
Todos recordamos aquel episodio en la vida de Jesús, cuando en una boda en Caná un pueblecito de Galilea, el gran Maestro obro su primer milagro, cuando en la boda se había agotado el vino, y el transformo el agua en vino.
¿Te lo imaginaste? bueno, déjame decirte que esta historia nos trae una gran enseñanza, a veces estamos en esta situación, todo en nuestra vida parece ir de maravilla, todos tus planes prosperan, todo lo que haces te sale bien y perece que no hay nada que te pueda robar la felicidad, sin embargo te has olvidado de aquel desconocido que un día invitaste a tu vida, aquel a quien le dijiste que lo aceptabas como único y suficiente salvador, lo has olvidado pues como todo esta bien, no lo necesitas, has dejado de llamarlo, has dejado de hablar con El, has dejado de cantarle por las noches, en la soledad, cuando nadie mas te escucha.
Sin embargo en lo más profundo sabes que algo te falta, que no estas completo, lo tienes todo pero no estas completamente feliz, extrañas los momentos a solas con El, cuando llorabas sin mas, cuando no sentías el tiempo, cuando solo querías estar con El, todo esto porque: te hace falta el vino que parece que es la vitamina para tus venas, ese vino que te hace sentir, que te hace vivir, ese vino que te hacia llorar ante su presencia, que te hacia cantar en voz alta, no importándote si entonabas bien o no, ese vino que hoy no tienes en tus cantaros, se acabo pues lo descuidaste un poco, y el enemigo se lo llevo, por eso te sientes incompleto pues te hace falta el vino, hoy solo tienes agua en tus cantaros, y por eso no vives, tan solo sobrevives, tratando de vivir cada día como si la vida fuera una carga, como si el vivir te fatigara, porque el agua no es suficiente para darte la vivacidad que necesitas y que tanto anhelas.
Déjame decirte que la vida que hoy tienes no es la vida que el Señor quiere para ti, hay mucho más, pero no lo puedes tener porque el agua que te sostiene, no es suficiente, necesitas de su vino celestial, solo recuerda que el esta en tu casa, hace tiempo lo invitaste, y el nunca se ha ido, entonces que estas esperando ve con El y dile Señor cambia mi agua en vino, y veras que dejaras de sobrevivir y empezaras a vivir. Al igual que en Caná, el quiere obrar El primer milagro en ti vida, El quiere cambiar tu agua en vino, solo hace falta que te acerques a El y le digas al oído, Señor mi barca se esta hundiendo, y mi fiesta se esta arruinando, por favor, cambia mi agua en vino.
¿Te lo imaginaste? bueno, déjame decirte que esta historia nos trae una gran enseñanza, a veces estamos en esta situación, todo en nuestra vida parece ir de maravilla, todos tus planes prosperan, todo lo que haces te sale bien y perece que no hay nada que te pueda robar la felicidad, sin embargo te has olvidado de aquel desconocido que un día invitaste a tu vida, aquel a quien le dijiste que lo aceptabas como único y suficiente salvador, lo has olvidado pues como todo esta bien, no lo necesitas, has dejado de llamarlo, has dejado de hablar con El, has dejado de cantarle por las noches, en la soledad, cuando nadie mas te escucha.
Sin embargo en lo más profundo sabes que algo te falta, que no estas completo, lo tienes todo pero no estas completamente feliz, extrañas los momentos a solas con El, cuando llorabas sin mas, cuando no sentías el tiempo, cuando solo querías estar con El, todo esto porque: te hace falta el vino que parece que es la vitamina para tus venas, ese vino que te hace sentir, que te hace vivir, ese vino que te hacia llorar ante su presencia, que te hacia cantar en voz alta, no importándote si entonabas bien o no, ese vino que hoy no tienes en tus cantaros, se acabo pues lo descuidaste un poco, y el enemigo se lo llevo, por eso te sientes incompleto pues te hace falta el vino, hoy solo tienes agua en tus cantaros, y por eso no vives, tan solo sobrevives, tratando de vivir cada día como si la vida fuera una carga, como si el vivir te fatigara, porque el agua no es suficiente para darte la vivacidad que necesitas y que tanto anhelas.
Déjame decirte que la vida que hoy tienes no es la vida que el Señor quiere para ti, hay mucho más, pero no lo puedes tener porque el agua que te sostiene, no es suficiente, necesitas de su vino celestial, solo recuerda que el esta en tu casa, hace tiempo lo invitaste, y el nunca se ha ido, entonces que estas esperando ve con El y dile Señor cambia mi agua en vino, y veras que dejaras de sobrevivir y empezaras a vivir. Al igual que en Caná, el quiere obrar El primer milagro en ti vida, El quiere cambiar tu agua en vino, solo hace falta que te acerques a El y le digas al oído, Señor mi barca se esta hundiendo, y mi fiesta se esta arruinando, por favor, cambia mi agua en vino.
El te quiere dar de su vino celestial, El quiere que vivas en plenitud, solo hace falta que le digas: “Señor cambia mi agua en vino”.
Escrito por: Cristian Tzul Tzul
Tomado de: Devocional Diario.com
Tomado de: Devocional Diario.com