Firefox

Rss

"Nos cuestionábamos siempre por qué nosotros no nos hubiéramos muerto, por qué quedamos vivos, nos resultaba cruel que quedáramos vivos ahí abajo y después tuviéramos que morirnos debilitados, totalmente desnutridos". (Yonni Barrios).

Cada día, al regresar a casa por los mediodías y las tardes, tomé la costumbre de prender la televisión para saber cómo iba el rescate de los mineros chilenos. Eso quedó atrás con un final feliz y como gran ejemplo para todo el mundo. El liderazgo de un presidente equilibrado, sagaz y prudente, y por supuesto, la de un equipo de rescate eficiente, disciplinado y coordinado cual reloj suizo. Barrios relató que llegaron al extremo, preparándose para morir. Esa tarea fue cumplida mediante la lectura de la Biblia y la asistencia desde afuera de un pastor evangélico. Creo que Dios vio arrepentimiento y por ello decidió rescatarlos. Algunos volverán a sus viejas costumbres, pero aún así sus vidas quedarán marcadas. De eso no podrán escapar. El propio presidente Piñera afirmó cómo Dios Padre mostró toda su grandeza, algo que no está en discusión pues las alusiones a Dios y a Jesús quedaron evidenciadas en los cascos y bragas de los rescatados.

No deseo volver a hablar de los hombres porque estoy casi seguro de que algunos olvidarán sus tribulaciones y también las súplicas que en algún momento dirigieron a Dios. Por desgracia así somos los hombres. Lo que en mí quedó grabado para siempre fue la misericordia de Dios, la evidencia de una situación en la que la vida pendía de un fino hilo, hasta en los últimos instantes, según las declaraciones del rescatista Manuel González. Primero en bajar y último en subir, con la más impresionante de las naturalidades, contó que de vez en cuando "se desprendían planchones" del techo. Solo imaginarse eso es también espeluznante.

Desde el nombre de la mina hasta sus peligros representan para mí gráficamente lo que es nuestra vida en esta tierra. Establece lo que se llama en geometría, congruencias, que se podrían resumir más o menos así: "La vida en el confinamiento de las profundidades es a nuestra vida en la superficie, como la vida en la superficie es a lo que será la vida eterna junto al Creador".

Estamos confinados en este mundo, expuestos a peligros que no solo pueden destruir nuestro cuerpo, sino lo único sublime y trascendente que poseemos: Nuestra Alma. También tenemos un refugio donde descansar y recibir ayuda: Jesucristo. Sondas, una que nos alimenta y nos conforta que es la Palabra y otra más amplia llamada Esperanza. El transporte que nos llevará ante la presencia de Dios Padre cuando Él decida rescatarnos de estas profundidades.

Los mineros leían Salmos: "Mas Jehová me ha sido por refugio, y mi Dios por roca de mi confianza""Porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas" (94:22). (95:4).

"Dios mío, fortaleza mía, en Él confiaré; mi escudo, y el fuerte de mi salvación, mi alto refugio; salvador mío, de violencia me libraste". (2 Samuel 22:3)

Escrito para: Diario El Tiempo y Ministerio Vivo Para Cristo
Leer más...

Te he hecho libre para vivir, regocíjate que ya ha acabado tú búsqueda. Qué puede ser eso que ansías, sí ya lo tienes. Mira donde estás hoy y todo lo que has recibido, me has visto en el sol y aún dudas. ¿Qué te hace pensar que serás avergonzado? Vive cada día como una aventura y entrégame ya, todos tus afanes. Te lo digo de nuevo, ¡Ya no busques, que ya estás donde perteneces!

Déjate de nuevo caer en mis manos, qué mis sueños son más grandes que los tuyos. Haré cosas grandes contigo, sí así lo quieres. Recuerda mis favores cuando me has dejado actuar, ¿Te he fallado?

Te lo digo de nuevo, ¡En Mí confía! ¿Por qué quieres saber, cómo voy a hacer las cosas? – Bástate con saber, que no te fallaré.

Hijo mío, ¿Qué no recuerdas de donde te he salvado? Quiero qué disfrutes éste tiempo, quiero que voltees a ver todo lo que hago para llamar tú atención. Dame gozo y mira todo lo que he creado para ti. Ya lo sabes, me gozó cuando te maravillas con mi creación.

¿Qué acaso tendré que traer de nuevo a los dinosaurios para llamar tu atención?

Mantén tu corazón igual que aquel día en el que te salvé. ¿Recuerdas cómo estabas agradecido de tener un nuevo comienzo? Hoy te digo algo, en Mi cada día es un nuevo comienzo. ¿Recuerdas cómo latió tu corazón y querías ser de ayuda a tus hermanos? Hoy te digo esto, sigue siendo ayuda para tus hermanos; y tu corazón aumentará sus latidos.

¿Recuerdas cómo tu corazón ansiaba pedir perdón a todo el que lastimaste? Hoy te digo una verdad, practica el perdón; qué mantiene pura tu alma.

Hoy te digo hijo mío, quiero que disfrutes todo cuanto te doy, que ese es Mi gozo.

Autor: Richy Esparza
Tomado de: DevocionalesdeRichy.com
Leer más...

“No se olviden de orar. Y siempre que oren a Dios, háganlo dirigidos por el Espíritu Santo. Manténganse en estado de alerta, y no se den por vencidos. Oren siempre, pidiendo por todos los que forman parte del pueblo de Dios”.

Efesios 6:18 (Traducción en lenguaje actual)


Hay muchas personas que ven con indiferencia estas fecha, es decir que no le toman importancia en ningún sentido, pero la verdad es que estamos en el mes en que se celebra esa fiesta pagana, que nada tiene que ver con lo Santo que es Dios.

Aunque muchos no lo crean, hay cientos de iglesias satánicas por todo el mundo que aprovechan este mes y estas fiestas para llevar a cabo sus sacrificios y obras malignas. Muchos de ellos entran en oración en este mes, ¡Si aunque no lo crean!, oran a su dios para que la mayor cantidad de cristianos en estos días se alejen de Dios y sobre todo para que lideres y pastores caigan y no se levanten mas.

Ante esto, ¿Qué estamos haciendo nosotros como Iglesia de Cristo?, ¿Estaremos contrarrestando las artimañas y ataques del enemigo?, ó ¿Nos dejamos manipular por la corriente del mundo creyendo que todo lo que en estos días se vive es algo insignificante y normal?

Pues déjame decirte en este día que nosotros deberíamos levantar un clamor potente delante del Señor, pidiendo para que más vidas se acerquen al Señor, para cada día podamos estar más fortalecidos y que cuando venga la prueba podamos resistirla y salir victoriosos.

Amados hermanos, no nos confundamos, no creamos que estas fiestas paganas son insignificantes, pues el simple hecho de representar lo que representa dice mucho sobre de lo que significa o el trasfondo que trae en sí.

¿Fiestas de brujas?, ¿Días de las brujas? U otro nombre que se le dé, sea como sea, jamás esto será del Señor, por lo tanto si no es del Señor, lo que no es con él, contra El es, así que ¡Levantemos nuestro Clamor!

Es hora de pararnos firmes, de no dejarnos influenciar por el mundo y sobre todo sacar a relucir la imagen de Cristo en nuestras vidas, demostrar al mundo que no somos los mismos, que no vamos a permitir que nos saquen ventaja, al contrario, vamos a sacar ventaja a través del clamor, a través de la intercesión, pues el que está con nosotros es más PODEROSO que el que está en el mundo.

Por lo tanto, cada uno desde el lugar a donde pertenece levante un clamor al Señor, pidiendo que este mes toda obra maligna y satánica sea quebrantada y destruida y sobre todo que la presencia de su Santo Espíritu se pueda mover con libertad en nuestras vidas llenándonos de una forma sobrenatural al mejor estilo del Señor para poder ir y ganar a otros para Cristo.

Digamos en estos días:

¡No al Halloween! Levantando nuestro Clamor

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales
Leer más...

Salmos 17:8a (Reina-Valera 1960)

Guárdame como a la niña de tus ojos.

Muchos nos hemos preguntado cuanto es que nos ama Dios y muchos otros dicen que leer la Biblia y entender lo que en ella dice es difícil, pero no lo es, es solo el darnos cuenta que todo aquello que vivimos cotidianamente tiene que ver con Dios y que todo lo que esta escrito en la palabra de Dios tiene un reflejo o un ejemplo en nuestra vida.

Hay una canción de Daniel Calveti que se llama “la niña de tus ojos” que en lo particular me gusta, y que esta apoyada en la cita de hoy, y aunque entiendo la importancia en nuestra vista la niña de nuestros ojos y entiendo la comparación natural de ello con el cuidado que Dios tiene con nosotros, le tengo que ser honesto que me quedaba duda de la intención de Dios al hacer esta afirmación en su palabra y la aplicación para mi vida y confío que para la vida de muchos que leen estas líneas diariamente (por cierto sabia usted que son mas de 18,000 personas en todo el mundo las que reciben este devocional de manera diaria?) y le quiero compartir el como fue que Dios me ayudo a entender esta cita y el amor que tiene hacia nosotros.

Hace algunos años mi Madre tenia problemas con la vista, los años (no muchos, tengo una mama joven que parece mi hermana) y la vida habían hecho sus estragos en ellos y los médicos diagnosticaron vista cansada entre otras cosas, y los médicos que había visto le aseguraban eso no se podía corregir, hasta que llego con un medico que le dijo que por un procedimiento rápido y sencillo, había manera de hacer que su vista fuera igual, así que decidió someterse a la famosa operación por medio de láser con excelentes resultados y hasta hoy goza de una vista fenomenal.

Desde ese entonces me quedo la duda de porque unos médicos afirmaban que la vista cansada no se puede corregir y otros que si, hasta que anoche en una cena con unos amigos entrañables aquí en Panamá donde me encuentro, me contaron como es que la vista se afecta, me contaban que el problema de ver de lejos y ver de cerca tiene que ver con la capacidad de recepción de luz por medio de las retinas, me explicaron ampliamente a lo que resumí en palabras entendibles para cualquier no experto de la materia que la perdida gradual de visión tiene que ver con el hecho de que nuestras retinas se hacen opacas y por ello perdemos la capacidad de captar luz por medio de nuestros ojos (obvio no es toda la razón de ello, pero entendí que para padecimientos comunes esa es una de las principales causas).

Fue entonces que entendí el porque Dios nos ama como la niña de sus ojos!, ya que a Dios le preocupa de gran manera que no dejemos de ver adecuadamente, es decir que nuestras retinas espirituales nunca se opaquen para que siempre tengamos un adecuada percepción de la luz (Jesús) en nuestras vidas, de manera que nunca nos perdamos ni desviemos en nuestro caminar con El y hacia El, nuestra visión es el sentido mas importante en nuestro caminar por fe, ya que la fe nos da visión y caminamos hacia una luz que no vemos físicamente pero si espiritualmente, para la cual tenemos que tener una visión clara para no confundirnos.

Por tanto cuando pedimos a Dios que nos guarde como la niña de sus ojos, estamos en realidad pidiendo que nos conserve esa visión clara de quien es El, de que es lo que espera de nosotros y hacia donde espera que nos movamos, para que siempre podamos mantenernos en su voluntad y lleguemos a la meta que nos aseguro en la cruz.

Que tal esta su vista espiritual?, ya pidió a Dios que use su láser espiritual para afinarla?.

Autor: Rene Giesemann
Tomado de: Devocional-Diario.com
Leer más...

No resistí a la tentación de volver a escribir sobre el rescate de los 33 mineros de la mina San José en Chile. La operación de rescate no solo me mantuvo despierto por largas horas, también me mantiene emocionado al poder observar cómo la mano de Dios Padre ha obrado con este verdadero milagro.

Momentos de prolongadas emociones contenidas, seguidas por una explosión de alegría y alivio al comprobar cómo la operación en su fase crucial se desarrollaba con fluidez. ¡Gracias Dios Padre, tu mano se ha mostrado con nitidez en este milagro!

Saliendo el primero, aflojó la tensión y afloraron las lágrimas de alivio y gozo, el segundo: el locuaz del grupo, Mario Sepúlveda, no solo mostró sus condiciones de líder nato, también de especial sabiduría y control propio de quienes sienten la dirección del Todopoderoso: "Abajo estuve con Dios y con el diablo; ganó Dios", frase que se agrega a la ya famosa de "Es hora de que el mundo deje de ser rencoroso porque lo que ha pasado aquí es prueba suficiente que nos demuestra que Dios existe".

El infierno lo deben haber experimentado esos hombres los primeros 17 días, sin contacto con la superficie, con alimentos, bebida y ventilación restringidas al máximo. El equilibrio y la lucidez fueron posibles gracias a los personajes que ocuparon papeles protagonistas, como Yonni Barrios apodado “el doctor”; Mario Sepúlveda, pieza importante en las comunicaciones con el exterior, y lo fundamental: la fe en Dios infundida por José Henríquez y José Ojeda.

Muchos especulan con el número 33: treinta y tres mineros, la fecha 13.10.10 cuyos números sumados dan también 33, 33 años de vida de Jesucristo. Todas simples especulaciones. Lo concreto, lo real y verdadero se circunscribe a los testimonios: la familia Ávalos habló de las oraciones y de los cánticos de fe en el campamento, los rescatados que señalaron al cielo una vez puesto los pies en tierra, los que se hincaron y dieron gracias al Señor por su salvación, todo se une a las declaraciones del presidente chileno, quien reiteró sus agradecimientos a Dios por tamaño milagro.

¡Gloria Dios Padre!, nunca como ahora resuena el Salmo 95 cuando dice: "Porque Jehová es Dios grande, y rey grande sobre todos los dioses. Porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas".

Ni en las entrañas de la tierra o del mar, ni en el espacio infinito, ningún lugar escapa a la presencia de Dios Padre. Quienes pretendan ignorar su presencia en nuestras vidas, los soberbios, deben tener en cuenta que: "Si te remontares como águila, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido, de allí te derribaré, dice Jehová" (Abdías 1: 4)

Solo resta pedir a los hombres que reaccionen, que no puede ser que se necesite esclavitud, terremoto o confinamiento a 622 metros de profundidad para reconocer que debemos corregir rumbos y abandonar la soberbia, la vanidad y todas esas malas acciones que nos separan como hermanos y de Dios como hijos. Los mineros lo resumieron así: "¡Gracias Señor!".

Escrito para: Diario El Tiempo y Ministerio Vivo Para Cristo
Leer más...

Ir de Gloria en Gloria es la manera de Dios, y sorprendernos es su sello. Si hace 4 años me hubieran preguntado ¿qué ves hacia futuro?, te respondería: una luz en las tinieblas. Si me hubieran preguntado, ¿crees que algún día recuperarás tu vida?, te hubiera respondido: no lo sé pero pelearé por ella con todo mi aliento. Si me hubieras preguntado, ¿crees que Jesús te salvará?, te respondería: no lo sé, pero si no es él nadie más podrá.

Jesús y su palabra alumbraron mi caminar y me llevaron por la senda que lleva a la vida. Seguí aquella luz en el tiempo obscuro de mi vida hasta que poco a poco llegó el gozo a mi corazón.

“Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones.” (2 Pedro 1:18)

Todo aquel que siga la luz de la palabra de Dios jamás se perderá, será salvo, recuperará su vida, e irá de Gloria en Gloria.

Miro hacia atrás y veo la mano de Dios hasta en el más mínimo detalle: en mi pareja, mi familia, mi trabajo, mis sueños, y en los dones y talentos que depositó en mí.

Al lado de Jesús descubrí que solamente sembrando con lágrimas, segaría una cosecha gloriosa. Si Jesús me salvó, no sería para tener una vida mediocre, sino para vivir de Gloria en Gloria.

Mucha gente se desanima porque la antesala de la gloria es enfrentar temores y morir a la carne. Pero te voy a decir algo, el olor más grato para Dios es aquel en el que quemas tu carne. Y la mejor adoración que le puedes dar es la obediencia, esto implica enfrentar todo aquello que se interponga a la Gloria del Señor.

Créeme hermano, vale la pena enfrentar tus temores, y quemar tu carnalidad.

Te doy testimonio de que cuando le entregamos lo mejor a Dios, él ciertamente nos dará lo mejor para nuestras vidas. No estás cansado de vivir a medias, esa comodidad ha puesto un velo en ti y no te permite ver el siguiente nivel de Gloria al que has sido llamado.

Hoy el Señor tu Dios, ha despertado en ti su espíritu para la batalla. Dale un round más al Señor y pelea por esa Gloria que solamente está reservada para ti.

Fuiste llamado a vivir de Gloria en Gloria. Y hoy es tiempo de volverle a creer al que una vez te salvó y te hizo libre para vivir de Gloria en Gloria.

Leer más...

No he podido apartar de mi mente lo sucedido en el campamento La Esperanza, mina San José, Chile, por el paralelismo en cómo un verdadero creyente debe ver su permanencia en esta tierra: verdadero prisionero y desterrado, que recurre a la “sonda” de luz, fe y orientación que Dios Padre nos da a través de su Palabra.

Hay, sí, algo diferente, enorme y trascendente: esos mineros tienen la ventaja de conocer este mundo real para ser confinados a uno irreal, sofocante, inhumano, desesperante y agresivo, ¿Qué pasaría si nosotros primero hubiésemos vivido en el cielo real y nos hubiesen desterrado a la tierra? Me atrevo a afirmar que todos seríamos santos.

Esos hombres tienen algo especial, cualquiera en esas condiciones se hubiera vuelto loco. La claustrofobia hubiese sobrevenido rápidamente y hasta alguno hubiese sentido la tentación del suicidio, ¡pero no!, más bien se han mantenido en una relativa normalidad, tan cerca de la normalidad, que al poco de establecer comunicaciones con la superficie, un puñado de ellos se acordaron de sus malas costumbres y empezaron a reclamar cigarrillos, les mandaron parches de nicotina para compensar la ansiedad.

Un porcentaje de ellos aceptó la situación, a otros hubo que mandarles cigarrillos, volvieron a su pecado, ¿o no es pecado hacerse daño voluntariamente metiéndose alquitrán en los pulmones? Pese a esas flaquezas, por sobre las excepciones, hay algo que los ha mantenido coherentes, la respuesta creo que está en tres de ellos, uno que canta bien y los entretiene, otro veterano de 64 años definido como “lobo de mar”, que aplica su experiencia de haber viajado como polizonte en largos viajes por mar escondido (en la parte más agresiva de un buque: la sala de máquinas), les enseñó a sobrevivir en condiciones extremas. El tercero es quien más me ha llamado la atención, es líder nato, lo que dijo me da la clave de tamaño milagro, en un video visto por CNN. Mario Sepúlveda, 39 años, 2 hijos, declaró: “Es hora de que el mundo deje de ser rencoroso porque lo que ha pasado aquí es prueba suficiente que nos demuestra que Dios existe”.

Sabias palabras que provienen de un minero rústico y rudo con escasos estudios académicos, pero con mucha sabiduría, sabiduría que solo da Dios a quien le tiene fe y se refugia en Él en medio de tempestades horribles, amenazantes y terroríficas. Creo, sin temor a equivocarme, que la clave para que esos hombres se mantengan lúcidos y esperanzados es la fe profunda en Dios Padre.

“Lo que ha pasado aquí es prueba suficiente de que Dios existe”. Solo la protección divina les permitió sobrevivir 17 días en la oscuridad de una incomunicación absoluta.

“Es hora de que el mundo deje de ser rencoroso”. Quienes han visto la muerte de cerca y han visto la mano de Dios actuar deben ver como verdaderos idiotas a quienes buscan eliminar a sus semejantes solo por pensar distinto.

“Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. (Salmo 23:4)

Leer más...

¡Ve, Yo soy quien te envía!

(Jueces 6:14)

“El Señor lo encaró y le dijo: - Ve con la fuerza que tienes y salvarás a Israel del poder de Medián. Yo soy quien te envía”.


A menudo se presentan situaciones en nuestras vidas donde por momentos nos turbamos porque nos preocupamos y queremos hacer algo. Y hay momentos específicos donde Dios nos encara y nos hace un llamado para que actuemos con valentía y firmeza. Gedeón estaba preocupado por la situación que estaba enfrentando no solo su familia sino que también su pueblo. Dios le hace un llamado afirmando que es el momento de actuar y pelear por su pueblo.

Gedeón iba a ir protegido por Dios pues él era quien le había echo el llamado y encomendado la misión. Pero no solo eso, sino que Dios le estaba dando fuerzas para que cumpliera con la tarea que le había asignado. Me impacta cuando le dice: “y salvarás a Israel del poder de Medián”. Porque en tiempos actuales podemos comparar o simbolizar a Medián con las garras del enemigo. Dios quiere que vayamos y proclamemos libertad a los cautivos, alegría a los tristes y oprimidos. Que atraigamos al mundo de las tinieblas a su luz admirable.

Muchos escucharán el mensaje y otros lo ignorarán, pero la Iglesia no puede callarse, ni intimidarse, porque aunque un ejército acampe contra nosotros, nuestros corazones no pueden temer. Porque si Dios va al frente de ti habrás de ganar la batalla. No importa el número de los que parecen que se levantan contra ti, porque esto no es por números, ni con espada, ni con ejércitos; más sí con el Santo Espíritu de Dios. Porque hay batallas que se pueden vencer solamente cuando estamos cubiertos y revestidos de la presencia de Dios.

¡Qué lindo cuando sentimos la seguridad de que es Dios quien nos envía! Es que no hay cosa que pueda causar más tranquilidad a nuestras almas que saber que contamos con su aprobación y respaldo. Que no vamos a hacer las cosas simplemente porque queramos, sino porque tienen un propósito y ese propósito está en Dios. Entonces el corazón siente esa paz que da la certidumbre de que vamos por el camino correcto. Sentimos taladradas en nuestra mente esas palabras que dicen: “YO SOY QUIEN TE ENVÍA”.

Por eso ya no dudes más, no te quedes quieto. Si sabes que hace tiempo Dios está impulsándote y enfrentándote para que hagas algo que sabes que debes hacer, ¡ya no tienes más excusas!

HAZ LO QUE TENGAS QUE HACER PORQUE AHORA ES EL MOMENTO.

Autora: Brendaliz Avilés
Tomado de: Devocional Diario.com
Leer más...

Salmos 119:38 (Reina-Valera 1960)

"Confirma tu palabra a tu siervo, que te teme."


Hace un poco más de una semana, mi hermano, cuñada y sobrino se mudaron a la ciudad de Panamá, y tuve la gran fortuna de poder viajar justo una semana después de su llegada a esa ciudad por cuestión de negocios y aproveché durante mi visita el mostrarles los lugares interesantes, darles los consejos que consideré necesarios, presentarles a mis amigos y conocidos en la ciudad, de manera de hacerlos sentir lo mas cómodos y adaptados posible.

Tanto ellos como yo tenemos una especial inclinación por la comida oriental, por lo que consideré una buena idea invitarlos a cenar a un lugar donde hacen un tepanyaki (parrillada japonesa) con un gran espectáculo, lo cual sabia de antemano emocionaría a mi sobrino al verlo.

Una vez ahí, el parrillero no solo cumplió con su cometido de alimentarnos con platillos deliciosos, entretenernos, sino que además nos hizo reír, haciendo que la velada fuera casi perfecta, lamentablemente esto se vio ensombrecido por el lamentable servicio que recibimos por el mesero, tanto nosotros como la familia con la que compartimos la parrilla frente a nosotros, tuvimos que pedir las cosas en repetidas ocasiones y cuando por fin lográbamos ser atendidos, teníamos que enfrentarnos a la larga cara del mesero quien evidentemente no estaba de humor de atendernos.

Al momento de solicitar la cuenta (lo único que llegó rápido esa noche), nos percatamos que el mesero había abonado la propina al total de la cuenta, lo cual me pareció por demás atrevido y cuando regresé la cuenta, no iba acompañada solo de mi tarjeta de crédito, sino de una nota a la cajera donde expresaba mi inconformidad de pagar propina forzada ante el mal servicio que había recibido, la cuenta regresó después de casi 20 minutos con una aclaratoria ruda del mesero diciendo que no nos habían cobrado la propina.

La manera ruda del mesero y la falta de una disculpa me molestaron aún mas, al salir del lugar, pregunté por si el gerente del lugar se encontraba en casa, y me decían que si, a lo que no pude mas que asumir que no le interesaba la situación sucedida, así que en cuanto llegué a mi cuarto de hotel, lo primero que hice, fue prender mi computadora y entrar al sitio de tripadvisor a exponer mi queja y fue cuando emití mi queja que entendí que lo que realmente quería no era el quejarme, ni tampoco el que me descontaran la propina, lo único que quería era una disculpa, la cual ni con mi queja en el sitio Web iba a lograr.

después de esto me puse a orar y a meditar sobre el asunto y me acordé de las muchas veces que he escuchado y leído comentarios de personas que piensan que Dios les da señales, que creen que Dios les da a entender algo, como si fuera un acertijo similar a lo que sucede en las películas o en las series de detectives, pero no es así!, pensamos que es así, porque tenemos la creencia inconciente de que Dios es como nosotros, cuando no es así, de hecho, si Dios hubiera estado en mi situación, lo mas probable es que hubiera enfrentado al mesero, le hubiera hecho saber su molestia y hubiera recibido la disculpa que esperaba, en vez de hacer como yo escribiendo una nota a alguien mas y teniendo una comunicación indirecta.

Amo tener comunicación con Dios, ya que El me deja saber claro cuando me habla, y cuando quiere que haga algo, o necesita algo de mi, no solo me lo deja saber de manera clara, sino que en todas las ocasiones me lo confirma, de manera que jamás dude sobre las cosas que vienen de El, El si que es un gran comunicador, no como nosotros!.

Este lunes le quiero hacer una invitación especial, despeje de su mente esas maneras en las que cree que Dios le habla, es un mito el hecho de creer que Dios le habla cuando usted abre su Biblia al azar, eso puede ser una coincidencia, pero no la voz de Dios, o cuando ha visto en la Biblia que Dios hable aleatoriamente o con acertijos a los hombres en la biblia, le invito a conocer de la palabra y a entender que Dios SIEMPRE le hablará basado en su palabra, ya que El es fiel, no a nosotros, sino a su palabra, que escribió y estableció para bendecirnos.

Autor: Rene Giesemann
Tomado de: Devocional-Diario.com
Leer más...

Utilizando bien nuestra sabiduría

Eclesiastés 2:13

“Y he visto que la sabiduría sobrepasa a la necedad, como la luz a las tinieblas”.


El día de hoy me detengo a pensar en tantas personas que en su propia opinión se consideran muy sabias, pero les falta lo más importante, una relación y experiencia con el Señor.

“Ya que el principio de la sabiduría es el temor a Jehová”. Cuando el ser humano se ensoberbece y deja a Dios a un lado de su vida no está utilizando la sabiduría.

Cuando analizamos la vida de Salomón tuvo unos inicios tan buenos. Buscó primeramente la presencia de Dios, escogió la sabiduría antes que la riqueza y Dios le concedió lo mejor. Pero a medida que fue pasando el tiempo vemos en Salomón una transformación porque escogió los placeres de la vida. Prefirió el amor de las mujeres y su corazón se fue apartando de Dios. Y dice la Biblia que: “Engañoso es el corazón, más que vuestros pensamientos. ¿Quién lo conocerá?”

En este libro de Eclesiastés vemos la imagen proyectada de un hombre aburrido y cansado de los placeres de la vida. Un hombre que dice: “vanidad de vanidades, todo es vanidad”. Un hombre que llega a muchas conclusiones sobre la vida debido a todas las experiencias que tuvo. Pero a pesar de todo su sabiduría fue intacta pues termina su discurso diciendo: “el fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala”.

Cuando estemos en el cielo Dios no te preguntará lo inteligente que fuiste, cuánto sabías o conocimiento tenías. El examinará si le serviste, si fuiste fiel, si ayudaste a los demás. Si utilizaste la sabiduría que él te dio para el bienestar del prójimo y de su obra.

Ciertamente la sabiduría sobrepasa a la necedad, así como la claridad a la oscuridad.

Leer más...

Copiapó, al norte de Santiago de Chile, mina San José. Allí se origina la noticia que ha golpeado fuertemente a la opinión pública mundial, no sólo por tratarse de una tragedia minera, sino porque tras más de tres semanas de incertidumbre, se consiguió a los 33 hombres vivos, cuando la esperanza parecía perdida y algunos pensaban que había que bajar los brazos y resignarse.

Se dice que la peor tortura es aquella implementada con mucha lentitud, sin violencia, persistente para quebrantar al más paciente, sin “chino” ni gotera interminable, ni palillos en los párpados ni focos de luz que impidan dormir; en la mina San José no hay nada de eso, pero hay un sótano -269, sin rampas ni ascensores, ni ventanas ni aire fresco, sin mañana ni pasado mañana, ni siquiera semana entrante, ni mes próximo, de allí el nombre para establecer el campamento “esperanza”.

Los invito a cerrar los ojos e imaginar por unos instantes cómo nos sentiríamos confinados a 700 metros bajo tierra, tras un derrumbe que cegó las vías normales de acceso, comunicándonos con la superficie por medio de una camarita que más parece laparoscópica, pensando en que no se sabe cuáles dificultades conseguirá la sonda, rogando porque no haya otro derrumbe, luchando por no dejarse arrastrar por la desesperación, intentando imaginar que los días, las semanas y los meses transcurrirán muy rápido, para que al fin, en un momento soñado y estelar, podamos volver al mundo real, llenar los pulmones de aire puro, abrazar esposa, hijos y madre, observar una vez más alba y atardecer, la brisa y las flores del desierto.

Pese a un presente adverso, la esperanza de un futuro mejor hace posible que no haya quebrantamiento ni falta de lucidez… ¡Caramba!, cómo todo esto se me asemeja a un paralelo espectacular con lo que debe ser la vida de un cristiano en esta tierra, acechado por peligros de enfermedades, vicios, riesgos, injusticias, humillaciones, situaciones que a muchos llevan a la desesperanza, pero nunca a aquellos que saben que hay una vida mejor “allá arriba, en el verdadero mundo real”, donde no habrá dolor, ni necesidades, ni quebrantos, ni preocupaciones, que para llegar allí sólo es preciso obedecer a quien nos envía la “sonda”, pues a través de esa sonda conseguiremos el alimento y la bebida que nos dará las fuerzas para resistir la oscuridad, la incertidumbre, la ansiedad, pero, para que todo resulte bien es preciso escuchar y obedecer las instrucciones que trae la sonda, con mucha fe en el que está trabajando en nuestro rescate.

Los cristianos tenemos nuestra “sonda”, la Biblia, un “sondeador”, Dios, que nos permite permanecer en la esperanza, Hebreos 8: 4-5 nos recuerda que nuestro mundo es como la mina, “sólo figura y sombra de las cosas celestiales” y en 4: 1-3 nos advierte que “sería una lástima que alguno de nosotros no pudiera recibir de Dios el descanso por desobediencia, los que creemos, perseverando en la fe, disfrutaremos de la paz y la tranquilidad que Dios nos ha prometido”.

Escrito para: Diario El Tiempo y Ministerio Vivo Para Cristo
Leer más...

El mes pasado visité Nueva York, y estando ahí fui a visitar la zona Judía. La cultura Judía me llama mucho la atención, y cuando tengo la oportunidad me gusta platicar con aquellos que en muchas ocasiones son llamados “el pueblo escogido”. De manera muy personal pienso que muchas de las interrogantes que tenemos respecto a nuestro Cristianismo las podríamos resolver buscando en los inicios, porque como en todo; si deseamos saber el propósito de un plan, debemos de ir a la fuente.

Estando en esta zona conocí a uno de ellos y tuvimos una charla. El describió que no era fácil ser parte del “pueblo escogido”.

La gente me dice todo el tiempo “debe de ser grandioso ser parte del pueblo escogido”, pero la realidad es que en muchas ocasiones no es tan maravilloso ser parte de dicho pueblo, porque es difícil cumplir con los 613 mandamientos que tenemos. – El joven Judío dijo.

El joven Judío me describió que él está esperando al Mesías y que su pueblo anhela ese momento. En ese preciso momento lo pude sentir, sentí al Espíritu Santo responsado sobre mí. Susurrándome al oído: “ustedes son el pueblo escogido.”

Fue tan claro como el agua, Cristo es el Alfa y Omega. En el principio estaba Dios, después Adán y Eva, después Dios tomó al pueblo Judío y le nombró el pueblo escogido. Pero entonces, el verdadero regalo fue dado:

“Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” Juan 3:16 (Nueva Versión Internacional)

Tanto amó Dios al mundo que extendió su invitación, para que todo aquel que cree en el Hijo de Dios sea parte del “pueblo escogido” y tenga vida eterna. Esa es la más preciada dádiva que Dios ha ofrecido al mundo. Por gracia hemos sido justificados por la sangre derramada de Cristo, ya no más condenados por el peso de la ley y sus 613 mandamientos y redimidos de la muerte.

Nosotros somos “el pueblo escogido”, Cristo nos ha dado el anillo de compromiso en el Espíritu Santo, con el que trazo en nuestros corazones el camino del justo.

Querido hermano, ¿Estás glorificando a aquél que te redimió e hizo parte de su pueblo escogido, o tu linaje a quedado en el olvido?

Para estudio.- Estos son algunos de los versículos principales donde se confirma que Jesús es el Mesías:

Isaías 42,49,50 y 53

Tomado de: Devocionales Richy
Leer más...

A la culpabilidad y su hermana gemela el fracaso, nadie las quiere a su cargo, eso quedó muy bien graficado en aquel libro que se vendió hasta en las esquinas: “La culpa la tiene la vaca”, cuya trama relata cómo la culpa sobre la mala calidad de las carteras colombianas va saltando desde el vendedor al fabricante de carteras, al suministrador de cueros, a la curtiembre, al matadero, al ganadero, y el ganadero como eslabón final se saca el bulto culpando nada más y nada menos que a la pobre vaca, lo que demuestra que a la hora de establecer culpabilidades (responsabilidades), nadie quiere asumirlas.

Es por demás lógico que nadie desee fracasar, todo el mundo quisiera vivir bien lejos de eso, pero los humanos somos recurrentes y el camino es para muchos un secreto indescifrable. Declaramos creer en axiomas indiscutibles, pero al momento de aplicarlos cae una amnesia impuesta por el subconsciente que dispara automáticamente el “piloto automático”, el cual ejecuta lo “de costumbre”, y lo de costumbre no siempre es lo bueno, por ello es que se repiten una y otra vez los mismos errores, con esto viene la frustración del fracaso, y con el fracaso la soberbia para buscar fuera de nuestra responsabilidad al culpable, olvidando con ello que “haciendo lo mismo, se obtienen siempre los mismos resultados”.

La gran mayoría parece creer que el éxito se limita a lo material, olvidando que algún día, más cercano de lo que imaginamos, vamos a morir y no podremos llevarnos las propiedades, los títulos ni las cuentas bancarias.

Paradójicamente vivimos como animales, olvidando algo que casi todo el mundo admite como cierto: que el hombre es mucho más que cuerpo físico, tenemos “algo” que nos diferencia del resto de los animales, a ese “algo” llamado alma donde residenciamos la mente, las emociones y la voluntad, y espíritu donde albergamos ese soplo divino que el Creador nos dio. Somos criaturas complejas, tan complejas que todavía la ciencia no nos conoce totalmente. ¿Quién será entonces el que nos conozca? La respuesta es lógica y sencilla: quien nos creó. Ahora, si usted sigue empecinado en verse como producto de la casualidad, siga equivocándose, siga buscando en la suerte la culpabilidad de todos sus errores, mientras los que creemos en Dios y su hijo Jesucristo acudimos a Él en busca de las instrucciones que nos dejó en el “Manual de Fabricante”: la Biblia.

Dios nos muestra el camino correcto, otro es quien actúa de apuntador para nuestras desgracias, tiene muchos nombres pero el personaje es el mismo: el cine le ha llamado “el lado oscuro”, otros Satanás, demonio, diablo, Lucifer, etc. Su oficio es el confundirnos, hacernos tragar mentiras, desorientarnos para que no reconozcamos nuestras culpas, para que extraviemos el camino que el Creador nos asignó.

“Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz”. (2 Corintios 11: 13-14).

Leer más...

¿Qué seria sin Él?



2 Corintios 9: 15 Biblia Lenguaje Actual

“¡Gracias a Dios por lo que nos ha dado! ¡Es tan valioso que no hay palabras para describirlo!”

Cada día me doy cuenta que mi vida sin Él, no sería la misma, todo lo que a mi alrededor existe gira alrededor de Él, tiene toda mi mente y mi atención a diario, no puedo pensar algo que no tenga que ver con El, no puede hacer algo sin antes hacerlo participe, es algo maravilloso.

Mi vida esta cautiva totalmente por El, respiro, camino y pienso sobre lo mucho que me ama a pesar que no he hecho nada para merecerlo, y es allí en donde aparece una pregunta a mi mente que dice: ¿Qué sería mi vida sin Él?

Dios se ha convertido en mi vida, se ha convertido en el capitán de mi barca, el que sabe a perfección mis pensamientos e intenciones, sin El estoy muerto, pero con El viviré por siempre.

Aun recuerdo como que si fuera ayer el día que me otorgo su perdón, el día que me llamo y con cataratas de lágrimas me rendí a Él, ya no podía mas, mi vida no tenía sentido, mas El vino y le dio un sentido a toda mi vida, fue colocando cada pieza de tal forma que ahora mi vida es completa y más de lo que un día me imagine que podría ser.

Y es que no puedo negar que a pesar de mis errores y defectos, de los desiertos que he pasado, de las etapas de anonimato, de las situaciones que han sido muy fuertes para mi vida, sigo enamorado de Él y aun más agradecido porque mi vida sin Él, no sé qué seria.

Pero a pesar de que todos somos conscientes de que nuestra vida no sería la misma sin Él, muchos a través de las presiones de la vida, nos dejamos manipular y permitimos que el enemigo nos engañe haciéndonos creer que nuestra vieja vida era mejor que la actual, ¡Que Mentira!

El pueblo de Israel experimento esto, luego de ser liberados de la esclavitud de Egipto y en medio del desierto quisieron creer que estaban mejor en Egipto, siendo esclavos y no en ese desierto que los llevaría hacia la tierra prometida. (“Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos” Números 11:5)

Y es que a veces nuestra mente es una mente de esclavo, creemos que lo que nos ofrece el mundo es mejor que lo que Dios quiere para nuestra vida. Y es que no vamos a negar tampoco que los desiertos son duros y difíciles de pasar, ninguno de nosotros quisiéramos pasar por uno de ellos, si los pudiéramos esquivar sería perfecto, pero la vida no es así, pues el desierto tiene que existir para poder ser moldeados de tal manera que podamos heredar la tierra prometida siendo siervos y no esclavos.

¿Por qué estas pensando en retroceder?, ¿Por qué esos pensamientos de rendirte?, ¿Cómo se te ocurre que antes era mejor que ahora?, ¿Por qué sigues añorando lo que un día fue tu perdición?, ¿No es Dios suficiente para ti?, ¿Qué seria tu vida sin Él?

No te engañes, tú muy bien sabes que fuera de Él nada podemos hacer, tu bien sabes que la peor decisión que puedes tomar es alejarte de Él, ir en contra de lo que El quiere para tu vida.

¡Recapacita!, ¡Despierta!, date cuenta que ni en sueños tu vida sería mejor sin el Señor.


Tu vida no sería la misma sin Él, ¿Recuerdas esos momentos en los que no podías más?, ¿Quién te sostuvo?, ¿Recuerdas esa enfermedad que te azoto?, ¿Quién te sano y te restauro?, ¿Recuerda esa vez que necesitabas provisión?, ¿Quién fue quien la envió?, ¿Recuerda esa vez que llorabas a solas?, ¿Quién te consoló?, ¿Acaso no fue Dios?, ¿No fue Él quien siempre ha estado allí?, ¿No fue Él quien siempre ha tenido cuidado de ti?, ¿Por qué ahora piensas o estas meditando en alejarte?, ¡Basta!, no mas, tu no naciste para rendirte, ni para retroceder, tu eres un hijo de Dios, una hija de Dios, toma la posición que te pertenece y párate firme nuevamente, porque: ¿Qué seria tu vida sin Él?

Hoy es un buen día en el cual podamos darnos cuenta que nuestra vida sin El JAMAS seria la misma, que El le ha dado color a nuestra vida, le ha dado gozo verdadero, le ha dado el sentido que no tenia y sobre todo, nos ha llenado de su amor inmenso.

Hoy te pregunto:

¿Qué seria tu vida sin Él?

Leer más...

Isaías 43:2

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti”.

Se que estas conmigo Señor, desde aquel día que mi alma descanso en Ti. Me diste una razón para aferrarme a este mundo; grabando en mi corazón esa promesa.

Cuando finalmente tuve un aliado poderoso e invencible, cuando el Santo de Israel prometió protegerme y que la llama no me consumiría.

Quería que mi enemigo te conociera Señor, mostrarle tus credenciales, que se fuera para siempre y pregunté, ¿Cómo te presento Señor? Respondiste - Soy El que Soy.

A mi enemigo no le importó quien eras Señor, o Tu promesa, ¿Por qué no te temía?

Al contrario, redobló sus esfuerzos; me sitió y asedió con su danza de la guerra día y noche. ¡Consume a mi enemigo Señor!, clamé de nuevo desesperado. Jamás habría imaginado lo que respondiste esa madrugada en la que me diste un curso de milagros; Dijiste que mi enemigo tenía nombre “ego” y que no se iría, al menos en ésta vida.

Dijiste que él se encargaría de sabotearme, que él me infundiría miedo, que él me haría dudar, que él aborrecía tus planes y que él era la separación entre Tú y yo.

Pregunté ¿Cómo peleo contra él, Señor? Dijiste que con la promesa en mi corazón le hiciera frente, que cada vez que sintiera el miedo paralizador en el alma; ¡Tendría que avanzar! Que cada vez que plantase la semilla de la duda en mí; ¡Tendría que avanzar!

Y así el poder de su voz disminuiría pues el “ego” se alimenta de la duda y el miedo.

Dijiste que cada vez que te ofreciera en sacrificio ese miedo paralizador en el alma; mi Fe crecería. Y que si alguna vez estuviese a punto de rendirme; que mirase la promesa grabada en mi corazón “Isaías 43”, pues Tú has prometido hacer una vida de mí basada en esos párrafos y no descansaras hasta que lo cumplas.

¡Ohh Padre! recuerdo cuando alimentabas mi alma de Tú poder, no hay palabra que describa el gozo, esperanza y paz que sentía cuando leía:

“En medio de las llamas, no te quemarás, ni siquiera te chamuscaras”


¡Ahora veo Señor!, que mi único enemigo mora en mí, líbrame de mí mismo para darle vida a esa palabra grabada en mi corazón. Ayúdame a seguir entregándote en sacrificio ese “no puedo”, “no creo”, “tengo miedo”, “no lo merezco”, “tengo vergüenza”

¡Ahora conozco Tu corazón! y se que de tus labios solo sale verdad Señor. Y que no soltaras de la mano a éste siervo hasta que termines Tu obra.

¿Cuál es tu promesa hermano(a)? , ¿Le estas dando vida a esa palabra grabada en tu corazón?

!Pues hoy sabes que la distancia entre tú y la promesa se llama “ego”!

Leer más...

Me atrevo a afirmar que la mayoría de nosotros seguimos estas reglas: investigar algo que anuncie el cómo alcanzar un objetivo codiciado, con poco trabajo, sin mayor costo monetario ni de trabajo físico o intelectual, por ejemplo: “cómo hacerse rico con poco esfuerzo”, o “cómo rebajar de peso comiendo de todo”. Cuando compramos un aparato nuevo, sea este un carro, un televisor o una licuadora, sentimos la necesidad de conocer cuál tipo de combustible usa, si se puede usar a la intemperie, si aguanta calor o bajas temperaturas, etc. En este caso, la regla de oro la da el fabricante, pues es él quien sabe cómo conseguir el funcionamiento óptimo de su objeto fabricado, indicando en un manual cómo se debe y cómo no se debe operar, ¿existe mejor recomendación que la del fabricante?

¿Qué diría usted si descubre que existe una regla de oro para la convivencia pacífica, fraternal y próspera en Venezuela? Una regla que no incomode ni a los partidarios del socialismo, ni a los que creen que el capitalismo es lo más adecuado, que no sea una utopía como se le acusa al comunismo, ni despiadado como se señala al capitalismo liberal. Tal regla sí existe, muchos la conocen, pero sucede que cuando se da a conocer en público muchos se niegan siquiera a considerarla, alegando: “no existe maravilla que sea barata, mucho menos gratis”.

En nuestra ceguera y torpeza, solemos ignorar lo más elemental. Por ejemplo: hemos contaminado hasta el extremo de convertir el agua que bebemos y el aire que respiramos para nuestra sobrevivencia, casi en veneno mortal.

Existe el secreto para la buena convivencia, ha estado frente a cada uno de nosotros, pero cada uno de nosotros, en nuestra propia estupidez, no hemos querido verlo. Es poderoso y sencillo, al punto de parecer propuesta infantil, dice más o menos así: “Traten a los demás como ustedes mismos quieren ser tratados.”

¿Alguien puede estar en desacuerdo con esto?, ¿no viviríamos en un mundo ideal si cada quien actuara bajo esta premisa?

“Nadie puede cambiar el color de su piel, ni puede un leopardo quitarse sus manchas, tampoco nosotros podremos hacer lo bueno si solo practicamos lo malo”, ¿verdadero o falso? Quien cree en un Dios vivo no dejará de aceptar que: “Si Dios no edificare la casa, en vano trabajan los que la construyen. Si Dios no guardare la ciudad, en vano la custodia la guardia”.

Todo esto ha estado frente a nuestros ojos, pero muchos no lo han querido ver, la primera cita es del propio Jesucristo (Mateo 2, Lucas 6:31), la segunda del profeta Jeremías (13:23) y la última la encontramos en el Salmo 127:1. “Maldito el varón que confía en el hombre, y pone su fuerza en su brazo, y su corazón se aparta de Dios”.

“Bendito el varón que confía en Dios y cuya confianza es Dios. Porque será como árbol plantado junto a la corriente de agua, que junto a la corriente echará raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde, y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto”. ( Jeremías 17: 5, 7-8)

Escrito para: Diario El Tiempo y Ministerio Vivo Para Cristo
Leer más...

Un round más

Te voy a contar algo de mi pasado. Cuando tenía 17 años me dedicaba a boxear, me decían el “Toro Esparza” por mi dura pegada. Mi entrenador decía que iba a llegar lejos porque era diligente en mis entrenamientos y le obedecía. A mí me apasionaba lo que hacía. Por primera vez en mi vida había encontrado una pasión que me impulsara. Pero, una semana antes de la eliminatoria estatal desobedecí a mi entrenador por primera vez y me fui de vacaciones con mis amigos, y ya te imaginarás. Todo lo que tenía de condición se fue al caño.

Cuando tuve la pelea todo era diferente a cómo lo había imaginado. El contrincante era un duro peleador, y ambos no cesábamos de tirar golpes. Sin reservas ambos entregamos todo en cada round, no fue la típica pelea dónde los boxeadores administran su fortaleza. Era todo o nada en cada round.

Con cada golpe que tiraba se me escapaba el aire y el contrincante por más que le pegaba no retrocedía. Al llegar al ultimo round, sentado en el banquillo le dije a mi entrenador ¡Ya no puedo! y él decía ¡Un round más, dame un round más, él también está cansado ya lo tienes! Tuve miedo y mi cuerpo no respondía, y le pedí a un compañero que tirara la toalla y el referee suspendió el combate. Cuando mi contrincante se quitó la careta protectora del rostro, lo pude ver. Su rostro estaba todo moretoneado por los golpes que le había dado, y no pude evitar pensar que habría pasado si hubiera salido a pelear un round más.

Esa fue mi última pelea, no pude superar lo que pasó aquella tarde y jamás he vuelto a ponerme unos guantes.

Es por eso que hoy que he encontrado mi gran pasión en Jesucristo día a día trato de ir más allá. Cada vez que las situaciones se ponen difíciles y quiero tirar la toalla de nuevo, me digo a mi mismo ¡un round más Richy! Cada vez que tengo miedo y estoy falto de fortaleza me digo a mi mismo ¡un round más Richy! Tal vez este sea el golpe con el que derribes a tu contrincante.

El Señor Jesús es hoy mi inspiración para dar un round más porque al igual que nosotros él ha sentido el deseo de tirar la toalla y no hacer la voluntad del Padre, cuando estaba su alma herida en el huerto de Getsemaní:

“Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.” Mateo 26: 38-39

Su Padre le pidió que le concediera un round más para salvar la humanidad, y a pesar del temor, angustia y dolor que él sentía, él salió a pelear un round más en la pelea del campeonato dónde derrotó a la muerte para darnos vida eterna.

Querido hermano, ¿Qué podrá ser aquel round más que nos pida Dios, que sea más de lo que Él ya ha hecho?

Qué sabes tú que ese será el round en el que clamando una vez más, recibirás sanidad. Qué sabes tú si este día es el round en dónde al desprenderte del pecado serás inundado de ríos de agua viva.

Vamos hermano, no desistas, entrégale día a día un round más a Dios al desprenderte del pecado, al ser obediente a Dios, a orar a pesar de querer hacerlo, al obedecer a los Pastores, Consejeros, Médicos, o Terapeuta, al hacer la voluntad de Dios a pesar de no comprenderla, al trabajar diligentemente en tu trabajo, al servir a una persona más... porque si tu le dieras un round más a Dios en todo lo que haces, tendrás una vida de campeonato.

Autor: Richy Esparza
Sitios: devocionalesderichy.com y cristodavida.com
Leer más...

De los que me diste no perdí ninguno

Juan 18:9

Esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho: “De los que me diste ninguno se perdió.”

Hay porciones en la Biblia que las leemos en muchas ocasiones y no prestamos atención a la lectura, en realidad no sé cuantas veces había leído el capitulo dieciocho de Juan, pero en esta oportunidad encontré una palabra que tocó mi corazón y Dios me dijo que lo compartiera a todos los lideres de todas las congregaciones.

Entiéndase como líder todo aquel que los demás le siguen, no solamente por delegación pastoral, sino más bien, por delegación de lo alto.

Puede haber líderes sin delegación pastoral y lideres con delegación pastoral pero no Divina…

Los lideres de Dios tenemos una responsabilidad tan grande sobre nuestro hombros, debemos de compartir a los mas jóvenes en la fe de las maravillas que la biblia nos enseña, además de tener que rendir cuentas por las almas que ven en nosotros un liderazgo y quieren ser y hacer lo que nosotros somos y hacemos.

Jesús mismo en los primeros capítulos del mismo evangelio dijo estas palabras: “Y ésta es la voluntad del que me envió: que yo no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite en el día final.” (Juan 6:36) otra versión del mismo pasaje dice: “Y la voluntad de mi Padre, que me envió, es que yo no pierda a ninguno de los que él me ha confiado, sino que en el día último los resucite a todos para vida eterna”.

El sabía que su padre le había encomendado cada una de las almas que había discipulado y en el camino no debía de perder ninguna, al contrario, debía de procurar que todos pudieran conocer al padre y al hijo, posteriormente (hechos de los apóstoles) conocerían el poder del Espíritu Santo.

Muchos de nosotros pensamos que ser lideres es sencillo y no meditamos en que debemos de ser cuidadosos de las almas que Dios te ha dado en tus manos, debes de estar en constante oración para que los demás (así como tú) sean fortalecidos y no retrocedan, debes de visitarlos constantemente para saber como están, debes de prepararles palabra viva y eficaz a través de tu preparación espiritual antes de compartir de la biblia, debes de interesarte por sus vidas como si se tratara de la tuya misma…

En muchas ocasiones hemos bromeado con algunos hermanos de la congregación que al delegarnos un ministerio dentro de la iglesia, espéranos no citar lo que Pablo decía: “he acabado la obra” pero en el sentido que literalmente nos la acabamos, nos delegan un ministerio de diez hermanos y al finalizar de nuestra delegación el ministerio se queda con dos o tres hermanos, ¡en serio! ¡Eso ha ocurrido en muchas oportunidades en las congregaciones!

El problema radica en que los líderes no nos preocupamos del estado de nuestras ovejas y en lugar de cuidarlas las dejamos descarriladas y perdidas a medio camino…

Líder no permitas que al llegar ante el Gran Trono Blanco de Dios te sea demandada una vida que dejaste perder de tu ministerio, que puedas alegarle que tú la buscaste y la llamaste a recapacitar de sus caminos, que hiciste hasta lo imposible por hacer entrar en razón a esta ovejita hasta que por ella misma desistió.

Hay un versículo que dice “sé diligente en conocer el estado de tus ovejas” por ende, es un mandato de Dios cuidar de su pueblo.

Sobre el tema, Dante Gebel hace una referencia tomando de base la película “Rescatando al Soldado Ryan” El Capitán Millar y su pelotón van en misión al frente de batalla, donde deben ubicar a Ryan -único sobreviviente de 4 hermanos que participaron en la contienda-, la consigna es rescatar si o si al chico soldado. Así es como se comporta un verdadero líder en las congregaciones, rescatando almas de las garras del enemigo y la única opción es lo rescatamos si o si y no hay otra premisa. Así continua y sé diligente con el ministerio que Dios ha encomendado en tus manos.

Recuerda que tú y yo somos los ojos, los oídos, las manos, los pies de Jesucristo en este mundo, somos llamados a cuidar de su rebaño.

Tomado de: Devocional Diario.com
Leer más...

Algunos en su desesperación recurren al uso de “declaraciones”, suerte de afirmación / orden que se supone debe tener efecto inmediato, algo muy parecido a lo que hizo Jesucristo cuando entre sus tantos milagros sanó a dos ciegos (Mateo 9:27-29), teniendo un efecto instantáneo, emulando su ejemplo dan órdenes cual reencarnación divina. Los que intentamos ser cristianos y recurrimos al “manual del fabricante” (la Biblia), estamos muy claros que pretender tener la misma autoridad que Jesucristo es prácticamente una blasfemia; somos hombres de carne y hueso, con defectos y debilidades, para no usar la palabra pecadores que molesta a algunos. Intentamos copiar milagros y olvidamos que el propio Jesús nos enseñó a pedir en oración con mucha fe y en estado de obediencia.

Las crisis situacionales no se resuelven con magia ni pidiendo un Mesías que nos saque del atolladero. Son demasiados los que gimen en medio de la crisis como si la salida no existiese, olvidando que al contravenir una ley universal que afecta nuestras vidas mas allá de lo que muchos siquiera soslayan; me refiero a “causa y efecto”, si no se cambia lo que se hace; no cambiará el resultado, si no se cambia el pensamiento, que es el que genera los actos; no cambiará la forma de hacer las cosas, el asunto es sencillo: cualquier cosa que se haga Y que contravenga el diseño de algo creado, no tendrá efecto y en la mayoría de los casos puede resultar en deterioro fatal. Esto es válido para cada acto de nuestras vidas.

El Creador nos ha enviado miles de mensajes los cuales en nuestra sordera no oímos y en nuestra ceguera no vemos, como el Salmo 118: 6-9: “El Señor está a mi favor; no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre?. El Señor está por mí entre los que me ayudan; por tanto, miraré triunfante sobre los que me aborrecen. Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en el hombre. Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en príncipes”.

Teorías de hombre no salvan de la destrucción, quien así hace sencillamente desconoce a Dios, circunscribe la visión de la humanidad a la de un hombre-animal que vino al mundo a satisfacer sus necesidades corporales. Se burlan afirmando que la religión es “el opio del pueblo”, como si creer en Dios fuese una forma estúpida de huir de la realidad material o que se usa como droga que atonte al explotado para que no se rebele.

Debemos pedir a Dios misericordia para quienes sustentan estas propuestas, hechas a la medida y dirección de Satanás para promover una vida al servicio de las necesidades materiales, alejándolo de toda noción de espiritualidad.

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” Mateo 7:21. Si los humanos cumpliésemos con la forma de vida descrita en la Biblia no sería necesario seguir inventando teorías políticas de liberación, la única libertad está en Jesucristo, quienes no la busquen se perderán nada más y nada menos que la vida eterna y lo menos que podrían esperar es el infierno.

Escrito para: Diario El Tiempo y Ministerio Vivo Para Cristo
Leer más...

Sin Unidad No Hay Victoria

Salmos 133:1

¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!

Hoy día, el mundo entero habla una y otra vez sobre la unidad, para cualquier fin que tengan planteado. Por ejemplo en Venezuela, ahorita se habla de la “Unidad” en vísperas de las próximas elecciones parlamentarias bien sea de un bando o del otro, pero la meta es la misma, La Unidad.

En el ámbito mundial, hace poco fue conformada la Unión Europea, la cual reúne a gran parte de los países del viejo continente con la finalidad de ofrecer mejor calidad de vida a los ciudadanos europeos propiciando la integración de los pueblos. Asimismo existe pero no tan sonada la Unión Africana, de igual forma la Unión Asiática, incluso la UNASUR. Todo esto con el único fin para los ciudadanos pertenecientes a cada región. Todo no es tan perfecto como parece ser, y cada quien tiene sus intereses y ahí están las trabas que siempre sobresalen ante un proyecto en conjunto.

La Unidad no esta excluida del pueblo de Dios, pues una de las cosas que el Señor nos exige es la unidad. ¿Pero te has preguntado porque debemos estar unidos? ¿Has escuchado esa frase “En la unión esta la fuerza”? ¿Sabias que somos un cuerpo en Cristo? Ahora me hago estas otras preguntas… Si somos miembros de un mismo cuerpo, ¿Por qué no terminamos de entender que nuestra lucha no es contra nuestro hermano, sino contra Satanás y sus secuaces? ¿Por qué caemos en el terreno del enemigo al perder nuestro tiempo en chismes que no edifican nuestras vidas? ¿Por qué no pensamos en el bienestar de nuestro hermano antes que el nuestro propio? Si sigo escribiendo aquí las preguntas que tengo en mente, duraría mucho rato, y no es ese mi enfoque, sino mas bien el dar a entender que Sin Unidad No Hay Victoria.

El pueblo de Dios en la antigüedad, ante los muros de Jericó, tuvo que dar varias vueltas durante 7 días UNIDOS, y de esa forma fue que vieron la Gloria de Dios al derrumbarse las inmensas murallas que tenían en frente de ellos. ¡Que gran victoria obtuvo el pueblo de Dios en ese momento!

Hoy, las cosas no han cambiado mucho. Dios sigue exigiendo a su pueblo UNIDAD, y es que ante una iglesia unida no hay diablo que se resista. Lamentablemente nuestro enemigo es astuto y ha sabido como entretener al pueblo de Dios, haciéndonos caer muchas veces en religiosidad, en asuntos que no son de provecho y que están muy lejos de lo que Dios quiere de nosotros.

El Salmista pudo decir: “¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!”; y realmente sabia lo que era estar en armonía. En nuestras iglesias actualmente no existe la armonía, es algo que pasamos por alto, pues al igual que un conjunto de instrumentos que son tocados y dan una armonía bastante agradable, asimismo la iglesia debería trabajar y que hermoso sería el fruto de ese trabajo. Imaginemos por un momento hacer un evangelismo, una campaña evangelística o una vigilia en armonía… ¡Que agradado se sentiría nuestro creador al vernos en armonía!

Es triste ver como el pueblo escogido por Dios, no termina de comprender lo que es la unidad, el trabajo en equipo. Personalmente veo con preocupación como la iglesia lleva una vida tan ligera teniendo tan grande responsabilidad ante Dios.

Amados hermanos, no permitamos que el enemigo llene nuestras mentes con mentiras, tengamos siempre la convicción de que somos uno en Cristo, tratemos siempre de trabajar en equipo, creyendo firmemente que somos un cuerpo y que por lo tanto no debemos hacernos daño el uno con el otro.

“A cada uno de nosotros Cristo nos dio las capacidades que quiso darnos. Como dice la Biblia: «Cuando subió al cielo, llevó muchos prisioneros, y dio capacidades a la gente.» Pero, ¿qué significa eso de que «subió»? Pues significa que primero bajó a las partes más profundas de la tierra. Y el que bajó es el mismo que después subió a lo más alto del cielo, para llenar todo el universo. Él fue quien les dio a unos la capacidad de ser apóstoles; a otros, la de ser profetas; a otros, la de ser evangelistas; y a otros, la de ser pastores y maestros. Hizo esto para que todos los que formamos la iglesia, que es su cuerpo, estemos capacitados para servir y dar instrucción a los creyentes. Así seremos un grupo muy unido y llegaremos a tener todo lo que nos falta; seremos perfectos, como lo es Cristo, por conocer al Hijo de Dios y por confiar en él.” (Efesios 4:7-13)


Te invito a meditar en la siguiente adoración.




Leer más...