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Tu postrer estado será mejor que el primero

Job 42:10

“Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job”


Dios ha inquietado mi corazón los últimos días, en mi mente anda la palabra “Restitución”, es increíble la forma en la que Dios trae a mi mente dicha palabra y por tal razón me ha impulsado a escribir de esto.

La Biblia describe a Job de la siguiente manera: “Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal” (Job 1: 1)

Que privilegio tan grande ser descrito de esta manera, ¿Cuántos de nosotros quisiéramos que Dios mismo nos describiera así?, pero muchas veces estamos muy lejos de una buena descripción. Dios mismo le dice a Satanás si ha considerado a Job y eso lo podemos leer en Job 1:8 “Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?”.

Como siempre el enemigo tratara de desprestigiarnos y sacar sus conclusiones por lo cuales estamos siendo bendecidos, Satanás le dijo: “¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia”. (Job 1: 9-11)

Dios conociendo el corazón de Job y teniendo en cuenta que era un hombre perfecto y recto delante de El y temeroso del Señor le permitió al enemigo que tocara lo que el consideraba que era la fuente por la cual Job tenia esas características: “Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová”. (Job 1:12)

Y es que el enemigo cree que una persona es recta delante de Dios por los bienes que posee, pero la realidad es para ser recto delante de Dios no se necesita tener una condición económica elevada.

Ya como todos hemos leído o hemos escuchado en alguna ocasión Satanás le quito TODO a Job, absolutamente TODO, desde todos sus bienes, sus hijos e hijas y hasta su esposa lo dejo, sus amigos se burlaban de su estado y prácticamente TODO absolutamente TODO dio vuelve de un día para otro, realmente era una crisis de esas que quizá ninguno de nosotros ha de pasar en la vida.

Muchos de nosotros nos quejamos por cositas que pasan en nuestra vida, por situaciones que a veces no son tan relevantes, Job fue un hombre que sufrió una de las mayores crisis que el ser humano puede enfrentar, pero había algo en Job, existía un deseo de ser recto y perfecto delante de Dios y sobre todo había TEMOR DE DIOS en su corazón, eso lo impulsaba a poder resistir las asechanzas y ataques tan tremendos del enemigo y de todo lo que le rodeaba, Job solo confesaba: “Yo sé que mi Redentor vive..” (Job 19:25a)

Definitivamente Dios no se equivocaba, este era un varón PERFECTO, a pesar de la prueba y de la dura crisis el tenia palabras de fe y confianza: “Yo se que mi Redentor vive”, que tremenda palabra, que tremendo ejemplo de confianza y de fe, y es que cuando Dios describe a una persona es porque la conoce a perfección y Job era un conocido de Dios sin lugar a dudas.

Pero Dios que no tendrá al justo por injusto, sabe RESTITUIR lo que el enemigo quiere quitar, porque una cosa debemos tener en claro, Dios no resta ni divide, Dios suma y multiplica y por tal razón Dios daría a Job lo que su actitud merecía.

Después de todo lo que Job tuvo que pasar, la Biblia dice en Job 42: 12 “Y bendijo Jehová el postrer estado de Job más que el primero;…”

Esa frase me llena de gozo y confianza, saber que cuando tú eres fiel Dios RESTITUYE al DOBLE lo que se te fue quitado.

Y es que posiblemente pasemos por situaciones en las que el enemigo nos querrá ver derrotados, el tratara por todos los medios de entrometerse en lo que el considera que es la fuente de nuestro gozo, la fuente de nuestro anhelo de ser fieles a Dios, pero aun cuando quiera venir a arrebatar o a quitar algo, debemos estar seguro que Dios RESTITUIRÁ eso si tan solo somos FIELES A EL.

Dios pone una palabra en mi corazón para alguien en específico y no quiero dejarla de escribir:

“Dios quiere que sepas que el momento que estas viviendo y las situaciones que te están abatiendo no será razón para derrotarte, el enemigo quizá podrá quitarte muchas cosas en tu vida, pero debes estar seguro que Dios RESTITUIRÁ una por una, eso que un día perdiste o te fue quitado Dios lo RESTITUIRÁ, solo mantente FIEL, no desfallezcas, no te rindas, solo CONFÍA, confía porque Dios no mentira, porque Dios no tendrá al justo por injusto sino que dará lo que mereces, solo ten CONFIANZA y FE porque Dios actuara, no te desesperes”.

Dios RESTITUYE lo que el enemigo roba, así que no te preocupes porque tu postrer estado será mejor que el primero

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Devocional Diario.com
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Dios nos hace pasar a través de diversas pruebas, pero en muchas ocasiones nos da tres pruebas grandes que todos debemos pasar en algún momento. ¿Usted puede pensar en algunos momentos de su vida en que fue probado de alguna de las siguientes maneras?

Prueba # 1. Dios prueba Nuestro Corazón.

“Yo sé, mi Dios, que tú pruebas los corazones y amas la rectitud” (1 Crónicas 29:17). Cuando somos orgullosos y pensamos que podemos vivir un momento sin Dios, Él escudriña nuestro Corazón buscando humildad. Si no la encuentra, Pues es cuando Dios permite que lleguemos hasta lo más profundo para que nuevamente podamos ver las cosas de una forma diferente. Debemos mirar hacia arriba, que es lo que necesitamos si hemos estado mirando hacia abajo por mucho tiempo. Dios no nos da esta clase de prueba para torturarnos. Lo hace para que nuestro corazón se pueda purificar y lo podamos ver a Él. “Dichosos los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios” (Mateo 5:8).

Prueba # 2. Dios prueba Nuestra Fe.

“Hermanos mios, considerense muy dichosos cuando tengan que enfretarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce paciencia” (Santiago 1:2-3). Uno de los tiempos más intensos en los cuales se prueba nuestra fe es cuando luchamos contra los problemas económicos. Pues no hay nada que produzca mayor tensión que no tener suficiente comida o no poder pagar nuestras cuentas. Esto es mas agudo cuando se tiene familia con niños pequeños. Pero aprender a caminar en la provisión que Dios nos ha dado para el día en que nos encontramos, nos abre los ojos para ver que somos dependientes de Dios en todo. Estas situaciones nos obligan a vivir en la Presencia de Dios de una forma más profunda mientras miramos hacia Él.

Cuando es probada nuestra fe aprendemos a mirar también desde otra perspectiva, y entendemos que Dios nos esta preparando para algo mucho mejor. “Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor” (Mateo 25:21).

Prueba # 3. Dios Prueba Nuestra Obediencia.

“Voy a ponerlos a prueba, para ver si cumplen o no mis instrucciones” (Éxodo 16:4). Seguro Usted recuerda que de pequeño obteníamos alguna recompensa dependiendo de nuestra obediencia a las reglas que se aplicaban en casa. Si no obedeciamos las reglas, sencillamente, no teníamos recompensa. Claro, siempre nos daban alimento, vestido, educación, amor, protección, sin que impotara lo que hacíamos, especialmente los que de pequeños eran muy traviesos. Pero las bendiciones adicionales que podíamos disfrutar dependían de nuestra obediencia. Pues es lo mismo que Dios hace con nosotros. Nos ama de forma incondicional, pero nos perdemos de muchas bendiciones sino somos obedientes.

Un tiempo de prueba es la forma como Dios prepara las cosas grandes que tiene en el futuro para Usted. Es necesario entonces pedirle a Dios que nos enseñe muy bien la lección que debemos aprender de cada uno de estos tiempos de Prueba.

Esta es mi esperanza:

“Tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse”. (Romanos 8:18)

Autora: Lidia Tapisquen
Escrito para: Ministerio Vivo Para Cristo
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“Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe”. (Romanos 4:13).

Una vez alguien dijo: “Las Oportunidades llegan una sola vez a la puerta”. Cuando la oportunidad llama a la puerta, puede muy bien significar que se haya perdido para siempre.

Algo que impide que las personas, incluso cristianas, aprovechen las oportunidades, es el Temor. Nuestra más firme decisión puede debilitarse cuando nos enfrentamos a ciscunstancias desconocidas o inciertas. Aún cuando tengamos una oportunidad dada por Dios, pudieramos rechazarla debido al temor y a la duda.

La única medicina para el temor y la duda es la Fe. Puede lograr mucho la persona que se enfrenta con Fe a la oportunidad dada por Dios. Tomemos en consideración a Abraham. Dios le dio a Abraham una tremenda oportunidad, pero también la oferta tenía muchas exigencias y situaciones dificiles. Dios lo haría el Padre de Una Gran Nación pero debía obedecer al Señor por sobre todas las cosas. Pero abraham reaccionó con Fe y dejó un legado de Fe para todos nosotros, el cual podemos encontrar resumido en el Libro de Hebreos, Capítulo 11.

Si seguimos el ejemplo de Abraham, hallaremos la confianza y el valor para enfrentarnos con éxito a los problemas de la vida. Y en el proceso experimentaremos el placer y el conocimiento del Verdadero Dios, de las Verdaderas Oportunidades.

El cumplimiento de las promesas de Dios se basa en la reacción que tuvo Abraham. Si abraham se hubiera negado a obedecer a Dios, habría perdido la recompensa de Dios, y entonces habría pasado su oportunidad. Pero Abraham obedeció a Dios. Abraham obedeció con Fe, creyendo que Dios cumpliría todo lo que había prometido al hacerlo, Abraham da un ejemplo de cómo reaccionar ante las oportunidades que da Dios.

Debemos reaccionar con Fe, creyendo que Dios nos bendecirá por Nuestra Obediencia al cumplir sus promesas. Y, al igual que Abraham, cuando seguimos en obediencia podemos experimentar una relación más profunda con el Señor.

Hay dos cosas que debemos recordar:

En Primer lugar, Dios no olvida a los suyos. Si damos el paso de Fe para aceptar las nuevas oportunidades que Dios nos da, podemos estar seguros de que Dios nos cuidará, tal como lo hizo con Abraham.

En Segundo lugar, no debemos olvidar las promesas de Dios que no olvido Abraham. Dios llevará a feliz terminó lo que ha prometido, en Su Tiempo.

Nunca debemos dejar pasar las oportunidades que Dios nos brinda, sino dar un paso de Fe confiando en que el cumplirá sus promesas. Cuando Dios dice: “Haré esto por ti”, Él espera la respuesta de Fe: “Si, lo creo”.
Muchas veces somos de los que pensamos que las oportunidades requieren un trabajo arduo. Tal vez eso explica porque muchas veces descuidamos e incluso rechazamos las oportunidades. Pero las oportunidades que Dios nos da, sobre todo las más dificiles, nos permiten poner de manifiesto nuestra Fe en Él.

Tal vez Dios te está pidiendo un paso de Fe para servirle. No le temas a lo desconocido, aprovecha la oportunidad. Aún en medio de tus preguntas, Dios te ha prometido que su presencia estará contigo.

Al obedecer a Dios, usted descubrirá su Gracia capacitadora. Le concederá la fortaleza, poder y sabiduría cuando dependa verdaderamente de Él. Su presencia y su poder estarán siempre con Usted de una forma que nunca creyó posible.

“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2da Timoteo 1:7)

Autora: Lidia Tapisquen
Escrito para: http://blog.vivoparacristo.info/
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San Mateo 8:1-3

“Cuando descendió Jesús del monte, le seguía mucha gente. Y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció.”


Dentro de las normativas judías estaban las leyes sanitarias que establecían que el leproso tenía que estar fuera del campamento y aislado de la sociedad; y cuando iba para la ciudad debía ir gritando ¡¡¡leproso, leproso, leproso!!!!, para que todos los que escucharan y estuviera cerca se aparten del él y despejaran el camino.

Ser leproso implicaba estar apartado de la sociedad, sin amigos, sin sueños y en muchas ocasiones esperando la muerte como si fuera lo más anhelado de nuestra vida. Pero en lo particular la historia de este leproso impacto mi vida.

Un hombre desahuciado por los médicos de su tiempo y desterrado para estar solo el resto de su vida o acompañado con personas con su misma desdicha; en un momento decide arriesgar su vida para ganarla; la verdad no se qué tipo de fe tendría ya que no hizo como otros pidiendo misericordia para ser sano, sino de forma sencilla dijo “Señor, si quieres, puedes limpiarme.” Pero si se como lo miro el Señor, ya que aun teniendo la lepra lo toco y le respondió “QUIERO”; sé limpio.

Mis hermanos no se qué tiempo paso desde la frase “quiero” a la de “sé limpio”, pero si se que en ese momento hubo un paréntesis donde Jesús le muestra afecto a alguien que realmente tenía tiempo sin sentirlo; el Maestro no pensó en el que dirán, sino en una persona que se atrevió a pasar en medio de una multitud pasar jugarse la vida en un hombre que por lo que escuchaba podía ser el esperado por las naciones. ¡Se la jugó todo y gano todo!

Nuestra vida es muy parecida a la de este leproso, y no porque nos aqueje una lepra físicamente sino por las ansias que tenemos y que hace que nos angustiemos al punto de no querer luchar y en circunstancias desear hasta la muerte.

Amigo no se qué tipo de fe tienes pero si se que Dios es poderoso para hacer en ti maravillas de las cosas que dabas por perdidas y sin remedio, yo estoy seguro que de esa manera se sentía el leproso, pero él se animo atravesar entre la multitud y llegar donde Jesús, anímate de la misma manera acercarte a Jesús y dile “Si quieres, puedes limpiarme”, y el tocara tu cabeza y con mucho amor te dirá “Hijo, se limpio”.

No importa la enfermedad que estés pasando, ni el momento difícil que estás viviendo, lo único que importa en este momento es que a Jesús si le importas y está interesado en tu bienestar y que seas muy feliz. Si no le has aceptado, es momento de hacerlo y si ya lo hiciste y te sientes en un callejón sin salida solo confía que él está contigo; nunca te ha dejado ni te dejará, El es fiel.

Amigo lector aun estas a tiempo de acercarte al Señor y recibir de sus bendiciones porque todo el padecimiento que el tubo en la cruz fue para darnos el socorro oportuno a nuestra vida y especialmente si te sientes solo y sin espereza.

“Cuando sientas que todo se acabo, no olvides que Jesús es el que tiene la última palabra.”

Autor: Juan C. Aguilera
Publicado en: http://blog.vivoparacristo.info/
Escrito para: http://www.devocionaldiario.com/
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¿Fe o Emoción?

Deuteronomio 1:20,21

“como Jehová el Dios de tus padres te ha dicho; no temas ni desmayes.”


El Señor en todo momento ha demandado fe de su pueblo Israel y hasta nuestro tiempo lo sigue demandando de tal modo que nos dice: “sin fe es imposible agradar a Dios”.

Querido hermano o amigo en esta vida que nos ha tocado vivir a cada uno de nosotros, podemos encontrar retos, obstáculos, adversidades, entre otras circunstancias que pueden cambiar nuestro estado de ánimo.

Pero en la palabra hay muchas promesas con la finalidad que sea cual sea el momento que estas pasando puedas experimentar alegría, paz y gozo.

Cuando conocemos nuestras limitaciones y estamos claros de que somos faltos en todo y que para realizar la labor que el Señor nos está mandando y encomendando necesariamente hace falta fe, pudiendo definir la fe como la habilidad de creer en Dios sin ver y muchas veces sin entender.

Comprendamos que nuestros pensamientos no son los pensamiento del Señor y nuestros caminos no son sus camino; la palabra nos habla de hombres y mujeres que comprendieron que tenían que seguir al Señor a cuesta de su felicidad muchas veces y tuvieron que conseguir gozo y alegría en la promesa venidera y a ellas aferrase.

La Emoción establece nuestro estado de conducta y en sentido general se ajusta al entorno que lo rodea.

La Fe, Hebreos 11:1 lo describe muy bien “Es pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”

Cuando estamos sujetos a la emoción y en nuestro entorno hay miseria, cadencia y dolor, nuestra visión se reduce a tal punto que a veces decimos “hasta aquí llegamos”; pero en la fe tu visión se extiende a que eres hijo del Altísimo y por lo tanto no se ha visto justo desamparado ni su cimiente que mendigue pan.

Tratemos de comprender solo algo de Dios, que aunque seamos infieles, él permanece fiel; él no puede negarse a sí mismo. Por tanto no nos limitemos a lo que nuestros ojos ven ya que si lo hacemos no actuamos según la fe que hay en nosotros, sino con emoción; eso no le agrada al Señor y no es beneficioso para nosotros.

En Deuteronomio 1:20,21 puedes darte cuenta que el pueblo aunque Dios le había autorizado la toma de la promesa, por su falta de confianza o mejor dicho de fe, no pudieron entrar en la tierra prometida sino que entraron sus hijos cuarenta años después; comprendamos lo que el Señor nos quiere decir y si es momento de entrar no dudemos en hacerlo porque el ya nos dio su Palabra.

“Mis hermanos tenemos la bendición frente de nuestras narices, pero en nosotros esta la decisión de verla y te digo que la única forma es con los ojos de la fe. Mira, Jehová tu Dios te ha entregado la tierra; sube y toma posesión de ella, como Jehová el Dios de tus padres te ha dicho; no temas ni desmayes.”

Autor: Juan C. Aguilera
Escrito para: blog.vivoparacristo.info
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La Fe de un niño

Lucas 18:17

“De cierto os digo, que el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él”


Todos hemos pasado por la etapa de la niñez, esa etapa única en la cual no hay preocupaciones, pero si mucha imaginación y sobre todo una FE que hace de cualquier promesa una realidad.

Recuerdo cuando era niño, tenia una imaginación tan grande que no te la podría describir, cada cosa para mi era una oportunidad de Soñar. Cada año al comenzar el periodo escolar mis padres me prometían que si sacaba las mejores notas y era condecorado al final ellos me darían un regalo.

Cada año me preocupaba por sacarme las mejores notas, porque sabía que mis padres me iban a dar un obsequio, en mi mente no cabía otra idea más, que el hecho de que ellos me darían algo grande, algo fabuloso y que sin lugar a dudas me iba a encantar.

Al finalizar el año y después de haber obtenido las mejores notas, esperaba de ellos el obsequio que me habían prometido, pero lastimosamente nunca me lo daban, sino que me decían que el año siguiente si volvía a repetir las notas o eran mejores, entonces me darían algo más grande.

Así pase los primeros años escolares cuando niño, a pesar de que siempre me prometían cosas que nunca cumplían, yo seguía creyendo que eso iba a ser tal y como me lo decían y por eso cada año me preocupaba por tener las mejores calificaciones.

Analizando este versículo me daba cuenta que Jesús decía: “De cierto os digo, que el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él”. Y es que el la frase clave esta en: “el que no recibe el reino de Dios como un niño”.

Es que sin duda se necesita FE para poder creer algo que nunca hemos visto o palpado, se necesita FE para poder creer que tus pecados son perdonados no importando la cantidad o de la clase que fueran. Es que se necesita FE para entender de que además de perdonar nuestros pecado, Dios nos da una entrada al cielo si tan solo perseveramos junto a El.

En medio de las desilusiones de la vida, en medio de las tormentas o tribulaciones diarias, es lindo pensar de que un día ESTAREMOS EN EL REINO DE LOS CIELOS, porque creímos no viendo, y caminamos como viendo al Invisible.

Acá las tribulaciones querrán agobiarnos, pero un día en EL CIELO se acabara todo dolor, todo llanto y como dice Apocalipsis 21: 4 “Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”.

Amado hermano, se necesita ser como niño para que las circunstancias de la vida no afecten tu FE, un niño jamás se preocupa de nada, al contrario siempre cree TODO.

¿Por qué no comienzas a creerle a Dios TODO lo que te dice? A diferencia de mis padres, Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta, por lo que si te ha prometido algo, LO DARÁ sin lugar a dudas.

Es momento de tener la FE de un niño, es momento de dejar a un lado todas las confrontaciones de nuestros pensamientos que nos quieren llevar a flaquear en la FE, mas es hora de entender que mi FE tiene que ser como la de un niño, pues para heredar el Reino de los Cielos, tengo que ser COMO UN NIÑO.

Deja a un lado todo modelo de pensamiento que quieren evitarte alcanzar por FE las bendiciones de Dios y comienza a CREER COMO UN NIÑO.

Autor: Enrique Monterroza
Escrito para: http://www.devocionaldiario.com
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¿Por qué me pasa esto a mí?

Jeremías 29: 11

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”.


Te ha sucedido alguna vez que te has preguntado: ¿Por qué me pasa esto a mí?, seguramente lo has hecho. Y es que en la vida hay una y mil cosas que pueden pasar y nos preguntamos: ¿Por qué a mí?

Lo que sucede en estos momentos es que por lo nublado del camino, solo vemos las cosas como las queremos ver, pero realmente Dios las ve muy diferente a nosotros.

En muchas ocasiones yo mismo me pregunte: “¿Por qué me suceden estas cosas a mí?” y en algún momento de mi vida Dios me hizo entender que las cosas que me sucedían me iban a servir para poder guiar, orientar y ministrar a otros. Lo que en esos momentos parecía duro, Dios quiso que fuera así para forjar en mi vida un carácter diferente para que al correr los años tuviera la capacidad de poder ayudar a otros.

Y es que Dios es así, el sabe porque estas pasando lo que estas pasando, el mundo no se acabara con eso, tu vida no terminara con lo que te esta sucediendo, es solo que Dios quiere moldearte para luego usarte en gran manera, si logras entender eso serás de bendición, pero si toda la vida te seguirás quejando, es muy difícil que Dios te use.

Hablo de no ver las cosas o quererlas interpretar con nuestros ojos humanos, hablo de ver mas allá, es decir ver las cosas desde la perspectiva divina y no desde mi perspectiva humana.

Job un hombre que todos conocemos, que le pasaron todos los males que quizá jamás nunca nos pasaran a nosotros, pero este hombre fue fiel y dijo: “Yo sé que mi Redentor vive” (Job 19:25).

Job sabia que lo que estaba pasando estaba en la voluntad de Dios, por eso expreso estas palabras tan verdaderas: “Mi Redentor”, es decir: “El que me redime” o “El que me rescata”.

Y es que Dios te rescata, no tienes porque temer lo que estas pasando, siempre te lo he dicho y te lo repetiré: DIOS TIENE UN FINAL FELIZ PARA TI.

La historia de tu vida puede parecer nublada, por momentos difícil de entender quizá, pero de lo que tienes que estar cien por ciento seguro es que Dios tiene escrito un final feliz para tu historia, entonces, ¿Por qué afligirse?

Quizá lo que tu estas pasando en estos momentos es muy difícil, a veces hasta casi insoportable, cosas que jamás pensaste pasar, pero que ahora son una realidad en tu vida, pero déjame decirte que NO ESTAS SOLO, que DIOS NO TE DEJARA, que siempre que lo BUSQUES LO ENCONTRARAS y que si por momentos te sientes solo, es porque Dios esta actuando en silencio, pero ten por seguro que el final de todo esto será FELIZ.

Lo que estas pasando ahora, dentro de un tiempo te servirá como testimonio viviente de lo que Dios ha hecho en tu vida, podrás ayudar a otros que pasen por lo mismo que estas pasando y sin duda serás de bendición a muchísimas personas, solo resiste, no te des por vencido, no renuncies a lo que crees, lucha por lo que amas, no te detengas, no permitas que el enemigo gane ventaja sobre tu vida, no le des el gusto, al contrario demuestras que crees en tu Dios, y como Job declara las siguientes palabras:

“Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo; Y después de deshecha esta mi piel, En mi carne he de ver a Dios; Al cual veré por mí mismo, Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mi corazón desfallece dentro de mí” (Job 19: 25-27)

Autor: Enrique Monterroza
Escrito para: Devocional Diario.com
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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El ambiente hostil no sólo se refleja en la agresividad de los automovilistas, también está presente en la incertidumbre sobre si vendrá alguna “autoridad” acompañada por la fuerza pública a notificar que el negocio o propiedad han sido declarados de “ utilidad pública” y serán requisados, o si el Consejo Comunal investiga apartamentos desocupados o sub-ocupados en el condominio, o si la próxima Ley de Educación tendrá éxito en su intento de borrar toda educación religiosa de las escuelas para poner estudios de valores materialistas marxistas en su reemplazo, ¡es verdad!, en especial si se pone en riesgo lo que se obtuvo tras una vida de trabajo, por decisión arbitraria de una autoridad que más que justicia, lo que busca es saciar sus instintos de resentimiento.

Hay un pastor argentino, criticado por algunos por su postura ante quienes se lamentan por lo maligno del entorno general, él nos recuerda que “el mal sólo reina ante la ausencia del bien”, o sea que vivimos lamentándonos por la tanta basura alrededor, ¿de dónde viene esa basura?; es producida por quienes ven en cualquier actividad sólo la oportunidad de lucro personal, gente carente de valores morales, en especial del temor de Dios, para ellos el campo está libre, ¿dónde están los buenos con una propuesta diferente?, ¿dónde están los cineastas, los cantantes, los actores, los escritores, los políticos, en fin: los hombres buenos?.

La respuesta a esto viene con la historia de Jonás: Jonás, profeta de Jehová fue enviado a Nínive para predicar contra la maldad reinante, pero él se embarcó para Tarsis, en el trayecto vino una enorme tempestad que amenazaba con hundir el barco, los marineros con mucho miedo clamaban a sus dioses, mientras, Jonás había bajado al interior de la nave a dormir, en esto estaba cuando el capitán de la nave lo encontró y despertó diciendo : “¿Qué tienes dormilón?. Levántate y clama a tu Dios, quizá él tendrá compasión de nosotros y no pereceremos”. Jonás reconoció que el castigo venía por su desobediencia, por ello fue echado al mar y la tormenta cesó, fue tragado por un gran pez en cuyo interior permaneció durante tres días y tres noches, allí tomó conciencia de su desobediencia y oró a Dios prometiéndole cumplir su encomienda, fue arrojado a tierra donde pudo dirigirse a Nínive y lograr salvar a la ciudad de su destrucción total.

Los cristianos contemporáneos hemos asumido la misma actitud de Jonás; echándonos a dormir en medio de la tormenta, mientras los no creyentes, (los que navegan el buque), en las emergencias oran a sus peculiares dioses: poder, dinero, negocios, trabajo, lujuria, mezquindad, avaricia, revancha. No basta con orar, ni estar deprimido y asustado pidiéndole a Dios que “meta su mano”, nosotros mismos somos llamados a ser la mano de Dios, pero sólo si actuamos con fe profunda, con la fuerza que sólo él es capaz de dar, es preciso creer y demostrar en la práctica eso que repetimos como loros pero no ponemos por obra: “Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; más yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel a quien tú has provocado” (David a Goliat).

Autor: Helmut Schatte
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Tomás el incrédulo

Juan 20: 27, 28

“Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!”

¿Ya te ha pasado que quieres creer pero no puedes?, si, hablo de esos momentos en los cuales lo único que te queda es creer en lo que Dios puede hacer, pero por alguna extraña razón nuestra mente se rehúsa a creer de que eso puede ser cumplido.

Tomás era uno de los doce, uno que había sido escogido especialmente por Jesús para que fuera testigo de su Ministerio acá en la tierra, seguramente Tomás había experimentados cosas sobrenaturales, como la alimentación de los cinco mil, como los milagros a los ciegos, cojos o mancos, había sido testigo de cómo Jesús había caminado sobre el mar o calmado la tempestad, había visto los demonios salían huyendo de la presencia de Jesús y de muchos tantos milagros y prodigios que el Señor había realizado.

Pero luego de su muerte, su fe tambaleo a tal punto de no creer en su resurrección, pese a que Jesús lo había predicho, fue tanta la incredulidad de Tomás que dijo tener que introducir sus dedos en las manos traspasados de Jesús y su mano en el costado para poder creer de que se trataba de El.


Es fácil juzgar al incrédulo y mas cuando se trata de alguien tan conocido por su incredulidad como Tomás, pero no podemos negar que nosotros en muchas ocasiones hemos realizado el papel de Tomás ante muchas situaciones en la vida.

En muchas ocasiones hemos declarado que tenemos fe para poder creer en las cosas maravillosas que Jesús puede hacer y más aun cuando no somos los protagonistas de esas situaciones difíciles en las cuales se necesita esa clase de fe y en donde solo el Poder de Dios puede actuar.

Pero cuando de verdad nos toca el turno de ser protagonistas y vemos frente a nosotros esos gigantes llamados: enfermedades, problemas económicos, problemas familiares, desánimos o cualquier nombre que tenga tu gigante, es ahí en donde aquella fe que un día declaramos tener es puesta a prueba.

Lo difícil de todo esto es asimilar en nuestra mente humana e incrédula que Dios puede actuar en dicha situación. A lo mejor muchas veces hemos clamado a Dios, pero detrás de la oración ha estado una enorme sombra de incredulidad, en donde a pesar que estas declarando con nuestra boca creer en lo que Dios puede hacer, nuestra mente esta dudosa de ver los resultados.

Y es que lo mismo le pasaba a Tomás, el había sido testigo viviendo del Poder de Jesús, pero pese a todo eso, su mente no le permitía asimilar de que había resucitado, algo imposible para su mente, pero posible para Dios.

Sinceramente muchas veces no le hemos creído a Dios a totalidad y mientras nuestra fe no sea completa, difícilmente veremos resultados, pero Dios que es grande en misericordia y amor hacia nosotros, pese a que muchas veces no podemos asimilar con nuestra mente su actuar, decide presentarse ante nosotros y decirnos: “Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente”.

Esta frase ha traspasado mi corazón: “y no seas incrédulo, sino creyente”, solo puedo decir: “Ay Señor, cuan incrédulo soy”, si, incrédulo porque mi mente no me deja asimilar lo que mi espíritu si asimila.

Jesús Adrián Romero en una de sus Alabanzas dice: “Mi mente dice no, no es posible”, pero luego dice: “Pero mi corazón, confiado esta en ti, tu siempre has sido Fiel me has sostenido”, cuanta verdad tenían estas palabras escritas seguramente en un momento de conflicto interior en donde había una batalla entre su mente y su corazón, entre no creer y si creer.

Amados hermanos, no se que momento puedas estar pasando, quizá has clamado por alguna petición en especial, pero tu mente no te permite creer que se cumplirá, mas en esta hora Jesús nos motiva a que dejemos la incredulidad a un lado para comenzar a ser creyentes. Eso significa que cuando menos sientas, Jesús estará ahí presente como respuesta a tu incógnita y te dirá que metas tus dedos en sus manos o tu mano en su costado y luego de eso responderemos como lo hizo Tomás: “¡Señor mío, y Dios mío!” (v.28).

Tu petición esta a un grano de mostaza para cumplirse, es hora de comenzar a ser creyentes de verdad y no incrédulos disfrazados de creyentes.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales

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Nota Aparte:


Quiero Compartir contigo esta hermosa Alabanza:

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Marcos 10: 46-52

"Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama. El entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús. Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino”


Para Bartimeo era otro día mas, ese día en la mañana seguramente se despertó pensado en la hora de ir nuevamente a mendigar, ya tenia su lugar reservado junto al camino, no había nada que cambiaria el rumbo de su vida hasta ese momento, no había ningún probabilidad de que su vida cambiara drásticamente.

Pero en esos momentos en donde vemos todo como una rutina y en donde difícilmente el panorama cambiara, siempre aparece Jesús nazareno.

Bartimeo era ciego, pero tenia un buen oído, y seguramente ya había escuchado de los milagros que Jesús había hecho, el hecho de permanecer junto al camino le había permito enterarse del Poder sobrenatural de Jesús, por esa razón al escuchar a la gran multitud y mas aun al escuchar de que se trataba de Jesús ese del cual había escuchado muchas maravillas entendió que era la OPORTUNIDAD DE SU VIDA, por esa razón inmediatamente comenzó a dar voces y gritar: “¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!”, seguramente algunos de nosotros en su puesto no hubiéramos gritado, sino que hubiéramos pensado: “¿Cómo un hombre como Jesús, se va a detener a escucharme?”, y es que muchos de nosotros nos sentimos limitados a la hora de clamar al Señor, ¿Será que estamos conformes con nuestro estado desastroso de espiritualidad?, ó ¿Qué realmente no queremos aprovechar las oportunidades que el Señor nos presenta?


Bartimeo daba voces repitiendo lo mismo: “¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!”, la Palabra dice que muchos lo reprendían para que callase, pero EL CLAMABA MUCHO MAS. Que hermoso ejemplo de persistencia, pese a los comentarios quizá hasta denigrantes de los demás, no se detuvo, sino que al contrario, insistió más. Que lindo seria que cada uno de nosotros no desistiera de clamar a Dios y que pese a los comentarios negativos del enemigo, persistiéramos aun mas por conseguir nuestro objetivo.

Su persistencia dio fruto y es que Jesús al escuchar a un corazón sincero y necesitado no puede negarse, mando a llamarlo y le pregunto: “¿Qué quieres que te haga?”, no es que el Señor no supiera que era lo que Bartimeo necesitaba, sino que el desea escuchar de nuestra propia voz, cual es nuestra necesidad.

Ante la interrogante de Jesús, Bartimeo respondió: “el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista”. Lo que para Bartimeo comenzó como un día normal, común y corriente, poco a poco se fue convirtiendo en la OPORTUNIDAD DE SU VIDA, la cual no dejo pasar y por ello recibió su Milagro.

Si Bartimeo no hubiera aprovechado su oportunidad ni siquiera conociéramos de el, jamás se hubiese escrito este episodio bíblico, pues la fe y la persistencia por aprovechar su oportunidad lo hizo galardonador de estar en los cánones de la historia, ¿Cuándo de nosotros pagáramos por estar en los cánones de la historia?, pero eso no tiene un precio material, sino mas bien uno espiritual que se llama FE.

Este episodio bíblico termina de una forma fenomenal, ninguno de nosotros nos hubiésemos puesto a pensar de que un ciego que estaba junto al camino mendigando terminara versículos mas adelante siguiendo a Jesús por el camino y ya no sentando sobre el camino. “Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino”.

Amado hermano, hay oportunidades en la vida que llegan muy pocas veces, cada uno de nosotros somos responsables si la aprovechamos o la dejamos ir, al igual que Bartimeo Dios quiere darte la oportunidad de conseguir lo que tanto anhelas, pero para ello necesitas la persistencia necesaria para no desmayar en tu objetivo de alcanzar tu tan anhelado sueño, por otra parte se necesita FE para poder creer que lo que un día se te prometió, se te cumplirá.

No se realmente que decisiones estas a punto de tomar, pero Dios me dice en esta hora, que hay OPORTUNIDADES UNICAS y ay de nosotros si las dejamos ir, por otro lado también no olvides de colar tus decisiones a través de la Palabra de Dios para evaluar si es su voluntad o una simple emoción humana.

Hay oportunidades que solo se dan una vez en la vida y esas marcaran nuestra historia, se sabio, teme a Jehová y apártate del mal.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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Caminando sobre las Agua

Mateo 14:28-32

“Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento”.


Este pasaje bíblico encierra tantas enseñanzas, que lo podemos ver desde varios puntos de vista y en cada uno de ellos Dios nos mostrara algo.

La historia comienza con un Jesús caminando sobre el mar, sus discípulos asustados pensando que era un fantasma se turbaron dando voces de miedo. Pero en medio de esos panoramas de temor y miedo aparece Jesús para decirnos: “¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!” (v.27).

En ese momento se levanta uno de sus discípulos, aquel que era el portavoz de los doce y a quien siempre le gustaba sobresalir de entre todos diciéndole: “Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas”, era claro que Pedro ya se había fijado que el Señor estaba sobre las aguas y por esa razón le pidió que el también quería tener esa enorme experiencia de caminar sobre las aguas, algo que humanamente y sin ningún dispositivo es imposible.

Jesús no se negó ante tal petición, pues su petición denotaba porciones de FE, El le respondió: “Ven”, como cuando de repente estamos tan asustados por las situaciones que están a nuestro alrededor y le pedimos al Señor que queremos estar cerca de El, el siempre nos responderá “VEN”, y es por el hecho de que el anhelo de nuestro Señor es que nuestra fe aumente cada día para poder creer sus promesas.


En ese instante Pedro descendió de la barca y literalmente “andaba sobre las aguas para ir a Jesús”, que hermosa experiencia, única, de esas que jamás se olvidaran, ¿Cuántos de nosotros quisiéramos caminar sobre las aguas para acercarnos a Jesús?, la verdad es que pese al final que iba a tener esta historia, te puedo asegurar que en este momento Pedro era el hombre mas feliz del mundo, esta caminando sobre las aguas, pues su fe se lo estaba permitiendo.

Al igual que Pedro muchos de nosotros salimos de esa barca de pecado y comenzamos a caminar por fe hacia Jesús, esa fe que nos hizo creer de que podíamos tener una mejor vida, esa fe que nos permitió dejar aun lado toda duda y comenzar a caminar en pos del Señor.

Esos segundos fueron una de las mejores experiencias que Pedro jamás olvidaría, pero luego sucedió algo imprevisto o mejor dicho algo que tiene que pasar para probar nuestra fe: “Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse”.

Y es que no podemos juzgar a Pedro de incrédulo o de falta de fe, porque quizá ni nosotros mismos no nos hubiéramos atrevido a comenzar a caminar sobre el mar por miedo a hundirnos, pero Pedro lo había comenzado a hacer, pero lastimosamente los fuertes vientos en nuestra vida aparecerán y es ahí en donde realmente será probada nuestra fe.

No voy a juzgar a Pedro, pues en varias ocasiones yo también he dudado al sentir los fuertes vientos, pero que lindo saber que pese a que los fuertes vientos querrán derribarnos, tenemos a un Jesús dispuesto a extender su mano para no dejarte hundir: “Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él” (v.31).

La experiencia fue única para Pedro, eso marcaría su vida de sobremanera, también era un llamado de atención para no volver a dudar, pero te aseguro que desde ese momento Pedro no dudo mas nunca de que Jesús no lo dejaría hundirse.

Así mismo hoy en día Jesús no te dejara hundir. Si tu un día le dijiste que querías estar cerca de El, seguramente te dijo: “VEN”, y vas camino a la Gloria Eterna, pero quizás los vientos fuertes aparecerán y querrán derribarte y hundirte para ahogarte en los problemas de la vida, pero es en esos momentos en donde tenemos que reconocer que Jesús jamás me dejara hundir, sino que a mi llamado de auxilio siempre estará presente para extender su mano y asirme.

Amado hermano, posiblemente los últimos días has sentido que los vientos fuertes han atacado tu vida, sientes que tambaleas y que poco a poco te estas hundiendo, pero déjame decirte en esta hora, que Jesús pone en mi corazón el decirte que EL NO TE DEJARA HUNDIR, pues EXTENDIENDO SU MANO TE ASIRA Y NO TE SOLTARA.

Es momento de reafirmar nuestra fe y comprender de que si Jesús esta a nuestro lado NO TENGO PORQUE TEMER pues el no me dejara hundir.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales

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¿En quien confías?

Salmos 20: 7

“Estos confían en carros, y aquéllos en caballos;
Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria”.

Hay momentos de flaqueza en la vida cristiana, todos hemos pasado y seguiremos pasando por momentos de flaqueza espiritual, esos momentos en los cuales pareciera que ninguna palabra cala en nuestra vida.

En esos momentos de flaqueza espiritual nuestra fe es debilitada y nuestra confianza quiere ser desviada hacia otra cosa que no es Jehová de los Ejércitos.

Posiblemente tu estas pasando por situaciones difíciles en tu vida, en donde no encuentras una solución. A lo mejor estas pasando una de esas batallas en las cuales nuestra fe es debilitada. Quizá alguien te dijo: “¿Dónde esta tu Dios?” por que ha visto que todo te esta saliendo mal.

Muchas personas confían en sus buenas capacidades para salir adelante en la vida, otros confían en que su dinero no les permitirá pasar problemas, otros confían en el hombre, creyendo que si determinada persona esta con ellos, no hay de que preocuparse. Pero mas allá de lo terrenal existe otro ámbito, ese ámbito que no se puede observar con nuestra vista humana, ese ámbito llamado Fe, esa Fe que depende de alguien verdadero, de alguien que es el único camino, de alguien que es la vida, de ese alguien que se llama Jesús.

Posiblemente estés rodeado de muchas adversidades y a lo mejor tu mente no encuentra una salida, pero quiero decirte que si tu Fe esta puesta en Jehová nuestro Dios, no hay de que temer. Pueden levantarse olas gigantes, tempestades fuertes pueden venir contra ti, mares anchos pueden estar frente a ti, murallas pueden quererte detener, pero si tu confías en Dios nada de eso te podrá hacer frente.

Tienes que entender que muchas veces estamos en circunstancias difíciles porque no hemos entendido de que si deposito mi confianza en Dios, El me cuidara, el me protegerá, así que no hay de que temer. La gente puede confiar en carros y otros en caballos, pero nosotros confiamos en el único Camino Verdadero que da Vida.

Amigo mío, no temas, no te amedrentes, si confías en Jehová de los Ejércitos tendrás la victoria de la vida. Ahora bien, ¿En quien confías?, ¿En que esta puesta tu confianza?, es momento de entender que si has estado confiando en otra cosa que no sea el Señor he estado mal. Por esa razón necesitas urgentemente comenzar a confiar en aquel que es el único que te puede dar una victoria real.

Confía en Jehová de los Ejércitos, pues El jamás ha perdido una sola Guerra.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Devocional Diario
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El requisito para la Sanidad es la FE

San Juan 9: 1-3

“Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él”.

La enfermedad no respeta clase social, cuando llega a la vida del ser humano, ni el mucho dinero que puedan tener puede solucionar muchas veces lo que la enfermedad provoca.

Pero que lindo es saber que aun cuando no somos multimillonarios tenemos de nuestra parte a un Dios RAFA (Sanador) y que es Todopoderoso es decir, NO HAY nada imposible para el.

Lo que sucede en la mayoría de casos es que cuando estamos frente a la enfermedad, nuestra fe decae, vemos al gigante de la enfermedad frente a nosotros y nos olvidamos del Poderoso Gigante que pelea nuestras batallas y es ahí en donde deberíamos recapacitar y entender que la enfermedad es nada mas una oportunidad mas para que el Poder de Dios se manifieste en nuestras vidas.

Es por esa razón que posiblemente estés pasando una enfermedad que te ha robado la paz, quizás un ser querido tuyo esta pasando unos feos momentos en los cuales la enfermedad se ha apoderado de su cuerpo, pero en esta hora quiero decirte que Dios tiene el Poder suficiente como para sanar cualquier tipo de enfermedad que se presente.

Pero si bien es cierto Dios puede sanar esa enfermedad, nosotros debemos de creer y confiar totalmente en El. Jamás Dios se podrá mover en medio de un ambiente de incredulidad, la incredulidad mata la fe y la duda derrota a la confianza, es por esa razón que debemos desechar de nuestra vida toda forma de duda, inseguridad e incredulidad, su tu crees en el Poder de Dios, debes de comenzar a desechar todo aquello que te va a llevar a dudar de ello.

Amado hermano, Jehová es nuestro Sanador y por lo tanto esta dispuesto a manifestarse en tu vida o en la vida de la persona por la que tantos estas clamando, pero para ello el único requisito es tener FE, esa fe que llevara a mover la mano de Dios y a derrotar todo espíritu de enfermedad.

Sin Fe es imposible agradar a Dios, y yo le agregaría: Si Fe es imposible recibir una sanidad o un milagro de parte de Dios.

Es momento de comenzar a confiar en aquel que TODO lo puedo, es momento de desechar la duda y la incredulidad de mi vida, es hora de activar nuestra Fe, esa Fe que se necesita para entender que si esa enfermedad esta ahí, es nada mas PARA QUE EL PODER DE DIOS SEA MANIFIESTO.

Hoy quiero terminar declarando en esta hora sobre todo aquel que esta enfermo y sobre toda aquella persona por la que has estado clamando por sanidad lo siguiente:

“Proclamo Sanidad sobre su vida, me apropio de la Palabra de Dios que dice que por su llaga fuimos nosotros curados, es por es razón que echo fuera todo espíritu de enfermedad que ha estado agobiando tu cuerpo, te declaro en el Nombre de Jesús SANO para su Gloria y para su Honra”.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?

San Juan 11: 39, 40

“Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?”

¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?, fueron las palabras que Jesús respondía ante la incredulidad de Marta. No voy a culpar a Marta por su incredulidad, porque considero que todos la hubiésemos tenido en ese episodio tan difícil humanamente hablando, pero que en el ámbito espiritual se reduce a algo tan fácil de realizar con solo un mínimo requisito y este es: “creer”.

Todos podemos decir yo “creo” en esto o yo “creo” en aquello, pero como dice un dicho popular: “entre el dicho y el hecho hay un gran trecho”, no es lo mismo confesar con mi boca que creo, que creerlo en mi corazón.

Marta sabia que humanamente no se podía realizar nada ya, pues su hermano tenia cuatro días de muerto, pero es ahí mismo en donde lo que para nosotros es imposible de creer, para Dios es tan fácil de hacer. Al igual que Marta muchas veces nosotros estamos viendo la situación con ojos humanos y basándonos en las probabilidades humanas de poder cambiar o no dicha situación, pero Dios va mas allá de la probabilidad humana, El va mas allá de lo que nuestra mente finita pueda querer interpretar, Dios interpreta las cosas no basándose en las cosas imaginadas por el hombre, sino basándose en su propio método, ese método que lo ha constituido como Dueño y Señor del universo.

Tú puedes tener a tu propio Lázaro en tu vida, muerto y con cuatro días sepultado, pero aun en medio de ese ambiente de lamentación, Dios puede cambiar el llanto en un gozo inimaginable. Tu Lázaro quizá puede tener semanas, meses o años de estar sepultado, pero Jesús te dice tan solo una cosa: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?

¿Qué quería decir Jesús al referirse al creer?, ¿Acaso no todos creemos en Dios?, pues si, todos creemos en Dios, pero mas allá de eso también tenemos que comenzar a creer en lo que El puede hacer, y lo que El puede hacer no esta limitado a la mente humana, sino que va mas allá de lo que nosotros podemos pensar sobre su limite.

Dios no tiene limites para actuar, el puede hacer desde que de una piedra salga agua, como abrir un mar, derribar una murallas de casi 8 metros de ancho con un solo grito o como derribar a un gigante de mas del doble de tu estatura, Dios puede dar de alimentar a mas de cinco mil personas de unos pocos panes y peces, como también puede hacer que un manco recobre su brazo, para el no hay nada imposible, Dios no esta limitado a nada ni nadie, solo hay un requisito para que su poder se manifieste y este es: CREER.

Amado hermano, ¿Estamos creyendo lo suficiente como para ver la gloria de Dios manifestada en nuestra vida?, ¿Estamos teniendo la suficiente FE como para ver las maravillas que Dios quiere que veamos?, o ¿Acaso estamos lejos de esa fe que se necesita para ver la Gloria de Dios?

La Biblia dice que sin fe es imposible agradar a Dios, ahora yo te pregunto: ¿Estarás conmigo algún día en el cielo?, si tu respuesta es positiva, yo te pregunto: ¿Qué te hace pensar eso?, si me respondes que tu fe, entonces te digo que esa es la FE potente que Dios quiere de cada uno de nosotros, no una simple expresión de “yo creo”, sino una convicción firme de lo que pienso y siento. Fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve, eso quiere decir que aunque no veo las cosas tengo la convicción de que Dios las hará, que aunque estoy esperando que se cumplan tengo la certeza que se cumplirán.

Dios quiere mostrarnos su gloria a cada uno de nosotros, pero necesitamos creer con una convicción tal que no veamos el problema que tenemos enfrente, sino que veamos a la solución que tenemos de nuestro lado. Ver las cosas que no son, como que si fueran y más que todo, depositar totalmente nuestra confianza en El.

Pese a que Marta en un principio no creía que Jesús podía hacer algo por su hermano Lázaro, Jesús hizo un milagro sorprendente y es porque aun cuando halla duda en nuestra vida, Dios vendrá y se mostrara como aquel Dios que no miente, sino que cumple lo que dice, pues no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta, eso quiere decir que si El te ha dicho que si crees veras la Gloria de Dios, entonces así será.

¿Quieres ver la Gloria de Dios?, solamente CREE.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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2 Cronicas 20: 1-30

Introducción:
Sin duda Dios actúa de muchas maneras, la multiforme manera de actuar de Dios a veces puede sorprendernos, sin duda Dios tiene un estilo único de actuar en nuestra vida.

Josafat fue un rey que experimento el estilo único de actuar de Dios. Definitivamente cuando nos enfrentamos a situaciones fuera de nuestro control, la mejor forma de ver un resultado positivo es buscando de Dios. Característica que estaba presente en la vida del rey Josafat.

El rey Josafat tuvo que enfrentar una situación humanamente incomoda, pero listo en su actuar se dio cuenta que pese a que contaba con un buen ejercito de guerrero, su fe tenia que depender de Jehová de los Ejércitos.

El enemigo lanza su ataque. (2 Crónicas 20: 1, 2)
Ninguno de nosotros estamos exentos de los ataques del enemigo, al igual que Josafat nosotros muchas veces seremos atacados por multitud de enemigos.

Hay momentos en la vida en donde pensamos que los ataques que vienen a nuestra vida son muchos y que no los podremos soportar.

Frente a los ataques, ¿Qué hizo Josafat?. (Crónicas 20: 3-4)

Primero como todo ser humano tuvo miedo: como todo humano sintió temor al saber que muchos pueblo venían contra el. (v.3)

Segundo se humillo: Humillarse es reconocer mi estado delante de Dios, es reconocer que sin El nada puedo, pero que con El todo lo puedo. Humillarse es reconocer de donde provienen mis fuerzas.

Tercero hizo participes a su pueblo: Un verdadero líder hace participe a su gente de su responsabilidad, es decir que enseña al pueblo que son uno solo.

Josafat fue un hombre que supo clamar a Dios, su clamor lo podemos definir de la siguiente manera:
1. Reconoció el dominio de Dios sobre todos los reinos. (v.6A)
2. Reconoció el Poder de Dios para vencer en cualquier circunstancia. (v.6B)
3. Le Recordó a Dios su pacto con Abraham. (v.7)
4. Le Recordó a Dios la dependencia de ellos hacia El. (v.8, 9)
5. Le Recordó a Dios el bien que El había hecho con estos pueblos y el mal de cómo estaban pagando después de recibir su favor. (v.10, 11)
6. Le encomendó el Juicio a Dios. (v. 12)

Las Respuesta de Jehová no se hizo esperar y fue a través de un descendiente del cantor Asaf. (v.14-17) “y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios. Mañana descenderéis contra ellos; he aquí que ellos subirán por la cuesta de Sis, y los hallaréis junto al arroyo, antes del desierto de Jeruel. No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros.”

Después de recibir una respuesta tan linda departe de Dios, Josafat se inclino a tierra y junto a el todo Judá y los moradores de Jerusalén y ADORARON, esto demuestra la importancia de adorar a Dios luego de una respuesta. (v. 18, 19)

La Hora de la Batalla
Después de recibir Palabra de parte de Dios de que el pelearía por ellos llego el momento de poner en marcha la fe.

Un líder con Fe, es un líder que alienta a su pueblo. (v.20)

La Batalla no era una batalla común y corriente, era una batalla espiritual, por esa razón los cantos y mas aun los ornamentos sagrados, señal de que era una guerra de Dios y no de los hombres. (v.21)

Es de gran importancia de mantener la adoración en medio de la guerra espiritual(v. 22), al momento de estar adorando a Dios, el hizo que sus enemigos se mataran entre ellos mismos. Es impresionante leer el versículo 23 puesto que la victoria de Dios llego a tal punto que los enemigos se mataban entre ellos mismos, aun entre compañeros. Definitivamente es algo divino que estaba ocurriendo.

Cuando el pueblo de Judá llegaron al sitio correspondiente para la Batalla, se dieron cuenta que sus enemigos yacían muertos y que ni uno había escapado. Aquel temor que en un principio el rey Josafat había experimentado se había convertido en una victoria y en una bendición, puesto que además de no tener que pelear contra sus enemigos, Dios les regalo el botín que tardo en recogerse 3 días ya que era tanto que no se lo podían llevar en un día.

El Valle de Beraca. (v. 26)
Aquel lugar en donde se suponía que habría una tremenda batalla y que a lo mejor hubiera podido llevarlos a la muerte, se convirtió en un lugar de bendición, en pocas palabras en un valle de BERACA ósea BENDICIÓN.

Requisitos para recibir bendición:
1. Humillación.
2. Sometimiento.
3. Fe inquebrantable.
4. Obediencia.
5. Adoración.

Dios puede convertir tu peor temor en una bendición, si tan solo lo buscamos y creemos en lo que El puede hacer.

Los resultados de Creer en Dios.
1. Recibieron bendición. (v. 25, 26)
2. Recibieron gozo y liberación de sus enemigos. (v.27)
3. Alabaron a Jehová. (v.28)
4. Dios dio testimonio de su poder delante de todos los pueblos de la tierra. (v.28)
5. Dios les dio paz todo el tiempo de Josafat. (v.29)

Conclusión:
Dios quiere que cada uno de nosotros le permitamos pelear la batalla por nosotros, pero para esto necesitamos fe para poder creer todo lo que Dios puede y esta dispuesto a hacer en nuestra vida. Este es un buen momento para pedirle a Dios que nos ayude a tener Fe de tal manera que nada ni nadie pueda derrotarnos en esta batalla espiritual que enfrentamos día tras día.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
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Hebreos 11 “Es pues la fe la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve”

Cuando leemos este pasaje y en especial esta cita bíblica, no podemos menos que imaginarnos todos estos personajes en su época tratando de conseguir su objetivo, tratando de agradar a Dios con toda su vida.

Quisiera a travès de esta pequeña reflexión hacer entender que la fe es fe, y nada más, que jamás podemos agradar a Dios sin ella, que nuestros razonamientos humanos no convencerán a Dios, porque Dios está mucho más allá de nuestra mente finita.

Nosotros nos movemos en un plano físico limitado, y siempre digo que somos más entes espirituales que físicos ya que aunque estamos compuestos por un cuerpo tangible, tenemos un alma y un espíritu que no se ven y que pesan más que cualquier cosa. El mundo espiritual es real, y ese será nuestro destino final, nos moveremos a la velocidad de la luz o diría que aún más. Dios le da órdenes a los ángeles y en fracciones de segundos la ejecutan, así será nuestra vida futura, cuando pasemos de esta vida a la vida eterna.

¿A dónde quiero llegar con todo esto? Bien la fe mueve a Dios, cuando nos mantenemos en su palabra, en sus promesas, a pesar de las circunstancias adversas esto le agrada, “todo tiene su tiempo”… dice Eclesiastés 3. Y todo es todo.

¿Qué tal si Daniel hubiera dudado de Dios cuando a pesar del edicto promulgado insistió en adorar a Dios y no postrarse ante una imagen? ¡Eso es fe! Él pensó si me me muero que muera, yo se cual es mi destino final, él confió en que su Dios, (el nuestro por cierto) le libraría, algo haría. Así fue. Dios tapó la boca de los leones. ¡Eso fue un milagro! y ocurrió por fe en Dios, y para que Dios se glorificara. Eso clase de fe es la que mueve a Dios.

Algo similar pasó con Nehemías; con una gran oposición, pero con determinación y mucha fe, logró la restauración de los muros, y el logro más grande es la restauración de la relación que su pueblo debía tener con Dios, confesión de pecados, pienso que en esta cita de Hebreos 11:34 “sacaron fuerzas de debilidad se hicieron fuertes en batallas…” a pesar de no nombrarlo se refiere a Nehemías también, sacaron fuerzas para en medio de las circunstancias más adversas terminar lo que Dios había puesto en su corazón, fue de verdad fe pura .

Cuando el Señor reprendió a los apóstoles quienes no pudieron echar fuera un demonio de la vida un hombre, los reprendió fue por su falta de fe y les dijo “este género no sale si no es con ayuno y oración”, Mateo 17:14 ¿A qué género se refería” a la clase de demonio acaso? Pues no, se refería el Señor al género de la poca fe o falta de fe, acaso no les dijo en el versículo 17 “Oh generación incrédula y perversa” llamó incrédulos a los discípulos, y de paso perversa, incrédula porque él conoce los pensamientos del hombre, y es seguro que los discípulos hicieron el trabajo pero sin fe, perversa porque para hacer libre a los hombres hay que hacerlo con un corazón benigno, con misericordia, Jesús llamó perversos a los discípulos por la poca disposición a hacer lo bueno, perverso es hacer las cosas con mala intención, ellos sabían que ese hombre podía quedar libre, en tiempo anterior salieron y vieron como Satanás caía cuando ellos le ordenaban que saliera, y los enfermos sanaban, los paralíticos caminaban, esto fue cuando el Señor les ordenó ir de dos en dos y luego les dijo no os maravilléis de esas cosas sino de que sus nombres estén escritos en el libro de la vida” Entonces ¿Cómo es que sabiendo hacer lo bueno no lo hicieron? No había fe, ni disposición para hacerlo, Dios no puede ser burlado…es la fe en Dios, en su palabra la que hace, la que actúa en nuestra vida y la de los demás, no es que tenían que ayunar para echar fuera un demonio, no, es la fe o la falta de fe que en ellos había lo que impidió ser libre al hombre.”

Es la fe la que mueve a Dios, debemos entender que cuando usamos la fe Dios actúa porque está comprometido a respaldarnos por su palabra. El nos mira y dice “allí está mi hijo (a) usando la fe y mi palabra y entonces los milagros ocurrirán

Autora: Marlene de Sama
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