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Demos vida, en lugar de muerte

Proverbios 16: 6

“Con misericordia y verdad se corrige el pecado,
Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal”


Es triste de reconocer, pero hoy en día preferimos dar muerte espiritual al pecador, en lugar de darle vida. ¿Cuántas veces has acusado o señalado al pecador como que si nunca hubieses pecado?

Y es que es fácil señalar, juzgar y acusar, mas cuando al compararlo con nosotros vemos que le sacamos una leve ventaja en cuanto a lo espiritual. Es que es una lastima, pero la gran mayoría de Iglesias hoy en día no se preocupan de restaurar al caído, ni al pecador, sino que los aíslan, le dan la espalda y los señalan como que si fueran gente con lepra.

¿Cuántas de estas personas acusadoras y jueces también mantienen una vida de pecado oculto?, la diferencia es que el acusado cometió un pecado que se hizo publico, pero ¿Qué de aquellos de los que sus pecados no son públicos, sino ocultos?, digo ocultos, para los hombres, pero jamás para Dios.

¡Ay!, es que es tan fácil juzgar cuando quizá yo estoy peor que ese pobre pecador. Como dicen popularmente: “Del árbol caído, todos hacen leña”, ¿Será que tu también estas haciendo leña del árbol caído?, ¡Cuidado!, porque si es así, estas en contra de la verdadera voluntad de Dios.

Al leer este verso de Proverbios capitulo dieciséis me llenaba de gozo al saber que Dios ha tenido cuidado hasta para guiarnos sobre la forma en que se debe corregir el pecado. La Palabra dice: “Con misericordia y verdad se corrige el pecado”. ¡Definitivamente el proverbista era un sabio! Y más que eso, era inspirado por el amor y misericordia infinita de Dios.

¿Que es la Misericordia? La misericordia es la disposición a no ejecutar la justicia cuando el castigo es merecido.

Es decir que la misericordia es el hecho de no llevar a cabo el castigo de algo de lo cual justamente lo merecías. Y es que así es Dios, esa es la misericordia de El, la cual nosotros olvidamos, esa misericordia que nos perdono de nuestros pecados y nos regalo una nueva vida por su Gracia.

¿Cuántos de nosotros merecíamos un castigo eterno?, ¿Cuántos de nosotros éramos pecadores empedernidos? ¿Cuántos hicimos meritos para recibir castigo divino?, creo que TODOS, pues la Palabra del Señor dice: Como está escrito: “No hay justo, ni aun uno” (Romanos 3:10).

Mas por la Misericordia de Dios hoy podemos gozar de una vida nueva, pues el perdono lo imperdonable, nos recibió sin preguntar quienes éramos, mas tuvo una inmensa misericordia al recibirnos con los brazos abiertos, limpiarnos de toda maldad y por medio de su Gracia regalarnos una entrada al Cielo. Sin duda Dios sabe realmente que es la Misericordia. Lastimosamente nosotros NO.

Amados hermanos, es hora que nos levantemos como una Iglesia de Misericordia, esa que en lugar de señalar, acusar o juzgar, se dispone a vendar las heridas del caído, a darle la mano al que tropezó, a restaurar a aquel que piensa que ya no hay perdón para el. Si realmente cada uno de nosotros pusiera en práctica la misericordia de Dios, nuestras Iglesias estarían llenas de personas que aman a Dios, no habría divisiones, enemistades, pleitos ni nada que tenga su origen en la falta de misericordia.

Es que este proverbio es bello y además lleno de sabiduría: “Con misericordia y verdad se corrige el pecado, Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal”.

La segunda parte del verso dice: “Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal”, ¿Cómo tendrá temor de Jehová una persona a la cual no le demostramos misericordia, sino que en lugar de misericordia le dimos juicio?, ¿Vez la importancia de practicar la Misericordia?, cuando nosotros practicamos la misericordia en la vida de las personas, estas pueden ser transformadas por el poder de Dios, a tal punto de que llegara un momento en donde el temor de Dios llegara a su vida y esto hará que se aparten del mal o del pecado.

¿Qué harás?, ¿Seguirás dando muerte al pecador o comenzaras a darle vida a través de la misericordia?

El anhelo de Dios es que su Iglesia practique el amor, la misericordia y el perdón sin el cual ninguno de nosotros hoy en día estuviera perseverando en sus caminos. Dios te ha dado amor, tuvo misericordia de ti y te perdono sin importar cual fuese tu pecado.

¿Qué harás tu con las demás personas?, ¿Condenarlas?, ó ¿Restaurarlas?

¡TÚ DECIDES!

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Devocional Diario.com
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Y tenían en común todas las cosas...

Hechos 2: 44-47

“Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”


Muchos se olvidan que la vida cristiana no solo es teoría. Personalmente no creo en un evangelio en donde nos llenemos la cabeza de mucho conocimiento, pero que no pongamos en práctica nada de lo que hemos aprendido.

El verdadero evangelio no es solo dar una palabra de bendición a una persona en momento determinado, sino que es también ir y accionar, en pocas palabras, poner en práctica el amor a nuestro prójimo del que tanto presumimos.

¿Alguna vez te has dado cuenta de cuantas personas tienen grandes necesidades en tu congregación?, si, no nos vayamos tan lejos, quizá algunos cuando piensan en ayudar a las personas solo piensan en el África o en la India, pero ¿No te has dado cuenta que también puedes ayudar a la persona que tienes a tu lado?

Personalmente siempre he soñado con una Iglesia como la Iglesia primitiva, en donde dice la Palabra “Tenían en común todas las cosas” y en donde también “Tenían favor con todo el pueblo” y no solo eso, sino que también “perseveraban unánimes cada día”. ¡Ah! Que Iglesia esa, ese es el verdadero evangelio, ese es el verdadero cristianismo.

Lastimosamente hoy en día, mientras muchos disfrutan de todas las comodidades existentes en sus hogares, no se percatan que el hermanito o la hermanita de al lado esta pasando situaciones difíciles y nos limitamos a decirle nada mas: “Estaré orando por ti”.

Sinceramente te digo, que cuando yo escucho a una ovejita contarle los problemas a un pastor y este solo le dice: “voy a orar por usted”, me da un sentimiento que no te puedo explicar, no se si es de enojo o de celo por el verdadero evangelio.

Las personas no solo necesitan que le digas: “voy a orar por usted”, las personas también necesitan además de tus oraciones una ayuda y no se necesita ser millonario para hacerlo, con los recursos limitados que tienes lo puedes hacer, lo único que realmente se necesita ES UN CORAZÓN DADIVOSO y que VELE POR LAS NECESIDADES DE SU MISMO CUERPO.

Ó ¿Acaso no somos un mismo cuerpo?, claro que lo somos, pero mientras las manos están bien alimentadas, nuestros pies se mueren de hambre o son objeto del oprobio del mundo, mientras nosotros nos quedamos viendo sin hacer absolutamente nada como nuestro mismo cuerpo esta sufriendo y cada vez mas se va alejando de la FE.

Amados hermanos, es hora que entendamos que Cristo nos llamo a unidad, y esa unidad no solo tiene que ver con estar bajo cuatro paredes, se trata de AYUDARNOS MUTUAMENTE, pero mientras el enemigo nos sigue destruyendo poniendo barreras, enemistades y toda clase de sentimiento que aleja al cuerpo de Cristo, nosotros nos quedamos sentados en nuestras casas gozando de las bendiciones que Dios nos ha dado “solo para nosotros”. ¡Ay! Cuanta sensibilidad se necesita para entender que si Dios nos bendice es porque quiere que bendigamos a otros.

A veces le digo al Señor que quisiera tener muchos bienes y toda clase de recursos para ayudar a las personas que lo necesitan. Es que realmente mi corazón no soporta ver el sufrimiento de otros, Dios sabe muy bien que me duele saber que alguien este pasando por situaciones difíciles, cuando muchos de nosotros estamos desperdiciando las bendiciones que Dios nos da o nos las guardamos para nosotros mismos nada más y nos olvidamos de nuestro prójimo.

¿Cuánto mas seguirás haciéndote el disimulado?, ¿Cuánto tiempo mas creerás que mientras tu estés bien, los demás están en segundo plano?, ¿Qué evangelio es el que profesas?

Amados hermanos, es hora de LEVANTARNOS como una Iglesia VIVA, que este a la atenta a las necesidades de su pueblo y que no solo las supla “orando”, sino que también ACCIONANDO. Si a tu alcance esta ayudar a alguien material o económicamente HAZLO, no te pongas a pensar de cuanto perderás, solo imagínate LO FELIZ QUE ESTARÁ DIOS DE VER TU CORAZÓN DADIVOSO y por ende te premiara te lo aseguro.

El Salmista David en Salmos 37: 25 decía: “Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan”, ¿Quieres ser tu uno de esos justos?, Entonces comienza a ACCIONAR, ¿Qué estas esperando?, recuerda que lo que siembras, cosecharas, es la regla DIVINA.

AYUDEMOSNOS UNOS A OTROS EN TODO LO QUE PODAMOS, EXTIENDE TU MANO Y NO MIRES A QUIEN, SOLO HAZ EL BIEN, PORQUE LA MISERICORDIA Y EL FAVOR DE DIOS CAERAN SOBRE TI.

Autor: Enrique Monterroza
Escrito para: Devocional Diario.com
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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La mejor Melodía es aquella que está afinada

2 Corintios 13:11
“Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros”


La vida cristiana es como una melodía en donde cada instrumento de nuestro andar tiene que estar afinado para poder entonar una hermosa canción, esa canción que llega como un olor fragante delante de la presencia de Dios.

Así mismo nosotros como cristianos e instrumentos de Dios todos, debemos de llevar el compás y los tiempos en la melodía que Dios anhela que toquemos. Si, porque Dios como todo un director musical anhela que cada instrumento suyo este afinado de la mejor forma y que sepa llevar los tiempos de la melodía que El anhela escuchar.

Y es ahí cuando nosotros decidimos si permitirnos afinar por el Señor o seguir desafinados. Un instrumento esta desafinado, cuando no esta produciendo el sonido perfecto que su ejecutor espera. Dios como Ejecutor de nosotros como instrumentos suyos, anhela sacar de nosotros la mejor melodía posible, anhela que cada uno de nosotros estemos afinados y que de nuestra vida salga la mejor canción posible que sus oídos puedan escuchar.

Lastimosamente muchos de nosotros no nos permitimos afinar por el Señor, nos gusta sonar desafinados y con ello arruinar la hermosa canción que Dios quiere entonar en nuestra vida.

El pecado es el mayor culpable de la desafinación, pues el pecado no es compatible con la santidad de Dios, es ahí cuando vivimos atados al pecado, en donde la melodía de nuestra vida no esta siendo la esperada.

Y es que hay cuerdas de nuestra vida que necesitan ser cambiadas para poder sacar un mejor sonido, se que es duro recibir una afinación, mas cuando Dios comienza a apretar y a apretar las cuerdas, pero se necesita apretarlas para afinarlas y así conseguir un excelente sonido.

Cada uno de nosotros somos instrumentos hermosos en las manos del Señor, cada uno tenemos un sonido diferente pero que al ser conjuntado entonamos una linda canción.

Y es que se necesita entender que hay cosas que desafinan en nuestra vida, como el odio o rencor, el cual no dejan entonar la nota del amor en nuestra vida, o como el egoísmo y avaricia que no permiten que la nota de la dadivosidad suene a plenitud, la nota de la amistad que muchas veces es opacada por la nota de la enemistad, o la nota del sometimiento y humildad que es desafinada por la de la murmuración y altivez, así mismo podemos enumerar muchas notas que están desafinando en nuestra vida, notas que muchas veces creemos que no son importantes, pero que sin duda están desafinando la melodía de nuestra vida hacia a Dios.

Para muchos parece insignificante, pero no te imaginas como la nota de la sinceridad que tanto ama Dios esta siendo desafinada por la mentira, esa que tiene como padre a Satanás y que hace que la melodía de tu vida no sea perfecta.

Dios anhela que la melodía de nuestra vida sea perfecta y por ende nos motiva en cada momento a dejarnos afinar, la afinación viene de una vida de Devocional Diario, una vida de oración continua, una vida de servicio y más que todo el deseo ardiente de hacer su voluntad a toda costa.

¿Qué tan afinados estamos?, ¿Por qué permitir que las notas malas arruinen nuestra melodía?, es momento de llegar delante del Director Musical de nuestra vida y pedirle que cambie las cuerdas que tenga que cambiar, que apreté las cuerdas que tenga que apretar porque realmente anhelamos entonar la mejor melodía que vaya dirigida especialmente hacia El.

Que nuestra vida sea una melodía hermosa delante del Señor para que lleguemos como olor fragante delante de su presencia.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Devocional Diario.com
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¿Eres diligente en el cuido de tus ovejas?

Proverbios 27: 23

“Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas,
Y mira con cuidado por tus rebaño”

Tengas titulo o no tienes que saber que cuando eres puesto como cabeza de un grupo de hermanos eres el pastor de ese pequeño rebaño, sea que te nombren como tal o no. El hecho de tener a tu cargo un grupo de personas te da la responsabilidad de ser un pastor para ellos.

Personalmente me encanta este versículo de proverbios puesto que nos recuerda de que tenemos que se diligentes en conocer el estado de nuestras ovejas y a mirar con cuidado por nuestro rebaño.

¿Qué es conocer el estado de tus ovejas?, es estar al tanto de cómo están espiritualmente. Hay “pastores” o “lideres” que solo ven a sus ovejas en las reuniones de la Iglesia y no se preocupan por su estado. Es decir un verdadero pastor de ovejas tiene que estar al tanto de la condición espiritual de sus ovejas, debe de dedicar un momento de charla para saber como están, no cae mal una llamada telefónica de vez en cuando, un correo electrónico de fortaleza o un buen saludo dentro de la congregación. Esto es con respecto a reuniones de grupos pequeños de máximo 50 personas. Ahora bien con grupos grades de personas, ya seria un equipo de pastores y lideres que tendrían que estar al tanto de sus ovejas.

¿Cuánta gente se nos va de la Iglesia porque no tuvimos cuidado de ellos?, no es por nada pero la mayoría de personas que se van de las congregaciones son porque necesitaban expresar un problema, necesitaban un consejería, una palabra de fortaleza o de guianza de parte de su pastor, pero dichas palabras nunca llegaron, ya sea porque el pastor no tuvo la diligencia para saber el estado de su oveja o porque simple y sencillamente su visión no es la de cuidar ovejas.

Amados hermanos, estamos en un tiempo en donde la apostasía se esta convirtiendo en una moda, muchos están alejándose de la verdad, muchos se están yendo de las congregaciones y nosotros no estamos haciendo nada, simplemente los vemos como se van y los tildamos de carnales y pecadores, cuando realmente no nos damos cuenta que si nosotros tuviéramos la suficiente diligencia y cuido sobre ellos, esto no estuviera ocurriendo.

A veces no es necesario ser pastor o líder espiritual para estar pendientes de las personas, todos lo podemos hacer, si tu puedes dar una palabra de aliento a una personas que tu conoces que la necesita, pues dásela, si tu conoces a alguien que esta pasando por una situación difícil y sabes que el pastor nunca la ha ido a visitar y peor aun nunca le ha hecho una llamada para saber su estado, entonces ve tu y hazlo, no esperemos que solo nuestras autoridades espirituales lo hagan, si bien es cierto que ellos tienen la responsabilidad delante de Dios, no olvides que todos somos un cuerpo y que necesitamos estar unidos todos en un mismo sentir.

Yo te motivo a que seamos diligente, a que conozcamos el estado de nuestras ovejas, no perdamos mas almas solo porque no quisiste hacer una llamada o detenerte un momento para saber como le va a esa persona que tanta necesidad tiene de una palabra sabia. Seamos prudentes en realizar la obra que Dios nos encomendó, no permitamos que el enemigo nos este ganando terreno.

Es hora de velar el uno por el otro y de fortalecernos en el Señor todos juntos, pues los tiempos son difíciles y el enemigo anda como león rugiente viendo a quien devorar.

No seamos ni permitamos que otros sean comida del devorador.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales Leer más...