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Miércoles de silencio, 2 días antes de ser crucificado: La Escritura calla...

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Sabemos lo que sucedió el sábado antes del viernes que Cristo fuese crucificado: Jesús fue ungido por María, hermana de Marta y Lazaro, en Betania (Juan 12:1-8). Sabemos lo que sucedió el día siguiente, domingo: nuestro Señor, montado sobre un asno, entró cabalgando a Jerusalén, cumpliendo así la Escritura (Juan 12:12-19; Zacarías 9:9).

Sabemos lo que pasó después el lunes: Nuestro Señor, con justa furia, limpió el templo de los mercaderes de la fe que habían reducido el culto a DIOS en un vil medio de lucro (Mr. 11:15–19).

Y sabemos lo que pasó ayer martes: Nuestro Señor enfrentó al liderazgo judío en un acto desafiante de condena pública, delatando la hipocresía y falsa piedad de ellos (Mateo 23:13–39).

Pero ahora, es el cuarto día de la semana, la media de la semana, día miércoles, y la Escritura se queda en silencio. No sabemos dónde está Jesús, con quién está y qué está haciendo.

En menos de 48 horas, será traicionado por uno de sus más íntimos discípulos (el encargado de manejar su dinero), será abandonado por el resto y hasta negado por su más fiel amigo ... públicamente avergonzado, abofeteado, flagelado y tener que sufrir la mas cruel y tortuosa muerte como un vil espectáculo ante toda la nación israelita. ¡Dónde esta nuestro Señor ahora! ¡Cómo se está preparando para esta hora! ... No lo sabemos, la Escritura calla.

¡Qué horrendo son esos momentos cuando pareciera que los mismos cielos han callado! ... el juicio definitivo del séptimo sello: "Cuando el Cordero abrió el séptimo sello, hubo silencio en el cielo como por media hora" (Apocalipsis 8:1).

Ningún ser, ni en el cielo, ni en la tierra, ni en el Sheol, habitación de los muertos, fue hallado alguien digno de desatar el justo juicio de DIOS. Pero Él, hijo de DIOS—hijo del Hombre, concebido por el Espíritu—nacido de la virgen, fue hallado irreprensible, puro, inmaculado y sin pecado, ciertamente digno. Y Él no solo desataría los sellos, pero sobre Sí mismo y Su cuerpo, dirigiría el terrible juicio del Padre, no por Su propio bien, sino por nuestro bien. Como el profeta lo anticipó 7 siglos antes:

– "Mas Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él, y por Sus heridas hemos sido sanados" (Isaías 53:5).

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Sí, calla mi amado Señor, bien te mereces este día de quietud ... en silencio prepara tu mente y tu cuerpo para la carga que estás a punto de asumir; pues ningún hijo ordinario de Eva, ni aún los santos ángeles que ministran ante la presencia del Padre, podrían jamás cargarla. Tú, y solo Tú, eres digno.

– "VIVERE TOTA VITA DISCENDUM EST ET, QUOD MAGIS FORTASSE MIRABERIS, TOTA VITA DISCENDUM EST MORI ... Debemos aprender a vivir toda la vida, y, lo que quizás más te sorprenda, debemos aprender a morir toda la vida" (Lucio Anneo Séneca).

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Martes de juicio, 3 días antes de ser crucificado: Jesús condena públicamente la hipocresía del liderazgo judío.

* En Mateo 23:13–39 (paralelo en Lucas 11:37–54).

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Nuestro Señor, habiendo madrugado con Sus apóstoles, se dirige hacia Jerusalén desde Betania (donde pernoctó todas las noches de esta semana); una vez en la ciudad, se dirigió hacia el Templo, y mientras enseñaba a la multitud, los principales sacerdotes, escribas y los ancianos (fariseos) vinieron a Él (Mr. 11:27).

Después de relatarles la parábola de los labradores malvados y de ser interrogado por ellos, con justa furia, Jesús condena públicamente la hipocresía del clero judío. En lo que es, con creces, las palabras más incendiarias de Jesús (Mateo 23), escuchamos los 8 ayes pronunciados sobre ellos:

– Primer Ay:

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres, pues ni vosotros entráis, ni dejáis entrar a los que están entrando" (v. 13).

– Segundo Ay:

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque devoráis las casas de las viudas, y como por pretexto hacéis largas oraciones; por eso recibiréis mayor condenación" (v. 14).

– Tercer Ay:

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque recorréis el mar y la tierra para hacer un prosélito, y cuando llega a serlo, lo hacéis hijo del infierno dos veces más que vosotros" (v. 15).

– Cuarto Ay:

"¡Ay de vosotros, guías ciegos!, que decís: «No es nada el que alguno jure por el templo; pero el que jura por el oro del templo, contrae obligación»" (v. 16).

– Quinto Ay:

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque pagáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino, y habéis descuidado los preceptos de más peso de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad; y estas son las cosas que debíais haber hecho, sin descuidar aquellas" (v. 23).

– Sexto Ay:

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque limpiáis el exterior del vaso y del plato, pero por dentro están llenos de robo y de desenfreno" (v. 25).

– Septimo Ay: 

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera lucen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia" (v. 27).

– Octavo Ay:

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos, y decís: «Si nosotros hubiéramos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en derramar la sangre de los profetas». Así que dais testimonio en contra de vosotros mismos, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. Llenad, pues, la medida de la culpa de vuestros padres. ¡Serpientes! ¡Camada de víboras! ¿Cómo escaparéis del juicio del infierno?" (vv. 29-33).

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Este no era el tipo de Mesías que Israel esperaba, sin embargo, era el Mesías profetizado por la ley y los profetas: "Con el bieldo en Su mano, destruirá Su era" (Jeremías 15:7). Aunque desde la eternidad, la crucifixión de Cristo ya estaba sellada, con este acto desafiante, nuestro Señor selló Su muerte ante Su propio pueblo.

Con dolor, ira y tristeza, ese martes al acercarse la noche, cuando nuestro Señor regresaba a Betania con Sus apóstoles, desde el monte de los Olivos, viendo hacia la ciudad santa, se lamentó y proclamó:

– "¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que son enviados a ella! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste! He aquí, vuestra casa se os deja desierta. Porque os digo que desde ahora en adelante no me veréis más hasta que digáis: «Bendito el que viene en el nombre del SEÑOR»" (Mateo 37-39).

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¡¡¡Ven Israel, y reconoce a Tu Rey y Señor conmigo!!! Entonces, reinará la paz en el mundo y recuperarás tu gloria. Entienda quien pueda ...

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Lunes Santo, 4 días antes de ser crucificado: Jesús limpia el Templo.

* En Mateo 21:12–17 (paralelos en Mr. 11:15–19 y Lc. 19:45–48).

– "¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? ¡Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones!" (Mr. 11:17).

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Solo ayer, domingo, Jesús había entrado triunfalmente por la puerta este de Jerusalén, montado sobre un asno, ante una multitud enloquecida que lo aclamaba como "Hijo de David", "Rey de Israel", "el Profeta del que habló Moisés", mientras tendían sus mantos en el camino para que pasara y con palmas y ramos de árboles lo alababan, "¡Hosanna, Hosanna, bendito el que viene en el nombre de HaShem!"

¿Qué esperaban las multitudes? Indudablemente: que Jesús armará a sus hombres, asaltará el pretorio de Poncio Pilato, expulsará las guarniciones romanas, y con este acto desafiante declarará a Israel una nación soberana independiente y, posteriormente, por medio de la conquista militar, convirtiera la nación judía en cabeza de todas las naciones de la tierra.

Pero en cambio, ¿Qué hizo Jesús el Cristo?

No se dirigió al palacio de Pilato, sino al "palacio" y orgullo del estado judío, el Templo construido por Herodes el Grande, y desafiando tanto a las autoridades romanas como judías, violentamente expulsó del atrio a todos los cambistas, mercaderes y estafadores que habían convertido el culto de DIOS en un medio lucrativo para enriquecerse. Pero Jesús hizo mucho más que esto ese lunes sombrío... 

Temprano en la mañana, en camino a la ciudad desde Betania (dónde se estaba hospedando), nuestro Señor había maldecido una higuera, pues aunque tenía un aspecto verdoso, al acercarse, se halló que no tenía fruto. "¡Nunca jamás nazca de ti fruto!" (Mt. 21:19), le ordenó Cristo a la higuera. Temprano a la mañana siguiente, el apóstol Pedro volvería a ver esa misma higuera en camino a la ciudad de nuevo, y al notarlo se acercaría a nuestro Señor asombrado a decirle "¡Rabí, mira! ¡La higuera que maldijiste, se ha secado!" (Mr. 11:21).

Sabemos lo que pasó 50 años después... El ejército romano, dirigido por el futuro emperador Tito, con Tiberio Julio Alejandro como su segundo al mando (siendo él mismo de ascendencia judía), sitió y arrasó la ciudad de Jerusalén, así terminando la obra de limpieza que nuestro Señor Jesús inició 5 décadas antes, así, cumpliéndose Sus palabras, cuando dijo:

– "¿Veis todo esto? En verdad os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada" (Mt. 24:2).

Nuestro Señor, con la autoridad de Su boca, había desechado las viejas formas de adoración del pacto antiguo y con Su Muerte y su Resurrección el 1° día de la Nueva Semana, había edificado un Templo mucho mejor y eterno: el de Su propio cuerpo, es decir, Su Iglesia en todas las naciones de la tierra. Las viejas formas de adoración basadas en trueques e indulgencias monetarias, no más válidas, sino ahora, como Cristo le había dicho a la samaritana:

– "Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre ... Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad" (Juan 4:21, 23).

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¡Él ha conquistado, no con la espada de César, sino por medio de una cruz ensangrentada, a todas las naciones de la Tierra! ¡Hosanna, Hosanna, al Hijo de David, el Rey soberano de toda la Tierra!

Entienda quien pueda...


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Crecimiento no es igual a madurez

Lucas 8:6,13

“Otra parte cayó sobre las piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad. Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, Reciben la palabra con gozo; pero estos no tienen raíces; crece por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan”.


En mi caminar con el Señor he observado como muchos de los que se acercan y creen han tenido un crecimiento y “madurez” para asimilar el proceso de Dios, pero llega un momento en sus vida que todo cambia y las adversidades les hacen retroceder y se desvanecen a tal punto que llegan a negar las maravillas de Dios y a retroceder sin intención de regresar.

La parábola del sembrador es muy conocida, creo que todos los que tienen el habito de leer la biblia la han visto y los que no aunque sea la han oído; habla de un hombre que salió a esparcir su semilla las cuales cayeron en cuatro diferentes terrenos (el Camino, los Espinos, las Piedras y la buena tierra). En esta reflexión quiero enfocarme en los que cayeron en padregales, ya que crecen pero al final se secan por no tener raíces.

Creo que tenemos que prestarle mucha atención a esto, ya que muchos pasan el tiempo en congregaciones secos, apartados de la voluntad de Dios. Es momento para pensar y meditar como está el corazón, si realmente ha recibido la palabra de Dios a tal punto que puede dar frutos o simplemente tienen el titulo de ser cristianos, ya que he visto en todos los tiempo que las congregaciones están llenas de personas que piensan que por pertenecer a una iglesia y participar en algunas actividades todo está bien.

Hay dos grupos de personas que yo veo que pueden ser los que están en pedregales:

1.- Son las que comúnmente vemos que llegan a las iglesias y se ven que crecen, pero cuando llegan las pruebas se secan por no tener humedad y por ende se apartan.

2.- Este grupo es más complejo, ya que todas las congregaciones están llenas de él. Porque son las que por “amor al Señor” nunca se apartaron de la iglesia pero no comprenden la voluntad Dios pues estan secos y vacios (Apocalipsis 2:4), son religiosos y siempre se quejan del porque a ellos le pasan lo mismo y hasta catalogan a Dios de injusto.

Hermano y amigo que lees si usted se siente que está en unos de esos grupos, quiero animarle a que prepare su corazón para que la palabra de Dios obre en su vida ya que el camino del Señor es por fe y para fe, pues sin fe es imposible agradar a Dios.

Si te encuentras en cualquiera de las condiciones antes mencionadas solo tienes que detenerte, pensar y decidir por ti mismo que quieres para ti, y luego someterte a la palabra de Dios y creer que Dios va hacer grandes cosas en tu vida pues Él lo prometió y somos su pueblo escogido (1 Pedro 2:9) y como pueblo es necesario echar raíces y cuando lo hagamos en el tiempo correcto vamos a dar frutos.

“Crecimiento no es igual a madurez, es necesario echar raíces y dar frutos.”

Autor: Juan C. Aguilera
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo
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Cierto es que hasta las malas experiencias tienen algo bueno: las lecciones que encierran. El sábado 27 salí temprano a las calles y las conseguí lavadas por la lluvia que también barrió juntando mucha basura en los puntos más bajos del escurrimiento. Vino la reflexión: nos portamos como cerdos a la hora de tirar basura en las calles; no importa el carro, condición social, sexo ni edad, para lanzar por la ventana: botellas, latas, papeles y hasta vasos y pañales desechables, sencillamente no vemos la ciudad como propia, ni siquiera como extraños pues la mínima cortesía del visitante radica en no ensuciar la casa ajena. Ahora, si sumamos que la autoridad responsable de la ciudad parece permanecer en una larga vacación, nos ganamos el campeonato de los cochinos.

En pleno palo de agua, rodando lentamente para no quedar varado en medio del verdadero torrente, con cuidado para que el motor no se apague, en fila india, con un solo propósito: respetar y ser respetado, ¡vano intento!; no faltó el rústico o pick up que despreciando a todo el mundo, pasó por lo más profundo levantando una gran ola, como diciendo: “Me importan un bledo, estúpidos”, creyéndose muy vivo e inteligente, sin siquiera vislumbrar la estupidez en su propio acto.

Hay otro personaje aún peor, ese que comete un acto muy parecido al anterior, mojando a los demás, haciendo olas en las infaltables lagunas de aguas que sin llover se juntan en la avenida Fuerzas Armadas o en la Intercomunal a la altura de Las Garzas, donde conseguimos lagunas, pero de aguas negras; aquí “los vivos” ejecutan su acto de indolencia y desprecio por los demás bañando a medio mundo, pero con una diferencia que al parecer ignoran: el agua negra en sus chasis también los baña y perjudica, el agua negra es altamente corrosiva, ¿podrá un cerebro de chorlito siquiera entenderlo?

Una vez más pude constatar que el peatón es un ciudadano paria, inexistente para las autoridades; en muchos lugares ni siquiera tiene aceras para caminar, ahora si desea atravesar la calle en la Intercomunal las debe oficiar de kamikaze o de hombre rana.

Un amigo chofer de taxi se lamentaba sobre el estado del país y hacía una pregunta: "¿Cómo ve usted la situación actual?, ¿ve usted una salida a la tragedia en que vivimos?". Me costó mucho dar una respuesta esperanzadora pues cuando hay excesos y abusos por todos lados, no hay normalidad, en eso hay mucha semejanza con la experiencia chilena: después de un Allende vino un Pinochet, pero la estabilidad democrática volvió solo 20 años después. Los extremos siempre son malos.

Y así son nuestras vidas, tenemos la solución, existe pero la ignoramos. Búsquela sin prejuicios, abra su mente y responda en su interior si hay una salida mejor en cualquier teoría humana. Le desafío a leer el mensaje en: Mateo 5:43, 19:19, 22:39, Marcos 12:31, Lucas 10:27, Romanos 13:9, Gálatas 5:14, Santiago 2:8. Si tras estudiarlos no entiende…. ¡hermano! … ¡preocúpese!: le veo en una eternidad "muy calefaccionada".

Escrito por: Helmut Schatte
Escrito para: Diario El Tiempo y Ministerio Vivo Para Cristo
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Me atrevo a afirmar que la mayoría de nosotros seguimos estas reglas: investigar algo que anuncie el cómo alcanzar un objetivo codiciado, con poco trabajo, sin mayor costo monetario ni de trabajo físico o intelectual, por ejemplo: “cómo hacerse rico con poco esfuerzo”, o “cómo rebajar de peso comiendo de todo”. Cuando compramos un aparato nuevo, sea este un carro, un televisor o una licuadora, sentimos la necesidad de conocer cuál tipo de combustible usa, si se puede usar a la intemperie, si aguanta calor o bajas temperaturas, etc. En este caso, la regla de oro la da el fabricante, pues es él quien sabe cómo conseguir el funcionamiento óptimo de su objeto fabricado, indicando en un manual cómo se debe y cómo no se debe operar, ¿existe mejor recomendación que la del fabricante?

¿Qué diría usted si descubre que existe una regla de oro para la convivencia pacífica, fraternal y próspera en Venezuela? Una regla que no incomode ni a los partidarios del socialismo, ni a los que creen que el capitalismo es lo más adecuado, que no sea una utopía como se le acusa al comunismo, ni despiadado como se señala al capitalismo liberal. Tal regla sí existe, muchos la conocen, pero sucede que cuando se da a conocer en público muchos se niegan siquiera a considerarla, alegando: “no existe maravilla que sea barata, mucho menos gratis”.

En nuestra ceguera y torpeza, solemos ignorar lo más elemental. Por ejemplo: hemos contaminado hasta el extremo de convertir el agua que bebemos y el aire que respiramos para nuestra sobrevivencia, casi en veneno mortal.

Existe el secreto para la buena convivencia, ha estado frente a cada uno de nosotros, pero cada uno de nosotros, en nuestra propia estupidez, no hemos querido verlo. Es poderoso y sencillo, al punto de parecer propuesta infantil, dice más o menos así: “Traten a los demás como ustedes mismos quieren ser tratados.”

¿Alguien puede estar en desacuerdo con esto?, ¿no viviríamos en un mundo ideal si cada quien actuara bajo esta premisa?

“Nadie puede cambiar el color de su piel, ni puede un leopardo quitarse sus manchas, tampoco nosotros podremos hacer lo bueno si solo practicamos lo malo”, ¿verdadero o falso? Quien cree en un Dios vivo no dejará de aceptar que: “Si Dios no edificare la casa, en vano trabajan los que la construyen. Si Dios no guardare la ciudad, en vano la custodia la guardia”.

Todo esto ha estado frente a nuestros ojos, pero muchos no lo han querido ver, la primera cita es del propio Jesucristo (Mateo 2, Lucas 6:31), la segunda del profeta Jeremías (13:23) y la última la encontramos en el Salmo 127:1. “Maldito el varón que confía en el hombre, y pone su fuerza en su brazo, y su corazón se aparta de Dios”.

“Bendito el varón que confía en Dios y cuya confianza es Dios. Porque será como árbol plantado junto a la corriente de agua, que junto a la corriente echará raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde, y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto”. ( Jeremías 17: 5, 7-8)

Escrito para: Diario El Tiempo y Ministerio Vivo Para Cristo
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San Lucas 15:18-20 NVI

“Tengo que volver a mi padre y decirle: Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco que se me llame tu hijo; trátame como si fuera uno de tus jornaleros… cuando su padre lo vio y se compadeció de él; salió corriendo a su encuentro, lo abrazó y lo besó”


Buscando conceptualizaciones de la palabra Identidad encontré una que me gusto y esa reza de la siguiente manera “es la huella digital, única, intransferible de una persona, de un grupo humano o de un pueblo específico”.

Todos tenemos una identidad propia y singular, al relacionarnos en el ambiente en que nos movemos a través de nuestra conducta o acciones diarias las personas de nuestro alrededor se forman una imagen de lo que nuestra vida refleja y por lo tanto lo que nos identifica como seres únicos, irrepetibles y exclusivos. La ropa que usamos nos identifica, la forma de hablar nos da una identidad ante las personas, las formas de reaccionar ante x situación expone nuestro yo interior y por ende nuestra personalidad, cómo vivo, con quién me relaciono, lo que leo, lo que frecuento y muchas cosas más determinan lo que yo soy. El presidente de mi país antes de fungir como tal trabajaba como periodista y conductor de un programa de entrevistas matutino; cuando fue postulado por su partido para candidato presidencial se le invito a un programa de entrevistas similar al que él conducía, en esa ocasión recuerdo que este conductor le hacía preguntas de esta manera, Mauricio ¿crees tú qué…?, ¿Qué pasaría si te tocara….?, etc, sin embargo concluidas las elecciones y ratificado por el tribunal su gane en dichas elecciones se le invito nuevamente al programa de entrevistas y me llamo la atención que en esa ocasión y a partir de ahí al referirse a él o al interrogarlo lo hacía de esta manera: Señor Presidente ¿Qué piensa usted de…?.

¿Notas la diferencia?, siendo la misma persona ahora es vista desde otra perspectiva partiendo de que su condición ha cambiado, ostenta un cargo especial que lo hace tener una posición diferente al resto de la sociedad.

Lo mismo sucede con nosotros los cristianos, desde el instante mismo que recibimos a Cristo en nuestro corazón y lo confesamos como nuestro Salvador y Señor, a partir de ahí nuestra condición es cambiada por la gracia incomprensible de Dios, ya no somos más los mismos, por causa de nuestros pecados estábamos privados de la Gloria de Dios (Romanos 3:23 NVI) y merecíamos la muerte, pero ese día Dios nos regalo la vida eterna a través de Cristo Jesús (Romanos 6:23), por lo tanto nuestra posición es diferente y ese sacrificio fue lo que propicio nuestra nueva identidad.

Quiero mencionarte algunos rasgos que tenemos como cristianos en nuestra nueva posición y que por lo consiguiente nos identifica:

* Soy nueva criatura, 2 Corintios 5:17

* Soy especial tesoro, Malaquías 3.17

* Soy templo del Espíritu Santo, 1 Corintios 6:19-20

* Soy sal de la tierra, Mateo 5:13

* Soy luz del mundo, Mateo 5:14

* Soy hechura suya, Efesios 2:10

* Soy piedra viva que soy edificada, 1 Pedro 2:4-5

* Soy ministro competente de un nuevo pacto, 2 Corintios 3:6

* Soy linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios para anunciar las virtudes de Dios, 1 Pedro 2:9

* Soy embajador de Cristo, 2 Corintios 5:20

* Soy heredero de Dios, Romanos 8:17

Perlo la posición que hoy quiero resaltar es que somos hijos de Dios, Romanos 8:15

En la historia de la cita base de esta reflexión notamos como un hombre con buena posición económicamente hablando tiene el cuidado de sus hijos, en este caso solo se hace referencia a dos hijos, el mayor y el menor; pues este ultimo un día como todo joven se le antojo conocer la vida en libertad lejos de su papá, quería sentirse independiente, quería conquistar chicas, parrandear con sus amigos, degustar comidas y bebidas que en su casa no le permitían ingerir, de esta manera le pide a su padre una buena cantidad de dinero que le correspondía como herencia por ser su hijo; me imagino que su papá quiso indagar para qué quería el dinero pero luego de ver la insistencia de su hijo sin obtener ninguna respuesta decide darle la parte de la herencia que le correspondía; el hijo se va de casa a un país muy lejano.

Años más tarde cuando en aquella ciudad sobrevino una gran escasez y le falto el dinero ya que se lo había mal gastado viviendo desenfrenadamente, tuvo hambre y muchas necesidades así que decidió buscar un lugar donde trabajar pero por la condición de la ciudad le era difícil hallarlo, hasta que al fin un anciano le ofreció el trabajo de cuidarle su ato de cerdos, a este joven no le importo ya que sabía que aunque sea una buena alimentación podría conseguir al desempeñar esta labor, pero resulto todo lo contrario porque lo que le daban de comer no le sustentaba, de tal manera que dice la Biblia que tenía tanta hambre que deseaba comerse hasta la comida que le daban a los cerdos, así paso un buen tiempo en estas condiciones; en muchas ocasiones se le venía a la mente los recuerdos de la vida que tenía cerca de su papá y por momentos renegaba diciendo “Cuántos jornaleros de mi padre tienen comida de sobra, y yo aquí me muero de hambre” (Lucas 15:17), de esta manera tomo la decisión de regresar a casa de su padre y decirle: papá he pecado contra el cielo y contra ti, te he fallado, fui mal hijo, por eso ya no merezco que me trates como a hijo, no soy digno, trátame como a uno de tus criados si es que quieres recibirme todavía.

Este joven había perdido su identidad como hijo, el considero que su mal actuar ante su padre ameritaba el no ser reconocido como un hijo. Sabes que a veces nosotros como hijos de Dios perdemos la identidad de hijos que se nos fue dada al recibir a Jesús, y no necesariamente cuando pecamos, sino cuando no le damos el valor que se merece a nuestra relación Padre-hijo, algunos les cuesta ver a Dios como un Padre porque su relación con su papá biológico no ha sido o no fue tan buena que digamos, posiblemente el pensar en un papá les trae recuerdos amargos, decepción y enojo. Quizá nos es fácil referirnos o hablar de Dios como nuestro Señor pero muy pocas veces algunos pueden o podemos decirle Papá, y no hablo del simple hecho de decir papá sino de vivir como hijo de Papá Dios. ¿Has visto como se comporta un hijo con su papá?, como hijo te sientes seguro de saber que papá está en casa, que está al cuidado de ti, puedes llegar y abrir el refrigerador cuantas veces quieras y comer lo quieras sin preocuparte del gasto de energía que eso conlleva sencillamente por sabes que papá llena el refrigerador y paga la cuenta de electricidad, en las noches de fuertes tormentas y relámpagos cuando eres un niño sabes que puedes ir al cuarto de papá y refugiarte entre sus brazos sin que él te lo impida, a los niños no les preocupa pedir lo que se les antoje, es mas ¡¡lo hacen!!, ellos no se ponen a pensar en que es mejor no pedirle a papá por que la situación mundial económica este mal, al contrario para ellos papá siempre puede. ¿Tú haces lo mismo con Dios?

Leí una historia que en resumidas cuentas se trata de un joven que con su papá visitaron una tienda de autos deportivos, él estaba a punto de graduarse de su carrera universitaria y en esa ocasión este joven le indico el auto que quería para su graduación; llegado el día esperado y el padre lo llamó a su oficina para entregarle su regalo de graduación, emocionado llego donde su padre esperando recibir el mejor de los regalos, en esa ocasión el papá le dice: “quiero darte el mejor regalo que puedo hacerte y que sé te hará el hombre más feliz del mundo”, el papá le entrego una hermosa biblia con cubierta de cuero y su nombre grabado con letras doradas; el hijo muy enojado le dice: “cómo es posible que con tanto dinero que tienes lo único que me das es esta Biblia, sabes, ya no quiero saber nada de ti porque bien sabes lo que tanto quiero y aun así no te importa dármelo”, ese día este joven se fue de su casa disgustado, luego pasados los años ya siendo todo un profesional recibe una nota de parte de un abogado donde le informa que tiene que ir a la casa de sus padres ya que su papá había fallecido y era necesario firmar algunos documentos referentes a la herencia; este joven ahora convertido en todo un adulto comenzó a sentirse triste ya que desde aquella ocasión de su graduación no había visitado la casa de sus padres; llegó y mientras revisaba algunos documentos encontró la biblia que en ocasión de su graduación su padre le había regalado y al abrirla de pronto unas llaves cayeron de la biblia, para su sorpresa eran las llaves del auto que le había pedido a su papá las cuales llevaban una nota con la fecha de su graduación y que decía TOTALMENTE PAGADO.

Sabes, tu y yo tenemos un Padre en cielo que ya ha pagado TODO, el precio que pago fue la sangre derramada en la cruz del calvario de su hijo Jesucristo, por tal motivo podemos estar seguros que todo lo que necesitamos o anhelamos Papá nos lo puede dar por que él ya lo cancelo.

Tu sanidad ya esta pagada, tu provisión ya esta pagada, la conversión de tu familia ya esta pagada, la victoria en tu caso judicial ya esta pagada, la restauración de tu matrimonio ya esta pagada, tu paz ya esta pagada, tu libertad ya fue pagada, tu futuro sentimental ya fue pagado, tu vida en victoria ya fue pagada, ahora solo nos queda vivir como verdaderos hijos de Dios, como hijos que confían en que Papá Dios tiene el cuidado de nosotros y que por ende no hay nada que nos preocupe, sabedores que si él tiene el cuidado de las aves del campo como no va a tener cuidado de nosotros que somos sus hijos. Este es el momento de retomar nuestra identidad como hijos de Dios, como hijos que están seguros que Papá tiene el control de todo; si tu relación con tu papá biológico no ha sido la mejor, te has sentido rechazada, quizá sientas que a tus padres nunca les importaste o que tus hermanos han sido los preferidos de tu padre y siempre te han dejado de último ó probablemente nunca conociste a tu papá, quiero decirte que independientemente de todo lo que haya pasado tienes un Padre en el cielo que te ama tanto y que es el UNICO, que ha soportado ver morir a su Hijo para recuperarnos a ti y a mí, para abrirnos las puertas de su misericordia, para que sientas su abrazo de Padre cuando tengas miedo, para que tengas la certeza que Papá siempre tiene algo para ti.

Padre gracias por darme la identidad de hijo tuyo y por permitirme disfrutar en cada momento de tu amor incomprensible, por sentir la seguridad de que tienes el control de mi vida y tener la certeza que a través del sacrificio de tu Hijo amado, mi Salvador, pagaste el precio de mi felicidad dándome el regalo de tu Santo Espíritu quien me hace decirte PAPÁ.

Autor: José Eduardo Sibrián
Tomado de: Devocional Diario.com
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Lucas 9:23
(Versión La Biblia de las Américas)

“Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame”.

Vivimos una actualidad en donde todo mundo quiere hacerse su Dios a su conveniencia, cada quien trata de interpretar las Sagradas Escrituras para su bienestar pecaminoso olvidándose de lo que realmente Dios quiere para nuestra vida.

Y no voy a entrar en controversia señalando cada punto de pensamiento que alguien puede tener referente a esto, pero si quiero recordar un pasaje que habla lo que realmente la vida de un cristiano verdadero y convertido tendría que ser; Jesús dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame”.

No tengo nada que decir, Jesús lo dijo todo, El nos dijo de lo que se trataría la vida Cristiana, lo que tendríamos que tomar en cuenta cada día de nuestro existir, pero lastimosamente hay muchas pero muchas personas que se han olvidado de dos cosas que son: “Negarse a sí mismo y Tomar su cruz cada día”.

Y es que cuando algo no conviene a nuestra naturaleza pecaminosa tratamos de obviarlo y disfrazar todo a través de la gracia y misericordia del Señor. El Apóstol Pablo escribía a los romanos lo siguiente: “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?” (Romanos 6:1, 2).

Como lo he escrito en otras ocasiones y lo reitero nuevamente, sé que no me hare famoso con temas como estos o que a lo mejor no sea del agrado de todos que nos digan verdades como estas, pero mi misión no es hacerme famoso o caer bien solo con palabras de ánimo, sino enseñar lo que la Biblia dice y lo que Dios quiere para nuestras vidas, aun cuando eso no sea agradable de leer para nuestros ojos.

Y es que no es justo que vivamos una vida desordenada, aprovechándonos vilmente de la gracia y misericordia de Dios, sino que seamos conscientes del tesoro que Dios nos ha regalado para cuidarlo y administrarlo de la mejor manera.

¿Por qué Jesús nos decía que tenemos que negarnos a nosotros mismos?, porque por naturaleza somos pecadores, y por ello tenemos que negarnos a lo que quisiéramos hacer según nuestros instintos pecaminosos, en pocas palabras, ya no ser los mismos de antes que vivíamos conforme a las corrientes de este mundo, sino ahora vivir como nuevas criaturas que somos, como hijos de un Rey.

En una ocasión Jesús frente a la mujer adultera luego que todos los que la acusaban se habían marchado de ese lugar sin tirar ni tan siquiera una piedra, Jesús le dijo lo siguiente: “…Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más” (Juan 8: 10, 11)

Jesús le dijo: “Vete y no peques más”, en pocas palabras y tomando el versículo que desde un principio hemos leído, El le quiso decir: “Niégate a ti misma”, es decir, “vete y no sigas haciendo lo mismo”, y es que la voluntad de Dios es que podamos negarnos a nosotros mismos, negarnos a nuestros deseos pecaminosos que nos hacen sentirnos mal delante de Dios y que poco a poco nos alejan de Él.

Pero, ¿Por qué Jesús dijo, toma tu cruz cada día?, porque El sabe bien que vivimos una lucha diaria entre lo que nuestra naturaleza pecaminosa nos impulsa a realizar y lo que el Espíritu Santo que ahora vive en nosotros quiere que hagamos.

Este camino es una camino diario, en donde todos los días tenemos que recordar el sacrificio que Jesús hizo por nosotros para librarnos de la muerte eterna y debido a ese agradecimiento que tenemos con El, debemos recordar cada día de nuestro existir el tratar de agradecer ese sacrificio a través de una vida que trate (aunque le cueste) de agradar al Señor.

Tomar tu cruz cada día, significa recordarte para quien vives hoy y alejarte de todo aquello que antes te llevaba a olvidarte del Señor. La voluntad de Dios es que cada día y en cada momento recordemos que ahora no vivimos para satisfacer nuestros deseos pecaminosos, sino para agradar a aquel que nos dio vida, cuando estábamos muertos en nuestros delitos y pecados.

Amados, no permitamos que el enemigo nos engañe haciéndonos creer que viviendo una doble vida estamos agradando a Dios, que no se nos olvide que hemos sido llamados a ser santos, porque El es Santo, que no se nos olvide que hemos sido llamados a nacer de nuevo y ser nuevos completamente en el Señor.

No permitamos que el enemigo juegue con nuestros pensamientos haciéndonos creer que puedo seguir pecando deliberadamente y que a Dios no le importa eso. Recuerda que el Pecado es el que nos aleja de Dios, y Dios no es compatible con el pecado, Dios ama al pecador, pero aborrece el pecado que hay en el, por eso cuando nos llama lo primero que hace es perdonar nuestros pecados, porque El ve en ti un potencial enorme para hacer cosas más importantes que pecar y llevar una vida desordenada.

Recuerda que estamos bajo un proceso de perfección, actualmente todos cometemos errores, pero hay una gran diferencia entre cometer un error y acostumbrarse a que ese error sea parte de nuestra vida diaria. La voluntad de Dios es que anhelos cada día parecernos a Él, que busquemos la santidad sin la cual nadie vera al Señor; no que seamos perfectos, porque estoy seguro que mientras tengamos este cuerpo corruptible es casi imposible la perfección, pero eso no implica que no podamos buscar cada día agradar a Dios con nuestro diario vivir, con los que estamos hablando, con lo que estamos pensando, con todo nuestro ser.

Vivamos cada día negándonos a nosotros mismos, aun cuando eso cueste mucho, pero intentémoslo, no nos rindamos de intentarlo, vivamos cada día tomando nuestra cruz y recordando que ahora ya no vivimos para este mundo, pues estamos en el, pero no somos de el, pues nuestra ciudadanía es celestial, no terrenal.

Hoy te invito a cultivar una vida que realmente agrada a Dios, aléjate del pecado, aliméntate de la Palabra, búscalo en oración, sírvele y alábalo y has que el centro de tu vida sea Jesús.

Neguémonos a nosotros mismos y tomemos nuestra cruz cada día.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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¿Cambios superficiales o radicales?

Galatas 5: 16-17

“Por eso les digo: obedezcan al Espíritu de Dios, y así no desearan hacer lo malo. Porque los malos deseos están en contra de lo que quiere el Espíritu de Dios, y el Espíritu está en contra de los malos deseos. Por lo tanto ustedes no pueden hacer lo que se les antoje”

Cuando llegamos a los caminos del Señor pensamos que todo va a seguir siendo como lo era hasta ese momento; bueno en realidad si lo pensamos fríamente, si; todo puede continuar tal cual, pero ese instante en que le decimos a Dios toma mi vida, te la entrego por completo, El esta escuchando mi clamor, mi petición, quizás mi ruego. Porque cuando le pedimos eso, es porque estamos en unas circunstancias en las cuales no podemos mas, y sentimos que solo El nos puede ayudar. Ciertamente es así, El es el único que lo puede hacer. Pero nosotros tenemos que darle el paso o mejor dicho dejar que haga su obra en nosotros, y es a partir de allí en el que debemos aplicar el versículo inicial: Debemos obedecer al Espíritu. Y como lo hacemos? Y ¿Quién es el Espíritu? ¿Cómo sé que estoy haciendo las cosas del Espíritu? Preguntas importantísimas; El proceso de cambiar, porque de eso se trata, cambios en nuestras vidas.

“Ahora que estamos unidos a Cristo, somos una nueva creación. Dios ya no tiene en cuenta nuestra antigua manera de vivir, sino que nos ha hecho comenzar una vida nueva” (2 Corintios 5:17). En esta nueva etapa de nuestras vidas, entra un elemento de suma importancia que nos ayudará con estos cambios, ese elemento se llama La Biblia; ella será como la constitución que nos dirá cuales son nuestros deberes y derechos en el área espiritual, de esa forma podremos saber si estamos haciendo todo correctamente. Pero tampoco se trata de hacer las cosas como se dice en el argot de los estudiantes, al caletre, es decir; que las hago solo porque las dice en la biblia, tenemos que dejarnos guiar por El Espíritu, esa presencia maravillosa que se siente cuando estamos en una conexión directa con nuestro creador.

Los cambios tampoco van a surgir de un momento a otro, recordemos que es un proceso, y va poco a poco; y todas esas cosas que hacíamos en nuestra vida vieja ya nos las haremos, porque sencillamente ya no nacerán en nuestro corazón hacerlas. (Galatas 5:19-21). Tampoco se trata de convertirnos en religiosos, que hacemos todo por pura apariencia, recordemos que podremos engañar al mundo entero, pero a Dios que lo ve todo, a El no lo podemos engañar, El conoce nuestros corazones; “Todo el mundo conoce la conducta de los que obedecen a sus malos deseos: no son fieles en el matrimonio, tienen relaciones sexuales prohibidas, muchos vicios y malos pensamientos. Adoran a dioses falsos, practican la brujería y odian a los demás. Se pelean unos con otros, son celosos y se enojan por todo. Son egoístas, discuten y causan divisiones. Son envidiosos y hasta matan; se emborrachan y en sus fiestas hacen locuras y muchas cosas malas. Les advierto, como ya lo había hecho antes, que los que hacen esto no formarán parte del reino de Dios”“… Ustedes tratan de aparecer delante de los demás como personas muy honestas, pero Dios los conoce muy bien. Lo que la mayoría de la gente considera de mucho valor, para Dios no vale nada” (Lucas 16:15).

Amado Hermano en Cristo, lo único que debemos hacer para que el Espíritu nos guíe por el camino correcto es: Orar, leer la palabra y dejarnos llenar del amor de Dios, para que El en su infinita misericordia nos restaure por completo, disciplinándonos cada día y seamos cambiados radicalmente, para ocupar el lugar que Dios nos da como sus hijos amados y predilectos, además llenos de bendiciones en abundancia. “Si ahora ustedes están sufriendo, es porque Dios los ama y los corrige, como si fueran sus hijos. Porque no hay un padre que no corrija a sus hijos” (Hebreos 12:7).

“Pero aquellos que la aceptaron (la palabra) y creyeron en ella, llegaron a ser hijos de Dios” (Juan 1:12). Y no seamos cristianos Light, que todo lo hacemos superficialmente, pero cuando Dios nos pide hacer lo correcto sencillamente decimos no puedo, y nos quedamos estancados en nuestra vida espiritual, hacemos como los cangrejitos, es vez de ir para delante vamos para atrás.

Avancemos recordemos que “en Cristo todo lo podemos porque El nos fortalece” (Filipenses 4:13).

Autora: Yanixa Quijada
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo y Palabras de Esperanza
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Salmo 61:8

"Así cantaré Tu nombre para siempre, pagando mis votos cada día."

Cantar, ¿A quién no le gusta cantar? Independientemente de que tengamos el talento de cantar, alguna vez hemos cantado, al menos yo sí.

Por lo regular cantamos cuando estamos felices. Entonamos (o desentonamos) aquella canción que nos gusta, inclusive hasta la gente en los carros canta las canciones que trae en el estéreo, definitivamente cantar alegra nuestra vida.

Por otro lado hay quien también canta pero de dolor, aquellas personas que han tenido problemas o no les ha ido bien, quienes ven sumamente lejano aquel sueño que hacía brillar su corazón. (Pronto se me viene esa típica imagen de un hombre despechado y dolido por los problemas con su mujer tomando en una cantina y cantando con los mariachis).

En fin, no sé porqué pero al parecer cuando cantamos liberamos parte de lo que traemos dentro, pero ahora viene la pregunta ¿Porqué cantas? O mejor dicho ¿A qué le cantas tú? Sí ¿a que le cantas? ¿Le cantas acaso a alguien? No se, tal vez a alguna persona que te trae por las nubes o pueda ser que admiras lo que otro hace y lo cantas ¿Cómo es esto? No logro entender como es que la gente puede escuchar los tan conocidos narco-corridos. ¡Qué atractivo hay en escuchar y cantar cómo sujetos trafican droga, malgastan dinero y asesinan a sus contrarios!

No los entiendo. Pero a lo que le cantes o lo que te motive cantar refleja lo que hay en tu corazón. “…De la abundancia del corazón habla la boca.” (Lucas 6:45). Tal y como le ves, eso que cantas es lo que hay en tu interior.

¿Pero cómo te puede beneficiar o perjudicar el cantar? El cantar puede alegrarte, pero más que ello el cantar puede provocar un cambio en ti. “Alabaré yo el nombre de Dios con cántico. Salmo 69:30” y agradará a Yahwéh más que sacrificio. Vrs. 31

OH que significativo versículo. Muchos pudieran pensar que hacer cosas sumamente difíciles para Dios provocará su agrado, pueda que muchos piensen que si hacen un voto de caminar muchos kilómetros agradará a Dios, o que si se martirizan traerán contentamiento al Señor. Pero la Palabra nos dice algo muy maravilloso lo cual también es contrario a todo esto, nos dice que cuando tú traes tu sacrificio de alabanza delante del Señor ¡le agradará más que sacrificio! ¡Aleluya!

¿Lo entiendes? Alabarle es algo tan maravilloso, elevar cántico de amor y de agradecimiento al Rey ¡le agrada! Y cuando consigues agradar al Rey, cuando consigues su contentamiento, ¡Él a su vez se regocijará contigo! ¡Que maravilloso cuadro! Espero y lo puedas ver, déjame te lo describo. Cuando tu le alabas ¡Él te rodeará también con cánticos de liberación! (Salmo 32:7), ¡callará de amor y se regocijará sobre ti con cánticos, danzará contigo! (Sof. 3:17).

Alabarle (Exaltarle) es una arma poderosa para terminar con esa penuria de tu corazón ¿Y porqué exaltarle? Pues por lo que ha hecho ¿Y qué ha hecho? Demasiados cosas, pero lo principal y jamás visto e intentado: ¡Dejó Su trono, Su gloria, Su majestad, TODO, POR TÏ! ¡Wow! Murió en esa cruz para darte todo, sí, todo, ¿olvidas que en Él habita toda plenitud?

Cuando pases por situaciones difíciles, Alábale, Exáltale, que esto le agradará más que sacrificio que pudieras ofrecer, de hecho alabarle es el sacrificio que debes presentar ante el Rey. “Sacrifica a Dios alabanza. Salmo 50.15”

Autor: Noe Tapia Portillo
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En relación con las invasiones de iglesias evangélicas y por la toma de la Iglesia Bautista Nueva Jerusalén, el Consejo Evangélico de Venezuela ha emitido el siguiente comunicado exponiendo su posición:

“La Junta Directiva del Consejo Evangélico de Venezuela (CEV) se dirige a sus afiliados y relacionados para informar que efectivamente algunos de nuestros miembros han sido objeto de la acción de expropiación y/o invasión de locales o terrenos de las Iglesias o ministerios donde funcionan afectando con ello la obra del Señor. El Consejo Evangélico de Venezuela ha venido gestionando con algunas de estas Iglesias o ministerios ante las autoridades competentes para que se avoquen a dar una solución a esta problemática; sin embargo lo que hemos observado es la proliferación de estos hechos, siendo el último ocurrido la semana pasada con las instalaciones de una escuela anexa a la Iglesia Bíblica Nueva Jerusalén, El Paraíso, Caracas, la cual ha sido objeto de expropiación por parte de la Alcaldía de Caracas.

El Consejo Evangélico de Venezuela deplora estos hechos que generan honda decepción e impotencia en la comunidad de fe y en la comunidad en general, ya que no ha existido forma alguna para retornar al estado de derecho de los afectados bien sea por vía del diálogo o por vía jurisdiccional.

Por lo antes expuesto, la Junta Directiva del Consejo Evangélico de Venezuela ha iniciado una serie de consultas con afiliados y representantes de las organizaciones evangélicas del país para establecer estrategias que contribuyan al cese de estas acciones, al cese de las amenazas, y también para fomentar el llamado a la paz y respeto por lo consagrado al Señor.

Finalmente hacemos un llamado a nuestros afiliados y relacionados para unirnos en la oración, en la acción a favor de esta causa, y a mantener un espíritu apegado a los principios bíblicos”.

Como se puede ver, la declaración es sumamente comedida y respetuosa, como corresponde a verdaderos pastores.

Por mi parte, siendo una simple oveja que posee experiencia política y que ha conocido de cerca desde el gobierno militar de Pinochet hasta la dictadura comunista de Cuba, sin pecar de ingenuo ni de mal pensado, veo en esta escalada la necesidad de acallar y reprimir esas valientes voces cristianas que apegados a las Escrituras han condenado el homosexualismo, el aborto y muy en especial la brujería, representadas por las tantas prácticas de babalaos y paleros, brujos importados desde Cuba.

Sirva todo esto, para que esos cristianos, aquellos que no quieren ver, abandonen su ceguera y entiendan de una sola vez que a Dios no se le puede engañar, que justificando el odio de clases, el atropello, la injusticia y las contiendas, solo se consigue el camino que conduce al infierno.

“Habrá gente que los perseguirá y los tomará presos. Los entregará a las autoridades de la sinagoga y los meterá en la cárcel. Por ser mis discípulos, los llevarán ante los gobernadores y reyes para que los castiguen”. (Lucas 21:12).

Autor: Helmut Schatte
Escrito para: Diario El Tiempo y Ministerio Vivo Para Cristo
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Parte de pregonar libertad a los cautivos en ocasiones será causar molestias a aquellos que por orgullo han sido cegados, o por llevar una religión se han olvidado de mantener su relación con el Salvador.

Esto no es nuevo, así fue desde el principio. En Lucas 4 a partir del versículo 18 podemos apreciar cómo el verdadero llamado de Dios a su hijo por libertar a los cautivos causó molestia a todos los que estaban en la sinagoga. Al momento de citar al profeta Isaías, ardió la envidia de aquellos que solo tenían una religión. Tanto ardió su orgullo que llevaron al Señor fuera del pueblo para tirarlo por un precipicio….. pues no soportaron la verdad. Pero que crees? Él paso por medio de ellos, siendo intocable para sus enemigos. Es por eso hermano que esos seudo hermanos tratan de sacarte de ese lugar donde hablas la verdad, les gustaría verte en un precipicio pues la verdad de Dios les es insoportable. Pero al igual que con nuestro Señor, tampoco pueden tocarte, pues el espíritu de Dios está sobre ti.

“Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se enfurecieron. Se levantaron, lo expulsaron del pueblo y lo llevaron hasta la cumbre de la colina sobre la que estaba construido el pueblo, para tirarlo por el precipicio. Pero él pasó por en medio de ellos y se fue.” Lucas 4: 28-30 (NVI)

Habrá muchas ocasiones que al igual que nuestro Señor, el hablar con la verdad causará incomodidad para aquellos que honran con su boca a Dios, más sin embargo sus corazones están distantes de Él (Marcos 7:6), pero tendremos que mantenernos. No temiendo a los que matan el cuerpo, sino a el que tiene potestad sobre las almas. Recordando que se trata de la voluntad de Dios y de compartir el preciado tesoro que hemos recibido.

Cada vez que se levanten chismes, contiendas o enemistades contra ti, te debe de dar gusto. Pues si el enemigo levanta a sus súbditos para atacarte, indudablemente es porque te tiene miedo y tratará de detenerte con sus mentiras... pero mayor es el que está contigo, y ya te ha dado la victoria, así que ponte a alabar a Dios, dando brincos sobre todo lo que te mande el de abajo.

Del tamaño de los ataques que recibas, del tamaño de los chismes que inventen contra ti, del tamaño de las ganas que tienen por destruirte, del tamaño de la envidia que te tienen, de ese mismo tamaño es la gloria que manifestarás para nuestro Señor... así que no metas tus manos en el asunto, despreocúpate y permítele a Dios actuar.

Te voy a decir algo, la manera más certera de saber si le estás causando daño al reino de las tinieblas, es ver que se levantan ataques contra ti. Así que cada vez que recibas ataques de este tipo a tu vida, es señal de que le estás causando daño al reino de las tinieblas. Más sin embargo si te desanimas o desistes, le estarás dando el gane al enemigo.

Querido hermano, si te has identificado con esta verdad, el Señor tu Dios hoy te dice, que no es tiempo de desistir, sino de renovar tus fuerzas y seguir avanzando. Es tiempo de volar como las águilas y seguir haciendo daño al reino de las tinieblas. Solo confía, y permítele al Señor renovar tus fuerzas...

“Pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán.” Isaías 40: 31

Y de tus enemigos, queda prohibido preocuparse. De ellos Dios se encargará a su manera y a su tiempo; que estoy seguro la manera de Dios es mejor que la tuya.

Autor: Richy Esparza
Sitios de Richy: http://devocionalesderichy.com/ y http://brothernations.com/
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Hoy en día las personas basan su fe o creencia en hechos aislados o ambiguos. A veces no creemos en nada hasta que ocurre que piensan es una señal; las cuales pueden ser: apariciones de santos, ídolos que lloran, etc. Y nos olvidamos del Dios amoroso que nos ama tanto que nos permite respirar día a día. Y como si fuera poco nos acordamos de Él cuando estamos o sentimos que ya no podemos más. Pero no acudimos a El directamente sino que usamos los intermediarios menos indicados; esos que llamamos santos, los cuales son solo objetos. Leamos lo siguiente: “Los ídolos de esas naciones son objetos de oro y plata; ¡son hechura humana! ¿y qué es lo que tienen? Una boca que no habla, y ojos que no ven; orejas que no oyen, y narices que no huelen; manos que no tocan y pies que no andan; garganta tienen ¡pero no emiten ningún sonido! Iguales a esos ídolos son quienes lo hacen y quienes confían en ellos” (Salmos 115:4-8).

Con esto Dios nos dice que no creamos en figuras hechas por hombres, que tampoco adoremos ídolos de la forma equivocada. Dios lo único que quiere de ti, de mi es que lo adoremos de corazón “Ama a tu Dios con todo lo que piensas, con todo lo que eres y con todo lo que vales” (Marcos 12:30) de esta forma cuando sientas que no puedes porque los problemas no te dejan vivir, El estará allí para consolarte, para hacer la carga menos pesada “Ustedes viven siempre angustiados y preocupados, vengan a mí, y yo los haré descansar” (Mateo 11:28).

Cuando tengas necesidad, solo pedirás y El te dará “Pidan a Dios, y El les dará. Hablen con Dios, y encontrarán lo que buscan. Llámenlo y El los atenderá. Porque él que confía en Dios recibe lo que pide, encuentra lo que busca, y si llama, es atendido” (Mateo 7: 7-8).

Solo debemos confiar en Dios plenamente, y dejar que obre en nuestras vidas.

Si quieres que Dios sea tu proveedor, consolador, protector, mejor aun ser un hijo amado para El sigue los siguientes pasos:

1. Ten fe en Jesús y su obra redentora. Arrepiéntete de tus pecados, confiésalos y aprópiate de que Cristo Jesús derramó su sangre para que fuéramos perdonados.
2. Ser santos. Vivir vidas santas.
3. Hacer obras por amor- obedecer al Señor haciendo buenas obras.
4. Déjate llenar por el Espíritu Santo. Deja va en que viva en ti.

Si quieres seguir estos pasos haz esta sencilla oración:

“Señor Jesucristo, te pido perdón por todos mis pecados, límpiame con tu sangre, saca todo lo malo que me ate al fracaso, haz florecer todo lo bueno y lo precioso que eres tú. Llena mi alma de tu presencia, anota mi nombre en el libro de la vida, en tu nombre santo te lo pido. Amén.”

Autora: Yanixa Quijada
Escrito para: Palabras de Esperanza y Ministerio Vivo Para Cristo
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La semana pasada tuve el privilegio de ir a compartir a un centro de rehabilitación para niños con adicciones. Al estar ahí, vi ya la gran necesidad de este mundo por escuchar las buenas nuevas. Es muy triste ver como el enemigo ha atrapado en sus garras a pequeños, haciéndoles víctimas de una enfermedad que mata el alma y el espíritu.

La mayoría de los pequeños tenían su mente dispersa, se escudaban con su mirada a los lados, y no les interesaba lo que les iba a decir. En eso pronuncie la palabra clave: “Libre”.Dije, ¿Quién de ustedes quiere ser libre? , hubo silencio y sus miradas se fijaron en mí. Porqué no importa qué tan profundo has caído ni que tal afectado estés, siempre Dios pondrá una voz de esperanza a anunciar su libertad…sin importar que estés bajo el dominio del enemigo, los cautivos escucharán la voz del Salvador.

Esos pequeños anhelaban su libertad, deseaban poder soñar como un niño normal, y sus oraciones clamaban desesperados por un nuevo comienzo.

Les testifiqué que al igual que ellos yo una vez fui cautivo, que al igual que ellos pensaba que nada ni nadie me podrían salvar, que al igual que ellos no comprendía por qué me había sucedido a mí, y que al igual que ellos añoraba un nuevo comienzo y no morir.

Les dije, que para Jesucristo el Salvador no hay imposibles, y qué si ellos estaban dispuestos a creer, Él les libertaría y algún día ellos mostrarían la salida a los cautivos. Al terminar oramos por ellos y se dedicaron a ser niños.

Querido hermano, mi invitación el día de hoy es a ser esa esperanza de libertad para los cautivos, específicamente en esa área en la que Dios te salvó. Tú mejor que nadie conoces las artimañas del enemigo para engañar a los que fueron cautivos como tú, y ha llegado la hora que ahora seas tú quien le de pesadillas al infierno.

Detrás de esa cautividad que un día tuviste, existe gloria desmedida para mostrar el camino de regreso a los cautivos, para sacar de cárceles mentales a los presos, para dar vista a los que andas a ciegas en las tinieblas, y para dar vida al muerto.

El día de hoy hermano, el espíritu de Dios está sobre ti para anunciar las buenas nuevas, y arderá para pregonar libertad a los cautivos.

“El Espíritu del Señor esta sobre mi, Por cuanto me ha ungido para dar Buenas nuevas a los pobres, Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón. A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos’ A poner en libertad a los oprimidos Y a predicar el año agradable del Señor”. Lucas 4:18

Si en verdad estás decidido ser ese instrumento para el cual Dios te ha llamado, haz conmigo está oración:

“Señor Jesús, perdona si en ocasiones he dudado de mi llamado y he descuidado la llama que arde en mí. El día de hoy te pido que me des fortaleza y de nuevo me recuerdes tu promesa. Te pido que selles en mi espíritu tus sueños y al igual que mi amor por ti, ardan perpetuamente. Te pido que me unjas de nuevo con tu poder y renueves mi armadura. Te pido que afiles mi lengua como espada para cortar ataduras de los cautivos. Te pido que me des el valor necesario para enfrentarme a eso que una vez me hizo cautivo, con la certeza que hoy está bajo mis pies. El día de hoy Señor, te pido que tomes a este tu guerrero/guerrera y le uses como a Ti te plazca……en el nombre de Cristo Jesús que es sobre todo nombre, Amén”

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San Lucas 15:32

“Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.”

Hace unos días meditando en unos textos de la biblia pensaba en la forma que Dios se regocija en encontrar lo que se perdió o ver resucitado lo que estaba muerto, y contemplando eso me conforta el saber que Dios ama tanto y desea que estemos siempre cerca de él ya que en su regazo es donde estamos seguros y donde podemos estar realmente en paz.

Cuando leemos el libro del Evangelio de San Lucas capitulo 15 nos damos cuenta de esa misericordia, la cual Dios extiende para toda la creación.

Lucas 15:1-7; expresa el interés que el Señor o el buen Pastor tiene por una oveja que se había perdido y aunque le restaban noventa y nueve fue en busca de esa oveja la cual se extravió y pudo decir al momento que la encontró “gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.”

Lucas 15:8-10; es similar al anterior relato pero en esta ocasión fue una dracma que se perdió y buscó con diligencia hasta encontrarla y de igual manera expresar “Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido. Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.”

En estos dos relatos podemos observar la manera que Dios siempre se interesa por los perdidos y de seguro cada uno de nosotros estuvimos en esa condición en alguna ocasión de nuestras vidas y me preguntaras ¿y de que sirves ahora si ya estoy con el Señor? En realidad este tema de ser encontrado es para todos ya que con el pasar del tiempo veo tantas personas que aunque conocen de la gracia del Señor viven fantasías o la emoción del un momento y no la plenitud de ser hijo de Dios.

Para explicarme mejor tomare en cuenta el próximo relato de Lucas 15:11-32 que habla del “hijo prodigo” el cual malgasta los bienes de su padre en cosas vanas a tal punto de quedar sin nada y a su vez la situación va de mal en peor, lo que le llevo a desear la comida de los cerdos que el apacentaba y el cual por su cultura le seria deshonroso dicho trabajo. Pero llego el momento del arrepentimiento y pensar que en la casa de su padre el tenia todo y si regresaba ya no sería con la esperanza de llegar como el hijo sino como uno de los trabajadores de su padre, la sorpresa es que el padre esperaba a su hijo no a un trabajador mas para su hacienda.

Amigo y hermano que lees en este momento, el Señor espera de nosotros que siempre estemos bajo su cobertura y amor, en diversas circunstancia por hacer lo que me parece mejor, empiezo a acarrear el pago del desvío como el hijo prodigo y Dios siempre esperando que nosotros nos volvamos para hacer fiesta por el arrepentimiento que tenemos de corazón. Desarrollo un poco mas esta historia es para hacer mención al hijo mayor que nunca comprendió su posición de hijo para estar en su casa, razón por la cual no le produjo alegría que su papá festejara la llegada de su hermano.

Este último relato me hace ver dos extremos que nosotros vivimos como hijos de Dios, el primero trata de un hijo mal agradecido y egoísta que se fue de su casa por pensar que en otro lugar etaria mejor, y el otro que se limito a servir y nunca disfrutar los privilegio de ser el hijo.

Si tú que lees estas apartado del Señor o nunca le has recibido déjame decirte que él en este momento haría una fiesta en el cielo en tu honor por tu disposición de arrepentirte y acercarte, ya que el vino a buscar lo que se había perdido.

Si eres un hijo de Dios, creo que es momento de comportarnos y trabajar como un hijo y no un trabajador más, ya que trabajarías por un salario y no por la herencia que el padre preparó para todos los que le aman.

Cada vez que hablo de la misericordia del Señor, mi mayor anhelo es que todos los que lean se comprometan a servir de corazón a Dios ya que él ha hecho todo para que nosotros seamos felices y completos, no meramente unos religiosos que no aprenden a mantener la bendición de Dios, ya que creo que muchos aunque asisten a una congregación regularmente, están lejos de saber el propósito del Padre para su vida, si eres uno de ellos preocúpate pues Dios te busca para hacer mas en ti.

“El recibir al Señor es un gran paso, mas romper con la monotonía de nuestra vida es un paso mayor, ya que es como arrepentirse e inmediatamente entrar en el plan de Dios, te aseguro que habrá fiesta en el cielo.”

Autor: Juan C. Aguilera
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo y Devocional Diario.com
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Dios no se ausenta bajo ninguna circunstancia, así y todo hemos escuchado a más de uno preguntarse “¿Dónde está Dios para que me pase esto a mi?”, cual reproche de “¿Dónde te has metido que no me ayudas?”. Él no abandona, él no es injusto, él es nuestro Padre, “¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le da una piedra? ¿O si pescado, en lugar de pescado le da una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?” (Lucas 11: 11).

El hombre vive “echándole la culpa a otros, personas o cosas” para justificar sus errores o desgracias. Algunos apelan a la suerte, al destino, a la pareja, al vecino, al mal tiempo, en fin … ¡a lo que tenga más a mano!, pero… ¿echarle la culpa a Dios?

En el nivel terrenal no les damos a hijos desobedientes, descariñados, mala conducta y faltos de respeto, lo que pidan. Los que sí lo hacen son aquellos que ceden para “sacárselos de encima” en forma irresponsable. Esta relación debe ser bidireccional, Dios es siempre bueno, tal “buen padre” merece un “buen hijo”, en nuestra vida terrenal sabemos cómo serlo, ¿por qué no con Dios?

A Dios no lo podemos engañar: “Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia, antes bien, todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuentas” (Hebreos 4:13).

“Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo y andad en todo camino que os mande para que os vaya bien” (Jeremías 7: 23).

Jesucristo prometió: “De cierto, os digo, que todo cuanto pidieréis al Padre en mi nombre, os lo dará” (Juan 16: 23).

“Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5:29).

Dios nunca desaparece, sólo hay oportunidades para que nuestro mal comportamiento nos aleje de él, es como el sol en los días nublados que pese a estar presente, las nubes no permiten verlo. Esas “nubes” son nuestras malas acciones. Esto es válido tanto para los individuos como para los pueblos. Hay muchos angustiados por la situación del país, pero soslayan lo que aquí pasa: adoración al Dios dinero, idolatría a hombres, brujería, santería, paleros y cuanto acto de ocultismo se haya imaginado. “No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás ante ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos” (Exodo 20: 5-6). “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos, entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” (2 Crónicas 7:14).

Autor: Helmut Schatte
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo y Diario El Tiempo
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San Lucas 8:50

“Oyéndolo Jesús, le respondió: no temas; cree solamente, y será salva”

Con el pasar de los años me he dado cuenta que en todo camino hay etapas de desalientos y desconsuelos, donde parece que nada tiene sentido y hasta la propia vida parece haber perdido importancia; jóvenes en las universidades, liceos y centros de capacitación que por alguna dificulta ven como alternativa abandonar los estudios, en matrimonios por no comprenderse el uno al otro llega a la mente que el divorcio es la solución más viable, y hasta personas que en su peor ocasión por reunir todas las características antes mencionadas pretenden quitarse la vida creyendo que es lo mejor; pero les digo que no pierdan la esperanza todavía hay solución.

Cuando veo la historia de Jairo y la mujer del flujo de sangre, veo que la vida suele verse injusta a mi parecer y me explico mejor, (leer Lucas 8:41 y 43) cuando contemplamos esta historia que habla de un hombre que tenía una hija de doce años que estaba a punto de morir y una mujer que desde hace doce años padecía de un flujo de sangre; ahora bien retrocedamos esta historia doce años más atrás, un matrimonio que esperaban un hijo por fin lo pudieron tener, un hogar donde llego el milagro de la vida todos contentos y felices por la llegada de niñita sana y fuerte que daba alegría a sus padres, pero en un lugar no muy lejano había una mujer que le llego la costumbre pero un poco diferente a las veces anteriores ya que se prolongo más de lo normal y de ahí en adelante empezó a buscar solución en muchos médicos hasta llegar al punto de quedar sin nada.

Es curioso, mientras que en algunos hogares hay alegría en otros hay sufrimientos, bueno así es la vida y eso no lo podemos cambiar.

Pero en medio de las adversidades y momentos difíciles siempre tenemos que tomar una determinación la cual puede quitar o darnos vida, en el caso de la mujer del flujo de sangre cuando escucho hablar de Jesús y que pasaba por su ciudad aunque estaba débil por su enfermedad se propuso en su corazón arriesgarse por conseguir la sanidad divina hasta que la halló. De igual manera Jairo un principal de la sinagoga sin importar “el qué dirán” corrió para buscar la ayuda del único que podía dársela pero todo no fue tan fácil, al solicitarle a Jesús que fuera con urgencia para su casa, en el camino el maestro se detiene porque era necesario manifestar la sanidad de una mujer que aunque no se da su nombre, Dios la mira con mucho interés a tal punto que la sana y cuando termina de hablar con ella llega la mala noticia (para Jairo) de que no molestara mas al Maestro porque la niña (su hija) había muerto.

Pongámonos en los zapatos de este hombre, el había escuchado que él tenía el poder para levantar muertos pero en su corazón estaba una pregunta ¿podrá resucitar a mi hija? Eso sí que era un problema en la mente de Jairo y el Señor lo sabia tan bien que no dejo que él le respondiera a los que traían la mala noticia diciéndole “no temas; cree solamente, y será salva”, creo que sintió algo en su corazón cuando escuchó esas palabras que empezó a aumentar su fe a tal medida que pudo conseguir el milagro que necesitaba para que su hija volviera a vivir.

Mi hermano o amigo que lees, se que estas lleno de problemas y aunque ves en las escrituras muchos milagros, te preguntas ¿Dios podrá hacer uno en mi vida? Bueno déjame darte la buena noticia, que si crees solamente puedes recibirlo, la vida seguirá presentándose dura o injusta para todos pero dice la palabra de Dios en Romanos 8:28 “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” pero seguir dudando no me llevará a ningún lado, ya que la persona que duda es semejante a las olas del mar que es echada de un lado al otro por el viento y nunca puede recibir algo de parte de Dios (Santiago 1:6 y 7).

Comprendamos que en el aprendizaje de la vida es necesario llegar a desarrollar la fe que el Señor ha puesto en nuestros corazones y hablo de esta manera porque si llegaste hasta este punto en esta reflexión, voy a comenzar a ministrar fe para sanar y libertar a todos los que por alguna causa las circunstancias de la vida le ha quitado el gozo y la alegría.

Aunque tus días han sido duros, comprende que el Señor te dice en este momento no temas, aunque el diagnostico sea negativo y todos digan que vas de mal en peor, solamente si crees como lo pudo hacer Jairo vas a ver la gloria de Dios en tu vida, ya que Dios es quien sostiene todas las cosas y ha sostenido tu vida hasta ahora para que en este momento te llenes de fe para seguir adelante confiando que él puede cambiar la situación que estás viviendo.

“La mujer que tenía el flujo de sangre y Jairo creyeron a la palabra de Jesús, tú también puedes creer y recibir un milagro de parte de Dios; así que no pierdas la esperanza y prepárate para la bendición”.

Te invito a escuchar esta canción, se que Dios te ministrará algo especial.


Autor: Juan C. Aguilera
Escrito para: http://blog.vivoparacristo.info/
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La conclusión es fácil: Todo funciona en su óptima condición si se siguen las normas establecidas por el fabricante. Por ello, si aceptamos ser criaturas de Dios, no podemos negar que nuestras vidas funcionarían perfectas siguiendo las instrucciones dadas por quien nos diseñó: Dios Padre.

En nuestra vida hay un aspecto ineludible: el crecimiento, de hecho el hombre en su aspecto físico viene al mundo como un bebé, después es niño, luego adolescente para llegar a lo que llamamos adulto, en otras palabras a la madurez. Pero no somos solo cuerpo, también somos espíritu y ese espíritu debe crecer, el autor de Hebreos nos dice en su capítulo 5 :12-14: “Con el tiempo que llevan de haber creído en la buena noticia, ya deberían ser maestros. Sin embargo todavía necesitan que se les expliquen las enseñanzas más sencillas acerca de Dios. Parecen niños pequeños que no pueden comer alimentos sólidos, sino solo leche. Son como recién nacidos que no pueden distinguir entre lo bueno y lo malo. En cambio, los que pueden distinguir entre lo bueno y lo malo son como la gente adulta que ya pueden comer alimentos sólidos”.

Un estudio sobre la carta a los Hebreos, señala a los cristianos que no crecen como verdaderos “cristianos bonsái”, haciendo paralelo con esos arbolitos que los amarran con alambres desde chiquitos para que no crezcan y permanezcan enanos.

Quien crea que el camino de un cristiano es fácil se engaña: “porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”. Mateo 7:14. Para perseverar y crecer en el camino cristiano necesitamos esa disciplina de atleta que nos permita controlar ese cuerpo que nos llama a complacerlo, que lucha contra el espíritu empujándonos a dar gusto a los sentidos.

Esa disciplina nos lleva a conocer el como transitar ese camino para llegar a la meta con éxito, nuestras propias experiencias mundanas nos indican que para obtener un objetivo se deben conocer los pasos a seguir, pero además practicarlos día tras día, hasta lograr la excelencia. Pablo describe la vida cristiana como una carrera en Timoteo 4:7, también Lucas en Hechos 13:25 y 20:24, y el autor de Hebreos en 11:1. Este último dice textualmente: “Despojémonos de todo peso del pecado que nos asedia y corramos la carrera que tenemos por delante”.

Es evidente que no todos corremos esa carrera a la misma velocidad ni con el mismo entrenamiento, muchos la ignoran y caminan por la vida sin mas horizonte que el mundo, pero nosotros que ya decidimos “meternos a atletas cristianos”, tenemos en la Biblia un buen instructivo de cómo hacer “para terminar bien la carrera”.

Pareciera que sólo las desgracias y las calamidades nos recuerdan lo efímeros, pequeños y vulnerables que somos, no esperemos un terremoto o tsunami para asegurar llegar a la meta de la vida eterna. Tenemos a mano un seguro que usted pagará aquí con fe y buenas obras, no espere a estar al borde del abismo para recurrir a Jesucristo, ¡hágalo hoy!

Autor: Helmut Schatte
Escrito para: Diario El Tiempo y Ministerio Vivo Para Cristo
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De alta demanda en el mundo actual y especialmente en Venezuela, deseada por la mayoría de sus ciudadanos, más escasa que la kriptonita, más codiciada que el oro, más buscada que la propia suerte, tiene nombre corto de sólo tres letras: Paz. Hay quienes afirman que para tener paz hay que prepararse para la guerra, ¿tiene eso sentido? ¿puede llamarse “pacificador” quien se prepara para el combate?

Eso suena como decir que para encontrar la verdad hay que mentir, guerra y paz son estados opuestos, contradictorios, que se niegan el uno al otro, quien predique tal cosa mas bien encaja en la descripción de Mateo 7:15 : “Guardaos de los falsos profetas que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces”.

Para conseguir la paz es preciso ser manso, ¿será que la palabra manso induce a error?, el diccionario dice de ella: “de condición benigna y suave”, los seguidores de Jesucristo tenemos órdenes claras al respecto: “Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres”. (Tito 3:2). El apóstol Santiago pregunta y responde: “¿Quien es sabio entre vosotros?, muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre” (3:13).

Algunos mal informados creen ver en la mansedumbre una actitud de cobardía o estupidez, algo así como un bobo que no se inmuta ante lo que le suceda, esa creencia está muy alejada de la realidad: Jesús mostró una mansedumbre a toda prueba, pero echó “a patadas” a los mercaderes del templo y no quiso reducir a polvo a quienes lo injuriaron y ultrajaron. La mansedumbre como fruto del espíritu está mencionado en Gálatas 5, allí se hace distinción, entre esas “obras de la carne”, que provienen de lo terrenal y que se oponen a las “obras del espíritu” que provienen de Dios, claramente descritas: “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios”, Gálatas (5: 19-21) . En contraposición las obras del espíritu: “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley” (Gálatas 5:22-23).

Quien se dice cristiano debe ser pacificador, así lo establecen: Mateo 5:9: “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”. Lucas 6:27: “Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen”, exaltado claramente en Gálatas 5:23: “mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley”.

Apelo a su inteligencia: aquí tiene el patrón que proviene de Dios para aplicárselo a todo aquel que dice respetar su nombre, la palabra no admite interpretaciones particulares.

Autor: Helmut Schatte
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo y Diario El Tiempo
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