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Génesis 1:1,2

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.”


En este principio de año, me he propuesto nuevamente leer la Biblia completa siguiendo un cronograma bien estructurado ya establecido, porque es un plan que de cierto modo nos ayuda y/o motiva a escudriñar de una forma no tan compleja la Biblia.

Y como todo comienzo, es duro pero que buenos frutos trae a nuestras vidas. Este año, al comenzar la lectura Dios me trajo a la mente el orden que debemos llevar como hijos suyos, como su pueblo escogido para mostrar al mundo las virtudes de aquel que nos llamo de las tinieblas a su luz admirable.

Muchos de nosotros venimos y vivimos en un mundo corrompido y muchas veces las corrientes del mismo nos afectan a tal punto que perdemos en cierto modo el rumbo de nuestro andar cristiano. Dice la Biblia que Dios al principio decidió ordenar todo lo que había en la tierra, para luego comenzar con su trabajo. Una vez ordenado todo el terreno y culminada la obra “Vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera” (Génesis 1:31)

Enfocándome en el tema del escrito, y aplicándolo a nuestras vidas, comprendo que muchas veces queremos como hijos de Dios hacer cosas sin antes pensar por un momento si realmente es como Dios quiere que las hagamos; es decir; que así como Dios ordenó la tierra antes de comenzar con su trabajo, asimismo nosotros con la ayuda del Espíritu Santo, debemos ordenar nuestras vidas para comenzar a hacer la obra que Dios nos ha encomendado.

Muchos creyentes actualmente siguen arrastrando pesadas cargas a sus espaldas teniendo como consecuencia para sus vidas que la bendición no fluya como debería, o en caso contrario, la bendición llega pero cae como en un saco roto. Siendo un poco mas explicito, creyentes que apoyan injusticias, creyentes que caen en el terreno del chisme, creyentes que viven pendientes de quien no los saluda, quien no los mira, ¡semejante inmadurez!, ¿acaso no sabemos que tales hechos son obras de la carne?

Amado hermano, una vez mas te recuerdo que la venida del Señor esta muy cerca, los acontecimientos mundiales nos gritan que nuestro peregrinar esta por culminar, no vale la pena perder una salvación tan grande por un desliz en nuestro caminar. Pongámonos a la brecha con el Señor y veremos la gloria de Dios.

Mas que vivir creyendo estar haciendo la voluntad de Dios, es tiempo de hacerla pero cambiando nuestra forma de vivir.

Autor: Kenny Quijada
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo
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¿Conoces los estandares de Dios?

San Mateo 5:21-22

“Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio.”


Nosotros, los seres humanos desde que nacemos hasta que morimos, tenemos leyes para regirnos en todo lo que vayamos a hacer, incluso tenemos leyes o reglas de convivencia para poder llevárnosla bien en la sociedad de hoy en día.

Claramente podemos darnos al salir a la calle que dichas leyes o reglas son ignoradas en por gran parte de la sociedad, al punto que si nos detenemos a pensar un poco en nuestras actitudes diarias, hemos creado un caos en muchas facetas de nuestra vida. Un ejemplo de esto, hay muchas leyes de tránsito que son por las que todos los ciudadanos de cierta ciudad deberíamos regirnos poder convivir en las principales vías de cada ciudad. Pero podemos darnos cuenta de que la sociedad de hoy hace caso omiso a todas estas leyes, teniendo como consecuencia el caos vehicular que vivimos hoy día en muchas localidades.

En la vida cristiana, al llegar a los pies del Señor nos damos cuenta de que también tenemos leyes, mandamientos que deberíamos cumplir con el único fin de agradar al Señor. Mandamientos que no son dañinos para nosotros sus hijos amados, pero que mucho nos cuestan poner por obra.

Todo en esta vida tiene sus estándares o parámetros, y Dios no es la excepción. Pero pasa que los estándares de Dios son tan altos que Dios considera el enojo como homicidio, considera la codicia como un adulterio. ¿Por qué digo esto? Porque hay mucha gente que en su corazón piensan que con solamente ser “buenas personas” ya tienen el cielo ganado. ¿Qué fácil no?

Para llegar al cielo, hay ciertos requisitos (por llamarlos de alguna forma), entre los cuales está el reconocer que Jesús es el Señor, aceptarle como Único Salvador y comenzar a llevar una vida agradable ante los ojos de Dios. ¿Cómo se que vida llevar y que agrade a Dios? Leyendo la Biblia podrás conocer cuál es el carácter de Dios, cuáles son sus estándares, que le agrada y que le desagrada.

En el capítulo 5 del libro de mateo, desde el versículo 17 en adelante podemos darnos cuenta que el Señor Jesucristo, nos habla primeramente de la Ley, la cual El no vino a ignorar sino a cumplirla a toda cabalidad, mas adelante nos habla de la ira, donde nos muestra lo que la Ley dice: “Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio” y luego el Señor Jesús dice: “Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio”. También dice: “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.”

Amado hermano, ante los ojos de Dios, muchos de nosotros hemos sido homicidas, adúlteros, podemos ver claramente a la luz de la palabra que los estándares de Dios son tan altos que nosotros los hemos violado, pero ante esto, hay una salida, una solución a este pecado que nos asedia, esa solución es Jesucristo. Pues Dios, lo envió a morir por nosotros, para que hoy día yo pueda estar escribiendo estas cortas líneas y tú puedas estar ahí leyendo o haciendo cualquier otra actividad, Dios lo hizo por amor, porque Te Ama, pero aborrece tu pecado. Jesucristo murió para darnos libertad, para hacernos libres, para darnos vida y en abundancia, pero queda de tu parte, aceptar ese hermoso y valioso regalo de parte de Dios o simplemente ignorarlo y seguir con tu vida como la llevas, aunque igual mañana pasado tendrás que rendir cuentas a Dios por tu vida, tus actos y todo cuanto hayas hecho acá en la tierra, pues la Biblia dice que toda rodilla se doblara ante Jesucristo y toda lengua le confesará. (Romanos 14:11).

Amigo lector, si tú eres uno de los que dices que eres una buena persona (según nuestros estándares), para Dios no es así. Conozco mucha gente que me dicen que son buenas personas (aunque uno que otro fin de semana ingieren alcohol en cualquier reunión familiar, salen a fiestas nocturnas donde obviamente no están alabando a Dios), piensan que solamente con ir a la iglesia los domingos, con el hecho de creer en una doctrina que tienen en la mente por mucho tiempo, con ayudar a los ancianos a cruzar las avenidas (entre tantas cosas) tienen el cielo ganado, amigo lector abre los ojos y no sigas estando bajo el engaño que te tiene Satanás. Dios dio a su unigénito hijo por nuestra redención aún sin merecerla, para que nosotros lo mínimo que hagamos es servirle y tener una vida que sea agradable ante sus ojos.

La Biblia dice que estamos en los últimos tiempos (Mateo 24), y Satanás esta llevándose con él a muchos incautos, que creyeron toda su vida ser unas “buenas personas”.

Jesucristo dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino es por Mi”, querido amigo, no hay otro camino que buscar, Jesucristo es el único que nos conduce a la vida eterna, una vida donde no habrá llanto, sufrimiento o dolor.

Dios Te Ama con Amor Eterno… ¿Estas dispuesto a aceptar su Amor?

Autor: Kenny Quijada
Publicado en: http://blog.vivoparacristo.info/
Escrito para: http://www.devocionaldiario.com/
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Caminando con Dios

Génesis 5: 24

“Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios”.

Enoc es uno de esos personajes bíblicos que de los cuales no se conoce mucho, pero lo poco que se conoce de su historia es el testimonio de que fue un hombre de Dios.

Solo dos personas han tenido el privilegio de no experimentar la muerte humana y estos dos son: Enoc y Elías. El caso es que los dos fueron llevados por Dios cuando estaban vivos.

Una de las características que hablan de Enoc era que caminaba con Dios, (Génesis 5: 22 y 24), pero ¿Que significa caminar con Dios?, ¿Será que nosotros estamos caminando con Dios?, ¿Será que Dios quiere caminar con nosotros?

Caminar con Dios es hacer su voluntad, es depender de El y confiar en El. Enoc era un hombre que caminaba con Dios porque seguramente rendía por completo su voluntad y se disponía agradar a Dios. Pero hay algo muy importante en todo esto, tu puedes caminar con alguien, pero para caminar al lado de alguien también se necesita que ese alguien este de acuerdo a caminar contigo.

¿Tu caminarías al lado de un desconocido?, ¿Mas aun cuando este desconocido tiene una mala apariencia?, definitivamente no, tu solo caminaras con personas que conozcas y en las cuales tengas la confianza necesaria como para entablar una buena platica.

Así mismo con Dios, el no puede caminar con el pecado, puesto que santidad y pecado son dos cosas muy diferentes e incompatibles, yo no puedo decir que camino con Dios si mi vida deja mucho que desear en cuanto a mi testimonio, yo no puedo anhelar caminar con Dios si mi vida no denota una rendición de mi voluntad humana ante la voluntad de Dios.

Para caminar con Dios se necesita conocerlo, ser amigo de El, platicar con El, saber que cosas le agradan y que cosas le desagradan, para caminar con Dios se necesita ser un verdadero conocido de El, ¿Será que estamos siendo conocidos de Dios a tal punto que el anhele caminar con nosotros?

Amado hermano, el titulo de “cristiano” cualquiera lo puede usar hoy en día, pero un verdadero amigo de Dios se nota a través de su andar en la vida, puesto que un verdadero hijo de Dios demostrara a través de su testimonio que ama a Dios y que confía rotundamente en El.

Enoc no se gano el hermoso privilegio de irse con el Señor antes de morir terrenalmente con simples engaños o hipocresía, Enoc se gano ese privilegio a costa de rendirse a su propia voluntad para comenzar a realizar la voluntad de Dios. Pese a que la Biblia no describe a profundidad la vida de Enoc yo estoy seguro que era un hombre con el que Dios se agradaba de caminar, era uno de esos amigos con los que siempre tienes algo que hablar y su presencia te es agradable, no por gusto Dios se lo quiso llevar de esa manera.

Hoy en día nosotros también tenemos la oportunidad de ser amigos de Dios, de forjar en nuestra vida espiritual un habito de búsqueda de Dios para hablar con El, para tener una linda amistad con el, para rendir nuestra voluntad y comenzar a permitir que su voluntad sea la que se cumple en nuestra vida, esto nos llevara a comenzar a caminar con Dios y al igual que Enoc quien quita que no experimentemos la muerte terrenal, pues la segunda venida de Cristo ya esta muy cerca.

Yo quiero caminar con Dios, pero, ¿Será que Dios quiere caminar conmigo?, Examinemos nuestra vida espiritual y nuestra relación personal con El.

Autor: Enrique Monterroza
Escrito para: Reflexiones y Devocionales
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