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“Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe”. (Romanos 4:13).

Una vez alguien dijo: “Las Oportunidades llegan una sola vez a la puerta”. Cuando la oportunidad llama a la puerta, puede muy bien significar que se haya perdido para siempre.

Algo que impide que las personas, incluso cristianas, aprovechen las oportunidades, es el Temor. Nuestra más firme decisión puede debilitarse cuando nos enfrentamos a ciscunstancias desconocidas o inciertas. Aún cuando tengamos una oportunidad dada por Dios, pudieramos rechazarla debido al temor y a la duda.

La única medicina para el temor y la duda es la Fe. Puede lograr mucho la persona que se enfrenta con Fe a la oportunidad dada por Dios. Tomemos en consideración a Abraham. Dios le dio a Abraham una tremenda oportunidad, pero también la oferta tenía muchas exigencias y situaciones dificiles. Dios lo haría el Padre de Una Gran Nación pero debía obedecer al Señor por sobre todas las cosas. Pero abraham reaccionó con Fe y dejó un legado de Fe para todos nosotros, el cual podemos encontrar resumido en el Libro de Hebreos, Capítulo 11.

Si seguimos el ejemplo de Abraham, hallaremos la confianza y el valor para enfrentarnos con éxito a los problemas de la vida. Y en el proceso experimentaremos el placer y el conocimiento del Verdadero Dios, de las Verdaderas Oportunidades.

El cumplimiento de las promesas de Dios se basa en la reacción que tuvo Abraham. Si abraham se hubiera negado a obedecer a Dios, habría perdido la recompensa de Dios, y entonces habría pasado su oportunidad. Pero Abraham obedeció a Dios. Abraham obedeció con Fe, creyendo que Dios cumpliría todo lo que había prometido al hacerlo, Abraham da un ejemplo de cómo reaccionar ante las oportunidades que da Dios.

Debemos reaccionar con Fe, creyendo que Dios nos bendecirá por Nuestra Obediencia al cumplir sus promesas. Y, al igual que Abraham, cuando seguimos en obediencia podemos experimentar una relación más profunda con el Señor.

Hay dos cosas que debemos recordar:

En Primer lugar, Dios no olvida a los suyos. Si damos el paso de Fe para aceptar las nuevas oportunidades que Dios nos da, podemos estar seguros de que Dios nos cuidará, tal como lo hizo con Abraham.

En Segundo lugar, no debemos olvidar las promesas de Dios que no olvido Abraham. Dios llevará a feliz terminó lo que ha prometido, en Su Tiempo.

Nunca debemos dejar pasar las oportunidades que Dios nos brinda, sino dar un paso de Fe confiando en que el cumplirá sus promesas. Cuando Dios dice: “Haré esto por ti”, Él espera la respuesta de Fe: “Si, lo creo”.
Muchas veces somos de los que pensamos que las oportunidades requieren un trabajo arduo. Tal vez eso explica porque muchas veces descuidamos e incluso rechazamos las oportunidades. Pero las oportunidades que Dios nos da, sobre todo las más dificiles, nos permiten poner de manifiesto nuestra Fe en Él.

Tal vez Dios te está pidiendo un paso de Fe para servirle. No le temas a lo desconocido, aprovecha la oportunidad. Aún en medio de tus preguntas, Dios te ha prometido que su presencia estará contigo.

Al obedecer a Dios, usted descubrirá su Gracia capacitadora. Le concederá la fortaleza, poder y sabiduría cuando dependa verdaderamente de Él. Su presencia y su poder estarán siempre con Usted de una forma que nunca creyó posible.

“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2da Timoteo 1:7)

Autora: Lidia Tapisquen
Escrito para: http://blog.vivoparacristo.info/
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Hebreos 11:1

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”


Recuerdo aún cuando era niño que tenía muchas fantasías como ser policía, bombero, rambo, súperman, entre otros; algunas eran solo fantasías, en cambio, otros si se cultivaban pudieron ser una realidad.

Sin embargo, los sueños suelen ser un reflejo de lo que pudiéramos ser y hacer, solo que para llegar a alcanzarlos en muchos casos hay que dedicar tiempo, en otro dinero y en común hay que decidirse por conseguirlos, sin importar cuantas personas se opongan. Dios se alegra cuando tú te esfuerzas para alcanzarlos y se regocija cuando los logras.

Aprendamos esto en el momento de emprender una labor o sueño. En el comienzo vas a tener a las personas que te van a decir: ¿para qué lo vas hacer, sino va a funcionar?; cuando comiences puede que te digan: quizás lo hagas; y cuando hayas alcanzado esa meta tan deseada te dirán: ¡qué bien lo hiciste! ¡yo sabía que podías hacerlo! Estamos llenos de ese tipo de personas egoístas y que buscan derribar sueños.

Quiero hablarle de un hombre, Hans Babblinger, el vivió hace unos siglos atrás en Alemania, en una ciudad llamada Ulm. Trabajaba haciendo prótesis, pero tenía unos sueños muy adelantados para su época, aunque era un hombre ocupado, ya que se dedicaba hacer realidad los sueños de personas que pensaban que nunca podrían caminar por la pérdida de unos de sus piernas, en su mente y corazón estaba latiendo el suyo propio.

Con el tiempo llego el momento de hacer su sueño realidad y se hizo un par de alas en su taller y las probó a las faldas de los Alpes bávaros, buena idea ya que en esa zona las corriente de aire ascendente son comunes; en compañías de amigos que observaban la hazaña, se lanzó y voló hasta abajo con toda seguridad y firmeza, todos los que lo vieron aplaudieron y estoy seguro que Dios también.

En una visita del rey programada para esa ciudad hicieron que le pidieran a Hans que volara para el rey, oferta para la cual no se negó, pero por la magnitud del evento escogió un lugar no seguro para la hazaña, ya que los vientos ascendientes no era común en ese lugar y por ende el espectáculo fue trágico para Hans y aunque sobrevivió a la caída no pudo ante los destructores de sueños.

El domingo siguiente al trágico accidente de Hans, te podrás imaginar lo que habló el obispo del la catedral de Ulm, “el hombre no está destinado para volar” lamentablemente Hans se lo creyó.

No sé cuantas personas que hoy están leyendo esta reflexión al igual que Hans están creyéndoles a los destructores de sueños que lo que estamos haciendo no sirve, quisiera ser claro en explicarme que Dios hace de una forma especial en las personas que creen en esos sueños.

Hebreos 11:1 “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” Pudieras ver tus sueños como una parte de tu fe, y que al igual que todos los hombres y mujeres de Dios lucharon para alcanzarlo. Pudieras ver a José que aunque sus hermano no le creían y lo menospreciaban se guardo para obtener lo que siempre soñó; David un joven de solo 17 años ir a enfrentarse a un gigante y echar fuera las palabras desalentadoras de sus hermanos; Gedeón el menor de los hijos de la familia de su padre no se detuvo por los que buscaban su vida, por hacer realidad nuevamente esas historia que le hablaban sus padres de generación en generación de las maravillas que el Dios vivo hizo con sus pueblo; y que mayor ejemplo que nuestro Señor Jesucristo, quien no escatimó esfuerzo para darnos libertad y que no estuviésemos sujetos a esos destructores de sueños y hasta la muerte lo padeció por amor a nosotros.

No hagamos caso de esas personas que como dijo salomón que no descansan si no han visto caer alguno, creo que todos los que escuchan o leen la historia de Hans quisieran retroceder y decirle que no se desanime y siguiera, que si lo podía conseguir, pero es inútil ya su tiempo pasó y también será inútil si tu abandonas tus sueños por el comentario de un destructor de sueños.

Hay muchos destructores de sueños, para José y David eran sus hermanos, para Gedeón eran los habitantes de su ciudad y para Hans era su líder espiritual; de verdad que ignoro quién sea el tuyo, pero si te digo que queda de tu parte lograrlo y que esas personas que te hacen oposición también son de ayuda para que tu madures y alcances tus metas.

Amigo lector el Señor ha preparado para nosotros las mejores cosas, para que seamos perfeccionados en El y no veas lo grande que puede ser el gigante que se te levanta o el problema que tienes, para andar por ahí alardeando de lo dura que puede ser tu vida, es momento que le des media vuelta a tu forma de ver las cosas y le digas, tanto al gigante como a los problemas, y a todas las personas que te rodean que le sirves a un Dios poderoso y que es más grande que todos ellos.

Así que si hoy pensabas dejar a un lado tus sueños o aun cuando hace tiempo lo hayas dejado, si tienes vida hay oportunidad, anda a la palabra de Dios y el Señor te va hacer ver cómo seguir adelante, confía tus sueños ya que es importante para Dios.

“Cuando los sueños se rompen o se frustran es como si muriéramos, si te sientes así, ve a la cruz y si quieres te asomas al sepulcro y te darás cuenta que no hay nada, la victoria está en la resurrección. Levántate y sigue adelante”

Autor: Juan C. Aguilera
Publicado en: http://blog.vivoparacristo.info/
Escrito para: http://www.devocionaldiario.com/
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¿Fe o Emoción?

Deuteronomio 1:20,21

“como Jehová el Dios de tus padres te ha dicho; no temas ni desmayes.”


El Señor en todo momento ha demandado fe de su pueblo Israel y hasta nuestro tiempo lo sigue demandando de tal modo que nos dice: “sin fe es imposible agradar a Dios”.

Querido hermano o amigo en esta vida que nos ha tocado vivir a cada uno de nosotros, podemos encontrar retos, obstáculos, adversidades, entre otras circunstancias que pueden cambiar nuestro estado de ánimo.

Pero en la palabra hay muchas promesas con la finalidad que sea cual sea el momento que estas pasando puedas experimentar alegría, paz y gozo.

Cuando conocemos nuestras limitaciones y estamos claros de que somos faltos en todo y que para realizar la labor que el Señor nos está mandando y encomendando necesariamente hace falta fe, pudiendo definir la fe como la habilidad de creer en Dios sin ver y muchas veces sin entender.

Comprendamos que nuestros pensamientos no son los pensamiento del Señor y nuestros caminos no son sus camino; la palabra nos habla de hombres y mujeres que comprendieron que tenían que seguir al Señor a cuesta de su felicidad muchas veces y tuvieron que conseguir gozo y alegría en la promesa venidera y a ellas aferrase.

La Emoción establece nuestro estado de conducta y en sentido general se ajusta al entorno que lo rodea.

La Fe, Hebreos 11:1 lo describe muy bien “Es pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”

Cuando estamos sujetos a la emoción y en nuestro entorno hay miseria, cadencia y dolor, nuestra visión se reduce a tal punto que a veces decimos “hasta aquí llegamos”; pero en la fe tu visión se extiende a que eres hijo del Altísimo y por lo tanto no se ha visto justo desamparado ni su cimiente que mendigue pan.

Tratemos de comprender solo algo de Dios, que aunque seamos infieles, él permanece fiel; él no puede negarse a sí mismo. Por tanto no nos limitemos a lo que nuestros ojos ven ya que si lo hacemos no actuamos según la fe que hay en nosotros, sino con emoción; eso no le agrada al Señor y no es beneficioso para nosotros.

En Deuteronomio 1:20,21 puedes darte cuenta que el pueblo aunque Dios le había autorizado la toma de la promesa, por su falta de confianza o mejor dicho de fe, no pudieron entrar en la tierra prometida sino que entraron sus hijos cuarenta años después; comprendamos lo que el Señor nos quiere decir y si es momento de entrar no dudemos en hacerlo porque el ya nos dio su Palabra.

“Mis hermanos tenemos la bendición frente de nuestras narices, pero en nosotros esta la decisión de verla y te digo que la única forma es con los ojos de la fe. Mira, Jehová tu Dios te ha entregado la tierra; sube y toma posesión de ella, como Jehová el Dios de tus padres te ha dicho; no temas ni desmayes.”

Autor: Juan C. Aguilera
Escrito para: blog.vivoparacristo.info
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San Mateo 20:17-19

“Subiendo Jesús a Jerusalén, tomó a sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdote y a los escribas, y le condenarán a muerte; y le entregarán a los gentiles para que le escarnezcan, le azoten, y le crucifiquen; mas al tercer día resucitará.”


Llegó un día mas y nos preguntamos ¿Qué voy hacer?, ¿Por qué estoy aquí?, ¡Dios porque no me llevas de una vez! ¿para qué tanto sufrir?; a menudo son las pregunta que nos hacemos cuando vemos las cosas color de hormiga y mucho más cuando ha pasado tanto tiempo y no hayamos solución a nuestros problemas y comenzamos a creer que nada ni nadie puede cambiarlo.

Pero la esperanza que nos da el Señor mediante su palabra es firme, y cuando creemos podemos ver resultados satisfactorios que no se quedaran en este tiempo sino que son duraderos hasta la eternidad, cuando nos ubicamos en los últimos momento antes que el Señor Jesús entrara en Jerusalén nos damos cuenta que el estaba decidido a terminar lo que había comenzado y que no titubeó en ningún momento para entrar aun a sabiendas de todo lo que padecería.

Por lo tanto debemos de asegurarnos de cómo vamos a enfrentamos cada situación de nuestra vida sin importar qué tan duro sea el momento que estamos viviendo, aun cuando sintamos que no tenemos más fuerza, porque sabemos que en esa debilidad nuestra el Señor se hace más fuerte.

Veamos a David, un adolecente pastor de ovejas enfrentándose a un gigante como de dos metros setenta centímetros; antes de que ese muchacho llegara al campo de batalla ya había vencido al gigante y me podrías preguntar ¿Por qué? Vean sus palabras “Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. Añadió David: Jehová, me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, el también me librara de la mano de este filisteo” (1 Samuel 17:36,37). Este muchacho en su corazón estaba la victoria aunque a la vista de todos y aun de sus seres queridos (sus hermanos) esa batalla estaba pérdida, pero él sentía y confiaba que Jehová estaba con él.

Y si seguimos viendo esas enseñanza que nos deja y las cuales se reflejan en esa batalla, podríamos hablar de la confianza que el tenia de sus cualidades y confió que con su onda podía derribar a ese gigante. Mi hermano el Señor te está preparando para la pelea con el gigante, por tanto no le temas al rugir del león o del oso porque ellos no podrán contra ti y teniendo esta gran promesa que dice “porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal para daros el fin que esperáis.” (Jeremías 29:11), los pensamiento del Señor para nosotros es para que alcancemos nuestras metas, para tener éxito.

El Señor de igual manera había identificado todo lo que le vendría y tomémonos un momento para detenernos en Mateo 20:18,19, y nos podemos dar cuenta que:

• Primero: Está consciente que iba a ser entregado (“el Hijo del Hombre será entregado”),
• Segundo: El identifica a quien lo entregarían (“A los Principales Sacerdotes y a los Escribas”),
• Tercero: Detalla todo lo que le harían (“le condenarán a muerte; y le entregarán a los gentiles para que le escarnezcan, le azoten, y le crucifiquen”),
• Cuarto y más importante: Trata de hacerle entender a sus discípulos algo que ni el diablo pudo entender (“mas al tercer día resucitará”).

Comprendamos esta revelación de la palabra de Dios y podremos tener éxito en el plan divino; al igual que nuestro Maestro, podemos ir a la palabra y encontrar:

• Primero quien es nuestro enemigo Ap. 12:12 (“Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.”),
• Segundo que nos harán o lo que padeceremos Mt. 10:16-18 (he aquí, yo os envíos como a ovejas en medio de lobos…”)
• Y tercero alcanzar lo esperado 1Ts. 4:17 (“luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.”).

Para alcanzar esa promesa tan anhelada debemos estar firmes (preparados) para recibirlo, ya que para mantenerse en todo lo que vallamos hacer necesitamos ver este proceso que pasaremos en todo momento.

Luchemos mis hermanos porque el Señor no dudo en luchar por nosotros para que tengamos confianza en el y aunque sepamos todo por cuanto vamos a pasar no vacilemos en el momento de pararnos firme y hacer las cosa que el Señor nos exige pues el nos ama con un amor que sobrepasa todas nuestras maneras de pensar (aunque seamos infieles el permanece fiel) él es fiel créelo.

“No dudes nunca de la bondad del nuestro padre ya que el en ningún momento dudo para darte de su amor y su misericordia”

Autor: Juan C. Aguilera
Escrito para: http://blog.vivoparacristo.info/
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Arriesgarse es la Clave

Hebreos 11:8

“Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba”


Este día Dios me traía a mi mente y a mi corazón esta Palabra: ARRIESGARSE. Y es que la vida cristiana es de riesgos, porque FE es tomar riesgos.

Pero cuando hablo de arriesgarse no hablo de hacer locuras que sean producidas por nuestra mente humana, sino de hacer aquello que Dios te ha mandado a hacer, pero que realmente no entiendes muy bien ni el ¿Por qué?, ni el ¿Para que?

Eso es lo divertido de la vida cristiana, saber que Dios te esta mandando a hacer algo que tu mente no comprende, pero que su final es un FINAL DE IMPACTO.

Y es que el que no se arriesga no puede ver lo PODEROSO que es Dios, ni mucho menos podrá ver la Bendición, porque hay momentos en la vida, en donde TODOS anhelamos ver el Poder de Dios, pero en donde no queremos arriesgarnos a obedecer al pie de la letra su Palabra.

En la Biblia encontramos muchos personajes que decidieron arriesgarse en FE para poder ver la Gloria de Dios.

Un Abraham que Dios lo saca de su tierra y de su parentela. Génesis 12: 1 y 2 dice: “Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición”.

Si Abraham no se hubiera arriesgado a creer lo que Dios le prometió, hoy no lo conoceríamos como “El padre de la fe” o “El amigo de Dios”.

Un Moisés que acepto una tarea no muy fácil. En Éxodo 3: 9 y 10 dice: “El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen. Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel”.

Si Moisés no hubiera decidido arriesgarse a esta tarea, hoy no lo conoceríamos como “el Caudillo de Israel” o “El hombre mas manso sobre la faz de la tierra”.

Un Josué que recibió unas instrucciones poco lógicas para la mente, pero GRANDES en la FE. En Josué 6: 2 al 5 dice: “Mas Jehová dijo a Josué: "Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, con sus varones de guerra. Rodearéis, pues, la ciudad todos los hombres de guerra, yendo alrededor de la ciudad una vez; y esto haréis durante seis días. Y siete sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carnero delante del arca; y al séptimo día daréis siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarán las bocinas. Y cuando toquen prolongadamente el cuerno de carnero, así que oigáis el sonido de la bocina, todo el pueblo gritará a gran voz, y el muro de la ciudad caerá; entonces subirá el pueblo, cada uno derecho hacia adelante”.

Las instrucciones eran para dudar, pues humanamente era imposible que eso se diera tan solo con dar vuelvas, cantar y gritar. Pero lo que para la mente humana parece incomprensible, cuando te arriesgas en FE, eso se convierte en la MEJOR VICTORIA que pudieras tener.

Un David frente al gigante. En 1 Samuel 17: 32 dice: “Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo”.

Sin duda el tomar riesgos en FE dio como resultado un ser llamado “Un hombre conforme al corazón de Dios”.

Así podría mencionar muchos otros personajes que se arriesgaron creyéndole a Dios y no fueron defraudados.

Amados Hermanos, es hora de tomar riesgos frente a las indicaciones que Dios te da. No hay mejores resultados que aquellos que se dan en base a FE en el Señor.

Fe es tomar riesgos, pero ¿Será que estamos dispuestos a tomar riesgos en el Señor?, sinceramente te digo: SI DIOS te lo DIJO, VÉ, si El te envió, NO DUDES, si el te dijo que estará contigo, ¿Por qué TEMER?

Es momento de entender que para ver la GLORIA de Dios necesito arriesgarme en FE, eso si, asegúrate que el mandato viene de Dios y no de una emoción humana, pues TODO lo que viene de DIOS prevalece y es respaldado, mas la simple emoción nunca llega lejos.

¿Estas dispuesto a arriesgarte?, con toda sinceridad te digo: YO SI.

Autor: Enrique Monterroza
Escrito para: www.devocionaldiario.com
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¿Desesperarse?, ¿Para que?

Salmos 27: 14

“Aguarda a Jehová;
Esfuérzate, y aliéntese tu corazón;
Sí, espera a Jehová”


No voy a negar que el hecho de no ver las respuestas de Dios a las promesas que nos ha hecho, muchas veces nos lleva a la desesperación.

Quizá tu estés pasando por un momento de esos, en donde estas siendo presa de la desesperación, los días han pasado, los meses ya se fueron, los años vienen uno tras u otro, ¿Y tu respuesta?, ¿Cuánto tiempo he de esperar mas?

Personalmente Dios ha tratado conmigo en esa área, hoy en día puedo decir con toda autoridad de que no me es difícil esperar las respuestas. Claro está, que quisiera que muchas de ellas se cumplirán ahora mismo o mas tardar mañana, pero he comprendido que aunque me desespere, eso no traerá la respuesta de Dios, pues el tiene un tiempo estipulado para darla.

Y es que es fácil quererse desesperar, mas cuando lo que se te ha prometido no quiere ni asomarse en lo mas mínimo, es que lejos de verse cumplida esa promesa se ve mas lejos que nunca, pero tranquilo, tranquila, ¿Por qué desesperarse?

En mi vida cristiana he tenido momentos en donde no he visto aun cumplidas las promesas que Dios me ha dado, en mas de alguna vez me pregunte del porque no las veía y en alguna ocasión quizá hasta me desespere. Pero Dios ha sido tan lindo que después de varios años me ha moldeado esa área de mi vida, la de saber esperar su momento.

El otro día platicábamos con un pastor y le hacia ver que no me preocupan que las cosas que Dios me ha prometido no se cumplan rápido, y le decía que no me preocupaba, porque se que al final se terminaran cumpliendo, tarde o temprano llegaran.

Y es que es lindo cuando se tiene la confianza necesaria para saber que si no es ahora, podrá ser mañana y sino, habrá mas tiempo para poderla recibir, pero de que la recibo, la recibo, y es que Dios no es hombre para mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta, eso me da la paz de saber que El cumplirá lo pactado.

¡Eso si!, parte de que Dios cumpla con lo pactado será el hecho de que tu también cumplas con lo pactado, ya que muchas veces nosotros queremos que Dios sea fiel en las promesas que nos ha hecho, pero nosotros no queremos ser fieles a las promesas de santidad y servicio que le hemos hecho.

Hablo de que Dios cumplirá su promesa, pero anhela de nosotros que seamos fieles y no nos desesperemos, que mantengamos el ritmo espiritual igual o mejor que el que teníamos el día que se nos prometió eso.

Las dudas llegarán, pero la duda no es compatible con la fe, la verdadera fe echa fuera la duda y no le da cabida. Si hay duda en tu vida es señal de que algo anda fallando, de que necesitamos activar la fe, esa que nos lleva a creer lo que es difícil creer.

El desesperarse es señal de duda, pues una persona que se desespera es porque esta dudando de que lo prometido se pueda cumplir, en cambio la fe, lo espera hasta el último minuto, no se desespera pues sabe que tarde o temprano la respuesta llegara.

Ahora bien, quiero que seas sincero(a) y te contestes a conciencia la siguiente pregunta: ¿Te ayuda en algo desesperarte?, claro que NO, al contrario, el desesperarte te lleva a tomar malas decisiones, que como consecuencia traerán muchos dolores de cabeza y enormes tropezones. Y es que el desesperarse no tiene nada, absolutamente nada de bueno, entonces ¿Para que desesperarse?

“¡Es que lo quiero ya!”, “¡Es ahora o nunca!”, “¡Es que ya paso demasiado tiempo!”, esas pueden ser las frases de una persona desesperada, pero yo te digo lo siguiente:

Dios cumplirá, te lo aseguro que cumplirá, nada mas no te desesperes, ni tomes decisiones precipitadas, aun cuando ya no puedas mas, esfuerzate, saca fuerzas de donde no las hay y sigue esperando, pues la desesperación llega casi siempre cuando ya estas a punto de recibir tu respuesta, pero la desesperación te puede llevar a alejar mas la respuesta de Dios, así que mas vale no desesperarse y confiar ciegamente en que la respuesta llegara, porque Dios lo ha prometido y porque tu le crees a El.

Dios actúa en un tiempo muy diferente al nuestro, no quieras medir la respuesta de Dios por tu tiempo, mídela y asimílala en el tiempo de Dios, pues El la da cuando cree que es el momento PERFECTO.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Devocional Diario
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¿Por qué Dios no me da todo lo que le pido?

Santiago 4:3

“Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”.


Alguna vez te has preguntado ¿Por qué Dios no me da todo lo que le pido?, la respuesta es muy sencilla y sin rodeos: Porque fuera un mal Padre si te diera todo lo que pides.

Algunos creemos que ser un buen padre es darle a nuestros hijos todo lo que piden y lastimosamente lo que no nos damos cuenta es que estamos dañándolos y acostumbrándolos a recibir las cosas tan fácil como pedirlo.

Un excelente padre no es aquel que le da a su hijo todo lo que pide, sino más bien es aquel que le da a su hijo LO QUE NECESITA.

Hace mas de once años cuando comencé en el evangelio con tan solo dieciséis años escuche que si le pedía cualquier cosa a Dios el me la daría, es por esa razón que comencé a pedir un auto ultimo modelo, ore mucho, ayune, pero no vi respuesta. Por un momento dude sobre el poder de Dios para responder a lo que le pedía, pero realmente esta pidiendo algo que no necesitaba y que Dios como excelente Padre no me daría.

Y es que nuestro capricho nos puede llevar muchas veces a malinterpretar la voluntad de Dios cuando no nos da lo que pedimos. Y es que tenemos que entender que Dios no tiene obligación alguna para darnos todo lo que le pedimos, si no que El examina nuestras peticiones, evalúa las necesidades, hace sus proyecciones y el resultado de todo eso es la respuesta que da, ya sea positiva o negativa, o muchas veces muy diferente a lo que nosotros creímos.

Muchas veces caemos en el error de pensar que Dios es un genio de una lámpara mágica que solo se necesita pedir un deseo para que este sea cumplido, y la verdad es que Dios no es ningún genio de lámpara, ni mucho menos cumplirá cualquier capricho nuestro, el tiene unos requisitos que tu petición tiene que cumplir para que sea acepta y una de ellas y la mas importante es: QUE TIENEN QUE SER SEGÚN SU VOLUNTAD Y NO LA NUESTRA.

Quizá a estas alturas tu digas: “¿Pero porque si yo le pedí algo que se que es su voluntad, porque no me lo ha dado aun?”. La pregunta es muy valedera, pero también debemos de recordar que Dios no piensa como nosotros pensamos, que El no evalúa como nosotros evaluamos, que nuestra mente finita jamás alcanzar a comprender a totalidad las formas de actuar de Dios y por lo tanto no podemos encajonarlo, al “¿por que?”.

Pero de lo que si debemos estar seguro y no dudar ni un momento es que su voluntad es PERFECTA, que El no se equivoca y que jamás nos quedara mal. Pero eso solo se logra no midiendo a Dios desde una perspectiva humana, sino activando lo que la Biblia llama FE, la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve.

Quizá hasta hoy en día no has recibido lo que tanto has pedido a Dios y en algún momento has dudado de poderlo recibir o quizás hasta has murmurado del porque no has recibido respuesta, pero en este momento tienes que comprender que Dios tiene todo bajo control, que aun cuando tu mente se rehúsa a creer, tu espíritu tiene que estar confiando en el Señor, y si la respuesta no es como tu la pintabas o como la anhelabas, no te preocupes, Dios sabe muy bien lo que hace.

Lo que ahora te parece incomprensible, dentro de un tiempo va a ser tan claro que jamás volverás a dudar de la Perfecta Voluntad de Dios. Y es que Dios es un excelente Padre y por esa razón muchas veces no te puede dar todo lo que pides, no porque no tenga el poder para dártelo, sino porque tienes que aprender a saber esperar, a ganarte ciertas cosas y sobre todo a confiar en su respuesta, sea cuando sea.

Muchos de nosotros estamos matriculados en la escuela del esperar una respuesta a nuestra petición, pero te puedo asegurar que cuando nos graduemos obtendremos una respuesta tan PERFECTA como jamás nunca paso por nuestra mente que seria.

Dios no te da todo lo que pides porque es un Padre Perfecto, por lo tanto sus respuestas siempre serán Perfectas.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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Él te sustentará

Salmos 55: 22

“Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará;
No dejará para siempre caído al justo”.

Dios sabe muy bien que últimamente te has sentido cargado, parece como que el río se esta saliendo de su cause y te sientes en aprietos. Y es normal que en momentos como esos sientas una carga tan fuerte que pareciera que es muy difícil de sobrellevar, pero, ojo, no es imposible.

Es que aun cuando sabemos que podemos descansar en Jehová nuestra mente se rehúsa a creer que esto es la solución, y es porque se trata de una batalla entre mi mente y mi fe. Por un lado tu mente te dice que lo que estas pasando es demasiado difícil de soportar, que a lo mejor y ni podrás, pero por otro lado se encuentra tu fe, si, esa que aunque muchas veces no la queremos usar se encuentra por ahí, esa que brilla en medio de la oscuridad y que nos hace creer que todo tiene solución.

Y es que la FE jamás nos dejara caer, jamás se rendirá frente a cualquier circunstancia, porque la FE es FE, y la certeza de lo que se espera siempre estará ahí, así como la convicción de lo que aun no veo, pero se que veré.

En estos momentos de carga y hasta miedo de tu futuro Dios se presenta delante de ti y te dice: “Echa sobre mi tu carga”, en pocas palabras y en lenguaje popular: “Yo lo llevare por ti”, y es que Dios es experto en hacer las cosas mas difíciles por nosotros, sin tan solo se lo permitimos.

Quizá tu carga ha sido tan dura que sientes como las fuerzas se te han terminado, pues tienes mucho tiempo trayéndola encima de ti, pero en este momento Jesús quita toda carga de tu vida y la toma El, y no solo eso, sino que te SUSTENTA.

La Palabra Sustentar significa dar alimento, dar de comer, y es que en esos momentos de flaqueza, en donde la FE tiene una lucha contra la mente humana y en donde lo menos que hay es ganas de alimentarse, Dios se presenta como todo Padre amoroso que al ver a su hijo sin energías se preocupa por alimentarlo. Y es que así es mi Dios, así es tu Dios.

En este momento precioso Dios se quiere encontrar contigo, ya no es momento de fijarte en la carga que te ha sido un peso fuerte, es momento de rendirte delante de El y decirle: “Ya no puedo mas”, en ese momento El tomará tu carga y comenzará a alimentarte, es decir, a sustentarte, a través de su hermosa presencia, pues la palabra clave para que esto ocurra es: “Me rindo”, pues cuando te rindes a El estas reconociendo que ya no puedes mas y por ende es el turno de Dios, aquel que JAMÁS te fallará y que te renovara como las águilas.

Hermano amado, no se que te ha estado quitando la paz últimamente, no se cual sea tu carga que has venido llevando y que te ha robado el gozo del Señor, mas en esta hora Dios me pone en mi corazón decirte que EL ESTA CONTIGO, El quiere sustentarte, el no te dejara caído, pues eres especial tesoro para El.

Es hora de rendirnos delante del Señor, reconocer que no podemos mas en nuestras propias fuerza, depositar nuestra carga a sus pies y permitirle que sustente nuestra vida con un fluir de su Santo Espíritu sobre nosotros.

Recuerda:

“No dejará para siempre caído al justo”

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales

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Reflexión del día del Padre

Efesios 6: 2

“Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa”

A veces hay cosas que sabemos muy bien, pero que no procuramos ponerlas en práctica. Todos sabemos que el pecado desagrada a Dios, pero aun así nos dejamos llevar por el. Todos sabemos que la única forma de entrar al cielo es viviendo una vida santa y agradable a Dios pues el viene por una Iglesia sin mancha y sin arruga, pero muchas veces estamos viviendo desordenadamente el evangelio y no nos preocupamos por agradar a Dios a través de una vida entregada.

Así mismo desde pequeños se nos ha enseñado que tenemos que honrar a nuestro padre y a nuestra madre para que los días acá en la tierra se nos alarguen, pero ¿Será que estamos cumpliendo con este mandamiento?

En esta ocasión me quiero referir especialmente al padre.

No podemos negar que cuando estábamos pequeños nuestro padre era nuestro héroe, todos en alguna ocasión presumimos de nuestro padre con nuestro amiguitos, cuando fuimos creciendo la imagen de héroe se fue distorsionando y lo convertimos en una padre que regañaba y no nos dejaba hacer lo que queríamos, luego esa imagen cambio a un padre que no sabia mucho y que era anticuado y cuando el padre muere reconocemos que realmente era el mejor padre sobre la faz de la tierra.

¿Por qué esperar a que nuestro padre muera para honrarlo y reconocer lo excelente que ha sido?

No hay escuela para padres, todos han cometido o cometerán errores, pero te aseguro que ellos tratan la manera de hacer lo mejor que pueden para darnos todo lo que queramos.

Yo no me puedo quejar del padre que me toco, cuando pequeño era mi héroe, lo veía cada quince días ya que trabaja en la capital, pero todavía recuerdo esos fines de semana en los que le tocaba llegar a casa, con mis hermanos nos estábamos en la acera de nuestra casa a esperar que a dos cuadras de nuestra casa el autobús que venia de San Salvador se detuviera, cada vez que un autobús se detenía nos poníamos de pie para ver si era mi papa el que venia, cuando por fin era el, salimos corriendo todos a una misma vez a encontrarlo y a ayudarle con la maleta que siempre traía.

Mi papa siempre ha sido bueno conmigo, talvez por ser el tercer varón no pude experimentar de ser su preferido, pero te puedo asegurar que me ama igual que a los demás. Yo siempre me quejaba de que el quería mas a mis hermanos que a mi, cuando pequeño recuerdo que fuimos a San Salvador a comprar zapatos, fue por el año 1990 el le compro zapatos de seiscientos colones a mis hermanos ($68.57) que en aquel tiempo eran carísimos y a mi me compro de cincuenta colones ($5.71) eso me marco para hacerme la idea que a mi no me quería igual, pero hoy en día me doy cuenta que no puedo medir el amor de mi papá por un par de zapatos, pues el simple hecho de que nunca me falto nada habla bien de el.

Hoy en día mi padre es un respaldo tremendo para mi vida, dedica mucho de su tiempo para estar pendiente de cosas que necesite que el me ayude, siempre me respalda en todo lo relacionado con el ministerio y siempre tiene palabras animo y de fe para cosas que anhelo. Hoy que soy padre yo también me doy cuenta que aunque muchas veces no nos damos cuenta, nuestro padre nos ama mas de lo que nosotros mismos imaginamos.

Es por esa razón que debemos honrarlo, no menospreciarlo por sus cortos conocimientos, sino que al contrario, recordar que el fue parte importante para nuestro crecimiento, educación y para hoy en día seamos profesionales, tu no sabes cuantas veces tuvo que sacrificar el poco dinero que tenia para ayudarte en tus cosas, tu no te imaginas los esfuerzos que ha tenido que hacer para que hoy en día tu seas una persona de provecho para la sociedad y mas aun para el servicio a Dios.

Cada día de nuestra existencia deberíamos reconocer lo importante que ha sido nuestro padre, pues Dios lo utilizo a el para ser un instrumento para concebirte, gracias a que Dios lo uso ahora tu tienes vida.

Honremos a nuestros padres mientras estén en vida, acércate a el y dile lo importante que es para ti, lo mucho que lo amas y lo grandioso que ha sido para contigo.

Agradezcámosle a Dios por el padre que nos dio, pues el era el indicado para ser tu padre.

Detrás de un buen hijo, siempre hay grandísimos padres los cuales Dios ha utilizado para que tú seas tú.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales Leer más...

Josué 21: 45

“No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió”.

Todos hemos recibido promesas de parte de Dios desde promesas familiares, personales, ministeriales u otras. ¿Pero será que Dios cumple sus promesas?, creo que es una pregunta un poco tonta si lo vemos desde la perspectiva espiritual, pero es una pregunta que nace de la inquietud de que como humanos tenemos, puesto que muchas veces nos es difícil imaginarnos como Dios hará para cumplir las promesas que nos ha dado.

Quiero comentarte una experiencia personal:

Era el Año 2000 yo tenia 19 años, estudiaba en un Instituto Bíblico, tenía a cargo muchos ministerios de mi congregación y el deseo de servir y hacer algo para el Señor me salía de las venas. Realmente siempre he tenido encuentros sumamente impactantes con Dios durante toda mi vida cristiana, pero en uno de esos días, Dios me prometió lo siguiente: “Serás de bendición para las naciones”.

¿Qué era los mas cuerdo pensar al escuchar esta promesa?, realmente confié en que Dios me llevaría a muchos países a predicar, que tendría un Ministerio Internacional visitando varios continentes. Pero a la vez pensaba de ¿Cómo sucedería esto?

Yo vivo en un país pobre económicamente, El Salvador no es un país rico como muchos de Europa, de Norte América y algunos de Sudamérica, no vino en la capital de mi País, sino que vivo en la zona occidental en una ciudad que no tienen las grandes empresas, entonces ¿Cómo un chico de 19 años que no tiene medios económicos como para alcanzar muchas cosas puede pensar en visitar muchos países o viajar entre continentes?

Hace 2 años ósea en el 2007 yo meditaba sobre la promesa que Dios me había dado hace varios años, y hablando con el Señor le decía: “Dios, tu me prometiste que seria de bendición a las naciones, pero ¿Por qué aun no he salido a algún país?”. De pronto el Espíritu Santo de Dios comenzó a ministrarme y a enseñarme que ya estaba siendo de bendición a muchas naciones, yo le dije: “Pero ¿Cómo?, si no he salido a predicar ni a Guatemala que esta a una hora de mi ciudad?, entonces el Espíritu de Dios me llevo a meditar sobre el trabajo que en aquel entonces comenzaba a realizar en el Internet para ser mas exactos sobre el primer espacio que cree en el Internet y en donde publicaba cada semana un tema que escribía para el programa juvenil de radio que tenia en mi país.

Fue ahí en donde me comencé a dar cuenta que las promesas de Dios son reales y que muchas veces no las veremos cumplidas como humanamente creemos que se cumplirán. Dios tiene un estilo único de actuar, El sabe muy bien como y donde te utilizara, El conoce los medios y las capacidades que tu tienes y utilizara lo que esta a tu alcance para cumplir sus promesas.

Hoy varios años después, no te digo que he alcanzado mucho, tengo mas de una docena entre paginas y blog en el Internet que actualizo a diario pese a que trabajo 8 horas diarias en mi trabajo secular, manejo un promedio de 20,000 visitas diarias en las diferentes paginas, estoy proveyendo de mucho material cristiano a pastores, lideres, hermanos y personas que no conocen de Cristo o no son cristianas.

A veces me pongo a pensar de cómo fue posible que todo esto sucediera y siempre llego a la conclusión de que Dios cumple sus promesas, si bien es cierto que siempre soñé con estadios llenos de personas y yo predicando, hoy en día me han leído millones de personas, puesto que uno de mis sitios el año pasado sobre paso el millón de visitas.

Ahora yo te digo con toda convicción: “DIOS CUMPLE SUS PROMESAS”, quizá no tengamos los recursos económicos que quisiéramos para hacer cosas grandísimas, quizá no tengamos el respaldo de hermanos que apoyen lo que haces, a lo mejor el tiempo será tu peor enemigo, pero aun con todos los obstáculos habidos y por haber, DIOS CUMPLIRÁ SUS PROMESAS EN TI, no se como, ni donde, ni por que medios, pero te repito: DIOS CUMPLIRÁ LAS PROMESAS QUE TE HA HECHO.

Hermanos, Dios ha sido Fiel, no es que lo halla alcanzado ya todo, tengo mucho que corregir en mi vida, tengo mucho que aprender, tengo mucho que poder hacer por el Señor, pero, ¿Te digo una cosa?, ¡Vale la pena esperar en el Señor!

Termino con un consejo personal para ti: “Hermano, la duda vendrá a tu vida en infinidad de veces, a lo mejor dudaras que Dios hará algo contigo, pero una cosa tienes que saber: SI DIOS LO PROMETIO, DIOS LO HARÁ y esto vale en TODO ÁMBITO, no solo Ministerial, sino también Familiar, Laboral o de tu vida personal.

Si Dios lo dijo, yo lo creo, porque El lo Cumplirá.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Devocional Diario Leer más...