Todo este movimiento iría encaminado a no perder su tercera posición en la cuota de mercado de ventas mundiales de teléfonos, más si cabe tras la caída de un 21 a un 13 por ciento en esa cuota en el último año. Samsung ya va por delante de ello, y en cabeza, como siempre, la omnipresente Nokia.
Por ahora no es más que una estrategia que debe ser planteada seriamente y aprobada por el consejo de administración y los accionistas, por lo que puede ir para largo.
Vía Yahoo.