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¿Eres diligente en el cuido de tus ovejas?

Proverbios 27: 23

“Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas,
Y mira con cuidado por tus rebaño”

Tengas titulo o no tienes que saber que cuando eres puesto como cabeza de un grupo de hermanos eres el pastor de ese pequeño rebaño, sea que te nombren como tal o no. El hecho de tener a tu cargo un grupo de personas te da la responsabilidad de ser un pastor para ellos.

Personalmente me encanta este versículo de proverbios puesto que nos recuerda de que tenemos que se diligentes en conocer el estado de nuestras ovejas y a mirar con cuidado por nuestro rebaño.

¿Qué es conocer el estado de tus ovejas?, es estar al tanto de cómo están espiritualmente. Hay “pastores” o “lideres” que solo ven a sus ovejas en las reuniones de la Iglesia y no se preocupan por su estado. Es decir un verdadero pastor de ovejas tiene que estar al tanto de la condición espiritual de sus ovejas, debe de dedicar un momento de charla para saber como están, no cae mal una llamada telefónica de vez en cuando, un correo electrónico de fortaleza o un buen saludo dentro de la congregación. Esto es con respecto a reuniones de grupos pequeños de máximo 50 personas. Ahora bien con grupos grades de personas, ya seria un equipo de pastores y lideres que tendrían que estar al tanto de sus ovejas.

¿Cuánta gente se nos va de la Iglesia porque no tuvimos cuidado de ellos?, no es por nada pero la mayoría de personas que se van de las congregaciones son porque necesitaban expresar un problema, necesitaban un consejería, una palabra de fortaleza o de guianza de parte de su pastor, pero dichas palabras nunca llegaron, ya sea porque el pastor no tuvo la diligencia para saber el estado de su oveja o porque simple y sencillamente su visión no es la de cuidar ovejas.

Amados hermanos, estamos en un tiempo en donde la apostasía se esta convirtiendo en una moda, muchos están alejándose de la verdad, muchos se están yendo de las congregaciones y nosotros no estamos haciendo nada, simplemente los vemos como se van y los tildamos de carnales y pecadores, cuando realmente no nos damos cuenta que si nosotros tuviéramos la suficiente diligencia y cuido sobre ellos, esto no estuviera ocurriendo.

A veces no es necesario ser pastor o líder espiritual para estar pendientes de las personas, todos lo podemos hacer, si tu puedes dar una palabra de aliento a una personas que tu conoces que la necesita, pues dásela, si tu conoces a alguien que esta pasando por una situación difícil y sabes que el pastor nunca la ha ido a visitar y peor aun nunca le ha hecho una llamada para saber su estado, entonces ve tu y hazlo, no esperemos que solo nuestras autoridades espirituales lo hagan, si bien es cierto que ellos tienen la responsabilidad delante de Dios, no olvides que todos somos un cuerpo y que necesitamos estar unidos todos en un mismo sentir.

Yo te motivo a que seamos diligente, a que conozcamos el estado de nuestras ovejas, no perdamos mas almas solo porque no quisiste hacer una llamada o detenerte un momento para saber como le va a esa persona que tanta necesidad tiene de una palabra sabia. Seamos prudentes en realizar la obra que Dios nos encomendó, no permitamos que el enemigo nos este ganando terreno.

Es hora de velar el uno por el otro y de fortalecernos en el Señor todos juntos, pues los tiempos son difíciles y el enemigo anda como león rugiente viendo a quien devorar.

No seamos ni permitamos que otros sean comida del devorador.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales Leer más...

¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan!

Jeremías 23: 1, 2

“¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! dice Jehová. Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová”.

Sin lugar a dudas en todas partes del planeta hay “pastores” que destruyen y dispersan el rebaño de Dios. Pero no permitamos que nuestra mente nos lleve a creer que la función de pastor es nada mas para aquellos que son nombrados por una denominación o que son graduados de un Instituto Bíblico, pues que la función de Pastor la realiza todo aquel que tiene a su carga un grupo de ovejas, es decir un grupo de hermanos.

¿Qué tan buen pastor estoy siendo?, ¿Alguna vez te has preguntado esto?, es fácil autodenominarse muy bueno para la función que estamos cumpliendo, pero mas allá de lo que creemos de nosotros mismos, ¿Será que las personas ven en nosotros un verdadero pastor?

La Palabra de Dios en el texto que leímos es dura pero real, el Señor dice: “Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado”. ¿Cuanto “pastor” hay que con sus actitudes dispersa, espanta y descuida a sus ovejas?, ¿Cuánto pastor hay que por su carácter no permite que sus ovejas se acerquen y le platiquen de sus problemas?, ¿Cuántos “pastores” hay que ven a los demás como débiles e inconstantes y los hacen de menos?, ¿Cuántos “pastores” hay que ese nombre les queda grande?

Amado hermano, no permitamos que nuestra actitud, que nuestro carácter, que nuestra forma de ser completa ahuyente a nuestras ovejas, no necesariamente vas a tener que salir de un Instituto Bíblico para realizar la labor de pastor, ya que si Dios ha tenido a bien darte un grupo de personas, ellas son tus ovejas y tu su pastor, ¿Estas pastoreando o estas ahuyentando?

Lastimosamente hay muchos “pastores” en nuestras congregaciones que no realizan esta labor como se debe, puesto que para realizar la labor de pastor necesitas un corazón de pastor, un amor por las almas y una disposición total para las personas, cualidades que no todos permiten que se desarrollen en su vida.

Pero tu hermano amado hermano, cumple esta labor que Dios te manda, no permitas que tus ovejas se dispersen por actitudes tuyas, no permitas que tus ovejas se ahuyenten por tu mal carácter, no permitas que tus ovejas estén descuidadas por tu poco amor hacia ellas, ve, búscalas, apaciéntalas, cura sus heridas, cárgalas en tus hombros y pastoréalas como Dios manda.

Con todo amor de parte del Señor te digo, nunca desprecies a ninguna oveja que Dios te halla dado, por muy inconstante que sea, tenle amor, no veas a nadie de menos solo porque estas en un “alto puesto”, no olvides que un día fuiste oveja y como tal necesitabas a alguien que te guiara, ahora se tu quien pastorea y no cometas los mismos errores que cometieron contigo, Dios anda buscando pastores de verdad, aquellos que dispongan su corazón para hacer su obra, pastores que tengan un amor único por las ovejas y que las apacienten y alimenten a través de la Palabra de Dios y el amor de Dios puesto en practica.

Para todos aquellos “pastores” que no cumplen su función como tal Dios les dice en el pasaje anterior: “He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová”.

Pastor no es un nombre, sino mas bien un amor por el rebaño.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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