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La solución para nuestros problemas esta en Dios

Jonás 1:2

“Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí.”

La Biblia, cuenta la historia de Jonás, un siervo del Señor, que aunque desobediente, terminó haciendo la voluntad de Dios. En sus tiempos, Jonás fue enviado a una ciudad llamada Nínive, donde la maldad era tanta que había llegado a la presencia de Dios.

Al igual que Nínive, hay muchas ciudades, pueblos, países en donde la maldad del hombre ha llegado a niveles nunca antes vistos, donde los valores morales ya son un cero a la izquierda, donde la existencia de Dios es puesta en duda por mucha gente, y basándose en esta ultima y afincándose aun mas en el popular dicho “La vida es una sola y hay que gozarla” creen estar en lo correcto y no es así.

La maldad, hizo que el Ángel mas hermoso del cielo fuese destituido de la Gloria de Dios, y esa misma maldad esta presente en el corazón de muchos hombres, mujeres, niños y hasta ancianos, es la maldad la que ha estado por mucho tiempo acabando con nuestra sociedad, con la juventud, con la humanidad.

Leyendo La Biblia nos damos cuenta que la maldad ha estado presente desde los inicios de la humanidad hasta nuestros días. Hoy día la maldad es tanta que ya la delincuencia no tiene respeto por la vida ajena, en nuestro país Venezuela, semanalmente muere una cantidad impresionante de personas en manos de la delincuencia, hay autoridades y leyes que rigen nuestra sociedad, pero al parecer nadie las toma en cuenta y vivimos en un total desorden. Ante esta situación muchos se preguntan ¿Dónde esta dios? Escribo dios, con “d” minúscula porque muchos de los que se hacen la referida pregunta, no hacen mas que llevar un vida religiosa, ir a la iglesia los domingos, pagar promesas a sus dioses en Semana Santa (porque en muchos casos tienen a mas de un “devoto”) cayendo equivocadamente en la idolatría, ignorando por completo lo dicho por el mismo Dios en su palabra “No hagan ídolos ni imágenes de nada que esté en el cielo, en la tierra o en lo profundo del mar. No se arrodillen ante ellos ni hagan cultos en su honor.” (Éxodo 20:4,5 - Biblia Lenguaje Actual) Ante este versículo… te pregunto ¿Qué vemos hoy día? Casos como este se repiten constantemente, y llevándolos a la luz de la palabra, nos damos cuenta de que nuestra sociedad esta de espaldas a Dios.

Por este motivo, es que últimamente vemos cosas que antes no se veían en nuestra nación, la idolatría se ha elevado a niveles exorbitantes, el país esta dividido, apoyando y confiando ciegamente en hombres mortales, con errores, con defectos, pues somos humanos. Y lamentablemente el confiar en hombres, es condenado por La Biblia “Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre” (Jeremías 17:5).

Lamentablemente hay mucho pueblo de Dios, dormido, llevando una doble vida, cayendo en religiosidad, haciendo las cosas por monotonía, muchos han perdido el primer amor, hoy día la iglesia del Señor llama a lo malo bueno y a lo bueno malo, hoy día la iglesia ha dejado a su Señor a un lado cayendo en el terreno del enemigo.

Iglesia, tenemos una gran responsabilidad delante del Señor, y hay que cumplirla. Nuestra nacion y nuestra sociedad va a mejorar unicamente con la ayuda de Dios, y esto va a cambiar en el momento en que nos humillemos delante del Señor y llevemos una vida agradable delante de sus ojos. La salida a nuestros problemas esta en nuestras manos.

“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.” (2 Cronicas 7:14)

Autor: Kenny Quijada
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo
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Juan 14:6 (Reina-Valera 1995)

“Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.”

Por las buenas o por las malas, es una lección que todo Cristiano debe de aprender tarde que temprano. Por las buenas no hay desesperación, miedo ni quebranto…. pero por las malas, pasa todo lo contrario.

Todos nosotros antes de conocer al Señor, vivíamos a nuestra manera; y el “My way (a mi manera)” era intocable. Era impensable que alguien nos dijera como dirigir nuestras vidas, después de tanto tiempo cuidando de nosotros mismo, ¿Cómo le íbamos a entregar nuestra vida y nuestra voluntad a alguien más que no fuéramos nosotros? Pero dadas las circunstancias, y con tal de ser librados de la muerte, muchos aceptaron al Señor en su corazón…más no de todo corazón.

Una vez que Jesús les ha librado, y la humildad se ha olvidado, vuelven a tomar el control de sus vidas. ¿Y qué sucede?…. nada menos que otro quebranto. Pues Dios es tan celoso que por las buenas o por las malas, nos dará un final feliz.

En lo personal tuve que aprender esta lección por las malas, y no me enorgullece; más por la gracia y misericordia de Dios, finalmente me quedó claro. Me ha quedado claro y más que reafirmado en mi corazón, que su manera es soberana y perfecta. Y que “My way” es solamente la antesala del quebranto.

“My way” es fácil, pues no exige mucho. La manera de Dios no es fácil, pero da en abundancia.

“My way” es cobarde, pues no le gusta enfrentar sus temores. La manera de Dios es enfrentar nuestros temores. Pero una vez que lo hacemos, Él manifiesta su gloria.

“My way” busca el reconocimiento personal, más sin embargo nunca habrá suficiente para llenarle. La manera de Dios no busca reconocimiento personal. Pero solo prescindiendo de nosotros mismos, encontraremos plenitud.

“My way” cree saberlo todo y no necesita ayuda. Pero esta creencia lo lleva solo a la muerte. La manera de Dios es pedir consejo, que en ocasiones dolerá…pero solo así llegaremos a viejo.

La voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta. Más sin embargo, muchas veces lo olvidamos. Y al no mirar lo que queremos mirar, volvemos a “My way”; estorbándole a Dios para que realice su perfecta voluntad.

Te voy a hacer unas preguntas, y quiero que seas totalmente sincero conmigo.

¿Dios te salvó de la muerte? , ¿Dios redimió tu obscuro pasado?, ¿Dios te sanó? , ¿Dios te ha hecho bien? , ¿Dios te liberó de tu esclavitud? , ¿Dios fue la luz que ansiabas en las tinieblas?

Estoy seguro que respondiste positivamente a la mayoría de ellas. Ahora, por qué dudar de la manera de Dios, cuando solo te ha hecho bien. Al contrario de “My way” que solamente te ha traído pena y quebranto.

Querido hermano, mi invitación el día de hoy es a aceptar la manera de Dios en tu vida y morir al “My way”. En ocasiones la voluntad de Dios no pareciera lo que esperamos, no por eso significa que Dios no esté actuando, solamente que no lo está haciendo a nuestra manera. No te desesperes hermano/hermana, solo mantente en su voluntad, y recibirás más de lo que anhelaste.

Mantente obediente y no te salgas del camino, pues de una u otra manera Dios te dará el final que anhelas:

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis.” Jeremías 29:11 (Reina-Valera 1995)

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Aprendiendo a ser hijos obedientes

1 Samuel 15:22

“Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.”

Leyendo este pasaje Bíblico donde Saúl desobedece a Dios y viendo la situación actual por la que atraviesa el pueblo escogido de Dios en cuanto a La Obediencia, me siento en la necesidad de escribir y llevar a reflexión a muchos que engañados están yendo por el camino equivocado.

Hace unos días, en el mundo entero se conmemoró la muerte y resurrección de nuestro Amado Señor Jesucristo, y reflexionando un poco acerca del tema, es de gran interés en muchas vidas, ya que en esta época en muchos hogares se reúnen en familia para ver las películas que transmiten los canales de televisión con respecto a la vida de Jesús, muchos otros destinan religiosamente esta semana para ir a la iglesia y “cumplir a su manera” con su dios, otros al contrario, tratando de imitar a Jesucristo, tal vez mal interpretando las palabras del apóstol Pablo cuando dijo: “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados” llevan durante estos días una cruz a cuestas (como Jesucristo camino al calvario) en procesiones que en ninguna parte de la Biblia Dios las exige, otros tantos se visten de color morado siguiendo una tradición, y que tampoco Dios la exige.

Mucha gente en el mundo entero engañada por el enemigo de nuestras almas, lleva una vida religiosa, ligada a tradiciones que han pasado de una generación a otra, pero que en ningún momento de sus vidas se han detenido a pensar si Dios realmente exige de nosotros una semana de sacrificio, una semana que me vista de morado, una semana cargando una cruz a cuestas, una semana donde me “santifico” o si acaso hay algo mas allá de una semana de sacrificio.

En el pasaje que tome como base, relata la historia de Saúl el rey de Israel, donde Dios le dio una orden y este en desobediencia no la cumplió tal cual Dios se la dio. Así como Saúl, habemos muchos creyentes que muchas veces el Señor nos da una orden, y por nuestra flojera, por nuestra apatía, por nuestro temor al que dirán, por pensar en cosas que no son dignas de alabanza, terminamos desobedeciendo a Dios. En el momento que ponemos por encima de Dios nuestro temor hacia los hombres, estamos pecando, estamos desobedeciendo al Rey de reyes y Señor de señores, ese que pago un precio de sangre para que nosotros estemos hoy día disfrutando de sus muchas misericordias.

Dice la Biblia en Mateo 10:28 “Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno”, y yo me pregunto: ¿Por qué hay creyentes que le temen a lo que piensen los hombres?, ¿Por qué hay creyentes que Dios les da una palabra para un hermano y el creyente (pensando en el que dirá el hermano) empieza a cuestionar a Dios al punto que termina desobedeciendo? ¿Por qué hay creyentes que en sus sitios de trabajo por temor a ser despedidos desobedecen a Dios por acatar una norma que viola los reglamentos del Dios altísimo? Amado hermano, el Señor en este momento te dice: “Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno”. Con esto no quiero decir que de hoy en adelante vamos a desobedecer a nuestros supervisores en nuestros empleos, ni que digamos cualquier cosa que nos venga a la mente a nuestros hermanos o a los hombres que no conocen a Dios con la excusa que viene de parte de Dios, las leyes y normas terrenales están para ser cumplidas, siempre y cuando NO violenten las de Dios.

Sabiendo que toda desobediencia es pecado, aun en nuestras congregaciones hay creyentes que cuando se les comisiona una tarea, sencillamente se hacen los desentendidos, murmuran de que siempre los mandan a ellos habiendo tanta gente en la congregación, y pare usted de contar. Amados hermanos, si nos comisionan una tarea, entendamos que debemos hacer las cosas como para el Señor.

Amigo lector, permíteme decirte que Dios demanda de nosotros mas que una semana de reflexión, mas que una semana donde puedas cargar una cruz a cuestas, mas que una semana de lleno en la iglesia, Dios quiere que tu FE la deposites en Él, quiere que entiendas que Jesucristo vino a morir para restablecer nuestra comunión con Dios, que reconozcas a Jesucristo como tu salvador personal y lleves una vida conforme a la Palabra de Dios.

“Si escuchas hoy su voz, no endurezcas tu corazón” y recuerda que si reconoces o no a Jesucristo como el Señor de tu vida, la Biblia dice en Romanos 14:11,12 “Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios. De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí”, quiere decir, que algún día no muy lejano estaremos todos ante el gran trono de Dios, de rodillas ante el y confesando con nuestra boca que Jesucristo es el Señor, sea para pasar a la condenación eterna o para ir al gozo del Señor y vivir eternamente y para siempre.

La obediencia trae bendiciones (Deuteronomio 7:12 y 28), mas vale la obediencia que el mucho sacrificio. El mejor sacrificio que podemos hacer, lo dijo el Salmista David en el Salmos 116:17 “Te ofreceré sacrificio de alabanza”.

El mayor sacrificio ya lo hizo Jesucristo. Acércate a el y no sigas con tradiciones o asuntos religiosos ofreciendo sacrificios que no te llevan al cielo. Jesucristo quiere tener una relación personal contigo. ¿Tú quieres tener una relación personal con Jesús?

“Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.” (Hebreos 13:15)

Autor: Kenny Quijada
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo y Devocional Diario.com
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Maria y José una historia de verdadero amor

San Mateo 1: 18-20

“El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es”.


En la Biblia hay muchas historias que seguramente bendicen nuestra vida, nos ministran y a las vez nos motivan a imitar, una de ellas es la historia de Maria y José, los instrumentos que utilizo Dios para traer a su hijo Jesús al mundo.

Y es que la Biblia tiene historias de toda clase de género, y en especial la historia de José y Maria yo la tildaría de una “Historia de Amor”.

Es que se necesita amar verdaderamente a una mujer para hacer lo que José hizo, además de que nos demuestra una obediencia pura al mandato de Dios.

La mayoría de nosotros hemos leído, escuchado y hasta visto esta maravillosa historia, pero pocos son los que han visto en ella una verdadera historia de amor. Y es que es así: “Una Maravillosa historia de amor”, mejor que las que hollywood promociona, y que mas allá que la propaganda da como resultado realizar el propósito de Dios para sus vidas.

Es que es lindo enamorarse y mas cuando ese sentimiento hacia otra persona fue impulsado por Dios mismo, y es que Dios es amor y por ello nosotros también tenemos la posibilidad de poder experimentar ese maravilloso sentimiento el cual es el amor, y lo podemos experimentar en varias facetas, en el amor filial, en el amor eros y podemos experimentar el amor ágape de Dios.

En la historia de Maria y José no solo podemos ver al amor eros sobre las vidas de ellos dos, sino también el amor ágape manifestado a sus vidas por parte del Señor.

Era difícil para una mujer como Maria que esta comprometida experimentar ese episodio en el cual un ángel viene y le dice que esta esperando un hijo y todo por obra y gracia del Espíritu Santo. ¿Qué le diría a su prometido?, ¿Cómo reaccionaria?, ¿Le creería?

En el antiguo tiempo el hecho de que una prometida saliera embarazada antes de casarse y peor aun que no sea de su prometido era razón hasta de muerte. José al comprender humanamente lo que sucedía seguramente se sintió mal, pues el amor de su vida había salido con una excusa poco creíble, pues jamás nunca había sucedido algo como eso, era la primera y única vez en la historia que pasaría algo similar.

La Biblia describe a José como un hombre justo, su misma justicia lo llevo a querer huir para no difamar a Maria, para que la gente creyera que el la había embarazado y había huido para no hacerse cargo. Sin duda una muestra más que su amor por Maria era tal, que prefería ser el malo de la película, antes que Maria fuera objeto de juicios.

Pero Dios es tan lindo que sabe muy bien a que parejas elegir para cumplir sus propósitos, y esta pareja era una de esas que se expresan mutuo amor, los cuales están dispuestos a hacer cualquier cosas el uno por el otro.

Dios mando a un ángel en sueños de José para que le explicara lo que estaba sucediendo, ahí fue donde entra la FE que tuviera José para creer o no lo que había soñado.

José decidió creerlo, arriesgarse por obediencia al Señor y estoy más que seguro que también POR AMOR A MARIA.

Creo que es difícil que humanamente nosotros podamos aceptar a nuestra prometida embarazada de alguien que no somos nosotros, solo el verdadero amor y la obediencia al Señor pueden hacer de esta historia, una verdadera historia de AMOR.

Creo que después de este episodio el amor de Maria por José creció aun mas, y no decir el amor de José por Maria, esto es una muestra que no siempre el amor te hace hacer locuras, sino que también el amor te lleva a hacer lo correcto cuando ese amor viene guiado por Dios.

Para mi José es uno de esos hombres a imitar, de esos que a pesar que no se habla mucho de ellos o que no se les da la importancia debida, son un ejemplo vivo de obediencia a Dios y amor hacia su mujer, ¡Cuánto necesitamos ser como José!

José jugo un papel muy importante para la vida de Maria y seguramente para la vida de Jesús a tal punto que el mismo Jesús aprendió el oficio de su Padre de crianza José.

Verdaderamente la Biblia nos sorprende con toda clase de historia, pero una de mis historias favoritas es esta, porque verdaderamente se necesita ser OBEDIENTE A DIOS y AMAR de una forma sobrenatural a tu prometida como para hacer lo que este hombre hizo.

Creemos nuestra propia historia de amor, OBEDEZCAMOS y a la vez AMEMOS para que los propósitos de Dios se lleven a cabo en nuestra vida tal y como El los ha trazado.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: www.devocionaldiario.com
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El Hijo Prodigo

Salmos 51: 17

"Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;
Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios"


La transformación que hace Jesús en nuestra vida cuando le entregamos nuestro corazón es indiscutiblemente increíble, no hay como el milagro de la salvación y mas aun cuando nosotros hemos podido experimentar ese cambio.

Pero lastimosamente muchos que fueron llamados por Jesús para formar parte de su Ejercito con el transcurrir del tiempo se han alejado del llamado que Jesús un día les hizo. A tal punto que muchos han regresado al mundo de donde fueron llamados u otros siguen congregándose, sirviendo, etc, pero sin tener una verdadera comunión con Jesús.

A lo mejor alguna vez has escuchado la historia del hijo Prodigo pero nunca la has analizado es por ello que muchas veces no entendemos los propósitos que Dios tiene para nuestras vidas. Por esta razón quiero dedicar este tiempo para hablar de este importante tema: EL HIJO PRODIGO.

¿QUÉ ES LO QUE NOS HACE ALEJARNOS DE NUESTRO PADRE?
Cada día de nuestra vida cristiana tenemos una lucha constantes contra nuestro único enemigo, el cual tratara por todos los medios posibles de alejarnos de aquel que nos amo cuando nadie nos amo, de aquel que nos dio un nombre y nos hizo coherederos con Cristo Jesús.

Este enemigo creara situaciones para alejarnos de nuestro Padre Celestial, situaciones como: problemas graves en su matrimonio, perder el control de sus finanzas, problemas de salud, a perder la paz interior y lo peor de todo es que comenzaremos a echarle la culpa de lo que nos esta pasando a las personas que nos rodean.

Pero la pregunta seria ¿Cuándo estamos propicios a caer en estos errores?

1. Cuando nos olvidamos que Jesús le dio sentido a nuestra vida: Lastimosamente muchas veces somos hijos desagradecidos, ya que después de que Jesús transformo nuestra vida y nos comienza a bendecir, es ahí en donde se nos olvida que las bendiciones que estamos experimentando es porque Dios nos las esta dando. Y comenzamos a alejarnos de El a través de no congregarnos, de ya no platicar con El en oración, ni mucho menos leer su Palabra. Somos malos administradores de las bendiciones que Dios nos da porque permitimos que nos absorban el tiempo que antes le dedicábamos a Dios.

2. Cuando estamos permitiendo que algo le quite el tiempo que dedicábamos para Dios: Cuando comenzamos a dedicarle mas tiempo a otras cosas que a Dios, es ahí en donde nuestra vida espiritual va menguando a tal punto de no mantener una vida diaria de oración, de servicio a Dios, etc.

3. La curiosidad de experimentar “cosas nuevas”: A muchos la curiosidad de experimentar cosas nuevas los llevan a olvidarse de agradar a Dios. Pues luego de muchos años a lo mejor de estar en los caminos de Dios, permiten que las cosas del mundo los atraigan. Recuerda para caer en pecado primero se “Ve” luego se “codicia” y luego se “toma”. Como lo que hizo el rey David con Bétsabe, primero la vio, luego la codicio y luego la tomo y callo en pecado.

El hijo prodigo de la historia bíblica, no estaba satisfecho con lo que tenia en su casa, sino que quería experimentar “cosas nuevas” las cuales con el tiempo vinieron a hundirlo, a tal punto que toco fondo.

Todo aquel que se considera un hijo prodigo es una persona que ha tocado fondo.

Pero ¿Qué es tocar fondo? Es el hecho de ver que tu vida va en picada en las diferentes áreas como por ejemplo problemas en tu familia o hogar, en tu lugar de trabajo o estudio, con tus amistades, en lo sentimental, etc. Lo cual te lleva a un quebrantamiento interno emocional al ver que no puedes hacer nada para remediarlo y lo peor de todo que estas alejado del Señor.

Pero lo bueno es que en el Señor no hay nada imposible y el esta dispuesto a ayudarte a salir de las situaciones difíciles que tu mismo has propiciado para tu vida.

Pero para que Dios pueda obrar en tu vida tienes que:

1. Reconocer que te has alejado de Dios.
2. Tienes que pedir perdón pero con un corazón sincero.
3. Tienes que tener la suficiente humildad como para permitir ser transformado nuevamente, en pocas palabras tienes que tener un corazón de siervo.
4. Tienes que practicar una comunión diaria con Jesús: Platicando con El, buscándolo en oración, congregándote, sirviéndole, hablándole a otros de lo que El ha hecho en tu vida.
5. Lo mas importante para que nunca vuelvas a caer en el error de alejarte de Dios, RECONOCE DE DONDE DIOS TE HA SACADO Y QUIEN ES EL QUE TE SACO DE AHÍ.

Nunca olvides de donde Dios te ha sacado, nunca olvides lo que El ha hecho por ti, por tu familia o por tus amigos o hermanos.

Si tratas de vivir una vida agradable a Dios tendrás cada día de tu vida presente que Jesús es el capitán de la barza de tu vida y que el te llevara siempre a lo mejor porque el te ama con amor eterno a tal punto que dio su vida por ti.

No importa el pecado que hallas cometido Jesús quiere perdonarte y quiere hacer de ti un instrumento útil, permite que Jesús sane tus heridas y RECIBE DE TU PADRE UN DESTELLO DE SU GLORIA Y EXPERIMENTA EL ABRAZO DE TU CREADOR.

Es momento de regresar a casa de tu Padre, el ha estado esperándote mucho tiempo con lagrimas en sus ojos, puesto que el siempre te ha amado. Este es el día en el que tu Padre hará una fiesta muy linda puesto que su hijo que andaba perdido regreso a su hogar.

RECUERDA JESÚS TE AMA COMO NO TIENES IDEA

Autor: Enrique Monterroza
Escrito para: http://reflexionesydevocionales.blogspot.com/
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¿Excusas para servir a Dios?

Mateo 9: 37, 38

“Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies”


“Soy una persona muy ocupada por eso no puedo servirle a Dios”, esa es la frase que muchos hemos escuchado en momento determinado. Hay muchas personas que creen que por ser ocupadas no pueden servirle al Señor.

Pero, ¿Será que una persona ocupada no pueda servirle al Señor?, examinemos algunos casos en la Biblia:

Pedro y Andrés discípulos de Jesús:
“Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron”.
(Mateo 14:18-20)

¿Qué hacían estos dos hermanos?, Echaban la red en el mar, porque eran pescadores, ¿Eran desocupados? Definitivamente NO, eran trabajadores, es mas en el momento de su llamado estaban trabajando, entonces ¿Será que Dios llama a ocupados?, juzga tu mismo, leyendo esta historia bíblica.

¿Quiénes llegaron a ser estos dos?, llegaron a ser grandes hombres que compartieron el evangelio con muchas partes del mundo hasta entonces conocido. Pedro fue un sobresaliente y podemos leer de sus historias en el Libro de los Hechos, así como también escribió epístolas que ahora podemos leer. ¿Qué hubiera pasado si estos dos hubieran puesto de excusa que eran ocupados y que por eso no le podían seguir?, definitivamente se hubieran perdido de las bendiciones que hoy conocemos por medio de ellos.

Jacobo y Juan el discípulo amado:
“Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó. Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron”
(Mateo 4: 21, 22)

¿Qué hacían estos dos hombres?, remendaban sus redes junto a su padre. ¿Estaban desocupados?, definitivamente NO, también trabajaban y con su padre, pero al escuchar el llamado del Señor se unieron a su causa, no por ser desocupados, sino por la obediencia a su llamado.

Estos dos hombres fueron otros que hicieron historia, Jacobo como Pastor de una de las primeras Iglesias Cristianas y Juan como el discípulo amado escribiendo algunas epístolas que sin duda han bendecido nuestra vida.

Leví o Mateo, el recaudador de impuesto
“Después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y dejándolo todo, se levantó y le siguió.”
(Lucas 5: 27, 28)

¿Qué hacia Mateo?, recaudaba impuestos, ¿Era un desocupado?, definitivamente NO, estaba trabajando cuando fue llamado por Dios y obedeció el llamado. Hoy en día podemos gozar de uno de los evangelios escrito por este hombre que a pesar de ser un ocupado, no le fue obstáculo para seguirlo y servirle a tal punto de que fue usado en gran manera.

Puedo citar muchos más ejemplos de personas ocupadas que Dios llamado, un Moisés, un Abraham, un David, un Pablo, y así la lista podría ser muy larga.

Todos estos personajes comparten algo en común: Eran personas ocupadas, pero que se decidieron por servir al Señor y ahora están en la historia de la vida cristiana como hombres y mujeres que no importando los obstáculos dedicaron su vida a hacer la voluntad del Señor.

¿Cuánto mas seguirás poniendo de excusa tu corto tiempo?, ¿Tu trabajo?, ¿Tu familia?, ¿Qué otra excusa mas pondrás para decir que no tienes tiempo para servir?

Es hora que nos levantemos como un pueblo SERVIDOR que sin poner excusas de tiempo, nos decidamos a SERVIR y AGRADAR A DIOS. Veras que al decidirte a servir al Señor experimentaras de enormes bendiciones que están destinadas a aquellos que hacen su voluntad.

Dios llama a ocupados, ¿Estas dispuesto a aceptar su llamado?

Autor: Enrique Monterroza
Escrito para: Devocional Diario.com
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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Manteniendo la Racha

Apocalipsis 2: 10

“No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida”


Esta claro que todos aquellos que hemos sido lavados por la sangre de Cristo anhelamos cada día que pasa ser fieles a Dios, esto se nota a través de querer evitar el pecado a toda costa, ese pecado que esta a la orden del día y que busca la manera de hacernos fallar.

Lo lindo de esta lucha constante, es que no estamos solos, que Dios esta con nosotros, y si El esta con nosotros, ¿Quién contra nosotros?, pero no todo es color de rosas, pese a tener la certeza de que Dios esta con nosotros frente a cualquier situación que se nos presente, muchas veces fallamos.

Todos tenemos áreas de nuestra vida, las cuales Dios esta puliendo a diario, áreas como el carácter o como el aprender a esperar, entre otros, dichas áreas y otras muchas mas que pudiéramos citar son situaciones que nos recuerdan lo mucho que necesitamos someternos mas a Dios, pues a nadie le gusta fallar, mas cuando ya llevas una buena racha de tiempo en el cual no has fallado.

Hablo de esos días, semanas, meses o años en los cuales te has abstenido de fallar en aquella área que en momento determinado era tu azote. Muchos de nosotros hemos pasado mucho tiempo sin cometer aquel error que antes cometíamos a diario y que por cierto nos hacía sentirnos mal, ya que a ningún verdadero cristiano le es felicidad fallarle a Dios.

Posiblemente tu llevas una racha muy buena de fidelidad a Dios, pues se te han presentado muchas ocasiones para fallar, pero no te has dejado manipular por ninguna de ellas, sino que al contrario, has ¡huido del pecado!

¿Verdad que se siente una satisfacción enorme saber que has sido fiel?, no me vas a dejar negar, pero cuando se te han presentado situaciones que te han querido orientar a pecar o fallarle a Dios y pese a que han sido situaciones muy fuertes, tu no has accedido a ella, ¿Si o no que se siente una gran satisfacción?, ¡Claro que Si! Y es que ser fiel a Dios te llena de orgullo, pero de ese orgullo bueno de saber que estas luchando contra las cosas que te gustan carnalmente, pero que espiritualmente sabes que van en contra de los principios divinos.

Quizá los últimos días has sido atacado como nunca, pues el enemigo sabe que llevas una racha de historia, de esas que ni tu mismo lo crees, has pasado por muchas situaciones que te han motivado a pecar, pero te has mantenido fiel y eso seguramente será premiado por Dios.

Pero como el enemigo sabe muy bien que cuando tu te propones ser fiel a Dios, estas declarándole la guerra, ha tratado los últimos días de bombardearte con tantas situaciones que te quieren motivar o orientar a fallarle a Dios en aquello que ya tienes muchos días, semanas, meses o años de no hacerlo.

Pero es ahí en donde una vez mas debes demostrar tu fidelidad, si ya creaste una racha larga de fidelidad, ¿Crees que valdría la pena echarla a perder?, claro que no vale la pena, es mejor ser fiel que caer en el pecado.

Y es que el pecado no es ningún orgullo para el hijo de Dios, al contrario es una vergüenza y roba autoridad de Dios, acusa y te quiere hacer sentir inmundo a tal punto de querer hacer que te olvides totalmente de Dios, porque no eres digno de su presencia.

Pero, ¿Quién ha dicho que por dignos de su presencia ha venido el Señor?, Jesús no vino para los sanos, El vino para lo enfermos, aquellos que necesitamos diariamente una dosis de fe, aquellos que necesitamos que el cure nuestras heridas porque estamos necesitados de la mano divina.

Amados hermanos, realmente es mas grande la satisfacción que produce la fidelidad ante el pecado, que la que produce el pecado concretado, ¿Qué es lo que quieres tu sentir?, ¿Quieres sentirte inmundo?, pues ve y peca, ¿Quieres sentirte orgulloso de tu fidelidad?, entonces DI NO AL PECADO.

No eches a perder el tiempo de santidad que has logrado acumular, que el periodo de fidelidad largo que llevas no se vaya a la borda por minutos de desobediencia divina, al contrario, que esta racha acumulada de fidelidad te sirva de estimulo para seguir diciendo NO AL PECADO y si A LA VIDA SANTA que Dios quiere para ti.

El pecado acusa y es una vergüenza, mas la fidelidad a Dios es un orgullo que te hace sentir una satisfacción única de estar haciendo la voluntad divina.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Devocional Diario.com
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El ambiente hostil no sólo se refleja en la agresividad de los automovilistas, también está presente en la incertidumbre sobre si vendrá alguna “autoridad” acompañada por la fuerza pública a notificar que el negocio o propiedad han sido declarados de “ utilidad pública” y serán requisados, o si el Consejo Comunal investiga apartamentos desocupados o sub-ocupados en el condominio, o si la próxima Ley de Educación tendrá éxito en su intento de borrar toda educación religiosa de las escuelas para poner estudios de valores materialistas marxistas en su reemplazo, ¡es verdad!, en especial si se pone en riesgo lo que se obtuvo tras una vida de trabajo, por decisión arbitraria de una autoridad que más que justicia, lo que busca es saciar sus instintos de resentimiento.

Hay un pastor argentino, criticado por algunos por su postura ante quienes se lamentan por lo maligno del entorno general, él nos recuerda que “el mal sólo reina ante la ausencia del bien”, o sea que vivimos lamentándonos por la tanta basura alrededor, ¿de dónde viene esa basura?; es producida por quienes ven en cualquier actividad sólo la oportunidad de lucro personal, gente carente de valores morales, en especial del temor de Dios, para ellos el campo está libre, ¿dónde están los buenos con una propuesta diferente?, ¿dónde están los cineastas, los cantantes, los actores, los escritores, los políticos, en fin: los hombres buenos?.

La respuesta a esto viene con la historia de Jonás: Jonás, profeta de Jehová fue enviado a Nínive para predicar contra la maldad reinante, pero él se embarcó para Tarsis, en el trayecto vino una enorme tempestad que amenazaba con hundir el barco, los marineros con mucho miedo clamaban a sus dioses, mientras, Jonás había bajado al interior de la nave a dormir, en esto estaba cuando el capitán de la nave lo encontró y despertó diciendo : “¿Qué tienes dormilón?. Levántate y clama a tu Dios, quizá él tendrá compasión de nosotros y no pereceremos”. Jonás reconoció que el castigo venía por su desobediencia, por ello fue echado al mar y la tormenta cesó, fue tragado por un gran pez en cuyo interior permaneció durante tres días y tres noches, allí tomó conciencia de su desobediencia y oró a Dios prometiéndole cumplir su encomienda, fue arrojado a tierra donde pudo dirigirse a Nínive y lograr salvar a la ciudad de su destrucción total.

Los cristianos contemporáneos hemos asumido la misma actitud de Jonás; echándonos a dormir en medio de la tormenta, mientras los no creyentes, (los que navegan el buque), en las emergencias oran a sus peculiares dioses: poder, dinero, negocios, trabajo, lujuria, mezquindad, avaricia, revancha. No basta con orar, ni estar deprimido y asustado pidiéndole a Dios que “meta su mano”, nosotros mismos somos llamados a ser la mano de Dios, pero sólo si actuamos con fe profunda, con la fuerza que sólo él es capaz de dar, es preciso creer y demostrar en la práctica eso que repetimos como loros pero no ponemos por obra: “Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; más yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel a quien tú has provocado” (David a Goliat).

Autor: Helmut Schatte
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¿Para que esperar a ser tragado por un gran pez?

Jonás 2:7-10

“Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo. Los que siguen vanidades ilusorias, Su misericordia abandonan. Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; Pagaré lo que prometí. La salvación es de Jehová. Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra”.

La historia de Jonás la conocemos desde niños, aun recuerdo cuando por primera vez escuche esa historia. El vecino que vivía enfrente a la casa de mis padres me invitaba, me pasaba recogiendo todos los domingos por la mañana para ir a la clase dominical, a pesar que yo era religioso y toda mi familia pertenecía a la religión tradicional, no ponían impedimento para que yo fuera con los “evangélicos” a la clase dominical, primero porque descansaban de mi y segundo porque así no me perdía con malas amistades.

Todavía recuerdo esos días de escuela dominical, yo siempre fui un niño muy inquieto en el sentido que me gustaba poner atención a las cosas, siempre fui aplicado en mis estudios y siempre me gustaba sobresalir. Recuerdo que ponía mucha atención a las clases pues siempre existió en mí el deseo de buscar a Dios, pese a que aun no lo conocía como tal. Luego de la historia nos daban hojas para colorear y en una de esas conocí al gran pez que trago a Jonás por su desobediencia.

Y es que años después supe que fue por eso, pese a que lo había dibujado y coloreado, no sabia a ciencia cierta de que se trataba o mejor dicho, ¿Cuál fue la razón por el que Jonás termino siendo tragado por el pez?, si yo sabia que había desobedecido, pero no entendía a cabalidad lo que significaba desobedecer a Dios, quiérase o no por ser un niño muy imaginativo y soñador, pensaba que siempre que desobedeciera a Dios podría ser tragado por un pez gigante.

Pero la verdad es que la voluntad de Dios no es que seamos tragados por peces gigantes, al contrario, su perfecta voluntad es que obedezcamos a sus mandatos, sean estos agradables a nuestros oídos o no.

Es que nos cuesta entender la voluntad de Dios, y no te culpo, ni mucho menos me culpo, porque nuestra mente finita no lograra comprender a totalidad los planes sabios de Dios, pues nuestra mente se basa en las probabilidades humanas, mas los propósitos de Dios se basan en las probabilidades Divinas, que son infinitas.

¿Cuántas veces Dios nos ha mandado a Ninive?, si a hacer aquello que no quiero hacer o ir al lugar donde no quiero ir.

En muchas ocasiones Dios me mando a predicar a lugares raros y lejanos, todavía recuerdo las muchas veces que caminaba muchos kilómetros para ir a predicar o para ir a invitar personas para que conocieran de Dios. En mas de alguna vez no me gusto el lugar hacia donde me enviaron mis autoridades, pero mi lema siempre fue y será: “si en lo poco le soy fiel, en lo mucho te pondré”.

Pero no siempre fui obediente al lo que me mandaba el Señor, en una ocasión recuerdo que estaba en un clamor, era la media noche y todos orábamos, de repente abrí mis ojos y Dios me puso en mi corazón ir a orar por una persona, pero en mi mente pensé que era un invento mío, mas aun cuando tenia que caminar mucho para llegar a esa persona, seguí orando y Dios seguía poniendo en mi corazón que fuera a orar por esa persona, cerré mis ojos y le dije: “Señor, si tu quiere que ore por el tráemelo aquí enfrente”, solo termine de decir esas palabras, abrí mis ojos y que sorpresa tremenda ¡Estaba frente a mi!, en ese mismos instante mas por temor que por obediencia extendí mis manos hacia esa persona y comencé a clamar como nunca, y sin lugar a dudas Dios me estaba enviando a orar por el, pues era una persona con un espíritu de parte del enemigo, yo era un joven en ese tiempo, bueno mas joven que ahora, y recuerdo que mi pastor llego también a orar, enseguida habíamos como unas diez personas orando por esa persona para que fuera libre.

Lo que quiero decir con esto, es que Dios muchas veces esta poniendo en tu corazón que hagas ciertas acciones, pero nuestra mente se rehúsa a creer que es de Dios, creemos que es un invento y ponemos tantos requisitos para saber si es de El o no, cuando en realidad sabemos muy bien que si es de Dios.

Jonás no quiso obedecer, mas allá de eso, se fue al lado contrario de donde Dios lo había mandado, pero a Dios no te le escaparas tan fácil, en el verso 17 del capitulo uno dice: “Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches”.

Pero yo pregunto ahora, ¿Si ya sabemos la historia de Jonás y las consecuencias de su desobediencia, Para que esperar a ser tragado por un pez para obedecer?

Muchos de nosotros hemos obedecido hasta que hemos visto que estamos en el vientre del pez y ya no hay mas escapatoria que obedecer, pero ¿Será lo correcto eso?, definitivamente que no, Dios anhela que lejos de ser desobedientes, seamos fieles y obedientes a sus mandatos, aun cuando el mandato no es muy agradable a nuestro oído.

¿Qué estas esperando para obedecer?, ¿Acaso quieres que venga un pez gigante?, ¿Quieres pasar 3 días en un vientre apestoso de pez?, o ¿Qué estas esperando?

Evitemos que el pez gigante aparezca en nuestra vida, obedezcamos a las buenas y no a las malas, pues muchas veces ese pez gigante puede ser más desagradable de lo que pensamos.

Si bien es cierto tu puedes desobedecer el mandato de Dios, debes saber que al final terminaras obedeciendo. Ante esto: ¿Por qué no obedecer desde el principio?

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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Obedeciendo sin excusas a Dios

Génesis 22: 1-3

“Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo”


Esta semana Dios me ha estado ministrando sobre la palabra: OBEDIENCIA. Por esa razón no puedo evitar el escribir sobre ella, no tanto porque me guste, sino porque Dios quiere que lo haga.

Y es que obedecer a veces es muy difícil, mas cuando aquello que ha sido ordenado va en contra de nuestra voluntad humana. Digo humana, porque nuestro espíritu siempre querrá hacer la voluntad de Dios, pero nuestra carne muchas veces se rehúsa a llevarla a cabo.

Pero tenemos que entender una cosa de la cual no tenemos que tener la mínima duda, y es que Dios sabe porque no esta mandado a hacer lo que muchas veces nos manda a hacer, pero humanamente casi siempre lo cuestionamos, queremos entender desde un principio el ¿Por qué? Y el ¿Para que? De las cosas, pero Dios que es un Padre Perfecto no tienen la mínima obligación de responder a esas dos preguntas.

Por un momento reflexiona sobre cuando mandas a tus hijos a hacer algo, supone que mandaste a tu hijo a arreglar su habitación, seguramente lo estas mandando porque tú sabes muy bien que esta desordenada, pero si tu hijo te pregunta: ¿Por qué?, ó ¿Para que? Lo estas mandado a eso, seguramente para ti te parecen preguntas incesarías, pues es obvio que su habitación necesita orden.

Hay momentos en donde los padres, tienen que ejercer la autoridad sobre su hijo, y en donde no tendrá que dar explicaciones completas sobre el porque de una orden. Simplemente lo hará porque el padre sabe que es lo mejor para su hijo y por eso tendrá que ejercer su autoridad, mas aun cuando se sabe que el padre al hijo que ama corrige, pero ¿Qué tal si tu hijo te preguntara el porque y el para que de todo lo que le ordenas?, seguramente llegara un momento en donde te enfadarías, o te pusieras de mal humor, pues tu como padre no tienes porque dar todas las explicaciones de los mandatos que haces a tu hijo, simplemente tu hijo tiene que obedecer, porque tu eres su padre y le estas ordenando algo, así de sencillo.

Pero lastimosamente muchos de nosotros somos como niños delante de Dios, pero no en el buen sentido que dice la palabra que hay que serlo para entrar al cielo, sino en el sentido de que cuando Dios te esta ordenando algo, queremos saber el porque y el para que de las cosas antes de hacerlas.

Pues te tengo una noticia que quiero que te quede grabada en tu mente y en tu corazón, Dios no tienen ningúna obligación de explicarte el porque ni el para que de las cosas, simplemente te da una orden porque sabe que es lo mejor para ti.

Ahora bien, quiero hacerte una pregunta:

Cuando Dios te da una orden, ¿Tienes que entenderla para llevarla a cabo?, ó ¿Tienes que llevarla a cabo sin entenderla?

Seguramente los mas espirituales a esta altura estarán diciendo: “Tengo que entender su orden para llevarla a cabo”, pero quiero decirte que estas TOTALMENTE equivocado. Yo no tengo que entender primero lo que Dios me esta mandando a hacer para llevarlo a cabo, al contrario, tengo que llevarlo a cabo aun cuando muchas veces no lo entiendo.

Seguramente conoces a perfección la historia de Abraham, aquel hombre considerado amigo de Dios, ¡Imaginate! ¡AMIGO DE DIOS!, pero aun cuando Dios mismo lo llamo amigo no le explico el porque, ni el para que de su mandado, cuando le dijo que iba a sacrificar a su hijo Isaac. Pero Abraham no se detuvo a querer entender primero su mandato para llevarlo a cabo, al contrario, puso manos a la obra y comenzó a caminar para cumplir con lo ordenado, aun cuando seguramente no entendía el porque ni el para que de ello.

Amados, Dios me dice en esta hora que te diga, que es momento de llevar a cabo lo que te ha estado ordenando, tu sabes muy bien en que áreas de tu vida Dios te ha estado dando ordenes, quizás hasta este momento has esquivado sus ordenes poniendo como excusas de que necesitas una “reconfirmación de parte de Dios”, ¿Acaso esperaras que una voz del cielo te diga: ¡SI YO TE LO ORDENO!”, pues si estas esperando eso, creo que nunca llevaras a cabo lo que Dios te esta mandando a hacer.

Dios quiere que cada uno de nosotros seamos obedientes a lo que nos esta mandando, si es a vivir una vida santa, pues hagámoslo, dejemos y alejémonos de todo aquello que nos contamina y que nos aleja de Dios, huyamos del pecado y de todo aquello que quiere atar nuestra vida. Comencemos a dar lo que le hemos estado robando a Dios, ya sea tiempo o dinero, ya no nos sigamos haciendo los que no entendemos.

Dios quiere que en esta hora entendamos que cuando El nos da una orden, tenemos que cumplirla tal y como se nos mando, aun cuando no entendamos las razones, mas si lo hacemos, si lo llevamos a cabo, seremos bienaventurados y multibendecidos, pues algo que agrada a Dios es la OBEDIENCIA.

Seguramente estas pasando por un momento en donde no entiendes el porque ni el para que de lo que Dios te ha ordenado, mas se fiel y somete a su voluntad, pues si lo haces serás testigo de sus Maravillas para con tu vida. Pues a Dios no hay que entenderlo para obedecerlo.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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En la historia de la humanidad hay quienes se han destacado por sus condiciones de líderes, por desgracia no todos positivos, pues algunos condujeron a sus seguidores o a pueblos enteros hacia precipicios, como Hitler y Mussolini, otros promovieron el oscurantismo y la miseria como es el caso de Fidel Castro. Ser buen líder no es tarea fácil, conducir a toda una nación implica una gran responsabilidad, no sólo ante la historia, muy en especial ante Dios, único dueño absoluto de la verdad, la justicia, la vida y la muerte.


El cristal con que miro es el de un cristiano, ello no me permite condenar lo que veo pues acepto y reconozco el señorío del Todopoderoso y Eterno Dios, solo Él determinará en su juicio quien lo sirvió bien y quién lo sirvió mal, no obstante, el propio Jesucristo nos dio la advertencia : “no todo el que me dice Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”(Mateo 7:21).

La Biblia nos muestra muchos líderes que vivieron sus vidas en sintonía perfecta con Dios. Hoy, por las circunstancias tan especiales que vive el país, parece muy conveniente hablar de un líder judío que condujo a su pueblo hacia esa “tierra prometida”, en un mundo condenado a la destrucción por Dios (1.272 años AC), atiborrado de ritos religiosos paganos, de prácticas degradantes como los sacrificios humanos, idolatría, prostitución e inmoralidad corrupta, arraigadas en Canaán, el líder que tomó posesión y organizó a los judíos se llamaba Josué.

Faltaría espacio para hablar de todas las cualidades de Josué, pero entre los tantos atributos que tuvo, aparecen algunos que hoy parecen extinguidos entre los líderes visibles, como lo son la sabiduría, fidelidad, obediencia y en especial la fe en Dios. Josué queda retratado por un suceso bastante esclarecedor de su espíritu: habiendo llegado Moisés y el pueblo judío a Cades-barnea, ya muy próximo a Canaán, se envió un grupo de avanzada para que informaren sobre lo que encontrarían en esa tierra prometida, para el efecto designó a doce hombres, uno por cada tribu de Israel, 10 de ellos se acobardaron y rindieron un informe falso, dos de ellos: Josué y Efraín, dijeron la verdad e instaron al pueblo para seguir adelante; por ello Josué fue escogido para conducir la entrada del pueblo de Israel a esa tierra prometida recibiendo una hermosa promesa, que bien podría ser entregada hoy a un líder que tuviese su corazón, Dios le dijo: “nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque tu Dios estará contigo en donde quiera que vayas” (Josué 1: 8-9)

Pidamos a Dios Padre que ponga en cada uno de nosotros a un Josué: esforzándonos, siendo valientes y por sobre todo aprendiendo sus preceptos, guardándolos y poniéndolos por obra.

Autor: Helmut Schatte Vera
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¿Tendrá Dios complacencia en ti?

Mateo 3:16 – 17

Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.

Jesús desde su nacimiento fue un santo ya que por obra y gracia del Espíritu Santo fue concebido por su madre María.

Desde sus inicios su vida fue santa, es decir, apartada del pecado y como parte de su vida acá en la tierra cumplió con el mandato de obediencia a su padre bautizándose por Juan el Bautista en el río Jordan. En ese momento de su bautismo cuenta la Biblia que los cielos fueron abiertos y en ese momento descendió como paloma sobre Jesús el Espíritu de Dios, también hubo una voz del cielo que dijo: "Este es mi hijo amado, en quien tengo complacencia."

Nosotros como hijos de Dios somos sus hijos amados, somos la niña de sus ojos, pero será que Dios tiene complacencia de nosotros?

Jesús desde que vino a la tierra fue un hombre como tu y como yo, pero obediente y claro en su misión como hijo de Dios. El bautismo en su vida marco el inicio "publico" de su ministerio terrenal, los milagros que realizó, las curaciones de enfermedades que hizo, las expulsiones de demonios, tales actos fueron obras que solo el hijo de Dios pudo hacer.

Hoy día, Dios a través de nosotros sus hijos amados, los que hemos reconocido a Jesucristo como Señor y Salvador, puede hacer esas señales y prodigios que realizó en aquel entonces a través de Jesús para que su nombre sea glorificado. Dios hoy día quiere que las personas que te rodean vean en ti un reflejo suyo, su gracia, su amor, pues ya El nos los dio primero a nosotros.

Amado hermano, será que Dios puede decir de ti ¿Este es mi hijo amado, en quien tengo complacencia? Dios te recuerda en este momento que debes ser obediente a sus mandamientos y estatutos, que debes amar a tu prójimo como a ti mismo, que debes anunciar el evangelio a las personas que te rodean y que sabes que no conocen a Dios, que debes buscarlo y agradarlo con toda tu forma de vivir.

Amados, Dios es bueno y para siempre son sus misericordias que se renuevan cada mañana, agradezcámosle a Dios las oportunidades que día a día nos da para hacer su voluntad, y darnos cuenta que su amor por nosotros es el que nos mantiene con vida.

No basta con decir que eres buena persona, no basta con hacer buenas obras, no basta con decir que Crees en Dios, no basta con ir a la iglesia un domingo por la mañana y el resto de la semana hacer cosas que no agradan al creador. Amados, Dios quiere obediencia y debes decidir si aceptar a Cristo como Señor y Salvador y obtener la Vida Eterna que Dios te ofrece cumpliendo sus mandamientos o seguir con la vida que llevas.

Dios nos ha llamado para que obedezcamos sus mandamientos, de esa forma EL podrá decir "Este es mi hijo amado, en quien tengo complacencia."

¡Dios te Bendiga!

Autor: Kenny Quijada
Escrito para: Devocional Diario.com
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