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Soy como soy

1 Pedro 1:9,10

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable…”


Comúnmente nuestro patrón de conducta es aprendido, si cuando niños en nuestros hogares eran común las peleas nosotros aprenderemos a por todo pelear. De esta manera cuando entramos en grupos donde tenemos que hablar, reír y hacer de una forma diferente a nuestros principios familiares para que nos respeten, de esta manera será la forma de ser que tomemos, a menos que aprendamos a controlarnos en cada circunstancia que se presente en la vida (hogar, colegio, fiestas, congregación, etc.)

Muchas veces somos lo que los demás quieren que seamos y esto repercute de manera negativa ya que no aprendemos a desarrollar identidad propia sino la del grupo que nos rodea; en contraste aprendemos a ser como queremos ser y aunque aprendemos a desarrollar una identidad propia no quiere decir que lo estemos haciendo bien o que nuestra actitud sea la correcta para las diferentes facetas de la vida.

Hace poco leí la anécdota de un joven pasante de ingeniería en una obra de construcción, supervisando el trabajo vio que un viejo albañil con muchos años de experiencia estaba haciendo un trabajo fuera de las normativas de seguridad y cuando se da cuenta le dice que se detenga y que no lo siguiera haciendo y él obrero le contesto que siempre lo había hecho así y la respuesta del joven hacia el albañil fué que siempre lo estaba haciendo mal.

Mi hermano, muchas veces nuestras costumbre nos hacen cree que lo que estamos haciendo está bien, cuando en realidad siempre lo hemos hecho mal, y cuando se afrontan es común escuchar “Yo soy así, siempre lo he hecho de esa manera” o “Yo soy como soy”.

Cuando llegamos al Señor encontramos promesas que nos hacen soñar y desear servirle a Dios, El pone en nuestro corazón la vocación (el llamado) por el cual luchamos para ejercer acuesta muchas veces del trabajo y de quien se pueda levantar en nuestra contra. Pero todo no es tan sencillo como se ve, debido a que hay que comenzar una lucha contra nuestra conductas, hábitos y tantas cosas que estorbarían el trabajo que tenemos que hacer en el Señor y hasta muchas veces en lo secular.

Muchos con el pasar del tiempo se rinden y dicen: “Esto no es para mí ya que es muy difícil y hay tantas cosas que hacer… que yo no puedo”; otros sin embargo a pesar de nunca intentarlo solo dicen: “Yo no lo puedo hacer”. Y seguirán diciendo “Soy como soy”.

Lo que sentimos tiene que ser canalizado y bien dirigido, ya que muchos han fracasado porque malgastan todas sus fuerzas en el principio y otros se han dado por vencido antes de comenzar; el factor común de ambas es el sentimiento de frustración. En cualquiera de los casos solo quiero que sepas que mientras haya vida hay esperanza de alcanzar lo soñado y deseado.

Pablo aprendió y alcanzo la vocación, rompiendo todos los paradigmas que el tenia solo para agradar a Dios y aunque no fue fácil pero él no se quedo con el hecho que fue enseñado así y ya, el aprendió y con claridad, no se cuanto tiempo duro ese proceso de aprendizaje pero si se que lo aprendió y pudo decir “Ya no vivo yo mas vive Cristo en mi y lo que ahora vivo es para agradarle”.

Nosotros somos el pueblo de Dios llamado para un propósito muy especial y no porque lo merecíamos sino por el amor y la misericordia de nuestro gran Señor y Salvador Jesús, y Pedro pudo decir de nosotros los que Dios llamó de las tinieblas a su luz admirable: “sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios”, todos y cada uno de esos atributos que Dios nos da es para que comprendamos que no estamos aquí por estar y que si le conoces no te conformes con ser como eres sino como Dios quieres que seas.

Vocación se define como el llamado que la persona siente acerca de una profesión aun no teniendo las aptitudes ni el conocimiento para desempeñarlo; no nos quedemos sintiendo solo la vocación sino que vayamos un poco más allá y moldeemos nuestras forma de ser de acuerdo con ese llamado que tenemos de parte de Dios.

Recuerda, si es Dios que te llama en el momento que te sometas a Él solo tienes que esperar y Él como buen Padre te recompensará por tu esfuerzo y confianza, solo sigue adelante y no te detengas ni te conformes de ser como eres.

“No veas lo difícil que puede ser cambiar, solo piensa en lo orgulloso que estará Dios de ti, así que humíllate delante de Él y el hará maravillas en tu vida.. ¡Créelo!”

Te dejo esta hermosa canción para que ahi donde estas puedas escucharla (Para escucharla dale click al play.)


Autor: Juan C. Aguilera
Publicado en: http://blog.vivoparacristo.info/
Escrito para: http://www.devocionaldiario.com/
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¿Quieres que el diablo huya de tu vida?

Santiago 4: 7

“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”.

Realmente cada día que vivimos se convierte en una lucha mas en contra del pecado, lucha que no podemos sobrevivir sino es por medio del Espíritu Santo de Dios en nuestras vidas.

Desde hace mucho tiempo hemos escuchado el pasaje de Santiago 4:7 y muchos de nosotros nos sabemos de memoria dicho versículo: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”. Pero este versículo mas allá de ser una frase popular entre los cristianos tendría que ser vida en nuestro caminar diario.

Es cierto que si resistimos al diablo, el huirá de nosotros, pero hay algo que se tiene que hacer antes y de lo cual depende que podamos resistir al diablo para que se huya de nosotros y esto es: “Someterse”.

El Sometimiento quizá es una las cosas que mas nos cuesta cumplir, por naturaleza los seres humanos no nos gusta someternos a nadie, pero en la vida cristiana y en el ámbito espiritual la llave que abre muchas bendiciones de Dios es el sometimiento.

Cuando la Biblia habla acerca de someternos a Dios, esta hablando de tener una verdadera relación personal con El, es vivir cada día enamorados de El, es poner en practica su palabra y hacer de nosotros unos siervos fieles a Dios que anhelan y luchan cada día por vivir en santidad.

Entonces traduciendo este versículo a frases populares para que las podamos entender seria de la siguiente manera: “Si tu tienes una verdadera relación personal con Dios, poniendo por obra sus estatutos y viviendo en cada momento en fidelidad y santidad, entonces podréis resistir al diablo y este huirá de vosotros”.

La única forma de hacer huir al diablo es a través de una vida de santidad y fidelidad a Dios, no hay cosa mas terrible para el enemigo que un cristiana verdadero, el jamás podrá hacer nada en contra de aquel que busca y anhela y cumple la voluntad de Dios.

Ahora bien: ¿Será que nos estamos sometiendo a Dios?, ¿Será que el enemigo huye de nuestra presencia?, ó ¿Será que cada día tenemos que batallar con el mismo pecado por causa de no someternos a Dios llevando una vida “media” cristiana?

Amigo mío, es importante someternos a Dios, es cierto que nuestra personalidad carnal jamás querrá hacer tal cosa, pero ahora ya no vivimos nosotros, mas Cristo vive en ti y en mi, es por esa razón que tenemos que renunciar a todo acomodo carnal que este evitando que podamos someternos completamente a Dios, es momento de examinar que cosas están evitando mi sometimiento y de cortarla de una vez por todas.

Yo se que todos anhelamos mantener una vida de bendición y que el enemigo, ósea el diablo no quiera ni acercase a nosotros, pero para que ocurra eso se necesita realizar el primer paso de este pasaje bíblico y esto es: Someterse a Dios.

Cuando nosotros entendamos y nos sometamos a Dios, entonces no te preocupes mas de diablo, pues este no soportara la santidad en tu vida y la fidelidad que demuestras a diario a Dios y huirá de tu presencia, pues será un campo prohibido para el enemigo.

Hermanos amados, todos podemos hacer huir al diablo, pero ¿Será que estas dispuesto a someterte?

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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