Ese porcentaje es todavía ridículo, pero se estima que para dentro de poco más de dos años, en el 2010, hasta 350 millones de usuarios se habrán enganchado a esta tecnología, que se ve reforzada por tarifas que ahora sí son un poco más atractivas y por terminales preparados para ello. Ello hace que los usuarios particulares vean esta funcionalidad de sus terminales como algo más normal, no solo cerrado al ámbito de los profesionales o altos ejecutivos.
Se trata pues de una funcionalidad que cada día veremos más integrada dentro de las especificaciones de los terminales, al igual que ahora nos es habitual hablar de teléfonos 3G, con MMS o funciones de reproducción de audio.
En cuanto al tipo de correo que se impondrá, el push mail tiene todas las papeletas para ser el rey indiscutible, pues nadie quiere esperar a que se descargue el correo cuando tiene un minuto para revisarlo. Mejor que esté ya allí.
Vía Elpaís.