilla o mala costumbre será exageradamente difícil. En la universidad tuve un profesor de estructuras que afirmaba casi en chiste “que la fuerza más fuerte en el mundo es la fuerza de la costumbre”; lo cual es muy cierto en lo intelectual y físico, Isaac Newton lo enunció en su ley de la inercia, que también afecta a la persona, pues pese a poder cambiar creencias, tiende a seguir haciendo lo que está acostumbrado a hacer, aunque sepa que hace mal, sigue haciéndolo; fariseos que predican pero no practican.

Imaginemos la siguiente situación: si se anunciase que el planeta tierra va rumbo a su destrucción, amenazado fatalmente por una colisión con un meteorito gigante, disponiendo solo de un lapso que permita planificar la mudanza de nuestra civilización a otro planeta del Sistema Solar, donde las condiciones de vida son muy distintas a las que conocemos, quienes se postulen para esa mudanza deberán ser sometidos a un entrenamiento minucioso, ¿Cuál sería nuestra actitud?, ¿sería de indeferencia o correríamos a tomar el curso?, ¿nos callaríamos o llamaríamos a cuanto amigo y familiar para anotarnos?. En forma similar vivimos la paradoja de declarar creer en Dios y en su hijo Jesucristo, también en la existencia de una vida eterna, de un manual que nos prepara para ir a su encuentro, pero aún así…. ¡qué pocos lo buscan!, ¿tiene eso sentido?

Amo a mis hijos, a mi esposa y familia, a mis amigos. Por ello, sigo las órdenes emanadas de la palabra de Dios, proclamando donde y cuando tengo la oportunidad sobre la necesidad de advertir a quien quiera oír o leer, para que nadie ignore las instrucciones a seguir para ser merecedor de esa salvación, el otro camino conduce irremediablemente al infierno, sea cual sea la imagen de infierno que se tenga.

Mi hija me ha preguntado si quería “cambiar su fe”, mi respuesta fue y es “no”; no soy quien para juzgar la fe de nadie, sólo la invito a liberarse de tanto paradigma inútil que configura una situación similar a esa que tantas veces hemos vivido cuando llegamos a la conclusión de que hemos hecho un viaje de una semana cargando con un equipaje para todo un mes. Para aliviar ese “sobrepeso de equipaje”, esos paradigmas equivocados, le recomendé empezar por escudriñar los siguientes pasajes bíblicos:

“No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso”. Éxodo 20:3. “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” Juan 14:6.

Este sólo sería el primer paso para liberarse de sobrepesos que anclan. El camino es angosto y difícil, pero pese a sus dificultades, una vez tomado brinda agradables sorpresas…. ¡lo certifico!

¡Anímese ahora!
Para luego puede ser tarde.

Autor: Helmut Schatte
Escrito para: Diario El Tiempo y Ministerio Vivo Para Cristo
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Tu eres un hijo de Dios… ¡Pídele!

San Juan 14:13

“Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.”


Como humanos, desde que nacemos lo primero que hacemos es “Pedir”, claro que para pedir debemos llorar luego de la infaltable “nalgada” que nos da el medico.

En toda una vida, nos la pasamos pidiendo, en nuestra niñez, pedimos alimento, regalos en el mes de diciembre o en nuestro cumpleaños; cuando entramos a la escuela pedimos el calzado que mas nos guste y la ropa también, los cuadernos con los personajes animados que nos llaman la atención y si se consigue el morral con el mismo personaje, ¡también lo pedimos!

A medida que vamos creciendo, seguimos pidiendo, ropa, calzado, alimento, si vamos a salir pedimos dinero, muchos otros pedirán el carro prestado al papa para ir y regresar mas rápido, etc. ¡Nos pasamos la vida pidiendo!

Cuando llegamos al evangelio, a medida que leemos La Biblia, nos encontramos con pasajes donde se nos habla del pedir, como pedir y a quien pedir.

La Biblia dice en San Mateo 6:8: “…Vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis” y es totalmente cierto, pues tenemos a Dios por padre y nos ama con amor eterno, y como todo padre quiere lo mejor para sus hijos, pero nosotros como hijos tenemos que PEDIR. Es cierto que Dios todo lo sabe, aun de lo que tenemos necesidad, pero el quiere escuchar de nosotros mismos lo que queremos tener.

San Mateo 21:22 dice: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.” Claramente La Biblia nos lo dice, debemos pedir en ORACION, pero eso no queda ahí, también debemos CREER que Dios nos escucha y que esta atento a nuestro clamor, de esa forma vamos a recibir lo que pidamos a nuestro Padre Celestial.

Muchos creyentes pasamos por momentos donde se nos olvida pedir y luego le preguntamos a Dios ¿Por qué no me concedes lo que tú sabes que necesito? Imagino a Dios en ese momento respondiéndonos: ¿Me has pedido algo? Amados hermanos 1 Juan 5:14 dice: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.” ¿Tenemos confianza en Dios? ¿Por qué no le pedimos lo que necesitamos? ¿Estamos pidiendo conforme a su voluntad? Hebreos 4:16 dice: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia.” Si tenemos confianza en Dios, demostrémosla acercándonos como dice La Biblia, con confianza al trono de la gracia, y mas aun sabiendo que Dios es Amor, y pidámosle en el nombre de Jesús, y en esto nuestro Dios será Glorificado.

San Juan 14:13 dice: “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo” Mucho pueblo de Dios ha olvidado que lo que a Dios se le pide es para que su nombre sea GLORIFICADO, y terminan echando a un lado esta palabra que lejos de glorificar a Dios, terminan pisoteando su nombre. Como hijos de Dios, tenemos por meta agradar a Dios en toda nuestra manera de vivir, por tanto debemos procurar que La Biblia permanezca en nosotros, y nosotros en Jesús.

San Juan 15:7 dice: “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.” Hay gente que no tiene a Dios en su corazón y que le creen “a su manera” pero no leen La Biblia, por tal razón no saben que como hijos de Dios, se nos pide también ciertas cosas que son sencillas, pero muy útiles para mover la poderosa mano de Dios.

En el libro de Miqueas 6:8 dice: “Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.” ¿Estas siendo justo? ¿Amas la misericordia? ¿Te estas humillando sinceramente ante Dios? El corazón del hombre es de continuo al mal, tengamos cuidado con lo que le pedimos a Dios, recordemos que todo lo que pedimos es para que su nombre sea glorificado.

Amados hermanos, recordemos que como hijos de Dios podemos pedir cualquier cosa (San Marcos 6:22) y que su pedimos mucho, pues mucho se nos va a pedir (San Lucas 12:48), pero no tengamos miedo de pedir, pidamos y con responsabilidad ante Dios, glorifiquemos su nombre en todo momento y de seguro el diablo no tendrá nada para acusarnos ante Dios, pues abogado tenemos en Cristo Jesús (1 Juan 2:1).

Tú que me lees, permíteme decirte que Jesucristo, te ofrece una Vida Eterna, y si quieres obtenerla, pues pídesela a Dios que el te la dará sin dudarlo, repite conmigo esta corta pero poderosa oración:

“Señor Jesús, en este momento te reconozco como mi Señor y Salvador, reconozco ante ti mis pecados y te pido que con tu sangre preciosa me laves de todos ellos y me des la vida eterna junto a Dios. Te pido Señor que inscribas mi nombre en el Libro De La Vida y no lo borres nunca jamás. Gracias Señor, en el nombre de Jesús. Amen”

Si has hecho esta oración, te recomiendo leer La Biblia y congregarte en una iglesia donde se predique el evangelio de Jesucristo.

“Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.” (Santiago 4:3)

Vamos… aprendamos a Pedir, y hagámoslo conforme a la voluntad de Dios y de esta forma glorificaremos su nombre.

¡Dios te bendiga!

Autor: Kenny Quijada
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo y Devocional Diario.com
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Génesis 6:5,6

“Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón.”


Acabamos de salir de diciembre, donde en muchos hogares se “celebraba el nacimiento del niño Jesús”, donde todo parecía un cuento de hadas, hogares adornados (a pesar de las consecuencias del racionamiento eléctrico en el país), niños recibiendo regalos, hombres y mujeres abrazándose y “perdonándose” las fallas del año que culminaba, familias enteras cenando y mientras comían las 12 uvas, pidiendo deseos al dios (en el que creen a su manera) para tener prosperidad en el año venidero, etc, etc, etc.

Años atrás al finalizar el año, seguía ese ambiente navideño por unos cuantos días mas, la gente anhelaba permanecer en ese ambiente de paz y amor; lastimosamente hoy día esto ya no se ve en nuestra sociedad, pues no ha finalizado el año cuando ya se escucha en las calles los calipsos, esperando el carnaval, fiesta pagana donde se adora al “rey momo”, es decir, al mismo Satanás.

No logro entender como mucha gente que hace unos días esperaban la llegada del niño Dios, hoy día están abarrotando las principales avenidas de las ciudades viendo carrozas llenas de homosexuales, lesbianas y cuanta cosa abominable ante los ojos de Dios. Padres y madres llevando a sus hijos a disfrutar de estas fiestas paganas ignorando por completo todo lo que se esconde detrás de estas fiestas, atando desde pequeños a sus hijos, para luego unos años mas tarde lamentarse porque sus hijos son dolores de cabeza para sus mismos padres y la sociedad en la que se encuentren.

Lo más triste de todo este caso, es que hay pueblo de Dios que sabiendo lo que se esconde detrás de estas fiestas, llevan sus hijos y hasta ellos mismos disfrutan de estas fechas sabiendo que esto no agrada a nuestro Dios.

Según Wikipedia y otros sitios de información, “Un carnaval es una celebración pública que tiene lugar inmediatamente antes de la cuaresma cristiana, con fecha variable (desde finales de enero hasta principios de marzo según el año), y que combina algunos elementos como disfraces, desfiles, y fiestas en la calle. A pesar de las grandes diferencias que su celebración presenta en el mundo, su característica común es la de ser un período de permisividad y cierto descontrol. El origen de su celebración parece probable de las fiestas paganas, como las que se realizaban en honor a Baco, el Dios del vino, las saturnales y las lupercales romanas, o las que se realizaban en honor del buey Apis en Egipto.” Además de esto: “El carnaval tiene su origen en las fiestas paganas que se realizaban en Sumeria y Egipto y en las saturnales del Imperio Romano, que veneraban a Saturno, señor de la cosecha. Eran ritos de purificación, celebrados en el mes de febrero y que daban cuenta del pasaje de un año a otro en el que se producía la renovación del cosmos. En esos festejos los romanos se entregaban a los designios de una deidad de la mitología griega, Momo, dios de la burla y la locura, famoso por divertir a los dioses del Olimpo con sus críticas agudas y mímica grotesca.”

El “dios momo” personifica la crítica jocosa, la burla inteligente. Habitualmente se le representa vestido de arlequín, escondido tras una máscara que levanta de los rostros de los demás, o del suyo propio, y acompañando cada una de sus manifestaciones con un palitroque terminado en forma de cabeza de muñeco, símbolo de la locura.

Con tanta información disponible hoy en día, es ilógico que la gente siga dejándose engañar por el diablo, y le sigan adorando con la única intención de llevarlos a la perdición.

Amigo lector, San Lucas 19:10 dice “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” y también dice en San Juan 3:16-18 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.” Adicional a eso la Biblia dice “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”

Amigo lector, valoremos el sacrificio que hizo nuestro Dios por cada uno de nosotros, sirvámosle al Dios de los cielos y recibiremos a cambio vida eterna, amor, paz y gozo en nuestras vidas.

Autor: Kenny Quijada
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo y Devocional Diario
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Los materialistas definen al hombre como una “maquina perfecta” que cumple con todas las características de funcionamiento en cuanto a cargar combustible, procesarlo y desechar residuos, con la connotación muy especial de auto repararse, olvidan un “pequeño detalle”: esa “máquina” tiene sentimientos, voluntad e intelecto, tiene un soplo de vida, muy distinto a cualquier robot, computadora ni nada construido por mano humana para efectuar un determinado trabajo.

El hombre posee un intelecto que le plantea preguntas que nunca una máquina se haría, como ¿quién soy?, ¿para dónde voy?, ¿ de dónde vengo?, luego de encontrar su identidad empieza a construir una visión propia del mundo, para lograrla se traza una misión, de allí conduce eso de entender el entorno, estudiarlo, trabajar para aprovecharlo y asociarse con otros hombres en lo que llamamos sociedad, para ello se debe incluir en el proyecto a otros hombres, cuando algunos creen que han “descubierto el agua tibia”, ese reclutamiento de hombres puede implicar el uso de la fuerza, eso lo hemos visto desde las comunidades más primitivas que buscaban otras tribus para esclavizarlas, pasando por la “Santa Inquisición”, hasta proyectos políticos que desean “salvar” a los compatriotas aunque sea en contra de su voluntad, como me confesó alguna vez un funcionario cubano: “¿acaso las revoluciones no parten de minorías?, el revolucionario tiene la obligación de salvar a sus conciudadanos de la explotación del hombre por el hombre lo quiera o no”.

Existió un proyecto que duró 74 años: la Unión Soviética, caracterizada por la búsqueda de un sistema igualitario, que pudo tener ventajas en lo referente a un standard de vida mas parejo, pero imponiendo el modelo a punta de tanques y fusiles como en Alemania del Este, Polonia, Checoslovaquia y Hungría y otros países balcánicos, para finalmente derrumbarse debido al crecimiento del empobrecimiento, la corrupción crónica, la burocracia y las prebendas groseras de la clase dirigente, los rusos siempre alegaron “querer salvar a los pueblos”, pero solo consiguieron un gigantesco zoológico humano donde la población vivió enjaulada tras la llamada “cortina de hierro”.

El hombre, verdadera paradoja, cree poder cosechar lealtad y amor mediante la fuerza, ese es el gran error de algunos que se creen líderes: un buen líder, un buen amante, un buen amigo, interpreta voluntades, no las obliga, primero es servidor a carta cabal, no un perseguidor.

El amor es el ingrediente principal en toda relación humana, “amor a la fuerza” no da otro resultado que no sea rechazo, ni Dios con todo su poder obliga a su proyecto, más bien envió su propio hijo al sacrificio, para pagar nuestras deudas, no vino a imponer , sino a servir y sanar, a dar ese amor perfecto que hace todo posible, las palabras del propio Jesús así lo señalan : “Porque de tal manera ha amado Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (San Juan 3:16.)

Autor: Helmut Schatte
Escrito para: Diario El Tiempo, Pluma Cristiana y Ministerio Vivo Para Cristo
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San Juan 3:16

“Porque de Tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquél que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."


A mis pocos años, con mi Fe y perspectiva de la vida; día a día noto algo que con el tiempo parece hacerse más evidente en el mundo, y es: La falta de amor, fe, y hasta a veces de esperanza en muchísimas personas, ahora la gente se preocupa más por su apariencia física y por todas las cosas que solo se ven a simple vista, dan más valor a las cosas naturales y palpables, obviando que lo espiritual es lo que más vale, y que lo físico es tan sólo una imitación de lo espiritual, que las cosas que se ven de forma natural son vanas y perecederas, mientras que lo espiritual permanece y es una realidad total, ¡¡otro nivel, otra dimensión!!.. que lamentablemente son pocos los que pueden alcanzarla, quizá porque ignoran que es allí donde hay plenitud, libertad y todo es posible (bajo la voluntad de Dios).

Cada día al despertar lo primero que hago es mirar el cielo, las plantas, las aves, el mar…. y eso es una de las cosas que mantiene mi fe, saber que existe un Dios, amoroso y maravilloso que en su creación se esmeró en los más mínimos detalles para que nosotros podamos ser felices y no tengamos necesidad de nada, nos creó a su imagen y semejanza y con capacidades similares, cada uno de nosotros nacemos con una fe natural, y que nos corresponde desarrollar a medida que crecemos y adquirimos experiencia y sabiduría; porque nos dio el privilegio de poder decidir, ¡tenemos libre albedrío!.. Me parece lo más absurdo, saber que existen personas capaces de admitir que DIOS no existe, he tenido la oportunidad de conversar con muchos y la mayoría se basa en que: ¿Cómo he de creer en alguien que ni siquiera he visto?. Y unas de las respuestas más comunes de mi parte han sido:

- Tampoco puedes ver el aire, sin embargo sabes que existe, que está allí, también puedes sentirlo y te permite vivir.

- Dios es Amor, y si alguna vez crees haber albergado ese sentimiento en tu corazón. Si amas a tu familia, a tu pareja y tus amigos…… ¿Cómo es posible que no creas en Él?...... Lo que quiero decir es que no veo la lógica en que las personas puedan decir y admitir que aman a alguien, si Dios es la esencia misma de Amor.. El amor es el sentimiento más hermoso, mucha gente dice y cree que “el amor es ciego" pero a mi parecer no es así, creo que el amor nos renueva completamente, desde nuestros ojos hasta nuestra vida entera.. Cuando amamos logramos ver cosas que antes no veíamos ni percibíamos, creo que este sentimiento nos acerca muchísimo a lo espiritual.. Por eso digo: "si Dios es amor, y Tú crees amar a alguien... Es absurdo que no le tengas Fe".... Dios = Amor / Amor = Dios

- ¿Puede ser posible que un cuerpo y un organismo tan complejo y completo como el que tenemos pueda haber nacido de la nada?.. ¡Es obvio que hubo y hay un creador!.. ¿Y qué puedes decir de la naturaleza?.. ¿También nació de la nada?.

A veces sentimos que nos falta algo, que estamos incompletos y lo primero que hacemos es ir tras cosas vanas y materiales, afanándonos por hacer más dinero, trabajando horas extras, y obligándonos a llevar un ritmo de vida más acelerado y cada vez más superficial y vacío “¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol?" (Eclesiastés 1:3), sin darnos cuenta que casi siempre, ese algo o alguien que sentimos que nos falta es el amor, y que es el amor sino sólo DIOS!

Al pasar del tiempo la humanidad se ha hecho cada vez más básica, materialista y superficial, es evidente que está avanzando en la ciencia, pero, ¿Dónde queda la sabiduría?

"Porque escudo es la ciencia y escudo es el dinero; pero más ventajosa es la sabiduría, porque da vida a sus poseedores". (Eclesiastés 7:12)

Autora: Georgett Ghannoum
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo
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Para nadie es desconocida la figura de aquellos que para viajar cargan un equipaje excesivo, algunos por ejemplo para un fin de semana viajan con una dotación que una persona normal usaría en dos semanas, llevando objetos y ropa para “eventualidades”, que la mayoría de las veces retornan a casa sin ser usados. De igual manera hay muchos que viven su vida con un montón de paradigmas inútiles en su espalda equivalentes a subir una empinada montaña con una mochila cargada con 80 kilos de piedras. Está, más que claro que tal “sobrecarga” ni es delito ni pecado, si se asume en forma voluntaria, pero de verdad no se le ve utilidad cuando el tránsito por la vida es visto como lo hizo Pablo de Tarso, quien en Hebreos 12:1 nos dice: “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”.

Esa “carrera” mencionada por Pablo es nuestro tránsito por este mundo terrenal, lugar donde somos extranjeros, peregrinos que vinimos a calificar sobre si merecemos trascender o podrirnos atados a todo aquello que deslumbra nuestros sentidos y que muchas veces hasta nos hace perder la visión del camino, distrayéndonos con cosas banales que al final nos hace gastar la vida en trivialidades que complacen nuestros sentidos o nuestros egos personales, olvidando por completo nuestra vocación de hijos predilectos de un Dios que nos ofrece vida eterna a su lado, tanto así, que muchos de los que se califican de creyentes ni siquiera se preocupan de garantizar un puesto en esa vida eterna a sus seres queridos, ¿se imagina usted ganándose un lugar en el cielo y que al llegar allí no haya nadie de sus amigos ni seres queridos?... ¡tranquilícese! pues eso no podrá suceder, por una sencilla razón: si usted ha sido lo suficientemente egoísta para ocuparse de su exclusiva salvación, de seguro que tiene ganado el infierno pues olvidó algo que el propio Jesucristo nos mandó: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que estos’. (San Marcos 12:31).

Ahora, si usted decidió seguir ese segundo mandamiento y colabora en que “la carrera” sea completada por todos aquellos que están a su alrededor, ¿se le ocurriría cargar por ejemplo con una cantimplora de agua, chocolates, sándwiches por si le da hambre, spray por si le da calambres, paraguas por si llueve, bloqueador solar por si hay mucho sol, linterna por si la noche es muy oscura?, ¿verdad que no?, en especial si sabe que tiene un asistente que le provee de todo.

Si en una carrera común y corriente lo anterior es ridículo, como no ha de ser inútil el distraerse cumpliendo ritos y creencias, perdiendo el tiempo en cumplir tanta parafernaria teniendo instrucciones tan simples y claras del propio Jesucristo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (San Juan 14:6). Usted decide cómo hacer el viaje: ¿con maletas pesadas o con el equipo y asistente correctos?

Autor: Helmut Schatte
Escrito para: Pluma Cristiana, Diario El Tiempo, Ministerio Vivo Para Cristo
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Solo Él es tu modelo a seguir.. ¡Nadie más!

Jesucristo no fue, no es, ni será Revolucionario, al menos no en el sentido en que lo dice el presidente, Jesús jamás despreció, ofendió, humilló, despojó ni se burló de nadie... Jesús es el hijo de Dios y el nunca se adaptó al sistema inútil del hombre, más bien el Hombre se adaptó a Su sistema, Él vino para que tengamos vida, y vida en abundancia (San Juan 10:10). Él nunca hizo acepción de personas, ante Él todos somos iguales, nadie vale más que nadie, nadie es más que nadie... Todos tenemos cuerpo, alma, espíritu, mente y corazón, aunque a veces pareciera que a muchos les faltan algunos de estos... Lamentablemente hoy en día hay muchos hombres que se creen que son dioses, sólo por el hecho de tener más que otros, aún el mismo DIOS, con todo su poder, riqueza y gloria, bajó a la tierra, se hizo hombre, se desprendió de su riqueza y majestad para pasar a ser un "simple mortal"... Vino a rescatar lo que se había perdido y entrego su vida para dárnosla a nosotros, tú sólo debes tener la decisión de aceptarlo en tu corazón y Él transformará tu vida por completo. "Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás vendrá por añadidura"... JESUCRISTO NO ES REVOLUCIONARIO, EL ES DIOS, EL FUE, ES Y SERA: ALTO, SUBLIME, FIEL, MAJESTUOSO, AMOROSO, GLORIOSO, PODEROSO, INFALIBLE, ETERNO, MISERICORDIOSO Y SOBRE TODO: UNICO Y ORIGINAL. Y ni con un millón de palabras lindas podríamos describirlo… el es DIOS. Y ¡ya! Nadie puede compararse con Él y nadie juega con Él.

No es la política quién influye en nuestras vidas, son nuestras vidas las que influyen en la política y en el resto de las ¡cosas existentes! Si tuviésemos una formación, educación, fe y cultura diferentes... eso transformará la sociedad entera, y desde hace rato, ¡hubiésemos alcanzado un nivel de desarrollo integral! No critiquemos al mundo porque está corrompido y depravado, no intentes cambiarlo; primero cambia tu forma de sentir, de pensar, de ser y de ver las cosas y la gente, después de ti, el mundo cambiará contigo.

Así como Jesús transformó el mundo con su sabiduría y amor hace más de 2 mil años, también nosotros podemos imitarlo, usar su mismo "sistema" y quizá, por lo menos, cambiemos nuestra ciudad o hasta nuestro país entero... Copia la vida, personalidad y pensamientos de Dios, no de los hombres.... Sé tu mismo, porque eres esencia del Rey, no de ningún hombre… Tú tienes el poder en ti, en tus decisiones, en tu perspectiva de la vida, deja de ser negativo y pesimista y ten un poco más de Fe, una Fe sobrenatural, esa que mueve montañas y que hace posible lo imposible; no es cierto que la actitud del mundo es la que cambia nuestras vidas porque eso es falso, al contrario, ¡es Tú actitud lo que puede cambiar al mundo!!!! Sigue adelante, no permitas que la envidia, los malos tratos y el abuso de la gente te desvíe de tus metas y propósitos, no te preocupes mucho por lo que piensa la gente de ti, mejor preocúpate por lo que piensa Dios de ti, Él es quién te da las fuerzas día a día para levantarte, para caminar, para trabajar y seguir adelante..... Quizá tu entorno y ritmo de vida te haya hecho entender que en este mundo es imposible ser feliz, pero déjame decirte que estás en un error... La felicidad no es cuestión de suerte, sino de DECISIÓN... Tú tienes el control de tu vida, y si tienes una actitud negativa todo el tiempo ¿Cómo piensas que te va a ir bien en la vida, o que vas a ser feliz algún día?... Tú puedes hacer la diferencia, sonríe, cree, ama, espera, y nunca desmayes, lucha por lo que quieres hasta conseguirlo, Dios sabe cada una de las cosas de las cuales tienes necesidad y Él sabrá darte a tiempo cada una de ellas. Si te sientes vacío(a), desesperanzado(a), y quizá ya ni siquiera le ves sentido a tu vida, dirás que miento, pero yo también me sentí así alguna vez, por dicha creo haber encontrado la solución más lógica.

Nada ni nadie en este mundo puede darte la plenitud que anhelas, sólo Dios lo llena todo, y si un día tienes que elegir entre el mundo y Dios, recuerda: Si eliges al mundo quedarás sin Dios y si eliges a Dios, ¡¡¡Con Él conquistarás al mundo!!!

Autora: Georgette Ghannoum
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo
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¿Estás preparado para el sonar de la trompeta?

San Mateo 24:3-7

"Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares."


Leyendo las noticias del acontecer mundial y haciendo una comparación con lo que dicen las escrituras en San Mateo capitulo 24, me he detenido a meditar al respecto y por eso quiero escribir esta reflexión.

Últimamente la maldad en el mundo ha alcanzado niveles nunca antes visto, en estos últimos tiempos, ya es casi normal escuchar rumores de guerras; con leer las noticias nos damos cuenta de que las pestes en el mundo, la escases de alimento o agua en algunos países, las guerras, la crisis financiera mundial y los problemas sociales son el pan de cada día.

En el pasaje que tome como base para escribir esta reflexión, cuenta la Biblia que los discípulos se acercaron al Señor Jesús para preguntarle sobre las señales que habrían de verse en los últimos tiempos, y recibieron una respuesta no muy alentadora, ya que el Señor les reveló en pocas palabras lo que estamos viviendo hoy en día.

El Señor, les respondió y les dijo, que vendrían muchos en su nombre y a muchos engañarían, habló sobre los rumores de guerra, sobre las naciones que se levantan contra otras, habló sobre las pestes, el hambre, los terremotos y otras cosas más y tal vez los discípulos esperaban otra respuesta del Señor pero no fue así.

A pesar de las muchas señales que se cumplen día a día, es lamentable ver como la iglesia del Señor se desvía tras doctrinas de error, y podemos observar como siervos de Dios, que conocieron la verdad tienen la venida del Señor por tardanza dejando a un lado lo dicho por el apóstol Pedro: “Dios no quiere que los hombres se pierdan sino que todos procedan al arrepentimiento”.
Es triste ver como la iglesia del Señor se consume y se enfría, hoy día a lo malo llaman bueno, de tal manera que hay mucho libertinaje en el pueblo del Señor.

Amados hermanos, el evangelio es uno solo, no hay otro. Dios está buscando hombres y mujeres esforzados y valientes, pues dice la biblia que solo los valientes arrebatan el reino de los cielos, y no se refiere a esos hombres y mujeres que matan a espada sino a esos que día a día luchan por agradar a aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Amigo lector, Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta, por lo tanto, debemos tener la plena seguridad de que lo que prometió lo va a cumplir en su debido tiempo. Si Dios prometió darte vida eterna es porque así lo va a hacer. No esperes mas, el tiempo se acaba, recibe a Jesucristo en tu corazón ya que Él es el Único Camino que nos conduce al Padre. (San Juan 14:6)

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” (San Juan 1:12)

Te dejo esta cancion que nos llama a reflexionar y a prepararnos para cuando suene la trompeta, encontrarnos con el Señor en las nubes. ¡Aleluya!


¡Dios te Bendiga!

Autor: Kenny Quijada
Escrito para: http://www.devocionaldiario.com/ y http://blog.vivoparacristo.info/
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¿Se te ha ocurrido pensar por un momento que por medio de la oración se nos ha dado el privilegio de cambiar vidas y naciones si tan solamente estamos dispuestos a confiar en Dios? El dijo a Jeremías: "Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tu no conoces" (Jeremías 33:3)

La oración es una enorme fuente de poder, a la que se han reconocido grandes logros y curaciones milagrosas. El hecho de que las plegarias funcionen refleja nuestra conexión con Dios y confirma que podemos hablar con El de una manera productiva. Como dice el Salmo 39:12. "Oye mi oración, Oh Jehová, y escucha mi clamor. No calles ante mis lágrimas."

Si comenzáramos a pedir en oración, creyendo en las promesas del Señor, veremos milagros en nuestras vidas y en la de los demás, y el curso de la Historia cambiaría. Nosotros nos conformamos con las cosas menores; nuestras Iglesias y reuniones de oración se convierten en reuniones para dilucidar o comentar cosas sin mucho significado. Nos conformamos con oír cumplidas, algunas cosas, que aun sin ser difíciles, a ultima instancia el hombre por su intelecto, habilidad o poder es capaz de cumplir por sí solo.

¿Por qué Jesús no pudo hacer grandes cosas en Nazaret? Por la incredulidad de ellos.

Todavía hoy en día muy poco ha cambiado esta ciudad. Muy pocas cosas diferentes en cuanto a la fe han acontecido allí, todo está como en el momento de la llegada del Señor Jesucristo. ¿Queremos nosotros ser como Nazaret? ¿Cómo sé que tengo fe y que creo verdaderamente lo que estoy pidiendo? Ciertamente si yo estoy confiando en Dios a quien hago mi petición. Cuando uno confía plenamente esta seguro que recibirá lo que esta pidiendo.

El Señor nos dice en su palabra que si pedimos algo conforme a su voluntad Él nos oirá, y si nos oye, el contestara. (1 Juan 5:14-15)

La oración es un acto de suma importancia. Sin lugar a duda, es la disciplina más importante de la vida del cristiano. La oración fue la prioridad en la vida del Señor Jesucristo, cuanto más debe ser en nuestras vidas.

La oración es la fuerza y el poder que mueve al cielo y hace que el mundo se mueva a su ritmo. Ni el dinero, ni el gobierno pueden hacer algo para mover a Dios. Todo el secreto del poder reside en la santidad que da energía al alma, y a todo el ser lleno del Espíritu Santo que se derrama en oración a Dios.

El objetivo no es ser grandes hombres o mujeres de fe, sino hombres o mujeres que tienen fe en un gran Dios.
Si somos fieles al Señor en perseverar en su Palabra y que su Palabra permanezca en nosotros, nuestras peticiones serán oídas y contestadas.

Oración:

"Señor, que nos haz enseñado de forma específica y con perseverancia, asegurándonos que cuando pedimos, tú nos escuchas. Cuando tocamos tu abres (Lucas 11:5-13). Gracias por ser un padre tan amoroso e interesado. Ayúdame a ser más insistente y fiel en la oración. Pero Señor perdóname cuando yo espero que tu me contestes de acuerdo a mi tiempo y en la forma precisa que yo deseo. Tú conoces mucho mejor que yo mis necesidades y preocupaciones. Ayúdame a confiar en ti durante el tiempo de espera. Lo pido en el nombre de mi amado Señor Jesús. Amen"

Autora: Yanixa Quijada
Escrito para: Palabras de Esperanza y Ministerio Vivo Para Cristo
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