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¿Qué seria sin Él?



2 Corintios 9: 15 Biblia Lenguaje Actual

“¡Gracias a Dios por lo que nos ha dado! ¡Es tan valioso que no hay palabras para describirlo!”

Cada día me doy cuenta que mi vida sin Él, no sería la misma, todo lo que a mi alrededor existe gira alrededor de Él, tiene toda mi mente y mi atención a diario, no puedo pensar algo que no tenga que ver con El, no puede hacer algo sin antes hacerlo participe, es algo maravilloso.

Mi vida esta cautiva totalmente por El, respiro, camino y pienso sobre lo mucho que me ama a pesar que no he hecho nada para merecerlo, y es allí en donde aparece una pregunta a mi mente que dice: ¿Qué sería mi vida sin Él?

Dios se ha convertido en mi vida, se ha convertido en el capitán de mi barca, el que sabe a perfección mis pensamientos e intenciones, sin El estoy muerto, pero con El viviré por siempre.

Aun recuerdo como que si fuera ayer el día que me otorgo su perdón, el día que me llamo y con cataratas de lágrimas me rendí a Él, ya no podía mas, mi vida no tenía sentido, mas El vino y le dio un sentido a toda mi vida, fue colocando cada pieza de tal forma que ahora mi vida es completa y más de lo que un día me imagine que podría ser.

Y es que no puedo negar que a pesar de mis errores y defectos, de los desiertos que he pasado, de las etapas de anonimato, de las situaciones que han sido muy fuertes para mi vida, sigo enamorado de Él y aun más agradecido porque mi vida sin Él, no sé qué seria.

Pero a pesar de que todos somos conscientes de que nuestra vida no sería la misma sin Él, muchos a través de las presiones de la vida, nos dejamos manipular y permitimos que el enemigo nos engañe haciéndonos creer que nuestra vieja vida era mejor que la actual, ¡Que Mentira!

El pueblo de Israel experimento esto, luego de ser liberados de la esclavitud de Egipto y en medio del desierto quisieron creer que estaban mejor en Egipto, siendo esclavos y no en ese desierto que los llevaría hacia la tierra prometida. (“Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos” Números 11:5)

Y es que a veces nuestra mente es una mente de esclavo, creemos que lo que nos ofrece el mundo es mejor que lo que Dios quiere para nuestra vida. Y es que no vamos a negar tampoco que los desiertos son duros y difíciles de pasar, ninguno de nosotros quisiéramos pasar por uno de ellos, si los pudiéramos esquivar sería perfecto, pero la vida no es así, pues el desierto tiene que existir para poder ser moldeados de tal manera que podamos heredar la tierra prometida siendo siervos y no esclavos.

¿Por qué estas pensando en retroceder?, ¿Por qué esos pensamientos de rendirte?, ¿Cómo se te ocurre que antes era mejor que ahora?, ¿Por qué sigues añorando lo que un día fue tu perdición?, ¿No es Dios suficiente para ti?, ¿Qué seria tu vida sin Él?

No te engañes, tú muy bien sabes que fuera de Él nada podemos hacer, tu bien sabes que la peor decisión que puedes tomar es alejarte de Él, ir en contra de lo que El quiere para tu vida.

¡Recapacita!, ¡Despierta!, date cuenta que ni en sueños tu vida sería mejor sin el Señor.


Tu vida no sería la misma sin Él, ¿Recuerdas esos momentos en los que no podías más?, ¿Quién te sostuvo?, ¿Recuerdas esa enfermedad que te azoto?, ¿Quién te sano y te restauro?, ¿Recuerda esa vez que necesitabas provisión?, ¿Quién fue quien la envió?, ¿Recuerda esa vez que llorabas a solas?, ¿Quién te consoló?, ¿Acaso no fue Dios?, ¿No fue Él quien siempre ha estado allí?, ¿No fue Él quien siempre ha tenido cuidado de ti?, ¿Por qué ahora piensas o estas meditando en alejarte?, ¡Basta!, no mas, tu no naciste para rendirte, ni para retroceder, tu eres un hijo de Dios, una hija de Dios, toma la posición que te pertenece y párate firme nuevamente, porque: ¿Qué seria tu vida sin Él?

Hoy es un buen día en el cual podamos darnos cuenta que nuestra vida sin El JAMAS seria la misma, que El le ha dado color a nuestra vida, le ha dado gozo verdadero, le ha dado el sentido que no tenia y sobre todo, nos ha llenado de su amor inmenso.

Hoy te pregunto:

¿Qué seria tu vida sin Él?

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San Lucas 15:32

“Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.”

Hace unos días meditando en unos textos de la biblia pensaba en la forma que Dios se regocija en encontrar lo que se perdió o ver resucitado lo que estaba muerto, y contemplando eso me conforta el saber que Dios ama tanto y desea que estemos siempre cerca de él ya que en su regazo es donde estamos seguros y donde podemos estar realmente en paz.

Cuando leemos el libro del Evangelio de San Lucas capitulo 15 nos damos cuenta de esa misericordia, la cual Dios extiende para toda la creación.

Lucas 15:1-7; expresa el interés que el Señor o el buen Pastor tiene por una oveja que se había perdido y aunque le restaban noventa y nueve fue en busca de esa oveja la cual se extravió y pudo decir al momento que la encontró “gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.”

Lucas 15:8-10; es similar al anterior relato pero en esta ocasión fue una dracma que se perdió y buscó con diligencia hasta encontrarla y de igual manera expresar “Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido. Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.”

En estos dos relatos podemos observar la manera que Dios siempre se interesa por los perdidos y de seguro cada uno de nosotros estuvimos en esa condición en alguna ocasión de nuestras vidas y me preguntaras ¿y de que sirves ahora si ya estoy con el Señor? En realidad este tema de ser encontrado es para todos ya que con el pasar del tiempo veo tantas personas que aunque conocen de la gracia del Señor viven fantasías o la emoción del un momento y no la plenitud de ser hijo de Dios.

Para explicarme mejor tomare en cuenta el próximo relato de Lucas 15:11-32 que habla del “hijo prodigo” el cual malgasta los bienes de su padre en cosas vanas a tal punto de quedar sin nada y a su vez la situación va de mal en peor, lo que le llevo a desear la comida de los cerdos que el apacentaba y el cual por su cultura le seria deshonroso dicho trabajo. Pero llego el momento del arrepentimiento y pensar que en la casa de su padre el tenia todo y si regresaba ya no sería con la esperanza de llegar como el hijo sino como uno de los trabajadores de su padre, la sorpresa es que el padre esperaba a su hijo no a un trabajador mas para su hacienda.

Amigo y hermano que lees en este momento, el Señor espera de nosotros que siempre estemos bajo su cobertura y amor, en diversas circunstancia por hacer lo que me parece mejor, empiezo a acarrear el pago del desvío como el hijo prodigo y Dios siempre esperando que nosotros nos volvamos para hacer fiesta por el arrepentimiento que tenemos de corazón. Desarrollo un poco mas esta historia es para hacer mención al hijo mayor que nunca comprendió su posición de hijo para estar en su casa, razón por la cual no le produjo alegría que su papá festejara la llegada de su hermano.

Este último relato me hace ver dos extremos que nosotros vivimos como hijos de Dios, el primero trata de un hijo mal agradecido y egoísta que se fue de su casa por pensar que en otro lugar etaria mejor, y el otro que se limito a servir y nunca disfrutar los privilegio de ser el hijo.

Si tú que lees estas apartado del Señor o nunca le has recibido déjame decirte que él en este momento haría una fiesta en el cielo en tu honor por tu disposición de arrepentirte y acercarte, ya que el vino a buscar lo que se había perdido.

Si eres un hijo de Dios, creo que es momento de comportarnos y trabajar como un hijo y no un trabajador más, ya que trabajarías por un salario y no por la herencia que el padre preparó para todos los que le aman.

Cada vez que hablo de la misericordia del Señor, mi mayor anhelo es que todos los que lean se comprometan a servir de corazón a Dios ya que él ha hecho todo para que nosotros seamos felices y completos, no meramente unos religiosos que no aprenden a mantener la bendición de Dios, ya que creo que muchos aunque asisten a una congregación regularmente, están lejos de saber el propósito del Padre para su vida, si eres uno de ellos preocúpate pues Dios te busca para hacer mas en ti.

“El recibir al Señor es un gran paso, mas romper con la monotonía de nuestra vida es un paso mayor, ya que es como arrepentirse e inmediatamente entrar en el plan de Dios, te aseguro que habrá fiesta en el cielo.”

Autor: Juan C. Aguilera
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo y Devocional Diario.com
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El nos dio vida cuando estábamos muertos

Efesios 2: 4-7

“Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús”

Que enorme amor con el que Dios nos amo, que aun nosotros siendo pecadores El tuvo a bien enviar a su único Hijo a morir por nosotros.

Ninguno de nosotros era merecedor de esta misericordia de Dios, ni mucho menos que alguien tuviera que pagar el precio por nuestras malas acciones, pero aun con todo esto Dios nos dio ese regalo hermoso que se llama perdón.

La Palabra de Dios es clara en mencionar que estábamos muertos en pecados, y es que la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios vida eterna.

Cada uno de nosotros por muy bueno que creyeras que eras, estábamos muertos en pecados, nosotros no distinguíamos entre lo bueno y lo malo, sino que vivíamos la vida según como creíamos conveniente, sin darnos cuenta que la voluntad de Dios es perfecta para nuestra vida y no tiene que ver con pecado, sino que con santidad.

Íbamos camino a una perdición eterna, nuestro andar era de lo peor, no había otra cosa en nuestra vida que no fuera el pecado, vivíamos según las corrientes de este mundo, sin una verdadera brújula que nos mostrara el camino correcto, al contrario cada día nos hundíamos mas y mas, y en nuestro corazón existía un vacío inmenso, de esos que nada material o humano puede llenar.

Fue hasta que Dios nos vio y quiso darnos redención, un perdón total, aun cuando muchas de nuestras acciones no lo merecían, pero es que Dios no te ve como tu eres, sino como llegaras a ser.

Nadie daba nada por nosotros, estamos destituidos de la Gloria Eterna, pero nuestro Padre a través de su Hijo quería reconciliarnos, darnos valor y hacernos coherederos juntamente con Cristo Jesús.

¡Cuan valiosa sangre!, sangre que me da la vida, esa muerte de un varón perfecto sin mancha, sin pecado alguno, fue la llave que bario el camino hacia la salvación.

Hoy en día podemos gozar de una vida diferente, llega de gozo perpetuo y no pasajero, la convicción que a nuestro lado tenemos al Poderoso de Israel y que junto a El somos mas que vencedores e invencibles, porque el nos ha dado la VICTORIA.

Nuestro precio es el mal alto jamas antes pensado, valemos la Sangre de Cristo y ahora somos propiedad del Señor, así que el que quiera meterse con nosotros, se mete primero con El.

Fuimos rescatados del camino de la perdición y ahora vamos hacia el camino de la perfección y vida eterna. ¡Que dichosos somos hoy!

Hoy como todos los días es una buena oportunidad de agradecer a Dios por la oportunidad que nos da de poder gozar de ese privilegio tan grande de haber sido hechos hijos de Dios por medio de Cristo Jesús Señor nuestro.

Valoremos cada día de nuestra vida ese sacrificio tan grande que Jesús hizo por amor a nosotros, retribuyamoslo a través de una vida que busque a cada momento agradar a Dios y con ello hacer de ese sacrificio un tesoro valioso.

Si El nos dio vida cuando estábamos muerto, podemos decir con toda libertad que ahora tenemos VIDA y vida en abundancia.

¡Gracias Señor por tus bondades y misericordias!

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Devocional Diario.com
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2 Samuel 9:13

“Y moraba Mefi-boset en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey; y estaba lisiado de ambos pies.”


En momentos pensamos que la vida no es justa para muchas personas y en muchas ocasiones cuestionamos a Dios por el hecho de ver injusticia a nuestro alrededor, y en ocasiones en nuestra vida de cristiano también tendemos a Juzgar a Dios por algunas cosas que nos pasan y pensamos que se le escapo de las manos y por ende nos quejamos ya que no comprendemos el ¿por qué? de las cosas que atravesamos y en momento que padecemos.

Comúnmente he visto a cristianos que en sus comienzos parecen súper hombres y mujeres que creen tener el mundo en sus manos por la sensación que da la salvación de nuestro Señor, ya que cuando estaban muertos en delitos y pecados él les dio vida, pero al pasar del tiempo sienten que las promesas del Señor son extremadamente grandes para que las puedan alcanzar y por lo tanto le creen al pecado que los cautiva y les hace estar preso.

La historia de Mefi-boset llamó mi atención e interés ya que trata de un niño que estaba lisiado de los pies y cuando tenía cinco años quedó huérfano ya que su padre había muerto en la guerra contra los filisteos, la nodriza cuando oyó la noticia tomó al niño y huyó apresuradamente y en el camino el muchacho se le cayó y quedo cojo. 2R 4:4

Lo que me llama la atención de la historia de Mefi-boset, es que desde niño venia teniendo problemas y aun podemos pensar que no sería fácil crecer con los prejuicios de tener los impedimentos que el tenia y que por más que quisiera nunca podría ser como los demás niños y a la medida que va creciendo se da cuenta que menos puede ser como los jóvenes de su época y vivir escuchando a personas que lo menosprecian por tener esos defectos físicos, le sería más duro que su misma enfermedad.

Creo que muchos de los que nos acercamos a Jesús de alguna manera nos vemos reflejados en Mefi-boset, y me preguntaras ¿en qué? Yo tengo todos mis órganos bien y no nací con defectos notables como él, podría ser cierto que no tengas esos defectos pero cuando fracasas y sientes que no está en tus manos mejorar y lo único que ves y oyes son las palabras de las personas que te dicen lo mal que has hecho las cosas y dejas de creerle a Dios por creer a lo que el enemigo quiere que tu creas ¡no sirves para nada!

Sabes, después de muchos años que probablemente Mefi-boset (que quiere decir el Avergonzado) pensó que nació desdichado y moriría así, todo cambio de repente, lo inimaginable aconteció, que la persona que el temía y el cual su vida estaba en sus manos, de repente cree que es conveniente hacer misericordia con alguien de la familia de su padre y ¿a que no saben a quién le dieron la honra de comer siempre en la mesa del Rey? Si, el mismo el hombre lisiado y cojo de la familia de Saúl el cual se llamaba Mefi-boset. 2S 9:13

Los defectos de ese hombre siempre se recordarán, pero el hecho de comer en la mesa de nuestro Rey ya nos da seguridad y aliento, ya no hay lugar para tristeza y nadie mas nos podrá avergonzar jamás porque estoy cerca del Rey.

Quería compartir esta historia en mis propias palabra ya que siempre hay momentos en los que sentimos que todo está mal y que por nuestras limitaciones nunca vamos a alcanzar lo que deseamos y pasamos toda nuestra vida intentando solamente sobrevivir como lo hacía Mefi-boset pero llego el día que paso lo inimaginable, tuvieron misericordia de él y no fue cualquiera persona sino el Rey.

Sabes en una ocasión el Señor le dice al pueblo de Israel de que en tiempo aceptable te he oído y en día de salvación te he socorrido y el apóstol haciendo mención de esa profecía decía que ya había llegado el día aceptable y el día de salvación para nuestras vidas, ya el Señor nos dio vida a nosotros cuando aun estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, debido a que por gracia somos salvos y esa salvación no es por una habilidad que tengamos sino que es por fe y esa fe es un don de Dios.

Hermano no desfallezcas porque somos hechura de Dios y por ende todas las cosas que hemos hecho y estamos por hacer es porque Dios las preparo de antemano para que andemos en él. No le hagas caso a nadie que te quiera tener en poco ya que tu estas en la mesa del Rey (ya estamos sentados en lugares celestiales en Cristo Jesús).

“Estoy seguro que Mefi-boset no tuvo más temor después de estar sentado día a día en la mesa del rey; tu tampoco tengas miedo porque donde te lleve la mano de Dios su gracia también te cubrirá ya que eres de él.”

Te invito a escuchar esta canción que personalmente ministra mucho mi vida y se que Dios también hará algo contigo.


Autor: Juan C. Aguilera
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo y Devocional Diario
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“Aunque mi padre y mi madre me dejaran,
Con todo, Jehová me recogerá.” (Salmo 27:10).


Todos los seres humanos en algún momento de Nuestras Vidas hemos experimentado una pérdida. Es parte de la vida. Es la parte que no nos gusta e incluso tememos muchas veces y no quisiéramos experimentarla nunca. Pero todos sufriremos tarde o temprano pérdidas.

Puedo decirles, por experiencia propia, que al momento de una perdida nos sentimos como si una luz dentro de nosotros se hubiese apagado y nada la puede hacer encender de nuevo excepto la devolución o restauración de lo que ya no existe. Deja un inmenso vacío en nuestro corazón. Me cuesta explicarles lo que se siente realmente, pues solo los que han experimentado una perdida dolorosa pueden entender verdaderamente lo que les escribo. Pero aún si lo que se ha perdido no puede ser recuperado jamás, la parte de nuestra vida que ha muerto como resultado puede vivir otra vez. Cuando caminamos a la luz del poder restaurador de Dios, Él puede aliviar nuestro dolor más profundo, sanar cualquier herida y llenar los espacios vacios de nuestro corazón.

Durante los tiempos de pérdida, ya sea la muerte de un ser querido, una enfermedad, una herida sentimental, un divorcio, un hijo rebelde, el fin de una relación, la situación económica, sentimos dolor porque hay algo o alguien que amamos que ya no es parte de nuestra vida. Nuestra vida quizá se encuentra completamente destrozada, no es la misma que teníamos antes de atravesar por la situación actual. Ahora es diferente nuestra forma de ver la vida debido a la pérdida sufrida. En muchas ocasiones estas pérdidas nos afligen tanto que nos preguntamos si podemos sobrevivir, y si lo logramos. Yo muchas veces me preguntaba: ¿Sentiré alguna vez algo que no sea dolor? ¿Sufriré para siempre? ¿Volverá mi vida a ser normal de nuevo?

En medio de tato dolor aprendí a no abrazar la pérdida sino a dejar que Dios colocara sus brazos alrededor de mí. Pues quien mejor que Él conoce verdaderamente nuestro dolor, Él sabe que usted y yo sufrimos y Él le dará consuelo con Su Presencia y será bálsamo de amor para sus heridas. Si nos proponemos a caminar cada día paso a paso con Dios, con el tiempo, ese dolor que hoy parece no acabarse nunca va a disminuir, y usted podrá conocer nuevamente la felicidad.

Cuando sucede una tragedia es normal sentir que la vida se detiene, pero en realidad lo que se ha detenido es la vida que usted vivía o como usted la conocía. La vida sin lo que se ha perdido continúa avanzando, aunque todavía no lo pueda ver. Aún cuando es muy difícil imaginarse el futuro, pues la sanidad y la restauración de nuestro ser comienzan a hacerse reales. No siempre se va a sentir así, pero esto terminará. Puede ser que la pérdida sea repentina, pero el paso a su nueva vida debe hacerse poco a poco.

En tiempos de pérdida mire hacia arriba y tómese de la mano de Nuestro Padre Celestial. Él está deseoso de llevar sus cargas. Busque los brazos de Dios y llore abrazado a Él, cual niño en los brazos de su padre, aún cuando usted piense que las lágrimas nunca se acabarán siga llorando y derrame su corazón delante del único que es capaz de convertir un momento tan difícil y doloroso en un momento de paz, de alegría y en una oportunidad de alentar y animar otros que atraviesan la misma situación.

“Has cambiado mi lamento en baile;
Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría” (Salmo 30:11)

Autora: Lidia Tapisquen
Escrito para: http://blog.vivoparacristo.info/
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Miqueas 7:18,19

“¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.”


En mi niñez, había escuchado historias de ciertos dioses griegos que salían en varios dibujos animados que atraían mi atención, por ejemplo Zeus, Poseidón, Asgard, entre otros. En el dibujo animado eran seres superiores que de una u otra forma tenían poderes sobrenaturales con los cuales podían destruir al mundo entero si se lo proponían.

Desde que le sirvo al Señor Jesús, me he dado cuenta leyendo la Biblia que desde la antigüedad el hombre ha creado dioses a los cuales dar su devoción, su adoración, incluso llegan a ofrecer sacrificios por una u otra solicitud que le tengan a dicho personaje.

Al llegar a este pasaje de la Biblia en el Libro de Miqueas, me doy cuenta de que esos dioses no eran mas que producto hecho de las manos de lo mas hermoso de la creación de Dios; El Hombre, el cual fue hecho a la imagen y semejanza de Dios, quien a su vez esperaba que le adoráramos y le alabáramos por toda la eternidad.

El Dios que sirvo desde hace un tiempo, es un Dios de Amor, es un Dios de misericordia, es un Dios de pacto, un Dios que como dice el versículo arriba citado, perdona nuestra maldad y por si fuera poco la lanza a lo profundo del mar, y mejor aun no los recuerda nunca jamás.

Normalmente a nosotros, nos cuesta perdonar, y mas aun pedir perdón. Como hijos de Dios, comprendiendo que somos hechos a imagen y semejanza del Todopoderoso, debemos dar testimonio de que realmente Cristo Vive en Nosotros, con nuestros actos, con nuestra forma de ser. Nosotros los hijos de Dios debemos ser la diferencia que exista y marque la pauta hoy día en este mundo corrompido por la maldad y el pecado. Debemos ser esa mano amiga a la cual pueda acudir cualquier persona cuando se sienta en problemas, cuando sienta que el mundo se le viene encima, cuando sienta que ya en su vida no hay salida por tantos problemas que pueda tener en ese momento de su vida.

Amigo lector, si eres uno de esos que estas pasando por momentos en los que sientes que en tu vida no hay una salida a todos esos inconvenientes por los cuales estas pasando, permíteme decirte que si hay una solución para tus problemas, y esa solución se llama ¡Jesucristo! El es el Rey de reyes y Señor de señores, el Único que tiene poder para sacarte del aprieto en el cual puedes estar, el Único Medico por excelencia que puede sanar tu enfermedad con solo tener Fe de que Jesucristo te va a sanar, el Único que puede restaurar tu familia, tu relación de pareja. Solamente debes depositar en Él todos tus problemas e inquietudes y confiar en Jesús ya que el es Único Camino que nos conduce a Dios, además Jesús es el Único Intercesor que tenemos para con Dios.

Dice la Biblia: "Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (1 Timoteo 2:5), quiere decir amigo lector, que nadie absolutamente nadie puede hacerte llegar a Dios, solamente uno y es Jesucristo, pues fue el Único que murió por ti y por mi para darnos salvación, para permitirnos llegar a ese Dios misericordioso, que si no le conoces, te invito a que le conozcas y que rindas tu corazón y tu vida ante Él, pues Él perdona, lanza tus pecados a lo profundo del mar y no los recuerda nunca jamás. Solo debes confesarle con tu boca y creer con Fe en tu corazón que el Señor te ha perdonado todos tus pecados.

Amigo lector, recuerda lo que dice el versículo de Miqueas 7:18,19 “¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.” Puedes acercarte confiadamente a Dios, pues Él va a perdonar tus pecados y te va a comenzar a mostrar las maravillas que tiene preparadas para ti. Pues dice la Biblia: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” (2 Pedro 3:9) y también dice: “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.” (1 Corintio 2:9). Dios no quiere que tu alma se pierda, mas bien quiere que pases una eternidad con Él en el cielo y quiere mostrarte cosas que ni has visto, ni has oido, pues solo Dios sabe lo que tiene preparado para TODOS LOS QUE LE AMAN.

Si deseas reconocer a Jesucristo como tu salvador personal, y permitirle ser el puente que te lleve al Padre, entonces repite ahí mismo en donde estas con mucha Fe esta oración:

“Señor Jesús, en este momento reconozco ante ti, que soy un pecador, reconozco que moriste en la cruz del calvario para darme salvación y vida eterna, te pido Señor que me laves con tu sangre preciosa todo pecado e inmundicia, Señor inscribe mi nombre en el Libro de la Vida y no lo borres nunca jamás. Amen.”

Si has hecho esta oración, te aconsejo que leas la biblia, ubiques una iglesia donde se predique el Evangelio de Jesucristo, y que como yo empecé hace casi 2 años, comiences a conocer a ese Dios maravilloso, a ese Dios misericordioso que nos ha dado la vida y tantas cosas por las cuales debemos estar agradecidos con Él.

Dios está dispuesto a perdonarte, salvarte y darte el amor que tal vez no has tenido en gran parte de tu vida, Él te espera con los brazos abiertos y solo queda de tu parte aceptar su Amor. ¿Estas dispuesto a aceptar su Amor Incondicional?

¡Dios te bendiga!

Autor: Kenny Quijada
Escrito para: http://www.devocionaldiario.com/
Publicado en: http://blog.vivoparacristo.info/
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Soy como soy

1 Pedro 1:9,10

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable…”


Comúnmente nuestro patrón de conducta es aprendido, si cuando niños en nuestros hogares eran común las peleas nosotros aprenderemos a por todo pelear. De esta manera cuando entramos en grupos donde tenemos que hablar, reír y hacer de una forma diferente a nuestros principios familiares para que nos respeten, de esta manera será la forma de ser que tomemos, a menos que aprendamos a controlarnos en cada circunstancia que se presente en la vida (hogar, colegio, fiestas, congregación, etc.)

Muchas veces somos lo que los demás quieren que seamos y esto repercute de manera negativa ya que no aprendemos a desarrollar identidad propia sino la del grupo que nos rodea; en contraste aprendemos a ser como queremos ser y aunque aprendemos a desarrollar una identidad propia no quiere decir que lo estemos haciendo bien o que nuestra actitud sea la correcta para las diferentes facetas de la vida.

Hace poco leí la anécdota de un joven pasante de ingeniería en una obra de construcción, supervisando el trabajo vio que un viejo albañil con muchos años de experiencia estaba haciendo un trabajo fuera de las normativas de seguridad y cuando se da cuenta le dice que se detenga y que no lo siguiera haciendo y él obrero le contesto que siempre lo había hecho así y la respuesta del joven hacia el albañil fué que siempre lo estaba haciendo mal.

Mi hermano, muchas veces nuestras costumbre nos hacen cree que lo que estamos haciendo está bien, cuando en realidad siempre lo hemos hecho mal, y cuando se afrontan es común escuchar “Yo soy así, siempre lo he hecho de esa manera” o “Yo soy como soy”.

Cuando llegamos al Señor encontramos promesas que nos hacen soñar y desear servirle a Dios, El pone en nuestro corazón la vocación (el llamado) por el cual luchamos para ejercer acuesta muchas veces del trabajo y de quien se pueda levantar en nuestra contra. Pero todo no es tan sencillo como se ve, debido a que hay que comenzar una lucha contra nuestra conductas, hábitos y tantas cosas que estorbarían el trabajo que tenemos que hacer en el Señor y hasta muchas veces en lo secular.

Muchos con el pasar del tiempo se rinden y dicen: “Esto no es para mí ya que es muy difícil y hay tantas cosas que hacer… que yo no puedo”; otros sin embargo a pesar de nunca intentarlo solo dicen: “Yo no lo puedo hacer”. Y seguirán diciendo “Soy como soy”.

Lo que sentimos tiene que ser canalizado y bien dirigido, ya que muchos han fracasado porque malgastan todas sus fuerzas en el principio y otros se han dado por vencido antes de comenzar; el factor común de ambas es el sentimiento de frustración. En cualquiera de los casos solo quiero que sepas que mientras haya vida hay esperanza de alcanzar lo soñado y deseado.

Pablo aprendió y alcanzo la vocación, rompiendo todos los paradigmas que el tenia solo para agradar a Dios y aunque no fue fácil pero él no se quedo con el hecho que fue enseñado así y ya, el aprendió y con claridad, no se cuanto tiempo duro ese proceso de aprendizaje pero si se que lo aprendió y pudo decir “Ya no vivo yo mas vive Cristo en mi y lo que ahora vivo es para agradarle”.

Nosotros somos el pueblo de Dios llamado para un propósito muy especial y no porque lo merecíamos sino por el amor y la misericordia de nuestro gran Señor y Salvador Jesús, y Pedro pudo decir de nosotros los que Dios llamó de las tinieblas a su luz admirable: “sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios”, todos y cada uno de esos atributos que Dios nos da es para que comprendamos que no estamos aquí por estar y que si le conoces no te conformes con ser como eres sino como Dios quieres que seas.

Vocación se define como el llamado que la persona siente acerca de una profesión aun no teniendo las aptitudes ni el conocimiento para desempeñarlo; no nos quedemos sintiendo solo la vocación sino que vayamos un poco más allá y moldeemos nuestras forma de ser de acuerdo con ese llamado que tenemos de parte de Dios.

Recuerda, si es Dios que te llama en el momento que te sometas a Él solo tienes que esperar y Él como buen Padre te recompensará por tu esfuerzo y confianza, solo sigue adelante y no te detengas ni te conformes de ser como eres.

“No veas lo difícil que puede ser cambiar, solo piensa en lo orgulloso que estará Dios de ti, así que humíllate delante de Él y el hará maravillas en tu vida.. ¡Créelo!”

Te dejo esta hermosa canción para que ahi donde estas puedas escucharla (Para escucharla dale click al play.)


Autor: Juan C. Aguilera
Publicado en: http://blog.vivoparacristo.info/
Escrito para: http://www.devocionaldiario.com/
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San Mateo 8:1-3

“Cuando descendió Jesús del monte, le seguía mucha gente. Y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció.”


Dentro de las normativas judías estaban las leyes sanitarias que establecían que el leproso tenía que estar fuera del campamento y aislado de la sociedad; y cuando iba para la ciudad debía ir gritando ¡¡¡leproso, leproso, leproso!!!!, para que todos los que escucharan y estuviera cerca se aparten del él y despejaran el camino.

Ser leproso implicaba estar apartado de la sociedad, sin amigos, sin sueños y en muchas ocasiones esperando la muerte como si fuera lo más anhelado de nuestra vida. Pero en lo particular la historia de este leproso impacto mi vida.

Un hombre desahuciado por los médicos de su tiempo y desterrado para estar solo el resto de su vida o acompañado con personas con su misma desdicha; en un momento decide arriesgar su vida para ganarla; la verdad no se qué tipo de fe tendría ya que no hizo como otros pidiendo misericordia para ser sano, sino de forma sencilla dijo “Señor, si quieres, puedes limpiarme.” Pero si se como lo miro el Señor, ya que aun teniendo la lepra lo toco y le respondió “QUIERO”; sé limpio.

Mis hermanos no se qué tiempo paso desde la frase “quiero” a la de “sé limpio”, pero si se que en ese momento hubo un paréntesis donde Jesús le muestra afecto a alguien que realmente tenía tiempo sin sentirlo; el Maestro no pensó en el que dirán, sino en una persona que se atrevió a pasar en medio de una multitud pasar jugarse la vida en un hombre que por lo que escuchaba podía ser el esperado por las naciones. ¡Se la jugó todo y gano todo!

Nuestra vida es muy parecida a la de este leproso, y no porque nos aqueje una lepra físicamente sino por las ansias que tenemos y que hace que nos angustiemos al punto de no querer luchar y en circunstancias desear hasta la muerte.

Amigo no se qué tipo de fe tienes pero si se que Dios es poderoso para hacer en ti maravillas de las cosas que dabas por perdidas y sin remedio, yo estoy seguro que de esa manera se sentía el leproso, pero él se animo atravesar entre la multitud y llegar donde Jesús, anímate de la misma manera acercarte a Jesús y dile “Si quieres, puedes limpiarme”, y el tocara tu cabeza y con mucho amor te dirá “Hijo, se limpio”.

No importa la enfermedad que estés pasando, ni el momento difícil que estás viviendo, lo único que importa en este momento es que a Jesús si le importas y está interesado en tu bienestar y que seas muy feliz. Si no le has aceptado, es momento de hacerlo y si ya lo hiciste y te sientes en un callejón sin salida solo confía que él está contigo; nunca te ha dejado ni te dejará, El es fiel.

Amigo lector aun estas a tiempo de acercarte al Señor y recibir de sus bendiciones porque todo el padecimiento que el tubo en la cruz fue para darnos el socorro oportuno a nuestra vida y especialmente si te sientes solo y sin espereza.

“Cuando sientas que todo se acabo, no olvides que Jesús es el que tiene la última palabra.”

Autor: Juan C. Aguilera
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Pequé, ¿Será que Dios me perdona?

Isaías 43: 25

“Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados”.

Es increíble pero cierto, hay personas que luego de haberse rendido a Jesús y pedido por el perdón de sus pecados, aun tienen dudas si realmente Dios los perdono o no. Y es entendible desde el punto de vista humano, ya que para nuestra mente humana es difícil asimilar un perdón TOTAL, ese que no tiene “peros” ni “condiciones”, ese perdón que nada mas puede nacer de un ser divino como nuestro Dios.

Y el problema más que todo se da, luego de comenzar tu caminar con el Señor. Tu vida ahora es diferente porque caminas con Dios, las cosas las vez de diferente manera y ahora hay un sentido para tu vida. Pero de pronto sin tenerlo en cuenta o en ocasiones hasta meditado, aparece Don Pecado, ese que nos quiere hacer sentir la peor basura sobre la faz de la tierra y por cosas de la vida, terminas cayendo en sus garras.

Luego de saborear ese pecado, te das cuenta que ya no tiene el mismo gusto que antes, el sabor se a perdido y es porque ahora el Espíritu Santo mora en ti y te redarguye, es allí en donde recures con lagrimas en tus ojos delante de tu Padre Celestial y le pides que te perdone, pero a la vez nace la peor interrogante que puede nacer en ese momento, el tan famoso: “¿Y será que Dios me va a perdonar?”.

¿Quién te ha dicho que Dios no perdona?, ¿Acaso Dios es un tirano?, ó ¿Acaso es humano como nosotros?, definitivamente el PERDÓN de Dios va mas allá de lo que nuestra mente humana puede interpretar, y es porque su PERDÓN ES TOTAL.

El versículo que acabamos de leer nos enseña la forma en que Dios perdona, el dice que borra nuestras rebeliones por amor a si mismo y la sella con una frase linda y llena de amor: “y no me acordaré de tus pecados”.

Que lindo es saber que Dios nos dice: “no me acordare de tus pecados”, y es que cuando de un corazón sincero nace un arrepentimiento genuino eso se traduce en un perdón Divino que es igual a OLVIDAR TODO. Dios no te reprochara nada, El jamás te sacara en cara los pecados que ya te perdono. En pocas palabras Dios te PERDONA y SE OLVIDA COMPLETAMENTE de tus pecados.

Lastimosamente somos nosotros quienes traemos nuevamente a nuestra mente aquellos pecados de los cuales ya pedimos perdón y a los cuales ya Dios no se acuerda más, porque un día te los perdono.

Amado hermano, ya no es momento que estés lamentadote de aquel pecado de hace semanas, de hace meses o hace años, cuando tu le pediste perdón a Dios, El te perdono totalmente, es hora de que asimiles ese perdón. Tu puedes decir: “es que no creo que me perdone, pues mi pecado fue demasiado grande”, quiero decirte que no hay escala para pecados, pecado es pecado delante de Dios, así como el mentir es un pecado, también el matar o violar lo es, el error que nosotros los humanos cometemos es categorizarlos en escalas de menor a mayor, cuando realmente delante de Dios el pecado no tiene tamaño, sino que es el mismo el cual quiere perdonarte y darte una nueva oportunidad de vivir una vida santa que lo agrade.

Es momento de interpretar las dimensiones del enorme PERDÓN de Dios, y es que no importa cual sea tu pecado, su PERDÓN lo cubre TODO y siempre y cuando exista en ti un arrepentimiento genuino lo obtendrás.

Eso si, no podemos engañarnos a nosotros mismos y creer que las consecuencias de mis pecados no los pagare, puesto que eso es otra cosa que debemos asimilar, si bien es cierto Dios te perdona, eso no quiere decir que las malas decisiones que tomaste no tendrán alguna mal efecto, pero que lindo saber que a través de su PERDÓN también obtenemos su respaldo y que junto a su respaldo LO PODEMOS TODO, pues El nos fortalecerá para enfrentar cualquier consecuencia a nuestra desobediencia.

Quiero dejar claro la respuesta de la pregunta: “¿Será que Dios me perdonara?”, la respuesta es: DEFINITIVAMENTE SI.

Dios te perdona no importa cual sea tu pecado, El no es un acusador, al contrario, El es un REDENTOR alguien que te vuelve a comprar y que quiere hacer de ti un instrumento útil en sus manos, es por eso que te ama con amor eterno y pese a que no comparte tu pecado te ama tal y como eres, pues El no te ve como eres con tu pecado, sino como llegaras a ser cuando te perdone y te restaura para comenzar una nueva vida.

Y es que aunque no entiendas a totalidad el perdón de Dios, debo decirte que el PERDONA hasta la persona que nosotros creemos que es imperdonable, porque su amor sobrepasa TODO entendimiento, y siempre y cuando exista un corazón humillado, y sincero, El jamás podrá negar su PERDÓN.

Amado o Amada, eres LIBRE, Jesús te perdono de todos tus pecados, es hora de que entiendas lo que esto significa y te perdones a ti mismo por ese error, del cual Dios ya ni se recuerda.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales

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Cuando yo pienso, Dios ya esta actuando

Salmos 94: 18

“Cuando yo decía: Mi pie resbala,
Tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba”.

Todos hemos pasado por momentos en los cuales sentimos que nuestros pies resbalan. Esos momentos son duros, puesto que no son momentos de bonanza, sino que de crisis, desiertos o tiempos de anonimato espiritual.

Por lo general estos momentos se producen de la suma de muchas circunstancias que hacen desviar levemente nuestra mirada en el Dios que todo lo puede. Como humanos que somos es normal sentirse preocupado o atribulado, pero que lindo es entender que aun cuando me siento de estas formas hay alguien que da paz en medio de todo lo malo.

Que rico es llegar a tu casa, dedicar un tiempo a Dios, hablar con El como hablaras con un amigo, adorarlo, cantarle con el corazón más que con nuestra voz y decirle lo mucho que lo amamos y lo mucho que confiamos en El, esto seria lo ideal. Pero en momentos en los cuales sentimos que nuestros pies resbalan es difícil tomar esta actitud, aun cuando sabemos que la tendríamos que tomar, ya que debido a las circunstancias que nos han rodeado lo mínimo que queremos humanamente es ponernos a orar o adorar a Dios.


Danny Berrios dice en una de sus alabanzas: “Alaba a Dios, si estas sufriendo alaba, en la prueba alaba, si estas llorando alaba, Alaba a Dios”. Que fácil es cantarlo, pero ¿Será que en esos momentos podremos alabar a Dios?, humanamente es difícil.

Lo lindo de todo esto esta plasmado en el versículo que leímos al inicio, el salmista decía: “Cuando yo decía: Mi pie resbala, Tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba”, es que definitivamente nuestra naturaleza humana muchas veces nos hace olvidar lo sobrenatural de nuestra relación personal con Dios, es que cuando yo pienso que estoy propicio a caer, Dios se levanta con su misericordia y me sustenta.

¿Cuántas veces hemos sentido que ya no podemos?, uh seria muchas quizá, pero que lindo es saber que aun cuando sentimos que resbalamos, su misericordia es nueva cada mañana y nos sustenta, es decir te da fuerzas donde no las hay, te saca del lodo cenagoso, del poso de la desesperación, pone tus pies sobre peña y afirma tus pasos.

Sin lugar a dudas, Dios es hermoso puesto que su misericordia nos sustenta cuando pensamos que estamos apunto de tirar la toalla.

Amado hermano, posiblemente estas pasando momentos en los que sientes como tus pies poco a poco van resbalando, pero te tengo una buena, linda y hermosa noticia: “Su misericordia te sustenta”.

Dios no te dejara resbalar, porque tú no eres de los que retroceden, sino que tú eres de los que han venido a ser más que vencedores en El. El enemigo te puede decir todo lo que quiera, puede poner cuanto pensamiento negativo quiera en tu mente, pero aun así SU MISERICORDIA TE SUSTENTARA, no temas, no desmayes, no te rindas, VAMOS DIOS ESTA CONTIGO, no le des gusto al enemigo, no seas presa fácil de las mentiras de Satanás, tu eres un hijo legitimo de Dios y por lo tanto estas bajo su cobertura.

Es momento de poner de pie, de afirmar esos pasos, de quitar todo cáscara de guineo que quiera hacerte resbalar, recuerda que no estas solo, que la Misericordia de Dios esta ahí para sustentarte, deja que te tome de tu mano y te afirme.

Lo que pienses humanamente, Dios ya lo tiene solucionado espiritualmente.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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Génesis 37: 11

“Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre meditaba en esto”.

La mayoría de nosotros conocemos la historia de José hijo de Jacob, aquel joven que era diferente no porque quisiera, sino porque Dios tenia un llamado especial en su vida, agregado a esto Jacob lo tenía por mucha estima quizá un poco más que a sus otros hijos, esto hacia que sus hermanos le tuvieran envidia.

Si a esto le agregamos también que Dios había dotado a José como un soñador e interpretador de sueños, cosa que hacia que sus hermanos tomaran mas envidia sobre el, debido a su interpretación.

Dime tu, ¿Qué podemos hacer cuando Dios ha tenido a bien dar un talento a otro que no seamos nosotros?, realmente no podemos hacer nada, ¿Tenia culpa José de que Dios le hubiera dado este lindo talento?, ¿Tenia culpa José de que Dios lo quisiera utilizar en gran manera?, Realmente no, pero la envidia no mide voluntad de Dios, sino que es un sentimiento que solo puede nacer en un corazón con mucha falta de humildad y sometimiento a Dios.

Al igual que José hay muchos que sufren en sus congregaciones debido a que hermanos “lideres” le tienen envidia por que a lo mejor sus talentos son mucho mejores que los de el. ¿Tienes culpa de tener mas creatividad que tu líder?, ¿Tienes culpa de ser mas usado por Dios?, ¿Tienes culpa de hallar mas gracia delante de la gente que el mismo pastor?, NO, no tienes culpa, son preceptos de Dios, es la voluntad soberana de Dios que a permitido que eso suceda, entonces ¿Por qué la cochina envidia?

Bueno, la envidia denota la falta de capacidad del que la tiene, falta de capacidad como para poder llegar al nivel del envidiado. Un corazón que ame a Dios y quiera hacer su voluntad, jamás tendrá envidia, porque ese corazón reconocerá que todo don perfecto desciende de lo alto del Padre de la luces (Santiago 1:17).

Hermanos amados, jamás envidiemos a la gente que tiene mejor capacidad que nosotros, jamás envidiemos a las personas que tienen mas respaldo de Dios que nosotros mismos, por favor no quieras interferir en lo que Dios quiere hacer en esas personas. No vendas a tu hermano, porque si lo vendes aun con eso el llegara a ser segundo en Egipto porque Dios lo respaldara.

Tu puedes vender, golpear, tratar mal a aquel que envidias, pero aun con todo eso JEHOVA CUMPLIRA SUS PROPOSITOS EN EL, luego con el transcurrir de los años tendrás que ir a rogarle que te de alimento.

Como lideres tienen que mantener su corazón sano de ese sentimiento negativo que de no tener cuidado te puede llevar a la derrota espiritual. En lugar de tener envidia sobre alguien es mejor respaldarlo, puesto que si Dios esta con El, a ti también te conviene estar del lado del Señor.

Hay personas que son mejores que nosotros, ¿Pero he de tener envidia de ellos?, espero que no, porque no es del que quiere, ni del que corre, sino del que Dios tiene misericordia (Romanos 9:16).

La envidia es la plataforma que lleve a la humillación segura.

Autor: Enrique Monterroza
Escrito para: Reflexiones y Devocionales
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