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¿𝗣𝘂𝗲𝗱𝗲𝗻 𝗹𝗮𝘀 𝗠𝘂𝗷𝗲𝗿𝗲𝘀 𝘀𝗲𝗿𝘃𝗶𝗿 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗣𝗮𝘀𝘁𝗼𝗿𝗮𝘀? Por Thomas R. Schreiner (Profesor del SBT, Erudito en el NT) 

Frecuentemente me preguntan si una mujer puede servir en el ministerio. Mi respuesta es siempre: « ¡Si, claro! Todos los creyentes están llamados a servir y ministrarse unos a otros».

Pero respondería de manera diferente si la pregunta fuera planteada de una forma más precisa: « ¿Existen algunos roles ministeriales en los que las mujeres no pueden servir?» Argumentaría que el Nuevo Testamento claramente enseña que las mujeres no deberían servir como pastoras (lo cual el Nuevo Testamento también llama obispo o ancianos). Está claro en el Nuevo Testamento que los términos pastor, obispo, y anciano se refieren al mismo oficio (véase Hechos 20:17, 28; Tito 1:5, 7; 1 Pedro 5:1-2), y para el resto de este relato utilizaré los términos «anciano» y «pastor» de manera intercambiable para referirme a este oficio.

LA PROHIBICIÓN DE PABLO EN 1 TIMOTEO 2:12

El texto fundamental que establece que las mujeres no deberían servir como ancianos es 1 Timoteo 2:11-15. Leemos en el versículo 12, «Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio». En este pasaje, Pablo prohíbe a las mujeres involucrarse en dos actividades que caracterizan el ministerio de los ancianos: enseñar y ejercer autoridad. Vemos esto en las calificaciones para el oficio, entre otras cosas: los ancianos deben tener la habilidad para enseñar (1 Timoteo 3:2; 5:17; Tito 1:9; véase Hechos 20:17-34) y dirigir la iglesia (1 Timoteo 3:4-5; 5:17). A las mujeres se le prohíbe enseñar hombres y ejercer autoridad sobre ellos, y por lo tanto se deduce que no deben servir como ancianos.

¿Está esta prohibición aún vigente hoy? ¿Pero está el mandato de que las mujeres no deben enseñar a los hombres o ejercer autoridad sobre ellos destinado a estar en vigencia hoy?

Muchos hoy contienden que Pablo prohibió a las mujeres servir como ancianos porque las mujeres en los días de Pablo no eran educadas y por lo tanto no tenían la habilidad para enseñar bien a los hombres. También se dice que las mujeres eran responsables de las falsas enseñanzas que estaban perturbando la congregación a la que Pablo escribió en 1 Timoteo (1 Timoteo 1:3; 6:3). Según esta lectura, Pablo apoyaría el servicio de las mujeres como pastoras si eran educadas adecuadamente y si enseñaban sana doctrina.

La prohibición está fundamentada en la creación, no en circunstancias.

Estos intentos de relativizar la prohibición de Pablo deben ser juzgados como sin éxito. Pablo podría fácilmente haber escrito, «no quiero que las mujeres enseñen o ejerzan autoridad sobre los hombres porque no están educadas,» o, «no quiero que las mujeres enseñen o ejerzan autoridad sobre los hombres porque están divulgando falsas enseñanzas». Sin embargo, ¿cuál es la razón que Pablo da para su mandato en el versículo 12? La razón fundamental para el mandato se encuentra en el próximo versículo: «porque Adán fue formado primero, luego Eva» (versículo 13). Pablo no dice nada acerca de la falta de educación o acerca de las mujeres promulgando falsas enseñanzas. En cambio, él apela al orden creado, a la intención buena y perfecta de Dios cuando Él formó a los seres humanos. Es imperativo ver que la referencia a la creación indica que el mandato para las mujeres no enseñar o ejercer autoridad sobre los hombres es una palabra transcultural, una prohibición que está atada a la iglesia en todos los tiempos y lugares. Al dar este mandato, Pablo no apela a la creación caída o las consecuencias que pertenecen a la vida humana como resultado del pecado. Más bien, él fundamenta la prohibición en el todo de la buena creación que existió antes de que el pecado entrara al mundo.

La razón fundamental por la que las mujeres no deberían servir como pastoras está comunicado aquí, y por tanto el argumento de la creación no puede ser descartado como limitado a la cultura. Además, el Nuevo Testamento contiene algunos llamados similares al orden creado. Por ejemplo, la homosexualidad no está de acuerdo con la voluntad de Dios porque es «contraria a la naturaleza» (Romanos 1:26); es decir, viola lo que Dios pretendía cuando hizo a los seres humanos como masculino y femenino (Génesis 1:26-27). Igualmente, Jesús enseña que el divorcio no es el modelo divino ya que en la creación Dios hizo un hombre y una mujer, significando que un hombre debería casarse con una mujer «hasta que la muerte los separe» (Mateo 19:3-12). Por tanto, también, toda comida debe ser recibida con gratitud porque es un don de la mano creativa de Dios (1 Timoteo 4:3-5).

En 1 Timoteo 2:11-15, Pablo fundamenta de manera específica su prohibición de las mujeres enseñando y ejerciendo autoridad en el orden de la creación, es decir, que Adán fue hecho primero y luego Eva (Génesis 2:4-25). La narrativa en Génesis está cuidadosamente construida, y Pablo, bajo la inspiración del Espíritu Santo, nos ayuda a ver el significado de Eva siendo creado después de Adán. Las críticas frecuentemente objetan que el argumento falla en persuadir porque los animales fueron creados antes que los seres humanos, pero esto pasa por el punto de Pablo. Sólo los seres humanos son creados a imagen de Dios (Génesis 1:26-27), y por lo tanto Pablo comunica el significado de Dios creando al hombre antes que la mujer, es decir, que el hombre es responsable de dirigir.

Pablo da una segunda razón de porque las mujeres no deberían enseñar o ejercer autoridad sobre los hombres en 1 Timoteo 2:14: «y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión». El punto de Pablo aquí es probablemente no que las mujeres son más propensas a ser engañadas que los hombres, porque en otra parte él elogia a las mujeres como maestras de mujeres y niños (Tito 2:3; 2 Timoteo 1:5; 3:14-15), lo cual él no recomendaría si las mujeres por naturaleza fueran aptas para ser engañadas. Es probable que Pablo estuviera pensando otra vez en la creación, por la serpiente trastornar el orden creado al engañar a Eva en lugar de a Adán (trastornando así el liderazgo masculino), aunque hay evidencia de que Adán estaba con Eva cuando la tentación ocurrió (Génesis 3:6). El versículo 14 no enseña que las mujeres no estaban educadas, porque el engaño es una categoría moral, considerando que la falta de educación se soluciona con la instrucción.

La decepción de Eva no puede ser atribuida a la debilidad intelectual, porque fue debido a su rebelión, su deseo de ser independiente de Dios. Además, la referencia al engaño aquí no indica que las mujeres de Éfeso jugaron un papel primario en la difusión de falsa enseñanza, porque los falsos maestros mencionados en 1 Timoteo son hombres (1 Timoteo 1:20). En realidad, si a las mujeres se les prohibió enseñar porque defendían la falsa enseñanza, tenemos la extraña y poco probable situación de que todas las mujeres cristianas en Éfeso fueron engañadas por la falsa enseñanza. Más bien, el punto de Pablo es que la tentación de satanás a Eva en lugar de Adán amenazó el liderazgo masculino, porque él engañó y tentó a la mujer incluso cuando Adán estuvo presente con Eva mientras ocurría la tentación. De hecho, cuando Eva fue engañada primero por la serpiente, la responsabilidad primaria por el pecado cayó sobre los hombros de Adán. Esto es evidente en Génesis 3, cuando Dios le habla a Adán primero sobre el pecado de la primera pareja, y esto es confirmado por Romanos 5:12-19 donde la pecaminosidad de la raza humana es remontada a Adán y no a Eva.

En resumen, 1 Timoteo 2:12 prohíbe a las mujeres enseñar o ejercer autoridad sobre los hombres en la iglesia. Este mandato está fundamentado en el orden de la creación y es confirmado por la inversión de roles que ocurrió en la caída. No es una prohibición de limitación cultural o contextual que ya no aplica a las iglesias de hoy.

CORROBORANDO EL TESTIMONIO DEL RESTO DE LAS ESCRITURAS

Lo qué aprendemos acerca del papel de los hombres y las mujeres a partir de la creación de Dios de ellos.

Lo que vemos sobre el papel de los hombres y las mujeres en el resto de las Escrituras confirma esta lectura de 1 Timoteo 2:11-15. El libro de Génesis nos da seis clases de evidencias de que los maridos tienen la responsabilidad primaria del liderazgo en el matrimonio: 1) Dios creó a Adán primero y luego a Eva; 2) Dios dio el mandato de no comer del árbol a Adán el lugar de Eva; 3) Adán le puso nombre a la «mujer» al igual que lo hizo con los animales, indicando su autoridad (Génesis 2:19-23); 4) Eva está diseñada como «ayudadora» de Adán (Génesis 2:18); 5) La serpiente engañó a Eva en lugar de Adán, usurpando así el liderazgo masculino (Génesis 3:1-6); y 6) Dios fue donde Adán primero, aún cuando Eva pecó primero (Génesis 3:9; ver Romanos 5:12-19).

Lo que aprendemos de la enseñanza de la Biblia sobre el matrimonio.

Dicha lectura de Génesis corresponde con lo que descubrimos sobre el matrimonio en el Nuevo Testamento. Los maridos tienen la responsabilidad primaria del liderazgo, y las esposas están llamadas a someterse al liderazgo de sus maridos (Efesios 5:22-33; Colosenses 3:18-19; 1 Pedro 3:1-7). El llamado a la sumisión de la esposa no está fundamentado en normas puramente culturales, porque una esposa está llamada a someterse a su esposo así como la iglesia está llamada a someterse a Cristo (Efesios 5:22-24). Pablo designa el matrimonio como un «misterio» (Efesios 5:32), y el misterio es que el matrimonio refleja la relación de Cristo con la iglesia. El mandato para los hombres en lugar de las mujeres para servir como pastores, entonces, corresponde con el modelo bíblico del liderazgo masculino y la autoridad en el matrimonio.

Es importante observar que un papel diferente para las mujeres no significa inferioridad en las mujeres. Las mujeres y los hombres fueron igualmente creados a la imagen de Dios (Génesis 1:26-27). Él les dio igual acceso a la salvación en Cristo (Gálatas 3:28), y ellos son herederos juntos de la gran salvación que es nuestra en Jesucristo (1 Pedro 3:7). Los escritores bíblicos cuestionan la dignidad, inteligencia, y personalidad de las mujeres. Vemos esto aún más claramente cuando reconocemos que sólo de la manera que Cristo se somete al Padre (1 Corintios 15:28), es como las esposas deben someterse a sus esposos. Cristo tiene igual dignidad y valor que el Padre, y por tanto su sumisión no puede ser entendida como algo que indica inferioridad.

Lo que aprendemos de otros pasajes acerca de las mujeres en la iglesia

Tampoco es 1 Timoteo 2:11-15 el único texto que habla sobre un papel diferente para los hombres y las mujeres en la iglesia. En 1 Corintios 14:33b-36 Pablo enseña que las mujeres no deben hablar en la iglesia. Este pasaje no prohíbe a las mujeres hablar en la asamblea en lo absoluto, porque Pablo motiva a las mujeres a orar y profetizar en la iglesia (1 Corintios 11:5). El principio de 1 Corintios 14:33b-36 es que las mujeres no deberían hablar de manera tal que se rebelen contra el liderazgo masculino o tomar sobre sí mismas una autoridad injustificada, y este principio está de acuerdo con el concepto en 1 Timoteo 2:11-15 de que las mujeres no deberían enseñar y ejercer autoridad sobre los hombres.

Otro texto que nos apunta hacia la misma dirección es 1 Corintios 11:2-16. Hemos ya visto en este pasaje que Pablo permite que las mujeres oren y profeticen en la asamblea. Es imperativo ver que la profecía no es el mismo don que la enseñanza, porque los dones son reconocidos en el Nuevo Testamento (1 Corintios 12:28). Las mujeres servían como profetas en el Antiguo Testamento pero nunca como sacerdotes. Igualmente, servían como profetas en el Nuevo Testamento pero nunca como ancianos. Además, 1 Corintios 11:2-16 deja claro que mientras las mujeres profetizan debían adornarse de tal manera que fueran sumisas a la autoridad y liderazgo masculino (1 Corintios 11:3).

Esto corresponde con lo que vimos en 1 Timoteo 2:11-15. Las mujeres no son líderes reconocidos de la congregación, y por lo tanto no deben funcionar como maestras o líderes de la congregación. El aspecto fundamental de 1 Corintios 11:2-16 no es el adorno de las mujeres. Los estudiosos no están seguros, en todo caso, si el adorno descrito representa un velo o usar el cabello recogido en la cabeza. Dicho adorno era requerido en los días de Pablo porque significaba que las mujeres están sometidas al liderazgo masculino. Hoy en día la manera en que una mujer usa su cabello o si usa un velo no significa que está o no sometida a los líderes masculinos. En consecuencia, deberíamos aplicar el principio (aunque no la práctica cultural específica) al mundo de hoy: las mujeres deben estar sometidas al liderazgo masculino, que se manifiesta no sirviendo como pastores o maestras de hombres.

CONCLUSIÓN

Las Escrituras claramente enseñan acerca de los papeles únicos de las mujeres en la iglesia y en el hogar. Son iguales que el hombre en dignidad y valor, pero tienen un papel diferente durante su estancia terrenal. Dios les ha dado muchos dones diferentes a través de los cuales pueden ministrar a la iglesia y el mundo, pero no deben servir como pastoras. El Señor no ha dado su mandato para castigar a las mujeres, sino para que puedan servirle gozosamente de acuerdo a su voluntad.
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A todo lo largo de la historia siempre han surgido diversas controversias dentro de distintas ramas del cristianismo, diferencias teológicas y diferencias en prácticas en la iglesia local.

En las ultimas décadas, una de las mayores controversias la genera el debate sobre el rol de la mujer en el ministerio.

¿Puede una mujer ejercer el rol de un pastor o anciano en una iglesia? ¿La Biblia ofrece algún tipo de base para este tipo de prácticas? ¿Acaso nuestro contexto moderno no nos permite redefinir posturas anticuadas del primer siglo?

Estas y otras preguntas han mantenido este debate fluyendo por la mejor parte de estos últimos años y lamentablemente ha terminado dividiendo tanto congregaciones, como denominaciones.

Pero, ¿acaso la Biblia da lugar para que las mujeres ejerzan el pastorado hoy en día?

Valga aclarar que el hecho de que la mujer pueda o no pueda ejercer el pastorado en alguna congregación no significa que las mismas sean menos importantes o que no puedan servir a la causa de Cristo. Traigo esto porque el argumento común (y sin base) que surge cuando alguien afirma que una mujer no puede ser pastora/obispa es el insinuar que estás diciendo que una mujer no puede servir a Dios por eso. Nada puede ser más lejos de la realidad. El Nuevo Testamento está repleto de menciones de mujeres que servían en la iglesia y las cuales eran dignas de comendación. De lo que si esta carente es de ejemplos en donde alguna mujer ejerza autoridad pastoral en alguna congregación.

Por lo tanto (y contestando la pregunta que realizamos al principio), la Biblia no da lugar al pastorado femenino que tan frecuente se ve hoy en día. ¿Porque afirmamos eso? Las razones son varias.

Por ejemplo, no hay ningún ejemplo de que alguna mujer haya ejercido el cargo de apóstol, pastor o anciano en el Nuevo Testamento (que es donde vemos a la iglesia oficialmente establecida). Como si fuera poco, los dos pasajes más contundentes en relación a los requisitos de los pastores/obispos/ancianos (1 Timoteo 3:1-7; Tito 1:5-9), claramente apuntan a que los mismos debían ser varones. Esto lo concluimos no solo debido a los pronombres masculinos que se encuentran en dichos pasajes, sino que la palabra para obispo/anciano (πρεσβύτερος/presbíteros) es masculina en su género. Pero, ¿que sobre las ancianas que se mencionan en Tito 2:3? ¿Acaso Pablo no utiliza la misma palabra? No necesariamente. La palabra que se utiliza ahí ( πρεσβύτιδας/presbutis) si comparte la misma raíz que la palabra que se utiliza para anciano u obispo, pero cualquiera que ha estudiado el griego del Nuevo Testamento sabe que términos pueden significar cosas diferentes (a pesar de compartir la misma raíz) dependiendo del sufijo/prefijo en los mismos y del contexto en que se encuentra. Y el contexto de Tito 2 nos deja ver que tanto el πρεσβύτιδας del versículo 3, como el masculino del versículo 2 (πρεσβύτας/presbutas) no se refieren al término de anciano/anciana como uno de un rol ministerial, sino como uno que refleja a una persona de edad avanzada.

Por supuesto, el pasaje más contundente en relación al tema del pastorado femenino lo encontramos en 1 Timoteo 2:12 en donde Pablo prohíbe a la mujer “enseñar” y “ejercer dominio” sobre el hombre en referencia al orden en la congregación y en asuntos espirituales. Esto choca con el concepto del pastorado femenino debido a que dos de los roles principales del pastor son precisamente los de enseñar y ejercer autoridad sobre la congregación (1 Timoteo 3:2; 1 Timoteo 5:17; Tito 1:9), incluyendo obviamente los varones de la misma. Ahora muchos han tratado de desvirtuar esta interpretación de este versículo insinuando que Pablo era un machista o que él se estaba refiriendo a las mujeres paganas que “profetizaban” o ejercían “autoridad” a su alrededor, pero tales argumentos carecen de base alguna porque Pablo no está basando su argumento en algún aspecto cultural o alguna circunstancia que lo rodeaba, sino en el orden de la creación y la caída (1 Timoteo 2:13-14). En otras palabras, la base para su prohibición no es una circunstancial, sino teológica. A causa de esto (y como la Palabra de Dios no cambia), la misma no es modificable por la cultura, sociedad o eventos que nos rodean, y mucho menos por cuanto tiempo haya pasado desde que Pablo escribió la misma.

Un pasaje similar a este lo encontramos en 1 Corintios 14:33b-35 en donde Pablo, hablando del orden que debe haber en la congregación (ya que durante todo el capítulo ha estado estableciendo como se deben utilizar diversos dones espirituales en la misma), manda a que las mujeres guarden silencio en la congregación. Esto no significaba que las mismas debían estar mudas y no cruzar palabras con nadie en la misma, o que no podían hacer nada en la congregación, pues el mismo apóstol da instrucciones a las mujeres de cómo debían orar y profetizar en la misma en aquel contexto (1 Corintios 11:5-6). Sin embargo, las mismas no debían usurpar el lugar del varón en la exhortación pública en la congregación, ni ejercer autoridad sobre los mismos.

Por último, el pastorado femenino puede afectar el orden establecido por Dios en el matrimonio y lo que representa el mismo. Si la Biblia habla de que la mujer debe estar sujeta a su marido y que el mismo el líder espiritual de la misma (1 Corintios 11:3; Efesios 5:22-24), pero al mismo tiempo habla de que como creyentes debemos sujetarnos a nuestros pastores (Hebreos 13:17), ¿qué sucede en un matrimonio cuando la esposa es la pastora y la líder espiritual sobre su marido? ¿Acaso se turnan el “quien se sujeta a quien” dependiendo si están en la casa o en la iglesia? Este tipo de confusión es innecesaria y claramente se puede evitar si sigue el orden establecido por Dios para su Iglesia.

ACLARANDO ARGUMENTOS QUE SOPORTAN EL PASTORADO FEMENINO  

Ahora, sería injusto de mi parte concluir aquí esta entrada sin discutir aquellos argumentos a favor del pastorado femenino (y argumentar acerca de los mismos). Las razones para justificar el mismo son diversas y los argumentos cubren desde lo absurdo hasta algunos que podrían pasar por razonables. Por lo tanto, vamos a concluir esta entrada enumerando rápidamente varios argumentos que muchos utilizan a favor del pastorado femenino y si tienen alguna validez o no.

1. “La Biblia llama a Raquel pastora” – Uno de los argumentos más absurdos que he escuchado en referencia al pastorado femenino es que como en Génesis 29:9 dice que Raquel era la pastora de los rebaños de su padre, que eso evidencia que las mujeres pueden ser pastoras hoy en día. Ciertamente la Biblia habla de Raquel como pastora…de ovejas (el animal). A menos de que ella ejerciera liderazgo espiritual y les predicara a los chivos y las ovejas mientras los llevaba a pastar (cuya respuesta obvia es no), esto no tiene base alguna en referencia a algún rol ministerial femenino.

2. “Estoy casada con el pastor, por lo tanto soy pastora” – Lamentablemente se ha desarrollado una moda hoy en día en la cual si un ministro es casado, su ministerio automáticamente se le pasa a la esposa. En NINGUN lugar de las Escrituras podemos encontrar evidencia para este tipo de pensar. El llamado ministerial es individual y no se transfiere ni por relaciones filiales o por lazos conyugales.

3. “Dios hizo tanto al hombre como a la mujer a su imagen y semejanza, por lo tanto no debería haber diferencia entre los roles en la iglesia para ambos.” Es completamente cierto que Génesis 1:26-27 hace claro que tanto la mujer como el hombre ocupan un lugar importante en la creación, siendo los únicos seres creados a imagen y semejanza de Dios. Sin embargo esto no ninguna relevancia en relación a determinar el rol de la mujer (o del hombre) en la sociedad, cultura o ministerio.

4. “Jesús les dio un lugar mayor a las mujeres durante su ministerio, rompiendo los prejuicios culturales de la época.” Yo estoy completamente de acuerdo con esta afirmación. Aun la más simple leída a los evangelios revela el énfasis de la mujer durante el ministerio de Jesús. Las mismas no eran menos que los otros discípulos y acompañaban constantemente a Jesús durante su ministerio, incluso hasta sus últimos momentos en la cruz. No solo eso, fueron las mujeres las que vieron al Jesús resucitado primero que sus propios discípulos. Sin embargo, Jesús nunca nombro a una mujer apóstol o la puso con autoridad espiritual sobre el resto de sus discípulos. El hecho de que Jesús trataba a las mujeres con respeto no significa que les dio los mismos roles espirituales/liderazgo espiritual que los otros discípulos/ apóstoles.

5. “Ahora estamos en tiempos modernos y el rol de la mujer en la sociedad es diferente.” El hecho de que ahora estamos en el siglo 21 y la mujer (en la mayoría de los casos) está libre de muchos de los prejuicios y yugos que existían en el primer siglo, no significa que las Escrituras deban leerse diferente. La Palabra de Dios no cambia, ni es dependiente de la cultura, sociedad o época para revelarnos lo que Dios nos ha dicho como iglesia. Si Dios prohibió algo siglos atrás y las Escrituras no lo han abrogado, lo mismo sigue vigente sin importar cuanto tiempo haya pasado.

6. “Gálatas 3:28 dice que todos somos uno en Cristo, por lo cual no debería haber distinciones en los roles en la iglesia.” Este versículo de Gálatas es quizás uno de los argumentos más citados a favor del ministerio pastoral femenino. Después de todo, si ya no hay hombre o mujer, judío o gentil ante Dios, ¿Quiénes somos nosotros para hacer distinciones? Por supuesto, lo que estas personas ignoran (o deliberadamente olvidan) es que este pasaje no está hablando de roles culturales, sociales o ministeriales, sino de nuestro lugar ante Dios en Cristo Jesús. En Cristo no hay distinción entre judío o gentil, esclavo o libre, mujeres hombre, porque todo aquel que ponga su fe en Cristo es hijo de Dios, sin importar distinción alguna. Aparte que, si ahora no existiera distinción de roles entre creyentes, Pablo se estaría contradiciendo así mismo (y estaría perdiendo el tiempo) al dar instrucciones acerca de cómo debemos ejercer nuestros diversos roles en la sociedad o en la iglesia (Efesios 4:11-12; Efesios 6:1-9; Colosenses 3: Tito 2).

7. “Dios me llamo a ser pastora.” Este es otro de los argumentos comunes en este tema, apuntando a una revelación especial o personal de Dios con esa persona (que es imposible que alguien fuera de esa persona pueda saber si es cierta o no) para respaldar/evidenciar su llamado. Sin embargo, lo que sí sabemos es que Dios no se contradice a sí mismo y que su Palabra no cambia. Si la Biblia no autoriza el ministerio pastoral femenino, no importa cuántos llamados “especiales” e “individuales” digas tener, el mismo no es un llamado de Dios; es simplemente una manifestación de un deseo reprimido interno.

8. “La Biblia reconoce a varias mujeres que laboraron con Pablo en la obra del ministerio.” Es cierto que en varias partes del Nuevo Testamento el apóstol Pablo menciona a diversas mujeres como colaboradoras en la causa de Cristo y dignas de ser comendadas por su servicio a Dios (romanos 16:1-3, 6, 12; Filipenses 4:2-3), pero el apóstol nunca menciona que alguna fuese pastora de alguna iglesia. Y como la pregunta no es si las mujeres pueden/ no pueden servir en la causa de Cristo, sino si pueden/no pueden servir como obispas/pastoras sobre el rebaño del Señor, el hecho de que Pablo reconozca a diversas mujeres por su servicio públicamente es un argumento nulo en referencia al tema del pastorado femenino.

9. “Febe era diaconisa.” Otro argumento común que se utiliza es el hecho de que una mujer es reconocida como diaconisa por Pablo en el último capítulo de la epístola a los Romanos. Y mi respuesta al mismo es que el ministerio diaconal y el ministerio del obispo/pastor/anciano son dos ministerios completamente diferentes. No solo eso, sino que no hay ninguna prohibición a que alguna mujer ejerza dicho cargo en todo el Nuevo Testamento (todo lo contrario, el apóstol Pablo hasta da los requisitos necesarios que una mujer debe tener para dicho rol en la congregación en 1 Timoteo 3:11). Y debido a que el enfoque del diaconado es cubrir las necesidades físicas del cuerpo de Cristo y no ejercer autoridad sobre el mismo o enseñar/predicar la Palabra (como el pastor o anciano), el ejemplo de Febe no es uno valido para decir que Pablo auspicia el ministerio pastoral femenino o que lo permite.

10. “Priscila era pastora junto a su marido.” Dos figuras importantes que activamente servían en la causa de Cristo y laboraban con Pablo durante su ministerio fueron el matrimonio de Priscila y Aquila (Romanos 16:3). Ahora, debido a que comúnmente el nombre de Priscila aparece primero que el de su marido, algunos (absurdamente) han propuesto que ella era la líder espiritual de la casa y que era pastora junto a su marido. Esto por supuesto queda sin base alguna al ver que en Hechos 18:2 y 1 Corintios 16:19 se le da preeminencia al nombre de Aquila sobre el de Priscilla, haciéndonos ver que el orden en que se escribieran los nombres no tenía significancia espiritual alguna. Segundo (porque este es otro argumento a favor del pastorado de Priscila), el hecho de que una iglesia se congregara en la casa de este matrimonio (1 Corintios 16:19) no significaba que ninguno de los dos eran pastores (de hecho en el primer siglo las iglesias se reunían comúnmente en casas, muchas veces de algún creyente con cierto grado de facilidad económica, para tener sus servicios y evadir la persecución publica que les asechaba en esa época). Por último, el hecho de que ambos hubiesen instruido a Apolos debido a su conocimiento incompleto acerca de Jesús (Hechos 18:24-28) no significa que eran pastores o que estaban ejerciendo autoridad sobre él; simplemente lo estaban discipulando (juntos como matrimonio) para que tuviera un conocimiento completo de quien era Jesús y lo que había sucedido, y pudiese servir a Cristo más efectivamente.

11. “Débora era una jueza y ejercía autoridad en Israel tanto sobre mujeres, como hombres. “La figura de Débora (Jueces 4-5) es prácticamente el argumento principal que muchas que afirman el pastorado utilizan para validar su argumento. Sin embargo, debido a que el rol del pastor no es igual al rol del juez del Antiguo Testamento, ese argumento carece de base en referencia a la iglesia moderna. El rol del juez era el de ser líder nacional y militar de Israel, y preceder legalmente sobre los asuntos del pueblo (ejerciendo justicia sobre aquellos que quebrantaban la ley de Dios). El mismo también servía como libertador del pueblo cuando Israel era entregado a sus enemigos debido a su desobediencia a Dios. Como si fuera poco, el caso de Débora fue la excepción a la regla en vez de ser considerado como la norma, debido a que fue la única jueza mujer entre todos los demás jueces durante ese periodo de tiempo. Ahora, el argumento que muchos utilizan es que Débora era también una profetiza, lo cual me lleva al siguiente punto.

12. “En la Biblia había diversas mujeres que profetizaban en el nombre de Dios.” Siguiendo la línea del argumento de Débora, otro argumento popular para apoyar el ministerio pastoral femenino es que a través de la Biblia se muestran diversas mujeres que profetizaban en el nombre de Dios. Y esto es completamente cierto; tanto en el Antiguo Testamento (Éxodo 15:20-21; 2 Reyes 22:14-20; Jueces 4:4), como en el Nuevo Testamento (Hechos 21:9) podemos ver no solo a hombres, sino a mujeres que eran profetas en el nombre de Dios. Sin embargo, hay que entender que el rol del profeta y el pastor/anciano en la Biblia no son lo mismo. El profeta, a pesar de los roles diversos que ejecutaron a través de la historia de Israel, era prácticamente un oráculo de Dios. El mismo recibía revelación acerca de que Dios quería decirle al pueblo (ya sea revelación nueva, juicio, eventos futuros, promesas, etc.) y llevaba las palabras de Dios al pueblo, ya fuera por iniciativa propia o que alguien venía a consultarle. Fuera de algunos pocos (como Samuel), la mayoría no ejercían un cargo de autoridad sobre el pueblo (la autoridad de Débora venia por su rol de juez sobre Israel), ese cargo siendo ocupado por el rol del rey de Israel que estuviese en ese momento y en el área espiritual por el sumo sacerdote.

En el Nuevo Testamento las cosas eran un poco diferentes. Debido a que Juan el Bautista fue el último profeta y Jesús cumplió la profecía de Deuteronomio 18:15-18 del gran profeta que había de venir y al que debían escuchar, el oficio de profeta queda prácticamente anulado en las páginas del Nuevo Testamento. En vez de esto lo que vemos de vez en cuando es a creyentes (hombres y mujeres) ejerciendo el don de profecía para la edificación de la iglesia. La razón de esto es clara; no solo tenían el Antiguo Testamento solamente (de modo que la revelación de Dios para la iglesia no estaba completada aun), sino que la mayoría de la iglesia naciente estaba compuesta de gentiles que ni siquiera conocían o tenían acceso al mismo. Por lo tanto Dios le otorgó a diversos hombres y mujeres el don de profetizar en su nombre para que pudieran revelar a la iglesia lo que Dios había hecho en Cristo Jesús y creer en su nombre, mientras su revelación era completada para su iglesia. Sin embargo, el rol del pastor va un poco más allá que el del profeta. El mismo no solo proclama lo que Dios ha revelado en su Palabra (a través de las Escrituras), sino que también tiene que interpretar y aplicar la misma para edificación y el crecimiento de la congregación. Aparte de esto, el pastor no solo tiene un rol de autoridad espiritual sobre la congregación, sino que es responsable por la misma ante de Dios de una manera que el profeta jamás lo fue con Israel. Esto nos deja ver que aunque ambos roles tienen ciertas similitudes, los mismos no son idénticos, por lo tanto no debemos utilizar uno para ver que se permite/no se permite hacer en el otro.

Autor: Arnaldo J. Burgos
FUENTE: sitio web "Bajo la luz de Tu verdad"
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Amor es una de las tantas palabras con demasiadas interpretaciones humanas, partiendo desde el que cree poder cultivarlo por la fuerza hasta el que afirma que al ser amado no puede tocársele ni con el pétalo de una rosa.

Verdaderamente hay un sinfín de definiciones alternativas que pueden encajar para describir el amor, como también muchas otras que distan mucho de satisfacer una visión de la palabra en su sentido noble. La definición tradicional, sin ser completa, se aproxima bastante a algo aceptable: “Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser”. Bueno es recalcar que por tratarse de un sentimiento humano, el hombre sí está consciente de necesitar un complemento para acercarse un poco a lo que llama felicidad, si se hubiese referido a Dios habría que quitarle lo de “propia insuficiencia y necesidad”. Dios no nos necesita, Dios es único y autosuficiente, pero como es la más pura expresión del amor busca la comunión con su creación, con toda ella, no sólo con el hombre, también con las bestias de la selva, los pájaros del aire, los peces del mar, las flores del campo, con los amaneceres y tormentas, en cada pincelada de su creación está reflejado su amor, su afecto por cada objeto y criatura creada. Si esto no fuere así, sencillamente nos habrían borrado del mapa hace tiempo.

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). ¿Qué padre entrega a su hijo para que sea escarnecido, azotado, escupido, cacheteado y crucificado como Jesús?, todo para pagar la deuda del hombre que estaba desterrado, excluido como criatura de Dios por haber transgredido la normativa de su Creador.

¿Quién inventa una criatura para que lo ame sin caer en la egolatría? Él podría haberlo hecho, pero prefirió darnos libertad. De todo esto surge la primera conclusión: “amor a la fuerza no es amor, amor es libertad, no se impone, no se compra ni se alquila, sencillamente se da y se recibe sin condiciones”.

Dios nos creo libres. La mal llamada “Santa Inquisición” intentó rescatar al hombre para el amor de Dios persiguiéndolo y quemándolo brutalmente en públicas hogueras, la Unión Soviética la imitó “salvando a la fuerza” mediante la imposición del socialismo marxista en Europa del Este, a punta de bota y tanque. Ambos, Inquisición y comunismo han pasado a la historia como las más rotundas de las aberraciones. A nadie se le salva contra su voluntad, a nadie se le obliga a amar.

Quien tiene la seguridad sobre nuestra condición de transeúntes pasajeros, peregrinos en esta tierra, sabe que “la raíz de todos los males es el dinero, el cual, codiciando algunos, se extraviaron de la fe” (Romanos 6:10), codicia que se manifiesta como avaricia, envidia o resentimiento.

“Por qué no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” Timoteo: 7; el verdadero cristiano muestra su poder en amor y dominio propio.

Autor: Helmut Schatte
Escrito para: Diario El Tiempo y Ministerio Vivo Para Cristo
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Viajar con exceso de equipaje es una mala costumbre muy común, eso lo saben perfectamente los despachadores de las líneas aéreas que bregan a diario con los que cargan ropa y elementos para un mes, para un viaje de una semana.

Lograr exactitud en cuanto a equipaje no es fácil, pues siempre se piensa en imprevistos, como “¿si llueve y me mojo?, ¿y si se me derrama el café?, una fiesta inesperada, etc.”, pero el asunto es que tras terminar el viaje nos damos cuenta de que “hemos llevado a pasear un montón de ropa y objetos”, que han vuelto intactos, sin uso y habiéndonos ocasionado la triste experiencia de andarlos cargando para arriba y para abajo sin necesidad.

De igual manera los hombres vivimos nuestras vidas cargando con el sobrepeso de malos hábitos y creencias que sólo hacen que el camino sea más pesado y triste.

Hebreos 11:13 dice: “Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra” y 1 Pedro en 2:11: “Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma”. Extranjeros de paso y peregrinos no viajan por el camino con equipaje pesado.

Hebreos 12:1 y 2 Timoteo 4:7 comparan la vida con una carrera. El autor de la carta a los Hebreos, nos insta a “despojarnos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”. Lo anterior merece una reflexión más profunda; ya el autor de Hebreos y Pedro nos habían advertido sobre la batalla contra los deseos carnales cuyo peso nos hunde en el pecado sacándonos del camino, pero no solamente el pecado nos pone “pesados”; hay muchas otros “sobrepesos” que nos echamos encima, a veces sin darnos cuenta, que también lo consiguen, entre ellos está el estilo “a mi manera” que hace perder el derrotero, hasta hay una canción que grafica el estilo con la popular frase, monumento a la soberbia jactanciosa, que hace gala de haber vivido una vida “ a la propia pinta ”, como si Dios fuese un personaje ausente y extraño.

Las necesidades compulsivas de metas terrenales constituyen un elemento que desorienta al peregrino y al atleta, transformando en ídolos a “un carro nuevo, una casa nueva, un trabajo nuevo, una esposa nueva”, reduciendo la vida a una carrera loca tras una meta móvil que sólo conduce al abismo.

Podríamos hacer una lista interminable de cosas y situaciones que vamos poniendo sobre nuestros hombros y que nos hacen caminar y vivir con un sobrepeso inútil y ridículo. Allí están las culpas, la desesperanza, el temor, la tristeza, la envidia, la vergüenza, y tantas otras que podríamos mencionar, las cuales nadie puede negar que alguna vez se asumieron como carga en la vida de cualquier hombre, pero que sólo quien cree en Dios y sus promesas las puede obviar: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. (Mateo 11:28)… ¿para qué viajar entonces con sobrepeso?.

Autor: Helmut Schatte
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo y Diario El Tiempo
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La conclusión es fácil: Todo funciona en su óptima condición si se siguen las normas establecidas por el fabricante. Por ello, si aceptamos ser criaturas de Dios, no podemos negar que nuestras vidas funcionarían perfectas siguiendo las instrucciones dadas por quien nos diseñó: Dios Padre.

En nuestra vida hay un aspecto ineludible: el crecimiento, de hecho el hombre en su aspecto físico viene al mundo como un bebé, después es niño, luego adolescente para llegar a lo que llamamos adulto, en otras palabras a la madurez. Pero no somos solo cuerpo, también somos espíritu y ese espíritu debe crecer, el autor de Hebreos nos dice en su capítulo 5 :12-14: “Con el tiempo que llevan de haber creído en la buena noticia, ya deberían ser maestros. Sin embargo todavía necesitan que se les expliquen las enseñanzas más sencillas acerca de Dios. Parecen niños pequeños que no pueden comer alimentos sólidos, sino solo leche. Son como recién nacidos que no pueden distinguir entre lo bueno y lo malo. En cambio, los que pueden distinguir entre lo bueno y lo malo son como la gente adulta que ya pueden comer alimentos sólidos”.

Un estudio sobre la carta a los Hebreos, señala a los cristianos que no crecen como verdaderos “cristianos bonsái”, haciendo paralelo con esos arbolitos que los amarran con alambres desde chiquitos para que no crezcan y permanezcan enanos.

Quien crea que el camino de un cristiano es fácil se engaña: “porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”. Mateo 7:14. Para perseverar y crecer en el camino cristiano necesitamos esa disciplina de atleta que nos permita controlar ese cuerpo que nos llama a complacerlo, que lucha contra el espíritu empujándonos a dar gusto a los sentidos.

Esa disciplina nos lleva a conocer el como transitar ese camino para llegar a la meta con éxito, nuestras propias experiencias mundanas nos indican que para obtener un objetivo se deben conocer los pasos a seguir, pero además practicarlos día tras día, hasta lograr la excelencia. Pablo describe la vida cristiana como una carrera en Timoteo 4:7, también Lucas en Hechos 13:25 y 20:24, y el autor de Hebreos en 11:1. Este último dice textualmente: “Despojémonos de todo peso del pecado que nos asedia y corramos la carrera que tenemos por delante”.

Es evidente que no todos corremos esa carrera a la misma velocidad ni con el mismo entrenamiento, muchos la ignoran y caminan por la vida sin mas horizonte que el mundo, pero nosotros que ya decidimos “meternos a atletas cristianos”, tenemos en la Biblia un buen instructivo de cómo hacer “para terminar bien la carrera”.

Pareciera que sólo las desgracias y las calamidades nos recuerdan lo efímeros, pequeños y vulnerables que somos, no esperemos un terremoto o tsunami para asegurar llegar a la meta de la vida eterna. Tenemos a mano un seguro que usted pagará aquí con fe y buenas obras, no espere a estar al borde del abismo para recurrir a Jesucristo, ¡hágalo hoy!

Autor: Helmut Schatte
Escrito para: Diario El Tiempo y Ministerio Vivo Para Cristo
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Un Líder Eficiente y Eficaz

Josué 1:9

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”


Muchas veces la mayoría de nosotros tendemos a confundir estas dos palabras: Eficiencia y Eficacia, pero realmente son dos definiciones distintas.

Definamos:

Eficiencia: Se define como la capacidad de disponer de alguien o de algo para conseguir un efecto determinado.

Eficacia: Se define como la capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera.

Todo líder debe de tener entre sus cualidades estas dos palabras, tanto la eficiencia como la eficacia hará que tu Ministerio sea bendecido y respaldado de una manera sobrenatural.

Lideres Eficientes

Un líder eficiente es aquel que consigue objetivos trazados a base de los pocos recursos que tiene. La mayoría de lideres hoy en día espera tener una gran cantidad de personas a su cargo como para hacer alguna actividad grande o hacer crecer su Ministerio, pero un verdadero líder es aquel que a pesar de contar con pocos recursos, realiza un mismo trabajo como que si tuviera una gran cantidad de recursos.

El pueblo de Israel estaba siendo aterrorizado por un gigante llamado Goliat, nadie se atrevía a enfrentarlo, habían entres los israelitas hombres de guerra, hombres acostumbrados a las constantes batallas, contaban con un rey llamado Saúl que era un hombre fuerte, la Biblia narra que de hombros hacia arriba no había nadie en Israel que lo sobrepasara, tenían un ejercito completo acampando capaz de poder derrotar al pueblo mas feroz, pero aun así tenían miedo, estaban atemorizados por ese gigante.

La contra parte era un chico joven, pastor de ovejas, el hijo menor de la familia de Isaí, había sido enviado para llevar presentes a sus hermanos que se encontraban en guerra, ese joven escucho el desafío que lanzaba el gigante que atemorizaba a su pueblo y sintió celo por Dios y se dispuso a hacer lo que un ejercito completo no tenia el valor de hacer. A este chico solo lo acompaño una honda, unas piedras y lo más importante de todo el respaldo de Dios.

Este chico fue eficiente porque con los pocos recursos que tenía fue utilizado por Dios para derrotar al gigante que atemorizaba a uno de los ejércitos más poderosos de ese tiempo.

Así mismo hoy en día, muchos tenemos un ejercito completo capaz de cambiar los rumbos de nuestras ciudades, pero muchas veces están atemorizados por todos los gigantes que se levantan a gritar en contra de ellos, pero un verdadero líder es aquel que es capaz de lograr los mismos resultados de un ejercito con los pocos recursos que cuente, tal vez una honda, quizá un par de piedras, pero sobre todo lo que hará al verdadero líder ser eficiente será la presencia y el respaldo de Dios sobre tu vida.

Pueda que tu no tengas todos los recursos que quisieras tener, posiblemente no tienes a tu disposición toda la gente que te gustaría tener, pero debes aprender a ser un líder eficiente. Un líder eficiente es aquel que es capaz de obtener los mismos o mejores resultados con los pocos recursos que tiene. David tenia una honda y una piedras, ¿Qué tienes tu?, con lo que tengas lleva a cabo tus planes pues el respaldo de Dios estará ahí al observar tu disposición de corazón.

Lideres Eficaces

Un líder eficaz es aquel que cumple sus objetivos trazados, son aquellos que no se dan por vencidos a pesar del tiempo, ni de los obstáculos que enfrente, sino que al contrario, tiene definido su objetivo a cumplir y lucha por el hasta cumplirlo.

El Apóstol Pablo de ser un perseguidor de la Iglesia paso a ser uno de los embajadores del evangelio a nivel de todo el mundo entonces conocido. Pablo era un hombre que trazaba sus objetivos y los cumplía pese a cualquier situación o circunstancia.

Al leer su historia podemos darnos cuenta como muchas veces en su intento de llevar el evangelio era apedreado y sacado de una ciudad, al día siguiente estaba nuevamente predicando ahí mismo. Y es que el verdadero líder es aquel que no se da por vencido hasta cumplir su objetivo.

Este hombre de Dios predico en todo lugar donde anduvo, a pesar de que muchas veces quisieron censurarlo y hasta matarlo no se detuvo en su objetivo de llevar la Palabra de Dios y al final pudo decir como lo leemos en la carta a Timoteo: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”. (2 Timoteo 4:7)

Que ejemplo de eficacia la de Pablo, un hombre de objetivo trazado, objetivo cumplido. Nosotros debemos aprender de Pablo la eficacia con la que se manejaba, si queremos ser líderes conforme al corazón de Dios debemos ser eficaces en todo lo que hacemos.

Posiblemente habrán muchas situaciones que querrán evitar que consigas tu objetivo, pero el verdadero líder no se detiene, sino que sigue en pro de su objetivo, no hay nada, ni nadie que lo detenga, no hay criticas, no hay voces extrañas que lo detenga, pues su objetivo esta fijo y con la ayuda de Dios luchara hasta conseguirlo.

¡Cuan Eficientes y Eficaces necesitamos ser!

Todos aquellos que de una u otra forma lideramos algún Ministerio o área debemos mostrar la eficiencia y la eficacia que distingue a los líderes de Dios. Pueda que halla pocos recursos para cumplir determinada tarea, pero eso no evitara que la cumplamos, pueda que halla diferentes obstáculos para poder alcanzar ese objetivo, pero eso no tiene que evitar que lo alcancemos.

Un Líder de Dios procura ser eficiente y eficaz.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Devocional Diario.com
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Gracia, ¿Licencia para pecar?

Romanos 6:1,2

“¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?”


Ninguno de nosotros merecía una salvación tan grande como la que Dios nos ha dado, aun cuando éramos pecadores y no merecíamos perdón, Dios nos perdono, nos limpio de todo pecado y ahora nos ha dado una nueva vida, una vida en Cristo que no esta viciada conforme al viejo hombre, sino mas bien una nueva vida que nace de una relación intima con Dios.

En Efesios 2: 8 y 9 leemos: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”. Sin duda la gracia es un don de Dios, que no es que nosotros queramos o merezcamos, sino que es un regalo de Dios, que sin merecerlo se le es otorgado a todos aquellos que lo quieren aceptar.

Ahora nuestra vida se rige a través de la Gracia de Dios. Antes en el antiguo tiempo la vida se regia a través de la Ley, esa ley que fue impuesta para demostrar lo difícil que nos era ser fieles a Dios, mas con la venida de Cristo y su perdón ahora vivimos en un periodo denominado: “El Periodo de Gracia”, en donde todos aquellos que quieran alcanzar la gracia de Dios lo pueden lograr, tan solo con arrepentirse de corazón de sus pecados y comenzar a vivir una vida agradable a Dios.

Hoy en día la gracia de Dios es la que nos permite arrepentirnos de nuestros pecados, pues mientras halla gracia, aun es posible.

Lo triste de esto es que muchos utilizan la gracia con una licencia para pecar, pues el simple hecho de saber que aun tengo oportunidad de arrepentirme me hace concretar cosas que deberían estar ya canceladas de hace mucho tiempo. Pablo lo decía de esta forma: “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?” (Romanos 6: 1, 2).

Lo que Pablo quería decir, es que ¿Cómo es posible que vivamos aun en el pecado, cuando ya morimos a el?, y es que es igual que cuando un ladrón fue encarcelado por robar, paso muchos años de su vida en esa cárcel horrible, pero luego fue perdonado, pero al regresar al pueblo, volvió a robar nuevamente, ¿Acaso no bastó todo el tiempo de cárcel?, ¿Acaso era un excelente lugar para pasar muchos años de su vida?, ¿Qué era lo mínimo que se esperaba de el, al ser perdonado?, si, se esperaba que no robara mas. Así mismo, luego de ser perdonados, se espera de nosotros que evitemos a toda costa el pecado, Jesús decía: “Vete, y no peques mas”.

Lastimosamente muchas veces podemos convertir la gracia de Dios en una desgracia, digo desgracia porque al no tener cuidado podemos aprovecharnos de ella convirtiéndola en una desgracia para nuestra vida, llevando de esta manera una vida de pecado continuo que nos puede alejar de la Gloria eterna. En Hebreos 12:15a leemos: “Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios”.

Es por esa razón que cada día debemos hacer lo que Pablo le dice a Timoteo que haga: “Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús” (2 Timoteo 2:1).

Amados, no utilicemos la GRACIA de Dios como libertinaje, no te aproveches de ese regalo que Dios te dio, imaginate que alguien te regala una tarjeta de crédito, con saldo limite de $500, pero tu comienzas a gastar y a gastar y cuando sientes el crédito se sobre giro y ahora tienes una deuda de $5,000, ¿Qué hiciste con el regalo que se te obsequio?, ¿Qué clase de respuesta diste al bien que alguien te quiso hacer?, ¿Será que se merecía que te aprovecharas del regalo?, Claro que NO, no seas aprovechado, no utilices la gracia como ocasión para pecar, cuidado que nadie sabe el día ni la hora que el Señor vendrá y ¿Qué ocurrirá si en ese momento estas aprovechándote en mal manera de la gracia?, seguramente te quedaras.

En Judas verso 4 lo leemos claramente: “Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo”.

No convirtamos la GRACIA de Dios en un libertinaje, al contrario, tratemos cada día de guardarnos lo más que podamos para no aprovecharnos de ella. Seamos buenos administradores de esta gracia: “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” (1 Pedro 4:10)

No conviertas la gracia en una desgracia para tu vida, no te confíes en lo que te dicen que no importa lo que hagas, que mientras estés en el periodo de la gracia no hay problema, al contrario toma muy en cuenta estos versículos bíblicos y vívelos:

“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras” (Tito 2: 11-14)

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Devocional Diario.com
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Jesucristo, el Único mediador

1 Timoteo 2:5-6

"Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo."

Desde tiempos antiguos con la lectura de la palabra de Dios, podemos darnos cuenta de que Dios mismo elegía a un hombre o mujer para dirigir a su pueblo Israel, los cuales eran conforme al corazón de Dios y obedientes a su palabra.

Con el pasar de los años, la maldad en la humanidad aumentó a niveles inesperados y resultaba casi imposible encontrar a hombres o mujeres que sabiendo cuales son los mandamientos de Dios, no lo amaban a Él por sobre todas las cosas y terminaban en desobediencia y adorando a otros dioses, dioses hechos por el mismo hombre a su manera.

Dios en su infinita misericordia, decide enviar a su unigénito hijo al mundo para que todo aquél que en Él crea no se pierda mas tenga la vida eterna. Aun así hay en el mundo mucha gente que no cree en el hijo de Dios y que no le han reconocido como Señor y Salvador, que se han dejado engañar por hombres que se creen dioses y están llenos de maldad, costumbres y enseñanzas que han sido también inventadas por hombres con el único fin de tener una protección que SOLO DIOS la puede dar.

Hoy día el panorama mundial no ha cambiado, mucha gente sigue creyendo en creencias inventadas por hombres, doctrinas erradas sobre la salvación y tal es el caso que muchas familias tienen en sus casas altares con estatuas y día a día le prenden velas y le hacen peticiones, talvez esas personas hacen eso porque alguien le dijo que eso les daba protección tanto a ellos como a sus seres queridos, y quizá en algún momento una de esas tantas peticiones haya sido concedida por el UNICO TODOPODEROSO y por su FE depositada en tal petición y no en el “santo” al cual le prenden la vela.

En el libro de Éxodo, capitulo 20, versículos del 3 al 5 dice claramente: “No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso…” y claramente la humanidad hoy en día tiene una cantidad de dioses hechos a imagen y semejanza de Dios, aun así se inclinan a ellas y las honran. ¡Que desobediencia! En otros tiempos, Dios habría consumido tal pecado, pero gracias a su infinita misericordia y que en los tiempos de Noe, Dios estableció su pacto con el y en la actualidad sigue vigente.

Amigo lector, en el libro de Filipenses capitulo 2, versículos del 5 al 11 dice: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.” En este momento te quiero decir, que Jesucristo es el UNICO MEDIADOR entre Dios y los hombres, que como dice el apóstol Pablo en Filipenses “…Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor…” El único que te puede dar salvación y te puede acercar a Dios es Jesucristo, pues fue el único que MURIO EN LA CRUZ por ti y por mí llevando nuestros pecados. ¡Que sacrificio! ¿Y que espera Dios de la humanidad? Que valoren tal sacrificio y que reconozcan que Jesucristo es el Señor, que le adoremos SOLO A ÉL, que le aceptes como Señor y Salvador y le sirvas.

Tu me dirás, pero yo creo en la virgen María, en José Gregorio Hernández, en la madre María de Calcuta o en cualquier otro que para ti es un dios, pero déjame decirte que ellos fueron personas como tu y como yo que tal vez llevaron una vida agradable a Dios y que para llegar al cielo y obtener su salvación debieron haber reconocido a Jesucristo como único Señor y Salvador. Tal vez tú me dirás que ellos hicieron milagros, déjame decirte que los milagros los hace solo Dios a través de cualquier hombre que viva conforme a la voluntad del TODOPODEROSO.

Amigo lector, esa FE que tienes puesta en dioses ajenos, deposítala en Dios, confiesa con tu boca que Jesucristo es el Señor y veras la Gloria de Dios en tu vida. Dios te ama y quiere mostrarte grandes cosas que tú no conoces y quiere darte la vida eterna que Satanás te quiere robar.

Si en este momento sientes que Dios toca la puerta de tu corazón, no esperes mas, atiende su llamado y deja que su Espíritu Santo te guíe a toda justicia y verdad.

Autor: Kenny Quijada
Escrito para: Devocional Diario Leer más...

2 Timoteo 1: 6

“Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.”

¿Qué pasa contigo?, hace días que vienes con un animo distinto al que sueles tener, el ir a la Iglesia ya no te es motivo de alegría, ¿Por qué? las alabanzas ya no son tan gozadas como antes, la adoración no es la misma y se ha perdido el gusto de las predicaciones.

¿Cuántas excusas pondrás?, ¿Quién tiene la culpa hoy?, Si, yo se que reconoces quien realmente tiene la culpa, se muy bien que sabes lo que esta pasando, aun cuando lo quieras disimular tu ritmo espiritual ha bajado, ¿Qué pasa?, no me digas que oras como antes, no te engañes pensando que leer la Biblia el poco tiempo que lo haces es suficiente, cuando antes pasabas horas completas leyéndola, no me vengas con que en la oración lo que ahora importa es la calidad y no la cantidad de tiempo, ¿A quien pretendes engañar con tanta excusa?

¿Qué pasa ahora con el servicio que realizas?, no que antes te preparabas lo mas que podías para ir y desarrollar tu servicio lo mejor que podías, antes orabas mucho para que Dios te respaldara, no soportabas a que llegara la hora para ir a servir, hacías todo por amor.

Te recuerdas el día que estabas en tu casa preguntándote: ¿Por qué hago esto? Y Dios vino y te dijo, “Hijo lo haces por amor a mi” tu lloraste en la presencia del Señor porque sabias que lo hacías para El, cada día te levantas con las ganas de servir a Dios, de hacer algo para El, venias a las personas en la calle sin Cristo y querías detenerte a hablarle de Cristo, ¿Qué pasa ahora contigo?

Tu primer privilegio fue el que mas amaste, no lo podías creer por primera vez ibas a hacer algo para Dios, era lo mejor que te podía pasar en la vida cristiana, te sentías tan feliz que querías contárselo a todos, no te importaba que en el privilegio tu labor era de lo mas sencillo posible, tu tenias un corazón tan agradecido que te sentías como que era el privilegio mas grande sobre la faz de la tierra, ¿Qué pasa ahora?

¿Cuánto tiempo esperaras para mejorar tu relación personal con el Señor?, ¿Qué estas esperando que pase en tu vida para cambiar tu ritmo?, ¿Por qué permites que el fuego de Dios se apague en tu vida?

Reconócelo, ya no puedes mas, estas cansado, sientes que no tienes fuerza, no quieres reconocerlo porque siempre tuviste una imagen excelente delante de todos, pero se sincero contigo mismo, necesitas de Dios, necesitas encontrarte con El, necesitas alimentarte, estas vacío, no hay agua en el pozo de tu vida, necesitas un respiro, necesitas a Cristo en tu vida.

No me digas que eres cristiano, yo lo se y tu también, pero mas allá de eso es hora de volver a la senda antigua, a gozar de lo que antes te gozabas, de volver a orar con las ganas que antes lo hacías, de volver a leer la Palabra como antes lo hacías, Dios quiere de ti eso y mucho mas, El anhela estar contigo, El te quiere usar, tiene planes muy hermosos para tu vida, pero necesita de ti que avives el fuego en tu vida.

Ya no puedes seguir así, es hora de levantarte, es hora de olvidar los errores del pasado, es momento de no ver lo que el hombre ha hecho con tu vida, es momento de perdonar a los que han interferido en tu caminar con Cristo y es hora de perdonarte a ti mismo por todos los errores que has cometido, es momento de pararte firme y decir: “Señor, aquí esto nuevamente”.

Se que será difícil, pero en este camino no estas solo, tienes a Jesús de tu lado, tienes al TODOPODEROSO, nadie te podrá hacer frente, porque Dios estará contigo, el peleara las batallas por ti e ira delante de ti como Poderoso Gigante, te pondrá como cabeza y no por cola, hará de ti una nación grande y bendecirá a los que te bendigan.

Hermano no te des por vencido, no te quedes ahí sentado, no pienses que ya no puedes volver al mismo nivel de antes, ¿Quién te dijo eso?, Dios puede hacer que vuelvas al mismo nivel de antes y superarlo, lo único que necesita de ti es: DISPOSICION.

Te hago una pregunta:

¿Quieres seguir como estas? ó ¿Quieres avivar el fuego de Dios en tu vida?

La respuesta depende de tu DISPOSICION, Dios estará ahí SIEMPRE esperando tu sabia decisión.

Con amor de parte del Señor.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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¿Qué hacer mientras espero?

Salmos 40: 1 - 2

“Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos”.

Todos los que hemos pasado por la etapa del noviazgo sabemos muy bien lo que se siente al estar esperando que Dios responda esa tan ansiada petición como lo es: ¿Quién será la chica con la que me casare?

La mayoría de los jóvenes quisieran pedirle a Dios que les respondiera esta pregunta a mas tardar en unos cinco minutos y los “mas espirituales” le dan un día completo. Pero lo que a mi me urge, muchas veces a Dios no y es ahí en donde entramos en la tan famosa etapa de “Esperar en Dios”.

Posiblemente tu dices: “Yo tengo treinta años y sigo esperando y nada de nada, Dios no responde”, esta claro también que Dios no te llevara a esa persona y con voz de trueno te dirá: “esta es la elegida”, ¡Claro que no!, dependerá mucho de ti el saber interpretar el momento adecuado para que eso se concrete, ya en otra ocasión profundizaré sobre esa etapa, en este momento la pregunta seria: ¿Qué hacer mientras espero en Dios a la persona que será mi novio o novia, y por ende mi futuro esposo o esposa?

Te daré algunos consejos a la luz de la Palabra de Dios que te servirán en gran manera mientras esperas en Dios:

Primero, Salmos 37: 4 “Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón”. No hay forma de recibir una respuesta mientras no te deleites en Dios, la Biblia es clara en aconsejarte que te deleites en El, pero ¿Qué es deleitarse? Deleitarse es gozarse, agradarse en algo, es sentir placer de estar realizando algo, traducido al lenguaje nuestro seria: “Sientete tranquilo en Jehová, porque cuando esto ocurra, El concederá las peticiones que tengas dentro de tu corazón”. No pierdas la paz ni la calma, no te quedaras soltero de por vida, tarde o temprano la persona indica llegara, pero DELÉITATE.

Segundo, Salmos 37: 5 “Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.”, que lindo saber que cuando confío totalmente en él, él hará. Amado o amada, es difícil esperar, pero cuando encomiendas y confías en Jehová, tienes que tener la certeza inconmovible de que EL HARÁ. ¿Para que desesperarse?, ¿Para que turbarse?, Si yo confío en Jehová, tengo que estar tranquilo, porque El esta obrando.

Tercero, San Mateo 6: 33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Es que sin duda no hay forma de encontrar respuesta sin buscar primeramente el reino de Dios y su justicia, ¿Quieres un excelente novio o novia?, ¿Quieres que la persona que será tu novio o novia sea tu futuro esposo o esposa?, Entonces busca antes que nada el reino de Dios y su justicia.

Cuarto, 1 Timoteo 4:13 “Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza”. Es necesario utilizar nuestro tiempo para la obra del Señor, no hay mejor cosa que desgastarte para Dios, que lindo es que un joven mas allá de sus necesidad de tener a alguien como novio o novia sienta el deseo ferviente de buscar mas de Dios, de meterse mas con El y de servirle con todo su ser. Mientras esperas en Dios utiliza tu tiempo para leer más la Palabra de Dios, Sírvele en tu congregación lo más que puedas y sobre todo cuida mucho tu relación personal con el Señor. Si haces todo esto no tendrás necesidad de andar pensando tanto en estar esperando, pues estarás tan ocupado en la obra de Dios que cuando menos sientas el tiempo se cumplirá y tu respuesta será palpable.

Quinto, 1 Timoteo 4: 16a “Ten cuidado de ti mismo”, Pablo le decía esto a Timoteo, ahora yo te lo digo a ti, ¿Por qué?, pues porque en este periodo de espera vendrán muchos “pintados de respuesta de Dios” que querrán entorpecer tu espera, queriéndote engañar. El enemigo también pondrá muchas situaciones que te harán revolver tus emociones, es por esa razón: “Ten cuidado de ti mismo”, no te dejes llevar por lo que “tu crees” que es la respuesta, consulta siempre a Dios, ve a la Biblia, examínalo todo a través de ella, consulta con tu líder espiritual, con tus padres o con personas que tengan la suficiente madurez como para orientarte de una manera espiritual y no emocional.

Estas son nada más algunas recomendaciones, hay muchas más que en cualquier momento te recomendare, pero te aseguro que si tomas en cuenta esto, tu esperar en el Señor será más fácil.

Amado joven, nuevamente te repito: NO TE DESESPERES, no creas que el tren ya pasó, ni que perdiste tu oportunidad, ni que ya jamás volverás a tener la probabilidad de entablar un noviazgo, nada de eso será cierto si tomas en cuenta los consejos anteriores. Recuerda que cuando Dios hizo al hombre dijo: “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”, eso significa que tu no estarás solo o sola, Dios te dará la ayuda idónea que necesitas, porque El sabe que no es bueno que estés solo, nada mas NO TE DESESPERES.

¡Vamos!, es tiempo de servirle, de gozarse en El, de cantarle con todas tus fuerzas, de asistir a cuanta actividad de tu congregación puedas, aprovecha tu tiempo de soltería, haz muchos amigos y amigas, ponte a la disposición de tu pastor o líder espiritual para realizar cualquier trabajo, mientras mas ocupado pases en la obra del Señor, menos sentirás el tiempo de espera.

Una cosa quiero que te quede bien claro: NO TE DESESPERES. Dios ya te tiene en su agenda cronológica, solo ESPERA un poco más.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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