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La Autoestima – Parte II

Romanos 12: 3

“Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno”.


El día de ayer comencé este tema sobre la Autoestima, definimos que la Autoestima es la opinión emocional profunda que las personas tienen de sí mismas o también se puede decir que es el amor que tenemos hacia nosotros mismos.

Escribí acerca de las personas con baja autoestima, este día quiero dedicar este espacio para escribir sobre las personas con alta autoestima.

Alguien puede decir: ¿Tener alta autoestima es malo?, pues personalmente respondería que no, pero siempre y cuando no la tenga sobre valorada. ¿A que me refiero con esto?, a continuación te lo detallo:

Hay personas que tiene una autoestima demasiada alta, más de lo que la tendría que tener. Por lo general estas clase de personas son aquellas que se creen los más guapos, los más inteligentes, los más sobresalientes, se sienten que son la atención de todo el mundo, en fin, se creen que son los mejores para todo.


Y es que hasta cierto punto no es malo que tengas un buen concepto de ti, ni mucho menos que te tengas mucha confianza, el problema mas que todo se da, cuando te estas sobre valorando, mas allá de lo que tendría que ser.

Y digo esto porque por lo general las personas que tienen demasiada alta la autoestima tienen a ver a lo demás imperfectos y a verlos de menos. Lastimosamente en nuestras Iglesias hay personas con exagerada alta autoestima, y son esos que siempre tratan de ver el pecado en ti y que ven nada mas tus errores y jamás tus virtudes, por lo general son esos que se quieren encargar de TODO porque creen que ellos son los únicos que pueden desarrollar ese privilegio y se convierten en momento determinado en lo que yo llamo: “hermano orquesta”, pues quiere hacer todo el solo porque cree que nadie lo podrá hacer mejor.

Amado hermano (a), no esta mal que tengas una buena autoestima, pero no vayas a caer en el gran error de ver de menos a otros, de dañar a otros con palabras que puedan denotar tu demasiada alta autoestima y que puedan querer hacer de menos a la otra persona, recuerda que delante de Dios todos somos iguales, que Dios no tiene preferidos y que cada uno de nosotros valemos lo mismo para el.

Si por razones de la vida tu has tenido la bendición de ser bien parecido, quizás tienes tus comodidades en tu hogar, pues nunca te ha hecho falta nada y Dios ha tenido a bien darte lindos talentos, no olvides que quien te dio todo eso, también te lo puede quitar si tu haces uso inadecuado de lo que El te ha dado.

Una persona con buena autoestima lejos de hacer de menos o dañar a otros tendría que buscar ser siempre de bendición, ayudar a los demás y animar a los que animo merecen, pues si Dios ha tenido a bien darte la bendición de que seas una persona con firmeza en todos los ámbitos de tu vida, es porque El quiere utilizarte para bendición a otros y no como tropezadero.

Es hora de tener el concepto de si mismo no bajo y tampoco demasiado alto, sino un concepto humilde el cual no te haga sentir menos, ni más que otros y que te lleve a ser bendición en todo lo que emprendas.

Dios esta buscando personas que quieran ser siervos y que nos les importe tener que realizar el trabajo que nadie quiere hacer, sino que al contrario, se goce en TODO lo que Dios le delegue, sea esto grande o sea “pequeño”, pero una cosa tienes que recordar en todo esto:


“Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor” (Mateo 25:23)


Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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La Autoestima – Parte I

Romanos 12: 3

“Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno”.


La Autoestima es la opinión emocional profunda que las personas tienen de sí mismas o también se puede decir que es el amor que tenemos hacia nosotros mismos.

Durante mi caminar cristiano he podido ser testigo de muchas personas que tienen su autoestima baja, así como también de muchos otros que tienen su autoestima demasiada alta, pero esto de la autoestima en momento determinado puede causar un problema para nuestra vida espiritual, si permitimos que se vaya a un lado o al otro, es por eso que tenemos que mantener un nivel de autoestima medio, ni bajo y exageradamente alto, Pablo lo resumía diciendo: “que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener”.

Este día me quiero detener a escribir un poco sobre las personas con baja autoestima.


Personas con Baja Autoestima.
El problema de las personas que mantienen una baja autoestima es que siempre tratan de hacerse las victimas: “nadie me quiero”, “no le importo a nadie”, “nadie se preocupa por mi”, “no tengo amigos”, “no soy importante”, etc. Frases como estas son comunes en personas con baja autoestima.

Lastimosamente hay hijos de Dios que aun permiten que la baja autoestima se mantenga en su vida, aun y cuando Jesús pago a precio de sangre por cada uno de ellos, ¿Acaso la sangre de Cristo es poca cosa?, ¡Claro que NO!, entonces, si valemos la sangre de Cristo no tenemos que andar menospreciándonos.

Por lo general las personas con baja autoestima son aquellas que recibieron un trato malo de parte de sus padres, hermanos o familiares, ya que por muchos años han escuchado palabras como: “No servís para nada”, “Sos un fracasado”, “Nunca llegaras a ser alguien en la vida”, “sos un estorbo”, etc. Palabras que hirieron fuertemente su corazón y que permitieron que se anidaran en su mente, dichas palabras aun y cuando están en el Señor provocan que no te superes espiritualmente, porque tienes tan impregnado en tu mente que eres “un fracaso”. Cosa que es una total mentira y que el enemigo utiliza para no permitir que te desarrolles en el Señor.

Personalmente opino que un verdadero cristiano no tendría que padecer de baja autoestima, pero la verdad es que hay muchos que aun la padecen, llegan a las congregaciones y jamás sienten deseos de servir, porque piensan que no lo harán bien, que todo les saldrá mal y que no podrán realizar la tarea que les encomendaran. Errores grandísimos y que no permiten que te desarrolles y crezcas en el Señor.

Hay también personas que su autoestima es tan baja que se siente feos físicamente, que no le agradaran a nadie y por eso pasan los años y jamás tienen una novia y difícilmente formaran un hogar con esa actitud.

La baja autoestima es utilizada por el enemigo para desvincularte de todo propósito de Dios para tu vida. Y es que Dios tiene propósitos para ti y para todos, y claro esta que los propósitos de Dios en la vida del hombre son GRANDÍSIMOS y por esa razón una persona con baja autoestima no puede ver los planes de Dios para su vida, pues el mimos hecho de darse cuenta que son grandísimos le hace pensar que no es capaz de hacerlo.

Y en parte es cierto, humanamente hablando es difícil llevar a cabo los propósitos de Dios, pero que lindo es cuando entendemos que no es por nuestras lindas capacidades que lo lograremos, ni por lo hermoso que seamos o por lo muy buenos que seamos para hacer algo, sino que es por la PURA GRACIA Y MISERICORDIA DE DIOS derramada en nuestra vida.

Amados hermanos, no es posible que mientras Dios tiene planes ENORMES para tu vida, venga el enemigo y te los desbarate haciéndote pensar que no eres merecedor de lo que Dios tiene para ti y que eres incapaz de hacerlo porque eres un derrotado bueno para nada. Es hora de derrotar al enemigo que ha venido por años metiendo en tu mente tanta basura de baja autoestima y que te ha sido obstáculo para crecer en Cristo.

No permitas más, que tus oídos se conviertan en basureros del diablo en donde el este depositando tanto comentario negativo para tu vida y que te hacen creer todo lo contrario a lo que Dios cree de ti.

Dios cree en ti, pues de otra forma no te hubiera llamado, el día que te llamo no te vio como eras, sino como llegarías a ser cuando El te tomara en sus brazos, El vio las capacidades y talentos que hay en ti, vio lo capaz que eras para ser un siervo o una sierva suya. Eres tan valioso e importante para Dios que decidió enviar a su único Hijo a morir por ti y te compro a precio de sangre y no solo eso, envió a un Consolador a que este contigo todos los días de tu vida ayudándote en tu diario vivir.

Es hora que entiendas que has sido llamado a GRANDES COSAS, pero esas grandes cosas solo se logran con una mente y corazón libre de baja autoestima, esa baja autoestima que el enemigo tuvo a bien poner en tu vida durante muchos años pero que en esta hora Dios quiere eliminar de tu mente y de tu corazón para hacerte completamente LIBRE.

Si te sientes identificado con lo que hablo te invito a que hagas esta oración conmigo:


“Señor Jesús, reconozco que tu eres Dios y que moriste en la cruz por mis pecados, que me compraste a precio de sangre y que soy valioso para ti, durante mucho tiempo he vivido atado a la baja autoestima, esa baja autoestima que no me ha permitido crecer en ti y que me ha sido obstáculo para recibir tantas bendiciones de parte tuya, pero hoy renuncio a todo pensamiento negativo que el enemigo halla querido meter en mi vida para manipularme y evitar que tus propósitos se cumplan en mi, desecho todo lo que sea contrario a ti y me declaro TOTALMENTE LIBRE de toda baja autoestima que me ha dañado, ahora reconozco que tu quieres sanar esas heridas que un día me hicieron y que me llevaron a pensar que no tenia valor, mas este día reconozco que soy valioso para ti y que desde ahora en adelante caminare con la convicción firme de que soy UN LLAMADO TUYO y que por esa razón estoy aquí para llevar a cabo todo lo que tu me quieras dar. Declaro que nunca mas el enemigo podrá engañarme, pues soy un príncipe tuyo, me proclamo en VICTORIA y declaro que TODOS los planes que tu tienes para mi vida se CUMPLIRÁN, porque tu así lo has querido. En el nombre de Jesús. Amen.”


Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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No tenga tu corazón envidia de los pecadores

Proverbios 23: 17, 18

“No tenga tu corazón envidia de los pecadores, Antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo; Porque ciertamente hay fin, Y tu esperanza no será cortada”.

El sábado pasado leía estos versículos y realmente impactaban mi vida y por esa razón quiero compartir contigo lo que Dios puso en mi corazón:

Definitivamente hay momentos en la vida en los cuales vemos como los pecadores, aquellos que no tienen temor de Dios, se “deleitan” a su manera en el pecado y en momento determinado nos hemos sentido tentados a “deleitarnos” como ellos.

No me vayan a decir que nunca se han sentido tentados a caer en pecado, porque fueras el más mentiroso de todo el mundo. TODOS absolutamente todos en momentos determinados nos hemos sentido tentados a caer en pecado, más cuando vemos que aquellos que no son cristianos practican a diestra y siniestras esos pecados y no obtienen consecuencias.

Pero el proverbio nos da una lección y no solo eso, sino que nos recuerda algo importante que en esos momentos de aparente “deleite” nadie se pone a pensar, y es el hecho del resultado final de esas acciones.

El hombre puede andar en pecado todo el tiempo que quiera, pero no debe olvidarse de que con eso esta desagradando a Dios y que tarde o temprano cuando llegue su fin le espera un lago de fuego que arde, el cual es su premio a su manera de vida en la tierra.

Y no es que Dios sea un tirano el cual quiere ver que todos se vayan para el infierno, sino que nos da el libre albedrío para elegir nuestro destino, sabiendo de antemano que perseverar en el temor de Jehová todo el tiempo nos dará un fin soñado, uno de esos en donde termina con un final feliz, pero que triste es saber que a los malos nunca les va bien, que a pesar de que aprovechan el momento y se dejan llevar por lo que en el momento sienten dándose a pecar deliberadamente, les espera un final para nada deseado, de esos que nadie quisiera afrontar, pero que lastimosamente fue forjado a base de acciones en contra de la voluntad de Dios.

Amado hermano, tu puedes ver al pecador que aparentemente es feliz revolcándose en su pecado y hasta cierto punto puedas sentir envidia de su estado, pero déjame decirte que su fin será muy triste y que es preferible perseverar en el temor a Dios y heredar una vida eterna, que vivir 70 años sin Dios y pasar otra eternidad alejados de El en el peor lugar preparado en un inicio a Satanás.

Es por esa razón que te invito a que perseveremos en hacer la voluntad de Dios aunque muchas veces sintamos que no podemos más o que las fuerzas se acaban, NO DESMAYES, porque tu final será un final soñado, pero persevera, hazlo porque la sangre que Cristo derramo por ti vale la pena.

Posiblemente los últimos días te has sentido tentado a caer en pecado, ese pensamiento que te quiere llevar a la derrota a estado ahí y has tenido una lucha entre hacer lo correcto o no hacerlo, pero en esta hora te digo: NO LO HAGAS, no vayas tras el pecado, no te dejes vencer por los pensamientos pecaminosos que te quieren llevar a la derrota, al contrario, renueva tu mente a través de la oración, de la lectura de la Palabra, de la Alabanza, de la Adoración a Dios, sumérgete en el río de su Espíritu Santo y renuévate como el Águila, pues Dios te quiere dar nuevas fuerzas HOY.

El Perseverar en el Temor de Dios te traerá mejores resultados que el perseverar en el pecado.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales Leer más...

Reflexión de Semana Santa


Romanos 5: 10

“Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida”.

En esta semana el mundo entero conmemora la muerte de Jesucristo el Hijo de Dios el cual vino a la tierra tomando forma de hombre y sin experimentar pecado murió por cada uno de nosotros para darnos vida eterna.

A esta semana en especial le llaman: “Semana Santa”, pero ¿Será que verdaderamente es una Semana Santa para nuestra vida?, en especial en esta semana todo mundo tiene vacaciones, las cuales utilizan para ir con la familia a la playa, a ciudades o pueblos a visitar a sus familiares o para simplemente descansar en casa, otras personas utilizan esta semana para ir de fiesta con sus amigos y realizar acciones que no tienen nada que ver con la santidad que debería reflejar esta llamada “Semana Santa”.

Lastimosamente en casi todos los países o por lo menos el mío es donde se incrementan en gran manera las muertes de personas que debido al alto consumo de alcohol o drogas se ven envueltos en diferentes accidentes automovilísticos o situaciones que le llevan a la muerte, los hospitales se llenan de personas que sufren cualquier clase de percance, las personas ahogadas en las playas aumentan y así un sinfín de situaciones que lejos de denotar santidad denota la falta de reconocimiento y temor que el hombre tiene de Dios.

Personalmente no celebro una semana especifica como “Semana Santa”, porque desde que conocí a Cristo he entendido que cada día, que cada semana, que cada mes o cada año tiene que ser lleno de santidad de mi parte hacia a Dios. Yo no puedo estipular una sola semana para consagrarme a Dios por lo hermoso que ha sido al dar su vida por mi, al contrario mi vida debería ser una ofrenda agradable a Dios en mi manera de vivir, demostrando con esto el agradecimiento que tengo al hecho de que Jesús dio su vida por mi.

Amado hermano, Dios no se merece solo una semana de agradecimiento o de consagración, al contrario el sacrificio que Jesús hizo por ti deberíamos de recordarlo a diario para evitar caer en el pecado y pisotear dicho sacrificio. Cada día de nuestra vida tendría que ser una razón mas para valorar el hecho de vivir en santidad, pues esa es la voluntad de Dios al salvar nuestra vida.

Es momento de reconocer que Dios anhela de mí una vida santa que no tiene que estar sujeta a una sola semana al año sino que a un modelo de vida que debo seguir tratando de imitar a Jesús. Te invito a que no dediques solo una semana a buscar de Dios o a tratar de vivir santamente, sino que cada día que te levantes puedas experimentar la misericordia de Dios y puedas reconocer que el sacrificio de Jesús en la cruz del calvario fue tan grande que no te alcanzaran los días de tu corta vida acá en la tierra para agradecer el precioso acto de amor que realizo por ti y por mi.

Que cada semana de nuestra vida sea una SEMANA SANTA dirigida especialmente para nuestro único y suficiente Salvador.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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