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En los malos momentos ¿seguiré confiando?

Romanos 8:28

“Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”

Dicen que después de la tormenta llega la calma; lo curioso es que muchas de las tormentas que pasamos al parecer dejan secuelas en nuestra vida que hacen de nosotros personas diferentes y no para mejorar sino que empezamos a vivir bajo miedo, temores y angustias. Sabemos que todo es para mejor, pero ¿cuánto lo asimila el “yo” interior de que los momentos que se viven es para el crecimiento y que aunque no parezca sigue la promesa que los que aman a Dios todas las cosas le ayudan a bien?

Quiero en esta reflexión hablar un poco de Ezequías, hijo de Acaz; este fue un Rey que aunque su padre no había hecho lo recto ante Dios el sí pudo hacer la diferencia. Su reinado fue de reforma o mejor dicho para restablecer el servicio a Dios (2 Reyes 18:4-6), pero aunque se esforzó por hacer lo recto con todo el corazón delante de Dios de igual manera afronto una prueba y un peligro eminente de parte de sus enemigos (2 Crónicas 31:20-32:1).

Creo que muchos de nosotros nos podríamos sentir identificados con estos pasajes, ya que en todas la veces que intentamos hacer lo recto ante Dios y lo alcanzamos, de manera impresionante empezamos a padecer momentos fuertes y es ahí donde buscamos soluciones rápidas y hasta pensamos en hacer alianza con el adversario (2 Reyes 18:14), era prudencial lo que Ezequías hacia, pero Dios estaba a punto de enseñarle que no era como él pensaba que conseguiría la paz del pueblo que gobernaba; después de él intentar hacer alianza con los Asirios, ellos no se conformaron con el trato y vendrían con palabras que derribarían todas sus alternativas para la guerra poniendo a prueba la confianza en Dios de Ezequias al decirle en pocas palabras “Ni Egipto ni Dios te podran ayudar en esta guerra” ya que en momentos de guerra Egipto era una potencia a la cual tentativamente el pueblo de Israel se desviaba para buscar ayuda dejando a un lado la palabra de Dios (Isaías 30:1-2 “ay de los hijos que se aparatan dice Jehová… Que se apartan para descender a Egipto, y no han preguntado de mi boca”; 31:1 “ay de los que descienden a Egipto por ayuda”) (2 Reyes 18:17-22,25)

Fue fuerte para el Rey este momento donde solamente la intervención de Dios podía hacer algo en medio esa dificultad tan grande.

Siempre el enemigo busca las maneras de dejarnos en angustia y derribar toda nuestra esperanza para de esta manera reducirnos a nada, y hacernos pensar que su poder es grande sobre nosotros y Dios no pudo hacer nada para salvar a su pueblo.

Pero cuando a Ezequías se le acabaron las alternativas fue al único que podía atender su causa (2 Reyes 19:1 “Cuando el rey Ezequías lo oyó, rasgó sus vestidos y se cubrió de cilicio, y entró en la casa de Jehová”) y espero su respuesta sabiendo que el si era Dios y si las demás naciones no tuvieron socorro es porque sus dioses eran obras de mano de hombres (2 Reyes 19:17,18) y que Jehová podía salvarlo para la gloria de su nombre.

Dios intervino de una manera poderosa en esta dificultad, enviando la respuesta a su petición y aquella misma noche el ángel de Jehová salió y mato a todo el ejercito del rey de Asiria y el mismo rey fue muerto por sus propios hijos en el templo de su dios (2 Reyes 19:35-37).

Quiero que tomes en cuenta que en toda dificultad Dios tiene el control y cuando más fuerte parece ser, entonces es momento de enfocarse bien ya que Dios quiere mayor confianza departe de sus hijos. Sé que muchas de las dificultades parecen no tener un final feliz y te lo aseguro que para el rey Ezequías en aquel momento difícil no tenia solución aparente por no tener ninguna alternativa en su mano; sino la confianza en Dios.

Creo que hay que reflexionar a qué punto puedes confiar en Dios, al pasar por momentos fuertes y en circunstancia aunque no sepas de que manera Dios va a obra confiar que él tiene la solución y salida para todo; pero ¿estoy confiando? O solo de palabra digo ¿creo?. Sabes, Dios siempre va hacer la diferencia en nosotros, nos ayudara a que nuestra confianza aumente y por ende tengamos paz.

Tengamos paz y estoy seguro que si le pudieras preguntar a Ezequías: ¿sabías que Dios te libraría de esa manera? El respondería: no, pero después de escuchar la respuesta que él dio a mi clamor si sabía que algo iba a hacer.

Si Dios permitió que tu leyeras esto se que probablemente necesitabas recordar que Dios va hacer lo que prometió que haría contigo y que nunca te va a dejar aunque las circunstancias ahora digan que todo va a salir mal, pero Dios no dice eso, sino que él está contigo siempre hasta el fin.

“Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió” (Hebreos 10:23)

Autor: Juan C. Aguilera
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo y Devocional Diario.com
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¿Es Dios patrono de los cuerpos armados? Dios no creó al hombre para matarse entre sí, mucho menos para otra cosa que para que cumpliesen un propósito determinado para cada quién como individualidad ¿A quién le cabe en la cabeza que crearía algo sin saber para qué lo hizo?, menos para que nos destruyéramos unos a otros ¿O un padre tiene hijos para eso?

Los Israelitas llamaron al Dios que se autodefinió ante Moisés como “Yo soy el que soy”, Jehová. Él los sacó de la esclavitud en Egipto para llevarlos a la Tierra Prometida en Canaán, por desobediencia e incredulidad demoraron 40 años en una ruta que normalmente demoraría 40 días; no bastó el maná, ni la nube que los guiaba de día, ni la columna de fuego que marcaba la senda de noche, ni la carne de las perdices, tampoco el agua que brotó de la roca, ni el cruce del Mar Rojo. Así y todo Jehová se hizo manifiesto a la hora de conseguirles victorias en las batallas que el mejor de los generales hubiese dado por perdidas.

“Mira que yo he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, con sus varones de guerra”. Jericó, ciudad amurallada y fortificada que cayó después que los israelitas, tras todo un proceso de dar vueltas y tocar cuernos de carnero, caminando delante del Arca de la Alianza, al 7º día cuando tocaron el cuerno prolongadamente, todo el pueblo gritó a gran voz y el muro de la ciudad cayó. (Josué 6).

En Gabaón pelearon contra cinco reyes amorreos y los hicieron huir, y “fueron más los que murieron por las piedras del granizo que los hijos de Israel mataron a espada” (Josué 10: 11b). “Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel” (Josué 10:14).

Jehová dijo a Gedeón: “El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: mi mano me salvó”: Gedeón con 300 hombres venció a los madianitas, amalecitas y los hijos de oriente que estaban en el valle como langostas en multitud, con camellos innumerables como la arena que está a la ribera del mar en multitud.

Jonatan, hijo de Saúl, y su criado enfrentaron a los filisteos que eran una fuerza superior, sin más que sus espadas: Jehová confundió a los filisteos y se mataron unos a otros. La ayuda de Jehová también se hizo sentir cuando David enfrentó a Goliat, a quien advirtió: “Tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina, mas yo vengo a tí en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado”.

Ezequías, sitiado por los asirios, pidió la ayuda de Jehová a través de Isaías: vino un ángel al campamento asirio y mató a 185.000 asirios (Reyes 19:35).

Venezuela, tierra tan parecida a ese Israel, por todo lo que Dios le dio, no encuentra el reposo porque su pueblo no lo busca, porque su pueblo cree en sus propias fuerzas y sólo confía en hombres, por ello, pese a habitar una tierra donde fluye leche y miel, no consigue paz ni reposo; le falta pedir a Dios que pelee sus batallas.

Autor: Helmut Schatte
Escrito para: Diario El Tiempo y Ministerio Vivo Para Cristo
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Ser Integro

1 Reyes 9: 4, 5

"Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis decretos, yo afirmaré el trono de tu reino sobre Israel para siempre, como hablé a David tu padre, diciendo: No faltará varón de tu descendencia en el trono de Israel".

No podemos negar que antes de encontrarnos con Dios la mayoría de nosotros ni siquiera pensaba en vivir una vida integra. A lo mejor y ni sabíamos que era integridad, pero por nuestra naturaleza pecadora y con nuestra vida acomodada en este mundo de infidelidades, no nos importaba el hecho de tratar de ser íntegros.
Pero cuando nos encontramos con Jesús nuestra vida cambia, nuestro estilo de vida sufre una transformación que no lo puede hacer ningún hombre, sino solo el Poder de Nuestro Dios Todopoderoso.

Ese encuentro con Jesús nos da una nueva perspectiva de la vida, nuestros ojos son abiertos y es ahí en donde vemos la necesidad de vivir una vida integra para Dios, la necesidad de agradar a aquel que nos salvo y porque quien ahora vivimos.

Es por esa razón que el tema de cual quiero tratar esta vez es sobre: “La Integridad” así que este tema va dedicado a todos aquellos que han sido llamados a vivir una vida integra, lo cual vamos a aprender ahora.

Pero antes vamos a definir:

¿QUÉ ES INTEGRIDAD?
Hay varias definiciones acerca de la palabra Integridad, entre ellas tenemos:

* Cualidad de la persona que cumple con rectitud los deberes de su cargo o posición.
* A lo que no le falta nada, que está completo. Recto, probo, intachable.

¿Que significa íntegro, (gra)? (Del lat. intĕger, -gra).

1. adj. Que no carece de ninguna de sus partes.
1. adj. Dicho de una persona: Recta, proba, intachable.

Es difícil hablar de integridad cuando humanamente nos cuesta agradar a Dios, mayormente cuando nosotros los jóvenes estamos bajo diferentes presiones como por ejemplo:

* Nuestras Amistades: Si las amistades que tienes en lugar de bendecir tu vida te están alejando de la comunión que tienes con Dios entonces dichas “amistades” no son de Dios.

* La Presión en tu lugar de Estudios: La mayoría de jóvenes cristianos dejan mucho que desear en sus lugares de estudio, ya que al verse confrontados seden a realizar o hablar cosas que desagradan a Dios.

* Los medios de comunicación: La mayoría de medios de comunicación te presenta una vida de libertinaje con diferentes eslogan como: “vive tu vida y deja vivir”, “el sexo no es malo siempre que te cuides”, entre otros, los cuales tratan inducir a muchos a vivir una vida sin limites.

Pero el hecho de estar bajo presiones no quiere decir que no podemos ser fuertes. Muchos ponen de excusas que las presiones son demasiadas fuertes y por esa razón seden.

Mas no se dan cuenta que lo que están haciendo al ceder a las presiones es pisotear el Nombre de Cristo. ¿Por qué? Te preguntaras, por la simple razón de que El te ha llamado a vivir una vida integra, en la cual nunca podrá cargar sobre ti que no puedas soportar, el cual estará contigo siempre en cualquier circunstancia y quien te ha dicho que todo lo puedes en El porque El te fortalece.

¿CÓMO SER INTEGRO?
Lo que Dios quiere de ti es que vivas una vida integra, pero para vivir una vida integra y que agrade a Dios y que por consiguiente consigas el favor de Dios debes de tomar en cuenta lo siguiente:

1. Debes de tratar de ser fiel: A lo mejor vas a fallar muchas veces pero no es razón para no seguirlo intentando, Recuerda los errores solo son situaciones que te harán crecer espiritualmente y de los cuales aprenderás a no fallar nuevamente. (Tito 2: 7)

2. Debes de tener una conciencia limpia: No permitas que el enemigo ataque tu mente haciéndote creer que los errores que cometiste en el pasado no te han sido perdonados. No hay otra cosa que dañara mas tu intento de ser integro que estar viviendo de errores del pasado, es hora que los olvides y le permitas a Jesús renovar tu mente.

3. Debes de Luchar por lo que quieres: Si tu anhelo mas grande es ser agradable a Dios, eso debería de ser la razón por la que luches para tratar de vivir una vida de integridad. No hay nada mas que alegre el corazón de Dios que ver que uno de sus pequeñitos se esta convirtiendo en un grande al no darse por vencido.

Definitivamente el tratar de ser integro dependerá también de tu dominio propio para no caer en las garras del pecado. Si decimos que integro es ser completo deberás comenzar a sembrar un habito de lectura de la Palabra en tu vida, un habito de búsqueda en oración, un habito de servicio, etc.

Pero lo mas importante de todo: TENER EL DESEO FERVIENTE DE SER INTEGRO PARA DIOS

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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