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Sin Unidad No Hay Victoria

Salmos 133:1

¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!

Hoy día, el mundo entero habla una y otra vez sobre la unidad, para cualquier fin que tengan planteado. Por ejemplo en Venezuela, ahorita se habla de la “Unidad” en vísperas de las próximas elecciones parlamentarias bien sea de un bando o del otro, pero la meta es la misma, La Unidad.

En el ámbito mundial, hace poco fue conformada la Unión Europea, la cual reúne a gran parte de los países del viejo continente con la finalidad de ofrecer mejor calidad de vida a los ciudadanos europeos propiciando la integración de los pueblos. Asimismo existe pero no tan sonada la Unión Africana, de igual forma la Unión Asiática, incluso la UNASUR. Todo esto con el único fin para los ciudadanos pertenecientes a cada región. Todo no es tan perfecto como parece ser, y cada quien tiene sus intereses y ahí están las trabas que siempre sobresalen ante un proyecto en conjunto.

La Unidad no esta excluida del pueblo de Dios, pues una de las cosas que el Señor nos exige es la unidad. ¿Pero te has preguntado porque debemos estar unidos? ¿Has escuchado esa frase “En la unión esta la fuerza”? ¿Sabias que somos un cuerpo en Cristo? Ahora me hago estas otras preguntas… Si somos miembros de un mismo cuerpo, ¿Por qué no terminamos de entender que nuestra lucha no es contra nuestro hermano, sino contra Satanás y sus secuaces? ¿Por qué caemos en el terreno del enemigo al perder nuestro tiempo en chismes que no edifican nuestras vidas? ¿Por qué no pensamos en el bienestar de nuestro hermano antes que el nuestro propio? Si sigo escribiendo aquí las preguntas que tengo en mente, duraría mucho rato, y no es ese mi enfoque, sino mas bien el dar a entender que Sin Unidad No Hay Victoria.

El pueblo de Dios en la antigüedad, ante los muros de Jericó, tuvo que dar varias vueltas durante 7 días UNIDOS, y de esa forma fue que vieron la Gloria de Dios al derrumbarse las inmensas murallas que tenían en frente de ellos. ¡Que gran victoria obtuvo el pueblo de Dios en ese momento!

Hoy, las cosas no han cambiado mucho. Dios sigue exigiendo a su pueblo UNIDAD, y es que ante una iglesia unida no hay diablo que se resista. Lamentablemente nuestro enemigo es astuto y ha sabido como entretener al pueblo de Dios, haciéndonos caer muchas veces en religiosidad, en asuntos que no son de provecho y que están muy lejos de lo que Dios quiere de nosotros.

El Salmista pudo decir: “¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!”; y realmente sabia lo que era estar en armonía. En nuestras iglesias actualmente no existe la armonía, es algo que pasamos por alto, pues al igual que un conjunto de instrumentos que son tocados y dan una armonía bastante agradable, asimismo la iglesia debería trabajar y que hermoso sería el fruto de ese trabajo. Imaginemos por un momento hacer un evangelismo, una campaña evangelística o una vigilia en armonía… ¡Que agradado se sentiría nuestro creador al vernos en armonía!

Es triste ver como el pueblo escogido por Dios, no termina de comprender lo que es la unidad, el trabajo en equipo. Personalmente veo con preocupación como la iglesia lleva una vida tan ligera teniendo tan grande responsabilidad ante Dios.

Amados hermanos, no permitamos que el enemigo llene nuestras mentes con mentiras, tengamos siempre la convicción de que somos uno en Cristo, tratemos siempre de trabajar en equipo, creyendo firmemente que somos un cuerpo y que por lo tanto no debemos hacernos daño el uno con el otro.

“A cada uno de nosotros Cristo nos dio las capacidades que quiso darnos. Como dice la Biblia: «Cuando subió al cielo, llevó muchos prisioneros, y dio capacidades a la gente.» Pero, ¿qué significa eso de que «subió»? Pues significa que primero bajó a las partes más profundas de la tierra. Y el que bajó es el mismo que después subió a lo más alto del cielo, para llenar todo el universo. Él fue quien les dio a unos la capacidad de ser apóstoles; a otros, la de ser profetas; a otros, la de ser evangelistas; y a otros, la de ser pastores y maestros. Hizo esto para que todos los que formamos la iglesia, que es su cuerpo, estemos capacitados para servir y dar instrucción a los creyentes. Así seremos un grupo muy unido y llegaremos a tener todo lo que nos falta; seremos perfectos, como lo es Cristo, por conocer al Hijo de Dios y por confiar en él.” (Efesios 4:7-13)


Te invito a meditar en la siguiente adoración.




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Y tenían en común todas las cosas...

Hechos 2: 44-47

“Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”


Muchos se olvidan que la vida cristiana no solo es teoría. Personalmente no creo en un evangelio en donde nos llenemos la cabeza de mucho conocimiento, pero que no pongamos en práctica nada de lo que hemos aprendido.

El verdadero evangelio no es solo dar una palabra de bendición a una persona en momento determinado, sino que es también ir y accionar, en pocas palabras, poner en práctica el amor a nuestro prójimo del que tanto presumimos.

¿Alguna vez te has dado cuenta de cuantas personas tienen grandes necesidades en tu congregación?, si, no nos vayamos tan lejos, quizá algunos cuando piensan en ayudar a las personas solo piensan en el África o en la India, pero ¿No te has dado cuenta que también puedes ayudar a la persona que tienes a tu lado?

Personalmente siempre he soñado con una Iglesia como la Iglesia primitiva, en donde dice la Palabra “Tenían en común todas las cosas” y en donde también “Tenían favor con todo el pueblo” y no solo eso, sino que también “perseveraban unánimes cada día”. ¡Ah! Que Iglesia esa, ese es el verdadero evangelio, ese es el verdadero cristianismo.

Lastimosamente hoy en día, mientras muchos disfrutan de todas las comodidades existentes en sus hogares, no se percatan que el hermanito o la hermanita de al lado esta pasando situaciones difíciles y nos limitamos a decirle nada mas: “Estaré orando por ti”.

Sinceramente te digo, que cuando yo escucho a una ovejita contarle los problemas a un pastor y este solo le dice: “voy a orar por usted”, me da un sentimiento que no te puedo explicar, no se si es de enojo o de celo por el verdadero evangelio.

Las personas no solo necesitan que le digas: “voy a orar por usted”, las personas también necesitan además de tus oraciones una ayuda y no se necesita ser millonario para hacerlo, con los recursos limitados que tienes lo puedes hacer, lo único que realmente se necesita ES UN CORAZÓN DADIVOSO y que VELE POR LAS NECESIDADES DE SU MISMO CUERPO.

Ó ¿Acaso no somos un mismo cuerpo?, claro que lo somos, pero mientras las manos están bien alimentadas, nuestros pies se mueren de hambre o son objeto del oprobio del mundo, mientras nosotros nos quedamos viendo sin hacer absolutamente nada como nuestro mismo cuerpo esta sufriendo y cada vez mas se va alejando de la FE.

Amados hermanos, es hora que entendamos que Cristo nos llamo a unidad, y esa unidad no solo tiene que ver con estar bajo cuatro paredes, se trata de AYUDARNOS MUTUAMENTE, pero mientras el enemigo nos sigue destruyendo poniendo barreras, enemistades y toda clase de sentimiento que aleja al cuerpo de Cristo, nosotros nos quedamos sentados en nuestras casas gozando de las bendiciones que Dios nos ha dado “solo para nosotros”. ¡Ay! Cuanta sensibilidad se necesita para entender que si Dios nos bendice es porque quiere que bendigamos a otros.

A veces le digo al Señor que quisiera tener muchos bienes y toda clase de recursos para ayudar a las personas que lo necesitan. Es que realmente mi corazón no soporta ver el sufrimiento de otros, Dios sabe muy bien que me duele saber que alguien este pasando por situaciones difíciles, cuando muchos de nosotros estamos desperdiciando las bendiciones que Dios nos da o nos las guardamos para nosotros mismos nada más y nos olvidamos de nuestro prójimo.

¿Cuánto mas seguirás haciéndote el disimulado?, ¿Cuánto tiempo mas creerás que mientras tu estés bien, los demás están en segundo plano?, ¿Qué evangelio es el que profesas?

Amados hermanos, es hora de LEVANTARNOS como una Iglesia VIVA, que este a la atenta a las necesidades de su pueblo y que no solo las supla “orando”, sino que también ACCIONANDO. Si a tu alcance esta ayudar a alguien material o económicamente HAZLO, no te pongas a pensar de cuanto perderás, solo imagínate LO FELIZ QUE ESTARÁ DIOS DE VER TU CORAZÓN DADIVOSO y por ende te premiara te lo aseguro.

El Salmista David en Salmos 37: 25 decía: “Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan”, ¿Quieres ser tu uno de esos justos?, Entonces comienza a ACCIONAR, ¿Qué estas esperando?, recuerda que lo que siembras, cosecharas, es la regla DIVINA.

AYUDEMOSNOS UNOS A OTROS EN TODO LO QUE PODAMOS, EXTIENDE TU MANO Y NO MIRES A QUIEN, SOLO HAZ EL BIEN, PORQUE LA MISERICORDIA Y EL FAVOR DE DIOS CAERAN SOBRE TI.

Autor: Enrique Monterroza
Escrito para: Devocional Diario.com
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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¿Eres diligente en el cuido de tus ovejas?

Proverbios 27: 23

“Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas,
Y mira con cuidado por tus rebaño”

Tengas titulo o no tienes que saber que cuando eres puesto como cabeza de un grupo de hermanos eres el pastor de ese pequeño rebaño, sea que te nombren como tal o no. El hecho de tener a tu cargo un grupo de personas te da la responsabilidad de ser un pastor para ellos.

Personalmente me encanta este versículo de proverbios puesto que nos recuerda de que tenemos que se diligentes en conocer el estado de nuestras ovejas y a mirar con cuidado por nuestro rebaño.

¿Qué es conocer el estado de tus ovejas?, es estar al tanto de cómo están espiritualmente. Hay “pastores” o “lideres” que solo ven a sus ovejas en las reuniones de la Iglesia y no se preocupan por su estado. Es decir un verdadero pastor de ovejas tiene que estar al tanto de la condición espiritual de sus ovejas, debe de dedicar un momento de charla para saber como están, no cae mal una llamada telefónica de vez en cuando, un correo electrónico de fortaleza o un buen saludo dentro de la congregación. Esto es con respecto a reuniones de grupos pequeños de máximo 50 personas. Ahora bien con grupos grades de personas, ya seria un equipo de pastores y lideres que tendrían que estar al tanto de sus ovejas.

¿Cuánta gente se nos va de la Iglesia porque no tuvimos cuidado de ellos?, no es por nada pero la mayoría de personas que se van de las congregaciones son porque necesitaban expresar un problema, necesitaban un consejería, una palabra de fortaleza o de guianza de parte de su pastor, pero dichas palabras nunca llegaron, ya sea porque el pastor no tuvo la diligencia para saber el estado de su oveja o porque simple y sencillamente su visión no es la de cuidar ovejas.

Amados hermanos, estamos en un tiempo en donde la apostasía se esta convirtiendo en una moda, muchos están alejándose de la verdad, muchos se están yendo de las congregaciones y nosotros no estamos haciendo nada, simplemente los vemos como se van y los tildamos de carnales y pecadores, cuando realmente no nos damos cuenta que si nosotros tuviéramos la suficiente diligencia y cuido sobre ellos, esto no estuviera ocurriendo.

A veces no es necesario ser pastor o líder espiritual para estar pendientes de las personas, todos lo podemos hacer, si tu puedes dar una palabra de aliento a una personas que tu conoces que la necesita, pues dásela, si tu conoces a alguien que esta pasando por una situación difícil y sabes que el pastor nunca la ha ido a visitar y peor aun nunca le ha hecho una llamada para saber su estado, entonces ve tu y hazlo, no esperemos que solo nuestras autoridades espirituales lo hagan, si bien es cierto que ellos tienen la responsabilidad delante de Dios, no olvides que todos somos un cuerpo y que necesitamos estar unidos todos en un mismo sentir.

Yo te motivo a que seamos diligente, a que conozcamos el estado de nuestras ovejas, no perdamos mas almas solo porque no quisiste hacer una llamada o detenerte un momento para saber como le va a esa persona que tanta necesidad tiene de una palabra sabia. Seamos prudentes en realizar la obra que Dios nos encomendó, no permitamos que el enemigo nos este ganando terreno.

Es hora de velar el uno por el otro y de fortalecernos en el Señor todos juntos, pues los tiempos son difíciles y el enemigo anda como león rugiente viendo a quien devorar.

No seamos ni permitamos que otros sean comida del devorador.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales Leer más...